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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

domingo, 29 de mayo de 2011

"Aclama al Señor tierra entera"


"Aclama al Señor tierra entera" hemos repetido hoy reiteradamente en el Salmo.
En castizo diríamos: "Si no quieres caldo, ¡toma, dos tazas!"

¿Y por qué?
Porque la 1ª Lectura ilumina perfectamente lo que estamos diciendo.
Han matado a Esteban, el diácono; lo han matado para acallar la Palabra de Dios, para que nadie se entere del gran acontecimiento que divide la historia en dos mitades, el acontecimiento que afecta a nuestras vidas. No se puede eludir el mensaje sin matar al mensajero.

Pero paradójicamente ocurre todo lo contrario. La muerte del diácono, va a hacer que los siete diáconos se dispersen. Y aquí nos encontramos ya con el comienzo de la puesta en práctica del mandato de Jesús:
"Id por todo el mundo y por la tierra entera..."Y la región contigua a Judea se llama Samaria.

Los samaritanos no se hablaban con los judíos, y sin embargo, ahí comienza las maravillas de Dios, y se produce el primer fruto del Espíritu, "la alegría.

La muerte del diácono Esteban, provoca la dispersión, y con la dispersión el mensaje, y así la Palabra de Dios se va difundiendo con alegría. Y esta misión es confirmada ni más ni menos que por los apóstoles, que, sabedores que algo está ocurriendo y grande, en Samaria, envía a dos columnas, el mismo Pedro y Juan, en viaje apostólico se hacen presente en aquella incipiente comunidad de Samaria para algo concreto.
No es simplemente un viaje para felicitarles. No es un viaje para animarles. No es un viaje de observación a ver cómo va la misión incipiente que ha comenzado el diácono Felipe, bajando de Jerusalén a Samaria, sino para comunicar el Espíritu Santo, y orando e imponiendo las manos; ambos gestos quedan presentes en el 2º sacramento, lo que llamamos: "La Confirmación" o también Crismación", porque hoy al gesto de la imposición de las manos, la Iglesia ha añadido la Crismación.



El Crisma -como sabemos- es aceite mezclado con perfume.
Y se mezcla aceite con perfume, porque la Iglesia antigua quería ver que siendo Cristo una única persona -Crisma. El Crismado. El Ungido. El Cristo- siendo uno el Crisma,tiene dos componentes perfectamente unidos, sin mezcla ni división; y que es aceite y perfume.
Una imagen -comparación lejana si queréis- pero muy apropiada de quién es Cristo: naturaleza divina, naturaleza humana.
Y por eso el Crisma, esta mezcla de aceite y de perfume, sirve para acompañar la imposición de las manos y comunicar todavía hoy hasta que Él vuelva, la efusión del Espíritu Santo.

 Son los sucesores de los apóstoles, los obispos, los encargados de Confirmar.

¿Qué significa Confirmar?
A veces, en la Catequesis, somos un poquito imprecisos.

Hay chicos que dicen: "Voy a confirmarme".
¡No, no!, no vas a confirmarte, vas a ser confirmado, que es distinto.

Dicen: "Voy a confirmar mi fe".
¡No,no!, la fe se renueva, no se confirma.

El sacramento de la Confirmación hace referencia al ministerio apostólico, es decir, hace referencia a lo que el obispo, sucesor de los apóstoles, hoy continúa con alegría, haciendo en la comunidad cristiana, que es comunicar la plenitud del Espíritu Santo - en todos los sacramentos se comunica el Espíritu Defensor, el Espíritu de la Verdad-
Pero en el sacramento, que llamamos Confirmación o Crismación, se comunica el Espíritu Santo como don pleno, es decir, somos sumergidos, o lo que es lo mismo, bautizados en el Espíritu.



Cuando recibimos el sacramento: Bautismo y Confirmación, están en orden a la Eucaristía, están en orden a entregarnos con Cristo, a entrar en comunión -común unión- plena y definitiva con Cristo.



Aquellos apóstoles van a Samaria, imponen las manos, rezan, y así esa oración se hace plena con la celebración eucarística: "Aclama al Señor tierra entera".

No querían que la Palabra continuase. Han matado a Esteban. Y sin embargo, la muerte del diácono Esteban, hace posible el comienzo de la misión, es un movimiento de expansión y de comunicación, que marca una nueva etapa en el ministerio de Cristo; porque Cristo ya no es visible, pero no es por ello menos real su presencia, y eso, la presencia de Cristo, provoca en Samaria, como provocará en todos los sitios, una auténtica explosión de alegría, porque la alegría es la presencia ya del Espíritu.

De este Espíritu, nos habla Jesús, de una manera hoy interesantísima en el Evangelio.
Primero lo llama Paráclito, ¡qué palabra tan especial!, casi no se puede traducir en nuestra lengua.

...Y recuerda aquella señora del pueblo que decía: "El Espíritu Santo Paralítico".
¡Paráclito, no Paralítico!

Paráclito significa Defensor.
Paráclito significa Intercesor.
Paráclito significa Abogado.

Interesante dos cosas:
Una que dice "Otro Defensor, otro Paráclito". Luego el primer Paráclito es Cristo mismo, ¿eh?
Otro Paráclito, aunque no está aquí física, visiblemente presente, Él está presente con toda la fuerza:
 Él es el que sostiene, Él es el que intercede, Él es el que aboga,  Él es el que defiende.

Pues bien, en esta conversación del Evangelio de hoy, que se mantiene en la sobremesa de la Última Cena, el texto de hoy está situado históricamente en el Jueves Santo; Él habla a los apóstoles, y hablando a los apóstoles, habla a toda la Iglesia, diciendo:
"No me veréis físicamente, pero yo estaré, y estaré por la fuerza del Espíritu.



Otro Paráclito, otro defensor.
Defensor significa, que habrá ataques, ¿eh?.
Si es un apoyo significa que habrá debilidad.
Si es Intercesor, significa que habrá alguien que acuse.
 En definitiva, no faltará acusador día y noche acusándonos.

Pero ante el acusador, el príncipe de la mentira, está el Espíritu de la Verdad, el que nos lo vaya recordando todo., el que haga que sea posible que la Iglesia no olvide lo fundamental que es hacer memoria de Cristo en hombres que somos vulnerables.

Él nos ha pedido permanecer en su amor, pero no va a ser fácil esa permanencia ni la práctica de los mandamientos -como dice el Evangelio- porque somos débiles, y para ayudar a esta debilidad, Jesús promete una ayuda: El Defensor, y está para todos los cristianos, no para algunos.


Los dones y carismas serán como Él quiera, y a quienes Él quiera, pero Él es para todo el pueblo de Dios. El Espíritu  nunca ha dejado de actuar en la Iglesia para el bien del mundo. El Espíritu cuenta con todo.

Es tremendo el clericalismo.
Teóricamente todos estamos de acuerdo en que en que no tiene que haber clericalismo en la Iglesia, pero a la hora de mojarnos, de comprometernos, de dar la cara, decimos:
"Para eso están los pastores, que hablen de ellos, o para eso está el cura".
O por parte de los clérigos:
"Que los fieles no lo sepan, que los fieles no se enteren". Como si fueran de 2ª división.

Y el Espíritu Santo, sin embargo, se da a todos.



Hemos sido todos consagrados.
Cualquier persona que tenemos delante, está consagrada, dedicada.
Cualquier persona bautizada es sagrada, porque el Espíritu se da a todos, para la edificación común.

¡Qué magnífica reflexión ésta, preparándonos a celebrar Pentecostés ya dentro de quince días!

Y es que la Iglesia, después de la fiesta de Pentecostés, no hay ninguna acción sacramental que no sea pentecostal, no hay nada que no tenga la efusión del Espíritu; y esto es el dinamismo.
Cuando hay apatía, cuando hay tristeza, cuando hay inmovilismo, ¡ay! qué terrible es eso, ¿eh? porque es que no hay Espíritu, no hay, porque es que donde no hay alegría, donde no hay fortaleza, hay que pedirlo.
El Espíritu se recibe por la imposición de las manos sacramentalmente y se renueva por la oración.



Acabando el mes de mayo, referencia obligada a María.
"Perseveraban en la oración con María, la Madre de Jesús y los hermanos de Éste".

Perseveremos en la oración y pidamos para todos -para todos sin excepción- la Fuerza del Espíritu Santo.

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