Meditaciones diarias
Día 13.- OCASIONES PELIGROSAS
Hasta ahora hemos tomado del Corazón de Jesús
aquellas palabras que condenan el pecado. Ahora Jesús quiere sugerirnos también
el medio con el que podemos evitar la huida de las ocasiones peligrosas. No hay
escapatoria. ¿Quieres huir del pecado? Debes necesariamente evitar las
ocasiones. Reza, confiésate, pero si no huyes de las ocasiones peligrosas todo
será tiempo malgastado. ¿Cuáles son las compañías que frecuentas? ¿Quizá se
encuentran allí personas con las que permites confidencias que hacen llorar a
tu ángel custodio? ¿Se encuentra acaso alguna persona que te insinúa dudas
sobre la fe, que susurra palabras que repugna oírlas, que te aleja de tus
prácticas de piedad?
¿Cuáles son tus diversiones? ¿Son acaso ciertos lugares donde todos pierden la vergüenza, donde las pasiones se levantan impetuosas?
P. León Dehón



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