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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

domingo, 24 de enero de 2016

Oración de Comunión Espiritual. "Jornada de la Infancia Misionera" 24-enero-2016.

"Ventana abierta"


Oración de Comunión Espiritual.


Hola amig@s:
 Cada vez que celebramos la Eucaristía, participamos realmente del Cuerpo y la Sangre del Señor.
Podemos unirnos a todos los hermanos/as. del mundo, si así lo deseáis, haciendo nuestra hoy, la Oración de Acción de Gracias que nos propone la Jornada de la Infancia Misionera, que celebramos este domingo.

"Señor, Tú nos escuchas cuando rezamos, entras en nuestra vida y nos das fuerza para construir un mundo mejor y más hermoso. Por eso te decimos gracias.

Señor, a través de tu Palabra, nos das a conocer lo bueno que eres con nosotros, y nos enseñas a compartir y a ser solidarios. Por eso te decimos gracias.

Señor, nos encanta descubrir que cada persona de los diferentes pueblos de la tierra son un don tuyo, un regalo que nos haces. Por eso te decimos gracias.

Señor, nos has hecho parte de una gran familia, que le llamas la Iglesia, y que es misionera, porque lleva la Buena Noticia a tod@s. Por eso te decimos gracias.

Haz, Señor, que siempre seamos agradecidos, como nuestra Madre la Virgen María".



domingo, 17 de enero de 2016

Jornada del Emigrante y del Refugiado. 17-enero-2016.

"Ventana abierta"


Jornada del Emigrante y del Refugiado


Hola amig@s.
La Iglesia celebra hoy la Jornada del Emigrante y el Refugiado, un argumento más para intentar, colocar de nuevo en el primer plano de la actualidad un problema que afecta a 232 millones de personas -que se dice muy pronto- en todo el mundo.


La cifra la da la Organización Mundial de las Migraciones, y el Arzobispo de Sevilla se ha hecho eco de ello en una Carta muy clara y contundente que después les vamos a resumir.
Verán, no hace tanto tiempo de la corriente humanitaria que recorrió toda Europa tras la estela de la tremenda fotografía del niño ahogado en una playa de Turquía, Aylán se llamaba la criatura.


Pues bien, han pasado dos meses, y aquella conmoción ha degenerado en una cierta indiferencia, aderezada si quieren,  con dosis de escepticismo.


El caso es que sigue habiendo miles de familias sirias a la espera de una solución definitiva al drama que sufren, y seguimos a la espera de una decisión final de los organismos europeos, una solución a la medida de la tragedia que están viviendo -como digo- miles de familias que literalmente no tienen dónde ir.


Hablábamos antes de algunas dosis de escepticismo, y es que no faltan informaciones que desgraciadamente no hacen otra cosa que arrojar la sombra de la sospecha sobre todo el colectivo.


Lo que nos llega últimamente de Alemania y de otros países que han comenzado a recibir a refugiados, está alimentando una corriente xenófoga, que además de resultar profundamente injusta, despierta la semilla de comportamientos que nunca deberían repetirse en un continente, que a la vista de la actualidad se ve que no aprende de su propia historia.


A los europeos en general y a las autoridades en particular, no vamos a pedirles que se lean la Biblia -aunque tampoco nos vendría nada mal- , la verdad, nos conformaríamos con que se repasara los libros de historia y se charlara -por qué no- con supervivientes de algunos episodios negros de la reciente memoria europea.
Ya sabemos que sirve de poco, pero nos da la impresión  de que volvemos a toparnos con las mismas piedras que sacaron lo peor de la condición humana.



El Arzobispo habla muy claro en su Carta, y denuncia la complicidad silenciosa en la que podemos caer, creyendo que hacemos lo que debemos, financiando a los países limítrofes, para que sean eso,  gendarmes de Europa a cualquier precio.


Ya sabemos que vivimos en una época en la que cotiza a la baja la reflexión, el análisis de las causas y la mirada con cierta perspectiva antes de tomar decisiones. A pesar de ello, no está demás que echemos la vista atrás, que recordemos lo que hemos sido y analicemos qué tipo de sociedad queremos construir, y si para ello terminamos echando un vistazo a los libros de historia -y por qué no, a la Biblia- pues algo habremos salido ganando. 


Les resumimos la Carta que el Arzobispo ha escrito con motivo de la Jornada del Emigrante y el Refugiado.



Monseñor Asenjo comienza su Carta, recordando la realidad de miles de familias que esperan en las fronteras de Europa una decisión política que les permita reconducir sus vidas en paz:
"En las esferas políticas apenas se a adoptado un compromiso, todavía no cumplido de albergar alrededor de un 20% de los que ya están esperando a lo largo de la extensa valla del límite del Este de la Unión. Esta manifiesta incapacidad para dar respuesta a una emergencia humanitaria de tal calibre, contrasta con la generosidad desplegada por los ciudadanos europeos de buena voluntad, decididos a ser hospitalarios ofreciendo edificios, recursos y víveres".
D. Juan José reitera el magnífico comportamiento de Instituciones eclesiales y particulares, y denuncia el efecto perverso que ha tenido esta crisis con el reforzamiento de fronteras:
" No podemos permanecer indiferentes y ser cómplices silenciosos de que se está financiando a los países limítrofes para que sean gendarmes de Europa a cualquier precio, mirando para otro lado y sin preocuparnos por el elemental respeto a los Derechos Humanos".



Para terminar, el Arzobispo subraya cuál debe ser la respuesta de los cristianos ante situaciones como esta:
"Ante los emigrantes, nuestra respuesta es el Evangelio de la Misericordia", lema de esta Jornada en el Año Jubilar, en el que todos estamos llamados a ser misericordiosos como el Padre.
La existencia de emigrantes y refugiados, golpea nuestra conciencia, nos emplaza a una conversión profunda del corazón".




Oración de Comunión Espiritual. Bodas de Caná. "Día del Emigrante y del Refugiado". 17-enero-2016

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Oración de Comunión Espiritual

Siempre puede ser momento de Comunión, buen momento para recibir al Señor, si lo desean hagamos nuestra Comunión Espiritual, recordemos las  palabras de María a los sirvientes: 
"Haced lo que Él os diga"


"Señor, conviérteme en buen vino.
 Que mi presencia y actitud alegre al que está a mi lado, 
Que ponga en mi vida sabor a la vida.
 Que llene tantas tinajas vacías de Ti. 
Que no calle hasta que tu salvación llamee como antorcha.
 Que me sienta amado por Ti, tu favorito.
Que encuentres alegría en mi vida.
Que mi entrega, fortaleza, testimonio, lleve a la esperanza al que llora a mi lado.
Que en este "Año de la Misericordia", sienta la caricia de tu ternura, y sea yo caricia para los demás.
Señor, conviérteme en buen vino, para que los dones y carismas que me has dado estén a tu servicio, para que entienda y cumpla las palabras de María, tu Madre, mi Madre: "Haced lo que Él os diga", para que sea signo de tu gloria, y mi fe crezca en Ti, para que manifieste con mi forma de vivir, tu gloria, para que de una vez deje de ser agua insípida.
Señor, te pido con fe: "Conviérteme en buen vino".


lunes, 28 de diciembre de 2015

Te prometo que de aquí en adelante todo será perfecto.

"Ventana abierta"


Te prometo que de aquí en adelante todo será perfecto.


Una mujer que se llevaba muy mal con su esposo sufrió un paro cardiaco. 


Casi a punto de morir, un ángel se presentó ante ella para decirle que, evaluando sus buenas acciones y sus errores no podría entrar en el cielo; y le propuso permitirle estar en la tierra unos días más hasta lograr cumplir con las buenas acciones que le faltaban.
La mujer aceptó el trato, y regresó otra vez al hogar junto a su esposo.
El hombre no le dirigía la palabra porque desde hacía tiempo estaban disgustados.
Ella pensó:
Me conviene hacer las paces con este hombre. Está durmiendo en el sofá. Hace tiempo dejé de cocinarle. Él ahora está planchando su camisa para salir a trabajar, le daré una sorpresa.
Cuando el hombre salió de la casa, ella empezó a lavar y planchar toda la ropa de él. Preparó una rica comida. Puso flores en la mesa con unos candelabros, y un cartel en el sofá que decía: 
"Creo que puedes estar más cómodo durmiendo en la cama que fue nuestra. Esa cama donde el amor concibió a nuestros hijos, donde tantas noches los abrazos cubrieron nuestros temores y sentimos la protección y la compañía del otro. Ese amor, aún con vida, nos espera en esa cama.
Si puedes perdonar todos mis errores, allí nos encontraremos".
Tu Esposa.


Cuando terminó de escribir el último renglón "Si puedes perdonar todos mis errores", pensó: ¿me he vuelto loca?, ¿yo voy a pedirle perdón cuando fue él quien comenzó a venir enfadado de la calle, cuando lo echaron de la fábrica y no encontraba trabajo? Yo tenía que arreglarme con los pocos ahorros que tenía haciendo juegos malabares, y todavía tenía que soportar su ceño fruncido.
Él empezó a beber alcohol, aplastado en el sillón, exigiendo silencio a los niños que sólo pretendían jugar.
Él me gritaba cuando yo le decía que de esta manera no podíamos continuar, que yo necesitaba dinero para mis hijos.
Él lo arruinó todo; y ¿ahora yo tengo que pedirle perdón?

Enfurecida rompió la carta, y escuchó la voz del ángel que decía:
- Recuerda: "algunas buenas acciones y alcanzarás el cielo, de lo contrario no podrás entrar".
La mujer pensó:
- ¿Valdrá la pena?, y volvió a escribir la carta agregando aún más palabras cariñosas:
"No supe comprender nada entonces, no supe ver tu preocupación al quedarte sin empleo, después de tantos años con un salario fijo en esa fábrica. ¡Debiste haber sentido tanto miedo...!
Ahora recuerdo tus sueños de "cuando me jubile haremos tal o cual cosa..." Cuántas cosas querías emprender al jubilarte.
Pude haberte impulsado a que las hicieras en vez de obligarte a aceptar estar todo el día sentado en ese taxi.
Ahora recuerdo aquella noche de locura cuando rompí esas cartas de amor que habías escrito para mí, y prendí fuego a todas las telas de los cuadros que pintabas. En ese momento me enfurecía verte así, encerrado en ese cuarto gastando nuestro dinero en pomos de pintura para nada, o sentado en ese escritorio escribiendo tonterías para mí.
Debí haberte animado a vender esos cuadros. Eran realmente hermosos. Estaba desesperada, yo también me sentía segura con el salario de la fábrica y no supe ver tu dolor, tu miedo, tu angustia, tu agonía.
Por favor, perdóname mi amor. Te prometo que de hoy en adelante todo será diferente. Te amo.
Tu Esposa.


Cuando el marido regresó del trabajo, al abrir la puerta notó algo distinto; el olor a comida, las velas en la mesa, su música favorita sonando suavemente y la nota en el sofá.
Cuando la mujer salió de la cocina con la fuente en la mano, lo encontró tirado en el sillón llorando como un niño. 
Dejó la fuente, corrió a abrazarlo, y no necesitaron decirle nada, lloraron juntos, él la alzó en sus brazos y la llevó hasta la cama; se amaron con la misma pasión del primer día. Luego comieron la exquisita comida que ella había preparado, rieron mucho mientras recordaban anécdotas graciosas de los niños haciendo travesuras en la casa.
Él le ayudó a recoger la mesa como siempre lo hacía, y mientras ella lavaba los platos, vio por la ventana de la cocina, que en el jardín estaba el ángel. 


Salió llorando y le dijo:
- Por favor Ángel, intercede por mí. No quiero a este hombre sólo en este día. Necesito un tiempo más para poder impulsarlo con sus cuadros, y tratar de reconstruir esas cartas, que sólo para mí y con tanto amor había escrito. Te prometo que en poco tiempo, él estará feliz, seguro; y entonces sí podré ir donde me lleves.
El ángel le contestó:
- No tengo que llevarte a ningún lado, mujer, ya estás en el cielo, te lo has ganado. Recuerda el infierno donde has vivido y nunca olvides que el cielo siempre está al alcance de tu mano.
La mujer oyó la voz de su marido que desde la cocina le gritaba:
- "Mi amor, hace frío, ven a acostarte, mañana será otro día".
Sí -pensó ella- gracias a Dios, mañana será otro día...


Para meditarlo:
Usted, que reclama lo que no recibe, ¿ya pensó en lo que no da?
Usted, que se lamenta porque sufre, ¿ya pensó en lo que hace sufrir?
Usted, que acusa a la ignorancia, ¿ya evaluó sus conocimientos?
Usted, que condena el error, ¿ya percibió cuánto erró?
Usted, que se dice amigo sincero, ¿ya se analizó con sinceridad?
Usted, que se queja de penurias, ¿ya vio cuánto posee más que los otros?
Usted, que critica el mundo, ¿ya hizo algo para mejorarlo?
Usted, que sueña con el cielo, ¿cuánto ha hecho para extinguir el infierno?
Usted, que se dice modesto, ¿se sentiría orgulloso de ser humilde?
Usted, que condena el mal, ¿ha procurado difundir el bien?
Usted, que deplora la indiferencia, ¿ha sembrado el amor?
Usted, que se aflige con la pobreza, ¿ha usado bien sus riquezas?
Usted, a quien le duelen las espinas, ¿ha cultivado rosas?
Usted, que tanto lamenta las tinieblas, ¿ha esparcido luz?
Usted, que se ocupa de sí mismo, ¿se ha preocupado de los demás?
Usted, que se siente tan pequeñito, ¿ha procurado crecer? 
Usted, que se queja de soledad, ¿ha brindado su compañía a un amigo?
Usted, que se asusta ante la enfermedad, ¿qué ha hecho por su salud?
Usted, que anhela la concordia, ¿ha combatido la discordia?


domingo, 29 de noviembre de 2015

Oración de Comunión Espiritual. 29 -Noviembre- 2015

"Ventana abierta"


Oración de Comunión Espiritual.


La Eucaristía es el banquete del Reino, lo decimos, lo celebramos, lo recordamos cada Domingo, cada vez que celebramos la Eucaristía.

La Eucaristía nos une con Cristo, y es vínculo de unidad entre nosotros, en ella participamos realmente del Cuerpo y de la Sangre del Señor.
Por eso ahora, si lo desean, podemos hacer nuestra comunión Espiritual uniéndonos a todos los hermanos y hermanas del mundo.

"Señor Jesús, con los creyentes de todos los lugares y todos los tiempos, alzamos nuestra cabeza, levantamos nuestra mirada a lo alto, porque sabemos que se acerca nuestra liberación.
Esperamos tu Venida, Señor, volverás acompañado de tus Santos, y ojalá nosotros estemos bien dispuestos para recibirte, santos e irreprensibles ante nuestro Padre del Cielo.
Enséñanos a proceder en nuestras vidas para agradar a Dios.
Ayúdanos siempre a seguir adelante con la mirada puesta en Ti.
Que no se embote nuestra mente con la fascinación del mundo.
Que nuestro corazón se vea siempre libre de todo aquello que es consecuencia del pecado y de la muerte.
Que no nos dejemos fascinar por el dinero, por las posesiones, por el afán de consumo y de tener.
Sabemos que sólo con un corazón libre, podemos esperar confiados en tu encuentro cuando vengas hasta nosotros".



1er. Domingo de Adviento. 29- Noviembre-2015

"Ventana abierta"


 Primer Domingo de Adviento


"Levantaos, alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación".
"Avivemos en nuestro corazón el anhelo de su Venida, para que nos encuentre vigilantes.
La Esperanza es llama que no quema y me alumbra.
Agua que humedece la impaciencia.
Trigo sembrado en la tierra de la espera.
Fe en el Dios de la Promesa y la Palabra.
Vigilancia en la noche y en la duda.
Certeza impalpable que supera el sueño.
Gracia de seguir esperando alcanzar la Gloria.
La Esperanza, es la Esperanza, es la Fe, el Amor que peregrina.
La Esperanza es la Fe y la Caridad en forma de proa que zarpa hacia su plenitud.
La Esperanza es como levantar un vuelo de palomas, un viento favorable, que facilita la navegación, que te sostiene en medio de la prueba como un instinto de superación.
La Esperanza es Virtud Teologal, Don de Dios para alcanzar a Dios, y Vida Eterna".
"Estad siempre despiertos para manteneros en pie ante el Hijo del Hombre".



Comienza un nuevo Año Litúrgico. Ciclo C. 29 -Noviembre- 2015

"Ventana abierta"



Comienza un nuevo Año Litúrgico con el Tiempo de Adviento.

Adviento es tiempo de espera, de mirar al futuro.

La Iglesia espera al Señor y sale a su encuentro.

El Señor vino.

El Señor viene.

El Señor vendrá.

Cuatro semanas para avivar en los creyentes la espera del Señor.

1ª semana..."Velad, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa". 

2ª semana..."Yo os bautizo con agua, pero él os bautizará con el Espíritu Santo. 

3ª semana..."En medio de vosotros hay uno que no conocéis".

4ª semana..."Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo".

En Adviento viene Dios en persona.

"Ven Señor a salvarnos"

¿de qué me tendrá que salvar?

¿Dejaría mis ocupaciones y entretenimientos para ocuparme de Él?

¿Estaría dispuesto a escucharle como María?

ES EL TIEMPO DE LA ESPERANZA.

Esperar es un deber, no un lujo. Esperar no es soñar, sino el modo de transformar un sueño en realidad.

Es una nueva oportunidad. Hoy volvemos a soñar.

La herida de nuestro tiempo se llama desesperanza.

Somos lo que esperamos.

Si crees, todo es posible.

"El miedo llamó a la puerta. La fe fue a abrir. No había nadie".

QUE BROTASTE DE LOS LABIOS DEL ALTÍSIMO, ABARCANDO DEL UNO AL OTRO CONFÍN Y ORDENÁNDOLO TODO CON FIRMEZA Y SUAVIDAD, VEN Y MUÉSTRANOS EL CAMINO DE LA SALVACIÓN!

PASTOR DE LA CASA DE ISRAEL, QUE TE APARECISTE A MOISÉS EN LA ZARZA ARDIENTE Y EN EL SINAÍ LE DISTE LA LEY, VEN A LIBRARNOS CON EL PODER DE TU BRAZO!

QUE TE ALZAS COMO UN SIGNO PARA LOS PUEBLOS, ANTE QUIEN LOS REYES ENMUDECEN Y CUYO AUXILIO IMPLORAN LAS NACIONES, VEN A LIBRARNOS, NO TARDES MÁS!

Y EL CENTRO DE LA CASA DE ISRAEL, QUE ABRES Y NADIE PUEDE CERRAR. CIERRAS Y NADIE PUEDE ABRIR, VEN Y LIBRA A LOS CAUTIVOS QUE VIVEN EN TINIEBLAS Y SOMBRAS DE MUERTE!

QUE NACES DE LO ALTO, RESPLANDOR DE LA LUZ ETERNA. SOL DE JUSTICIA. VEN AHORA A ILUMINAR A LOS QUE VIVEN EN NIEBLAS Y EN SOMBRA DE MUERTE!

REY LEGISLADOR NUESTRO, ESPERANZA DE LAS NACIONES Y SALVADOR DE LOS PUEBLOS, SEÑOR DIOS NUESTRO

Y DESEADO DE LOS PUEBLOS. PIEDRA ANGULAR DE LA IGLESIA, QUE HACES DE LOS PUEBLOS UNO SOLO VEN Y SALVA AL HOMBRE QUE FORMASTE DE BARRO DE LA TIERRA

EL Espíritu  y la esposa dicen: ¡VEN! Diga también el que escucha ¡VEN!

PARA TODOS

QUE EL SEÑOR OS COLME DE SU PAZ Y DE SU AMOR.



sábado, 28 de noviembre de 2015

Tiempo de Adviento. Espera. 28 -Noviembre- 2015

"Ventana abierta"


Tiempo de Adviento. Tiempo de Espera


Por: María de Lourdes Rodero Elizondo, o.p. | Fuente: Catholic.net

Lo anticipamos todo durante el adviento.
Nos damos regalos, los abrimos, comemos pavo, dulces, etc.
No sabemos esperar a la fiesta.



El Adviento es tiempo de espera para la gran celebración de la Navidad.
El nacimiento de Jesús es el gran acontecimiento largamente esperado por el Pueblo de Israel que durante tantos años vivió anhelando el cumplimiento de la promesa que Dios le había hecho de que le enviaría un Salvador.

Nuestra cultura no está habituada a esperar, y nos es difícil comprender que el Pueblo de Israel haya esperado siglos y siglos para el cumplimiento de esta promesa.
La nuestra es la cultura de la prisa, de lo inmediato, de lo "expréss".
Esperar implica acomodarse al tiempo de otro y es realmente difícil aceptar los tiempos de "otro" cuando no coinciden con los nuestros, incluso si son tiempos de Dios.

El Adviento nos invita a esperar el tiempo de Dios; la venida de Jesús.

El Adviento no es aún la fiesta, sino espera, preparación y expectación para la gran fiesta.
El gozo propio del Adviento es de quien ha recibido una promesa y espera su cumplimiento y verificación.
Sin embargo, hoy ya no lo vivimos esperando una promesa.
Hemos adelantado la fiesta y hemos perdido el clima de "espera", "de promesa", de don".

Lo anticipamos todo: durante el Adviento, nos damos regalos, los abrimos, comemos pavo, dulces, etc. No sabemos esperar.
Esta anticipación del festejo nos ha "robado" el tiempo de preparación espiritual propuesto por la Iglesia para una celebración profunda de la Navidad, que tendría que ser para cada cristiano un encuentro "de corazón a corazón" con el Dios-niño, tan sencillo y pequeño que se encuentra al alcance de todos.
Actualmente hay muchos festejos "navideños" que nada tienen que ver con el misterio de la Navidad y muchas veces para el 24 de diciembre, ya nos encontramos cansados y agobiados; incluso "saturados" de tantos compromisos; agotados por la prisa y el estrés.
La forma en la que solemos vivir el Adviento, en lugar de prepararnos para celebrar la Fe en un clima de paz y gozo espiritual, muy probablemente nos acelera, dispersa y distrae para lo esencial.
María, es la Madre que supo esperar con verdadera esperanza y gran amor, es el gran personaje del Adviento que nos enseña a vivir este tiempo como camino hacia el portal de Belén, lugar de encuentro y adoración del Dios-niño.

Tres actitudes muy hermosas de María que nos pueden ayudar a vivir este Adviento son: la espera, la preparación del corazón y la acogida sincera.

1. María espera con gozo, con profunda esperanza, la llegada de Jesús a su vida.

2. María prepara su corazón con vivos sentimientos de ternura para con el Niño Jesús que viene, y de gratitud profunda para con Dios que cumple sus promesas.

3. María cultiva en su corazón una acogida generosa, abriéndolo de par en par para que realmente entre Jesús en su vida. Ella lo esperaba sinceramente, no lo acoge sólo de palabra, sino que le ofrece su corazón.

Que María nos enseñe a vivir este adviento en una espera gozosa; a aprovechar este tiempo para preparar nuestro corazón para que Jesús realmente encuentre en él un lugar donde quedarse y desde el cual podamos descubrirlo como verdadero Salvador: como el Dios que viene a iluminar lo que en nuestra vida está oscuro; a sanar lo que en nuestra vida está enfermo; y a liberarnos de todo lo que nos impide vivir en el gozo de su Amor.