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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

domingo, 31 de julio de 2011

"Dios sigue muriendo por ti"
Charli



A tan sólo dos semanas de que Madrid se vista de fiesta para recibir al Papa e inmersos en esta tela de araña conque nos envuelve este caluroso verano, estos ajetreados días tengo la sensación de desfallecer en la oración, de arrinconar la caridad y de desprenderme de la cruz que a diario custodia mis pasos: Parroquias, Grupos, Movimientos, Países y Continentes enteros, ya han avisado a sus respectivos corazones, que se vienen de mudanza a Madrid: maletas, mochilas, vestiduras, aperos varios, y sobre todo mucha ilusión... Ya tienen preparado sus billetes para una estación que marcará para siempre el viaje de sus vidas.


Así, al compás de un acontecimiento mundial por y para la juventud, crece a marchas forzadas nuestras ansias por hacer de nuestro país una cuna común y una fraternidad que no conozca de barreras de ningún tipo, una casa donde el único lenguaje sea el del amor, donde el único tiempo verval se conjugue bajo el reflexivo desprenderse, y donde la única realeza sea la corona que lleva el nombre de Jesucristo, es lógico y normal que nos desvivamos  por agasajar a los peregrinos que vienen a nuestra ciudad con todo tipo de viandas personales, materiales y espirituales; de hecho, sólo así, desde el don de la gratuidad, podremos examinarnos de la asignatura del amor, mientras vislumbramos el atardecer de la vida.


Hoy, nuestra agenda está marcada por la visita del Vicario de Cristo a Madrid, pero no podemos olvidar, que al otro lado del mar y en un país llamado Somalia, donde casi todos los días da la sombra, donde tienen playa pero nunca han disfrutado de un verano, siguen muriendo niños por culpa de un hambre que los mercados se guardan en sus propios bolsillos.


Maralal, una de las diócesis de acogida de los cientos de miles de refugiados que huyen del hambre de África, están muriendo poco a poco debido al aumento del precio de todos los alimentos básicos como: harina, alubias, arroz o maiz.

En esta diócesis acogen  a peregrinos con hambre y con sed, pero la necesidad  es mucho mayor que la poca comida, que pocas veces espera servir a sus platos.

El Papa viene a visitarnos y debemos estar alegres y alerta, pero al otro lado del mar, Somalia llora de dolor y grita de hambre.
No podemos olvidar, que aunque cientos de tareas nos desborden a manos llenas nuestros propios medios y expectativas, debemos dar a luz nuestras entrañas de misericordia y estar al lado del pobre.


La Jornada Mundial de la Juventud nos invita a vivir una gran fiesta de fe, al lado de un Jesucristo joven, vivo y peregrino, a la vez que un Jesucristo que murió en una cruz de madera, astillada por nuestros pecados y hastiada por nuestra indiferencia.


Por ello, hoy más que nunca, debemos volver al "Huerto de los Olivos" a acariciar la tierra de Getsemaní y permanecer al lado de un Jesús tembloroso y empapado de lágrimas, aún con el peso de la Pasión o de 30 míseras monedas de plata, sin olvidar que sólo hay una cosa importante, que se escribe con la tinta de la misericordia, y que se llama DIOS. 

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