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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

martes, 21 de marzo de 2017

Las piedras. 17 - Junio - 2002.

"Ventana abierta"

Las piedras

Una vez, el maestro chino Hu-Ssong propuso a sus discípulos el siguiente relato:
- Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo. Poco después tropezó con otra. Igualmente la cargó. Todas las piedras con que iba tropezando las cargaba, hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar.
¿Qué piensan ustedes de ese hombre?
- Que es un necio -respondió uno de los discípulos-. ¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?
Dijo Hu-Ssong:
- Eso es lo que hacen aquellos que cargan las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones. Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor contra los demás o contra nosotros mismos.
Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro.
Así dijo Hu-Ssong, y los discípulos se hicieron el propósito de no cargar nunca el peso del odio o del resentimiento.

El mendigo mísero. 3 - Febrero - 2003.

"Ventana abierta"

El mendigo mísero

Hubo una vez un pordiosero que estaba tendido a lo largo de la calle. Vio a lo lejos venir al rey con su corona y capa. 
- "Le voy a pedir, pues seguro que me dará bastante" pensó el mendigo.
Cuando el rey pasó cerca, le dijo:
- "Su Majestad, ¿me podría por favor regalar una moneda?", aunque en  en su interior pensaba que el rey le iba a dar mucho.
El rey le miró y le dijo:
- "¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy tu rey?"
El mendigo no sabía qué responder a la pregunta y dijo:
- "Pero Majestad, yo no tengo nada".
El rey respondió:
- "Algo debes de tener... busca".
Entre asombrado y enojado, el mendigo buscó entre sus cosas y supo que tenía una naranja, un bollo de pan y unos granos de arroz. Pensó que el pan y la naranja eran mucho para darle, así que en medio de su enfado cogió 5 granos de arroz y se los dio al rey.
Complacido, el rey dijo:
- "Ves como sí tenías". Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.
El mendigo dijo entonces:
- "Su Majestad... creo que acá tengo otras cosas. 
Pero el rey no hizo caso y dijo:
- "Solamente de lo que me has dado de corazón te puedo yo dar".
Es fácil en esta historia reconocer cómo el rey representa a Dios, y el mendigo nos representa a nosotros. Notemos que el mendigo aún en su pobreza es egoísta y no se desprende de lo que tiene aún cuando su rey se lo pide.
A veces, Dios nos pide que le demos algo para así demostrarle que Él es el más importante; muchas veces nos pide ser humildes, otras ser sinceros o no ser mentirosos.
Nos negamos a darle a Dios lo que nos pide, pues creemos que no recibiremos nada a cambio, sin pensar en que Dios devuelve el ciento por uno.
No sé qué te pide Dios en este momento: ¿confianza?, ¿sencillez?, ¿humildad? ¿abandono en su voluntad?... No lo sé, solamente sé que por lo que le des te devolverá mucho más. Y acuérdate de no darle solamente unos pocos granos. Dale todo lo que tengas pues, sinceramente, vale la pena.

El collar de perlas

"Ventana abierta"

El collar de perlas

Elísabet era una linda niña de cinco años de ojos relucientes. Un día mientras ella con su mamá visitaban una tienda, Elísabet vio un collar de perlas de plástico que costaba 2.50 dólares. ¡Cuánto deseaba poseerlo! 
Preguntó a su mamá si se lo compraría, y su mamá le dijo: Hagamos un trato, yo te compraré el collar y cuando lleguemos a casa haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar, y no te olvides que para tu cumpleaños es muy posible que tu abuelita te regale un dólar, ¿está bien? 
Elísabet estuvo de acuerdo, y su mamá compró el collar de perlas.
Elísabet trabajó con tesón todos los días para cumplir con sus tareas , y tal como su mamá le mencionara, su abuelita le regaló un dólar para su cumpleaños.
En poco tiempo Elísabet canceló su deuda. Elísabet amaba sus perlas, las llevaba puestas a todas partes.
 El único momento que no las usaba era cuando se bañaba, su mamá le había dicho que las perlas con el agua le teñirían el cuello de verde.
Elísabet tenía un padre que la quería muchísimo. Cuando Elísabet iba a su cama, él se levantaba de su sillón favorito para leerle su cuento preferido. Una noche, cuando terminó el cuento, le dijo: 
-"Elísabet, ¿tú me quieres?".
-"OH sí papá, tú sabes que te quiero" . 
-"Entonces, regálame tu collar de perlas," le pidió él. 
-"¡OH papá! Mis perlas no!" dijo Elísabet. "Pero te doy a Rosita, mi muñeca favorita. ¿La recuerdas?, tú me la regalaste el año pasado para mi cumpleaños y te doy su ajuar también, ¿está bien, papá?".
-"¡OH!, no hijita, no importa", le dijo el papá.
Una semana después, nuevamente su papá le preguntó al terminar el cuento: 
-"Elísabet, ¿tú me quieres?".
-"¡OH, sí papá, tú sabes que te quiero!", volvió a contestar la niña. 
-"Entonces, regálame tu collar de perlas". 
-"¡OH, papá! Mis perlas no!, pero te doy a Lazos, mi caballo de juguete, ¿lo recuerdas? Es mi favorito, su pelo es tan suave y tú puedes jugar con él y hacerle trencitas". 
-"¡OH!, no hijita", le dijo su papá dándole un beso en la mejilla.
Algunos días después, cuando el papá de Elísabet entró a su dormitorio para leerle un cuento, Elísabet estaba sentada en su cama y le temblaban los labios. 
-"Toma papá" dijo, y estiró su mano. 
La abrió y en su interior estaba su tan querido collar, el cual entregó a su padre. 
Con una mano él tomó las perlas de plástico y con la otra extrajo de su bolsillo una cajita de terciopelo azul. Dentro de la cajita había un hermoso collar de perlas genuinas. Él las había tenido todo este tiempo, esperando que Elísabet renunciara a la baratija para poder darle la pieza de valor que con gran sacrificio compró.
Y así es también con nuestro Padre Celestial. 
Él está esperando que renunciemos a las cosas sin valor en nuestras vidas para darnos preciosos tesoros. ¿No es bueno el Señor? Esto me hace pensar las cosas a las cuales me aferro y me pregunto: ¿qué es lo que Dios me quiere dar en su lugar?
Y a ti... ¿QUÉ TE DICE el Señor?:
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando  hagáis oración no habléis mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imitéis, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan." 
Del Evangelio Según San Mateo 6, 7-8



"Ventana abierta"

¿Me devuelves mis manitas?

Una familia se había comprado un auto nuevo, 0 Km, hermoso, se mire por donde se mire, el tapizado, el color...todo.
El padre amaba ese coche, su esfuerzo estaba allí.
Subieron él, su esposa y el pequeño de ambos de sólo 3 años; llegando a una estación de servicio bajan los padres y dejan al niño en el coche, cerrando las puertas... el niño, encontró un marcador y comenzó a escribir en todo aquel tapizado, con gran entusiasmo y amor, ya que los niños hacen sus cosas en esta condición.

Después de un rato llegan los padres y al ver el cuadro, el padre comenzó a encenderse en furia y al ver su "hermoso tapizado" todo rallado, comenzó a golpear al niño en sus manos y a golpearlo con mucha fuerza... hasta que tuvieron que sacarle al niño de entre sus golpes, el niño estaba en muy mal estado tuvieron que llevarlo y lo hospitalizaron.

Suena el teléfono en casa de la familia y atiende el padre... los llamaban del hospital, era necesario que se presentaran, se habían complicado las cosas...
El padre se presenta y le notifican que debieron amputarle las manos al niño, ya que no había otra opción posible.
Entrando el padre a la habitación envuelto en lagrimas... el niño le dice sonriente...
¡¡ Hola  papi... ya aprendí la lección... no lo voy a hacer más papi... pero por favor devuélveme mis manitas!!
El padre salió de aquella habitación y se suicidó...
¿Por qué le damos tanta importancia a las cosas materiales hasta el grado de lastimar a nuestros seres queridos?
REFLEXION:
"Un día nací, un día moriré, y nada me llevaré, pero ¿estoy realmente viviendo?"
"Una casa está hecha de roca y madera, ............y un hogar... de amor y entrega"

Bajo sus alas. 20 - Enero - 2003

"Ventana abierta"

Bajo sus alas.

La revista "National Geographic" publicó hace unos años un artículo sobre algo sucedido después de un incendio en el Parque Yellowstone de los E. U, el mismo de las caricaturas  del Oso Yogi, pero este de verdad. Mostraban unas fotos impactantes de las alas de Dios. 
Después de sofocado el fuego, comenzó la labor de una larga jornada montaña arriba para la evaluación de daños ocasionados por el incendio, y fue entonces que al ir caminando por el parque, un guardabosques encontró una ave calcinada, un pájaro literalmente petrificado, en cenizas, junto al pie de un árbol, parecía una estatua y en una posición bastante extraña, pues no parecía que hubiese muerto escapando o atrapada, simplemente estaba con sus alas cerradas alrededor de su cuerpo. Cuando el impactado y asombrado guardabosques, dio unos suaves golpecillos al pajarillo con una vara, tres pequeños y diminutos polluelos vivos emergieron de debajo de las alas de su madre ya muerta, quien sabiendo que sus hijos no podrían escapar del fuego, no los abandonó.
Tampoco se quedó en el nido sobre el árbol donde el humo sube y el calor se acumula , sino que los llevó quizás uno a uno, a la base del árbol. La amorosa madre, en su afán de impedir el desastre, los cobijó allí,  los había acurrucado bajo sus alas, instintivamente conociendo que el humo tóxico ascendería. Ahí dio su vida por salvar la de ellos.
Ella pudo haber volado para encontrar su seguridad, pero se negó a abandonar a sus polluelos.
Cuando las llamas llegaron y quemaron su cuerpo, ella permaneció firme. Porque había decidido morir para que aquellos que estaban bajo sus alas pudiesen vivir...
¿Pueden imaginar la escena?
El fuego rodeándolos, los polluelos asustados y la madre muy decidida, infundiéndole paz a sus hijos, como diciéndoles: "no teman, vengan bajo mis alas, nada les pasará".
Tan seguros estaban al estar ahí tocando sus plumas, aislados del fuego, que ni siquiera habían salido de ahí horas después de apagado el incendio.
Estaban totalmente confiados en la protección  de su madre, y sólo al sentir el golpeteo pensaron que debían salir.
¿Tienes a quién amar así? ¿Te ha amado alguien así?
Quien encuentra un motivo por el cual vale la pena vivir, encuentra un motivo por el cual vale la pena dar la vida.
Si tú crees que nadie te ha amado como esa madre pájaro amó a sus polluelos, creo que te equivocas, pero no conozco tu vida y no te puedo decir con certeza quién o cuándo de quienes has conocido te han querido de esa manera. Lo que sí te puedo asegurar es que Dios nos amó tanto que se dio a sí mismo para ser humillado y morir por ti.
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será tu escudo y tu baluarte!"
Salmo 91.4
Ser amado de esta manera debería marcar una diferencia en tu vida.
No olvides a Aquél que te amó y murió por ti.
Tu vida debería ser diferente sólo por eso.

Ángelus. 21 - Marzo - 2017

"Ventana abierta"



Hora de rezar el Ángelus



Ángelus



Señor, sin Ti nada es fuerte ni santo, aunque queremos seguirte, nuestra debilidad es grande y nuestro olvido profundo. 
No permitas que nos apartemos de tu camino, para que gocemos siempre de la alegría que no se acaba.

Con versos de Neruda a Bécquer. Poema a la entrada de la primavera.

"Ventana abierta"

Poema a la entrada de la primavera.

Podrán cortar todas las flores
con los cuchillos afilados;
pero no podrán detener la primavera
que ofrece por ensalmo.

La puesta de sol camina
sobre la cola del faisán dorado,
barriendo hojas dispersas
el cortejo fúnebre ha pasado.

Lleva la primavera un camino
pequeño como un astro,
donde el sonido del viento
no puede ser escuchado.

La primavera es el comienzo
de los frutos más soñados,
los que regala el amor
a los que se han enamorado.

¡Cómo no amarla, Señor!
si en tus manos la has creado;
tan turbadora y fragante
como el perfume más rosado.

Saludo engrandecido
las gasas de tu velo.
gasas que envuelven tu cuerpo
como el tul evaporado.

Salud, princesa mía,
dama de mis encantos,
primavera florida
que regresas cada año.

Se sale de la cubeta el agua
cuando me lavo los pies en primavera.

Qué aroma estar descalzo,
desde el fondo del agua
las plantas me han llamado,
es primavera en tu pecho
y en tu corazón hinchado.

Un día de primavera
se escapó nuestro canario,
y en tu corazón de abril
mi alma lo ha encontrado.

Como el poeta del alma
en sus versos escribía:
"Mientras haya primavera
siempre habrá poesía".

lunes, 20 de marzo de 2017

Cuestión de temperatura

"Ventana abierta"

Cuestión de temperatura

Puedo descubrir a lo largo de mi vida momentos y noches frías, y otras épocas o situaciones donde me consume el calor, unas abrasándome, y otras dando calidez y ayudándome a madurar.

NI FRÍO NI CALOR...

Conozco tus obras, que no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente (Ap 3,15)
Quizás uno preferiría una temperatura estándar, sin mucho cambio, algo cómodo, quizás hasta regulable. El problema es que voy descubriendo que cuando lucho por la comodidad, por el confort, está demasiado cerca la mediocridad, la tentación de arriesgar poco y con ello no complicarme la vida. Y es así como descubro momentos en que posiblemente he vivido a medias, con cierta tibieza, sin preguntarme demasiado, utilizando la fachada, sin comprometerme a fondo, dejando las cosas pasar.
A veces uno tiene que examinarse y exigirse un poco en la vida. ¿Dónde tengo que crecer yo? ?Cuáles son mis "tibiezas"?

DESDE EL FRÍO...

Esto es experiencia de vida, el reconocer los momentos y las noches frías. Todas esas situaciones en las cuales vivo encogido y frío. Momentos en que me he visto desafectado, desenganchado, sin ganas de apostar o soñar. Un fracaso en los estudios, una relación personal que no marcha, una situación dolorosa e inesperada... la propia historia, con sus heridas y desencantos. El darlo todo por sabido, el caer en la cuenta de estar viviendo continuamente calculando y analizando todo con demasiada frialdad. Incluso en estos momentos, tu presencia, Señor, me invita a algo más... Igual que el agricultor, que cuando se avecina una helada riega sus campos para que el agua al congelarse ceda calor a la planta. Así vosotros, aun desde el frío, podéis alumbrar calidez alrededor.

CALOR QUE QUEMA...

A veces aparece la sensación de tener la temperatura un poco elevada, ir casi con el piloto de la temperatura encendido. Esto suele notarse en mi manera de relacionarme: malos gestos, contestaciones fuera de lugar... Suele coincidir con situaciones que se tuercen, en esos proyectos en que uno mete tiempo e interés, y no salen. Me quemo cuando el ritmo del día a día pasa como una apisonadora sobre mí. Cuando por alguna razón quedo atrapado en discusiones estériles, cuando disminuye la capacidad de agradecimiento y de perdón; cuando no tengo ese tiempo necesario para reír, para cantar, para rezar...Cuando mi vida es puro activismo.

CALOR QUE CALIENTA... Al calor del Evangelio.

"¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?" (Lc 24,32)
Tengo experiencia de momentos cálidos que facilitan mi maduración, situaciones en las cuales encuentro la paz necesaria, el haber recibido y pronunciado gestos y palabras de cariño, las ocasiones en las cuales me he sentido perdonado. La capacidad de percibir que tu Evangelio me llena de coraje, de empuje y de sentido. Ese es el calor de tu Palabra, Señor, esa que me llena de ilusión, de energía, de ganas y de planes. Un calor que se transforma en pasión, un calor que se siente y se comunica, que me lanza al encuentro de los otros, a poner calidez en sus vidas, a calentar esas noches frías por las que todos alguna vez pasamos. Tu calor, Señor, es el amor que nos convierte.
¿Cuándo es o ha sido Dios calor en mi vida? ¿Que me apasiona hoy en día?

El otro y tú

"Ventana abierta"

El otro y tú

"Cuando otro actúa de mala manera, dando gritos y voces, decimos que tiene mal genio; pero cuando tú lo haces, son los nervios.
Cuando el otro se apega a sus métodos, es obstinado; pero cuando tú lo haces, es firmeza.
Cuando al otro no le gusta tu amigo, tiene prejuicios; pero cuando a ti no te gusta su amigo, sencillamente muestras ser un buen juez de la naturaleza humana.
Cuando el otro hace las cosas con calma, es una tortuga; pero cuando tú lo haces despacio es porque te gusta pensar las cosas.
Cuando el otro gasta mucho, es un despilfarro; pero cuando tú lo haces, eres generoso.
Cuando el otro encuentra defectos en las cosas, es un maniático; pero cuando tú lo haces, es porque sabes discernir.
Cuando el otro tiene modales suaves, es una persona débil; cuando tú lo haces, eres cortés.
Cuando el otro rompe algo, es torpe; cuando tú lo haces eres enérgico.
¿Por qué te fijas en la paja que tiene tu hermano en el ojo y no te fijas en la viga que tienes en el tuyo?
Veamos las virtudes de los demás, y dejemos de juzgar. No olvidemos que conforme a nuestro juicio seremos juzgados".

Ángelus. 20 - Marzo - 2017

"Ventana abierta"



Hora de rezar el Ángelus



Ángelus



Señor, sin Ti nada es fuerte ni santo, aunque queremos seguirte, nuestra debilidad es grande y nuestro olvido profundo. 
No permitas que nos apartemos de tu camino, para que gocemos siempre de la alegría que no se acaba.

domingo, 19 de marzo de 2017

Papa Francisco: ¡Feliz Día del Padre! ¡Sean como San José!

"Ventana abierta"


Papa Francisco:


¡Feliz Día del Padre!


¡Sean como San José!
VATICANO, 19 Mar. 14 / 08:27 am (ACI/EWTN Noticias).- En Italia y otros países, el Día del Padre se celebra el 19 de marzo, solemnidad de San José. En esta ocasión el Pontífice pidió a los papás del mundo que sean como el santo: buenos educadores y custodios del crecimiento de sus hijos en edad, sabiduría y gracia.
El Papa dirigió su "saludo de corazón" a los padres que lo acompañaron en la Plaza de San Pedro. "Veamos: ¿hay algunos papás en la plaza? Levanten la mano los papás, pero ¡cuántos papás! ¡Felicidades, felicidades en su día!", exclamó.
"Pido para ustedes la gracia de estar siempre muy cerca de sus hijos, dejándolos crecer, pero de estar muy cercanos, ¿eh? Ellos tienen necesidad de ustedes, de su presencia, de su cercanía, de su amor".
"Sean para ellos como San José: custodios de su crecimiento en edad, sabiduría y gracia. Custodios de su camino, educadores. Y caminen con ellos. Y con esta cercanía serán verdaderos educadores. Gracias por todo lo que hacen por su hijos, ¡gracias! Y a ustedes tantas felicidades y buena fiesta del papá, a todos los papás que están aquí, a todos los papás.  Que San José los bendiga y los acompañe", agregó.
El Pontífice recordó que "algunos de nosotros hemos perdido al papá, se ha ido, el Señor lo ha llamado; tantos que están en la plaza no tienen a su papá. Podemos rezar por todos los papás del mundo, para los papás vivos y también por aquellos difuntos y por los nuestros, y podemos hacerlo juntos, cada uno recordando a su papá, si está vivo o está muerto. Y recemos al grande Papá de todos nosotros, el Padre, un Padre nuestro por nuestros papás".
Compartimos a continuación el texto completo de su reflexión:
Queridos hermanos y hermanas, 
Hoy, 19 de marzo, se celebra la fiesta de San José, Esposo de María y Patrono de la Iglesia Universal. Así que dedicamos esta catequesis a él, que merece toda nuestra gratitud y devoción por cómo fue capaz de custodiar a la Virgen Santa y al Hijo Jesús. Ser custodio es el sello distintivo de José, es su gran misión, ser custodio.
Hoy me gustaría retomar el tema de la custodia de acuerdo con una perspectiva particular: la perspectiva de la educación. Echemos un vistazo a José como el modelo del educador, que custodia y acompaña a Jesús en su camino de crecimiento "en sabiduría, edad y gracia", como dice el Evangelio. Él no era el padre de Jesús: el padre de Jesús era Dios, pero él le hacía de papá a Jesús, le hacía de padre para hacerlo crecer. Y ¿cómo lo ha hecho crecer? En sabiduría, edad y gracia.
Empecemos por la edad, que es la dimensión más natural, el crecimiento físico y psicológico. José, junto con María, se encargaron de Jesús, sobre todo, desde este punto de vista, es decir, lo "criaron", preocupándose de que no le faltara nada de necesario para un desarrollo saludable.
No hay que olvidar que el cuidado atento y fiel de la vida del niño también dio lugar a la huida a Egipto, la dura experiencia de vivir como refugiados -José ha sido un refugiado con María y Jesús- para escapar de la amenaza de Herodes. Luego, una vez de vuelta a casa y establecidos en Nazaret, hay todo el largo período de la vida de Jesús en su familia. En aquellos años, José enseñó también a Jesús su trabajo, y Jesús ha aprendido a hacer el trabajo carpintero con su padre José. Así José ha criado a Jesús.
Pasemos a la segunda dimensión de la educación que es la de la "sabiduría. José fue para Jesús ejemplo y maestro de esta sabiduría, que se nutre de la Palabra de Dios. Podemos pensar en cómo José educó al pequeño Jesús a escuchar las Sagradas Escrituras, en especial acompañándole el sábado a la sinagoga de Nazaret. Y José lo acompañaba para que Jesús escuchara la palabra de Dios en la sinagoga.
Y, por último, la dimensión de la "gracia". Dice siempre San Lucas refiriéndose a Jesús: "La gracia de Dios estaba sobre él" (2,40). Aquí, sin duda, la parte reservada a San José es más limitada respecto a los temas de la edad y de la sabiduría. Pero sería un grave error pensar que un padre y una madre no pueden hacer nada para educar a sus hijos a crecer en la gracia de Dios. Crecer en edad, crecer en sabiduría, crecer en gracia. Este es el trabajo que ha hecho José con Jesús: hacerlo crecer, en estas tres dimensiones, ayudarlo a crecer.
Queridos hermanos y hermanas, la misión de San José es sin duda única e irrepetible, porque Jesús es absolutamente único. Y sin embargo, en su custodia a Jesús, educándolo a crecer en edad, sabiduría y gracia, él fue un modelo para todos los educadores, especialmente para cada padre. San José es el modelo del educador y del papá, del padre. Así que encomiendo a su protección a todos los padres, los sacerdotes -que son padres, ¡eh!- y los que tienen un papel educativo en la Iglesia y en la sociedad.
En modo particular quisiera saludar hoy, en el día del papá, a todos los padres, a todos los papás: ¡los saludo de corazón!
Veamos: ¿hay algunos papás en la plaza? Levanten la mano los papás, pero ¡cuántos papás! ¡Felicidades, felicidades en su día!
Pido para ustedes la gracia de estar siempre muy cerca de sus hijos, dejándolos crecer, pero de estar muy cercanos, ¿eh? Ellos tienen necesidad de ustedes, de su presencia, de su cercanía, de su amor. Sean para ellos como San José: custodios de su crecimiento en edad, sabiduría y gracia. Custodios de su camino, educadores. Y caminen con ellos. Y con esta cercanía serán verdaderos educadores. Gracias por todo lo que hacen por su hijos, ¡gracias! Y a ustedes tantas felicidades y buena fiesta del papá, a todos los papás que están aquí, a todos los papás.
Que San José los bendiga y los acompañe.
También algunos de nosotros hemos perdido al papá, se ha ido, el Señor lo ha llamado; tantos que están en la plaza no tienen a su papá. Podemos rezar por todos los papás del mundo, para los papás vivos y también por aquellos difuntos y por los nuestros, y podemos hacerlo juntos, cada uno recordando a su papá, si está vivo o está muerto. Y recemos al grande Papá de todos nosotros, el Padre, un Padre nuestro por nuestros papás: Padre nuestro…
¡Y tantas felicidades a los papás!


Recordando a nuestro entrañable Hno. José Martín.

"Ventana abierta"


Recordando a nuestro entrañable 
Hno. José Martín.
Mª Ángeles Grueso Galindo (Angelita) 


Hoy 19 de marzo de 2017, nuestro primer recuerdo y oración vamos a ofrecerlo especialmente en memoria de nuestro entrañable Hno. José Martín. Precisamente en la festividad de San José, en esta fecha de su Onomástica, a un mes de distancia aproximadamente de tan sensible pérdida, le extrañamos y añoramos al no tenerle ya presente entre nosotros.

A veces cuando experimentamos en nuestra vida algún momento fuerte de la presencia de Dios, queremos detenernos, seguir ahí, quedarnos, no avanzar… Pero Dios no quiere eso, y el Hno. Martín lo sabía. El Señor quiere de nosotros otra actitud.
La fe en Jesucristo, debe ser una fe que nos mueva a una misión.
 Cuando experimentamos el amor de Dios, cuando conocemos a Jesús, no podemos guardarlo para nosotros, debemos comunicarlo a los demás.

A veces, desde entonces, en mi reflexión mantengo un soliloquio, como si pensase en voz alta, en la conversación que cada sábado al término de la Eucaristía entablaba con el Hno. Martín, cuando me acercaba a saludarle y a interesarme por su estado de salud.
Él siempre me recibía con un apretón de manos, poniendo sus manos sobre las mías y con unas palabras de ánimo; también me hablaba sobre lo transcendental cuando yo le sugería alguna pregunta a tal efecto:
"Estamos aquí de paso y hasta que Dios quiera, para llevar su Palabra y para ofrecer lo mejor de nosotros mismos, porque todo es gracia"- me decía-.

Queridos Sacerdotes de la Compañía de Jesús, y amig@s tod@s de nuestro siempre querido Hno. José Martín.
 El día 23 de febrero celebramos cristianamente su muerte y también su larga vida que, a partir de ahora, queda depositada en manos de Dios que es nuestro Padre.
De alguna manera la Resurrección del Señor y su Pasión, nos mueve a vivir la cruz con esperanza.
Es el anticipo, es el aviso de la presencia viva de Cristo resucitado entre nosotros, que nos anima y nos da fuerzas para seguir adelante.
Nosotros en la oración, como Él, nos transformamos en otros Cristos.
También es un momento muy oportuno para confesar nuestra propia fe en la resurrección.
 Confesarla con esperanza y hasta con gozo interior.
Confesarla sin otro fin que el de agradecer a Dios el don de la vida que, a través de nuestros padres se nos es dada.
 Nuestra vida es un camino hacia el Cielo. Pero es una vía que pasa a través de la Cruz y del sacrificio.
La muerte siempre nos arranca, siempre nos separa de lo que más queremos, confesar nuestra fe en que, aunque ha dejado esta vida terrena, vive para siempre en Dios, porque Dios no nos creó para morir sino para vivir. Y vive de un modo nuevo al haber sido transformado y resucitado por Cristo y con Cristo. En el Hno. Martín, y en todos nuestros seres queridos ya desaparecidos, se han hecho realidad aquellas palabras de Jesús:
 “El que crea en mí aunque haya muerto vivirá”…
Él ha ido con vela encendida al encuentro de su Salvador, diciendo:
"Señor yo he vivido esperándote y los latidos de mi corazón eran tus pasos".
 Y recibió al Autor de la Vida abriendo su corazón de par en par, y el Señor lo envolvió en su claridad.
Hasta siempre querido e inolvidable Hno. Martín, que seguirá vivo en nuestro corazón y en nuestro recuerdo.


Oración de Comunión Espiritual. 19 - Marzo - 2017

"Ventana abierta"


Oración de Comunión Espiritual


Estimados amigos, todos aquellos que lo deseen y siguen este blog, "Seguir la Senda.Ventana abierta", pueden unirse y hacer esta Comunión Espiritual.
Saciamos nuestra hambre, saciamos nuestra sed en Cristo, que es pan de Vida y bebida de Salvación.
Hacemos hoy esta oración que se nos propone en este Día del Seminario.
"Dios Padre, que con el ejemplo de tu Hijo, nos enseñas que no hay verdadero amor sin la entrega generosa de la propia vida, ayuda a aquellos que se preparan en nuestros Seminarios a ser pastores según tu Corazón, cercanos a Ti y cercanos a los hombres nuestros hermanos. 
Que sean en medio de nuestra sociedad tus ojos y tus manos, para ver, curar y acompañar a tantos que quedan heridos en el camino.
Que no falten en tu Iglesia, jóvenes dispuestos a servirte según tu voluntad, que con su vida y su palabra, muestren a los demás tu amor misericordioso.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu santo.
Amén".

viernes, 17 de marzo de 2017

¡Dios paga mucho más que los hombres! 30 - agosto - 2016

"Ventana abierta"



¡Dios paga mucho más que los hombres!
"¡Dios paga mucho más que los hombres! ¡Él nos da un lugar mucho más bello de aquel que nos dan los hombres! El lugar que nos da Dios está cercano a su corazón y su recompensa es la vida eterna", dijo el Santo Padre, este domingo, desde la ventana del Palacio Apostólico, en sus palabras previas al rezo del Ángelus. A los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro, el pontífice les habló sobre la humildad y la hospitalidad, dos virtudes propias del cristiano que tienen como recompensa la Vida Eterna.
Francisco comentó el Evangelio, en el que se observa "a Jesús en la casa de uno de los jefes de los fariseos, donde ve cómo los invitados al almuerzo se afanaban por elegir los primeros puestos".
"La historia enseña que el orgullo, el arribismo, la vanidad, la ostentación son las causas de muchos males", destacó el Papa y explicó que "Jesús nos hace entender la necesidad de elegir el último puesto, de buscar la pequeñez y el ‘ocultarse’. Cuando nos ponemos ante Dios en esta dimensión de humildad, entonces Dios nos exalta, si inclina hacia nosotros para elevarnos a sí".
A este respecto, recordó que "¡Dios paga mucho más que los hombres! ¡Él nos da un puesto mucho más hermoso que el que nos dan los hombres! El puesto que nos da Dios está cerca de su corazón y su recompensa es la vida eterna".
El Santo Padre también habló de la hospitalidad que describe Jesús en la segunda parábola del Evangelio. "Se trata de elegir la gratuidad en lugar del cálculo oportuno que busca obtener una recompensa", explicó.
"Los pobres, los sencillos, aquellos que no cuentan no podrán nunca devolver una invitación a la mesa del banquete. Así Jesús demuestra su preferencia por los pobres y los excluidos, que son los privilegiados del Reino de Dios, y lanza el mensaje fundamental del Evangelio que es servir al prójimo por amor de Dios".

Francisco ventana Ángelus
Palabras del papa Francisco
"¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!
El episodio del Evangelio de hoy nos muestra a Jesús en la casa de uno de los jefes de los fariseos, concentrado en observar cómo los invitados a almorzar se esforzaban por elegir los primeros lugares. Es una escena que hemos visto muchas veces: buscar el mejor lugar incluso ‘con los codos’.
Al ver esta escena, él narra dos breves parábolas con las cuales ofrece dos indicaciones: una se refiere al lugar, la otra se refiere a la recompensa.
La primera semejanza está ambientada en un banquete nupcial. Jesús dice: "Cuando te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú, y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: ‘Déjale el sitio’
Con esta recomendación Jesús no quiere dar normas de comportamiento social, sino una lección sobre el valor de la humildad. La historia nos enseña que el orgullo, el arribismo, la vanidad, la ostentación son las causas de muchos males. Y Jesús nos hace entender la necesidad que tenemos de elegir los últimos lugares, o sea, buscar la pequeñez y el ocultamiento: la humildad.
Cuando nos ponemos ante Dios en esta dimensión de humildad, entonces Dios nos exalta, se inclina hacia nosotros para elevarnos hacia él; "Porque todo el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado" (v. 11).
Las palabras de Jesús subrayan actitudes completamente diferentes y opuestas: la actitud de quien se elige su propio sitio y la actitud de quien se lo deja asignar por Dios y espera de Él la recompensa.
No lo olvidemos: ¡Dios paga mucho más que los hombres! ¡Él nos da un lugar mucho más bello de aquel que nos dan los hombres! El lugar que nos da Dios está cercano a su corazón y su recompensa es la vida eterna. "¡Serás bienaventurado – dice Jesús, recibirás tu recompensa en la resurrección de los justos".
Es lo que se describe en la segunda parábola, en la que Jesús indica la actitud de desinterés que debe caracterizar la hospitalidad, y dice: "Cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte!".
Se trata de elegir la gratuidad en vez del cálculo oportunista que trata de obtener una recompensa, que busca el interés y que busca enriquecerse mucho más.
En efecto, los pobres, los sencillos, los que no cuentan, jamás podrán retribuir una invitación a comer. Así Jesús demuestra su preferencia por los pobres y los excluidos, que son los privilegiados del Reino de Dios y transmite el mensaje fundamental del Evangelio que es servir al prójimo por amor a Dios.
Hoy Jesús se vuelve la voz de quien no tiene voz y dirige a cada uno de nosotros un llamamiento afligido a abrir el corazón y a hacer nuestros los sufrimientos y las angustias de los pobres, de los hambrientos, de los marginados, de los prófugos, de los derrotados por la vida, de cuantos son descartados por la sociedad y por la prepotencia de los más fuertes. Y estos descartados representan, en realidad, la mayor parte de la población.
En este momento, pienso con gratitud a los comedores donde tantos voluntarios ofrecen su servicio, dando de comer a personas solas, en dificultad, sin trabajo o sin casa.
Estos comedores y otras obras de misericordia –como visitar a los enfermos y a los encarcelados– son palestras de caridad que difunden la cultura de la gratuidad, porque cuantos trabajan en ellas están movidos por el amor de Dios y son iluminados por la sabiduría del Evangelio. De este modo el servicio a los hermanos se convierte en testimonio de amor, que hace creíble y visible el amor de Cristo.
Pidamos a la Virgen María que nos conduzca cada día por el camino de la humildad. Ella ha sido humilde toda su vida, que nos haga capaces de gestos gratuitos de acogida y de solidaridad hacia los marginados, para llegar a ser dignos de la recompensa divina".