ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita Grueso.

lunes, 18 de abril de 2011

Bocadillos espirituales para la Semana Santa

Lunes Santo


“¿Qué acusación traéis contra este hombre?” (Jn 18, 29)
- Dios en el banquillo de los acusados.
Dios sometido a juicio por los hombres.
¿No nos habremos vuelto locos? “¿Qué acusación traéis contra este hombre?”
- Señor, es lo que mejor sabemos: acusar.
Es lo que mejor nos va.
Nos hacemos jueces de todo el mundo.
Y tú no te escapas a nuestro juicio.
No aceptamos dejarnos juzgar por tu Evangelio, y entonces te juzgamos y condenamos a ti.
- “¿Qué acusación traemos contra ti?”
Son de¬masiadas las acusaciones que tenemos contra ti:
Te acusamos de hablarnos y decirnos las cosas, demasiado claras.
Te acusamos de exigirnos demasiado.
Te acusamos de no hacernos caso.
Te acusamos de poner al descubierto nuestras mentiras e hipocresías.
Te acusamos de no secundar nuestros in¬tereses personales.
Te acusamos de no aceptar nuestra moral de conveniencia.
Te acusamos de no aceptar que juguemos a dos caras: a cristianos y paganos.
Te acusamos, Señor, de todo aquello que a nosotros nos conviene para nuestros gustos, nuestros egoísmos, nuestros orgullos.
Si pensaras como nosotros no pasaría nada.
Pero te empeñas en pensar distinto a nosotros.
¿No ves cuántas acusaciones tenemos contra ti?
- Sobre todo te acusamos, Señor, porque te empeñas en cambiar nuestro sistema.
A nosotros nos va mucho mejor con nuestro sistema del dinero, del tener, del poder.
Y tú quieres implantar el sistema del dar, del compartir, de la fraternidad, del servicio.
Esto echa abajo todo nuestro sistema. Y no estamos dispuestos a ello.
Actitud para hoy:
- ¿Qué acusaciones tengo en mi corazón contra Dios?
Debo ser sincero y sacar afuera todas esas acusaciones secretas que tengo dentro de mí contra Él.
- ¿A cuántos hermanos siento cada día en el banquillo de mi juicio y me hago acusador de ellos?
Clemente Sobrado cp.

Comparte este artículo




No hay comentarios: