"Ventana abierta"
Los cinco minutos del Espíritu Santo
Mons. Víctor Manuel Fernández
El autor nos conduce en estos cinco minutos diarios para abrirnos al Espíritu de Dios y percibir la fuerza de su consuelo.
El don de la ciencia se distingue del don de
entendimiento. Porque el entendimiento tiene que ver con las cosas celestiales,
y el don de ciencia está más relacionado con las cosas de este mundo. Significa
que podemos mirar este mundo con ojos espirituales, con una mirada transformada
por el Espíritu Santo. Entonces, podemos descubrir la belleza más perfecta que
el Espíritu Santo ha derramado en las cosas. De esa manera, no nos apegamos a
cosas de este mundo ni nos dejamos esclavizar por ellas, porque todas ellas nos
llevan a Dios.
Con este don, San Francisco de Asís podía
alegrarse en cada criatura sin perder por ello su entrega total a Dios.
Tratemos de ejercitar este don, intentando
contemplar este mundo con otra mirada, renunciando a la posesividad, a las
obsesiones, y dejando que las criaturas nos hablen de Dios.


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