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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

martes, 3 de mayo de 2011

La maravillosa experiencia de sorprenderse

La experiencia de sorprendernos es, sin duda alguna, algo maravilloso. En el estado permanente de sorpresa, tenemos al máximo todos nuestros sentidos, toda nuestra atención.
¿Recuerdas cómo de pequeño te sorprendías con cualquier cosa? Sorprenderse es ejercitarse en el arte de vivir en el ahora, de estar en el más inmediato y único presente.
Cuando vivimos sorpresa, observamos, aceptamos y aprendemos rápidamente. La mente está en silencio y no interfiere nuestra percepción
He aquí un texto escrito por Sesha, maestro en filosofía Vedanta-advaita y no-dualidad, acerca de la sorpresa.

La sorpresa como mecanismo pedagógico
“Es bien sabido el profundo nivel de atención que los niños ofrecen a todas las cosas que experimentan. Es tal su capacidad que logran aprender varios idiomas en algo más de tres años, eso sin contar su desarrollo en los restantes ambientes de la vida.
Los pequeños poseen la maravillosa capacidad de la sorpresa. Responden ante ella de manera sencilla; basta que un evento sea lo suficientemente halagador para que todo su sistema inmediatamente se aboque a él. Incluso después de un golpe que produzca dolor, algo entretenido es capaz de llevarlos a su inmediato olvido gracias a que la atención se desplaza totalmente al suceso naciente.
La continua sorpresa con la que los niños observan el mundo los lleva a la permanencia en un “presente” continuo. Nosotros solemos perderlo al crecer, al reemplazar ese “presente” continuo que ellos advierten por la momentaneidad de instantes pasados y futuros.
Mientras la sorpresa opera no existe la duda; he aquí la gran clave pedagógica. Mientras la atención se aboca a un evento sorprendente muere el razonamiento y se establece un fugaz intermedio donde sólo hay comprensión sin que medie la razón.
La sorpresa es una forma de “presente”. El máximo acto pedagógico es crear un continuo de sorpresa; ello implica no solamente una expresión de ideas verbales, sino a veces el simple movimiento de una mano o el asombroso ademán de un gesto.
La naturaleza nos sorprende por su armonía, por ello la contemplación es un continuo acto de asombro. El aprendizaje es un acto de fugaz sorpresa, razón por la cual es un instante de Conciencia plena; allí el saber se expresa sin intermediación alguna. El asombro, razón de ser del nacimiento de la filosofía, es otro acto hermanado a la sorpresa; en él, el saber aparece como reconocimiento claro del universo que nos rodea.
Sería extraordinario que las escuelas del mundo promovieran la enseñanza a través del acto del asombro: educar a profesores a enamorarse de la enseñanza y transmitir con esa intensidad especial el Saber y el Amor, como fuentes excepcionales de presente continuo.”
Seguir sorprendiéndose viendo un amanecer, escuchando atentamente a alguien, o sintiéndose uno a sí mismo, es estar vivo, ¡bien vivo!




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