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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita Grueso.

miércoles, 20 de abril de 2011

Bocadillos espirituales para la Semana Santa

Miércoles Santo



«Nosotros no podemos matar a nadie».
(Jn 18,31)
- «Nosotros no podemos matar», pero pode- mos hacer que otros maten por nosotros.
“Nosotros no podemos matar a nadie», pero sí exigimos que otros te maten por nosotros. Nosotros no que¬remos ensuciarnos con tu sangre, pero exigimos que otros se ensucien y manchen.
Es nuestra disculpa de siempre.
Salvar nuestra inocencia, aunque sea ensuciando la vida de los demás.
- No podían condenarte a muerte. Y lo reconocen.
Y sin embargo, exigieron tu condena.
¡Cuántas contradicciones del corazón humano en tu sentencia, Señor!
¡Cuánta hipocresía rodeó tu condena!
Y eso debió dolerte tanto como la sentencia misma.
Tus últimas horas tuviste que moverte en medio de la mentira, el engaño, la traición y la falsedad.
Tú que eras la verdad, viviste los últimos momentos de tu vida en medio de la mentira.
- Tú aceptas nuestras debilidades, pero no puedes soportar nuestras hipocresías.
Tú aceptas nuestras equivocaciones, pero no puedes con nuestras mentiras.
Tú puedes con nuestros pecados, pero no aguantas nuestras falsedades.
Porque al débil, lo puedes levantar con tu fortaleza.
Al que se equivoca, lo iluminas con tu verdad.
Y al que peca, lo sanas y curas con tu gracia.
Pero ¿qué puedes hacer con el mentiroso y el falso de corazón?
- Con frecuencia, nuestra inocencia tiene muy poco de inocente.
No nos atrevemos a hacer las cosas, pero hacemos que otros las hagan.
No mentimos, pero hacemos que otros mientan.
No engañamos, pero hacemos que otros engañen.
Tal vez no nos atrevemos a pecar, pero ¿no seremos culpables de los pecados de los demás?
Actitud para hoy:
- Necesito hacer un viaje al fondo de mi corazón.
Debo descubrir sus mentiras, sus falsedades, sus engaños.
- Antes de escandalizarme de la mentira y engaño de los otros, mejor hago una limpieza en el mío. Porque sólo la verdad me hará libre.
- Cierto, yo no puedo matar a nadie.
Sólo Dios es el dueño de la vida y de las vidas.
Clemente Sobrado cp.

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