"Ventana abierta"
EL CIRCO
Web católico de Javier Olivares
Cuando yo era
adolescente, en cierta ocasión estaba con mi padre, haciendo cola para
comprar entradas para el circo. Al final, sólo quedaba una familia entre la
ventanilla y nosotros. Esta familia me impresionó mucho: eran 8 chicos, todos
probablemente menores de 12 años, se veía que no tenían mucho dinero.
La ropa que llevaban no era cara pero estaban limpios, los
chicos eran bien educados, todos hacían bien la cola de a dos. Detrás de los
padres, tomados de la mano, hablaban con emoción de los payasos, los elefantes
y otros números que verían esa noche. Se notaba que nunca antes habían ido al
circo, por lo que prometía ser el evento de diversión del año. El padre y la
madre estaban al frente del grupo de pie, orgullosos, los dos de la mano,
sonriendo y henchidos de orgullo.
La empleada de la ventanilla preguntó al padre cuantas
entradas quería, el respondió con orgullo: Por favor deme 8 entradas para menores
y 2 de adultos para que mi familia entre al circo. La empleada le indicó el
precio, la mujer soltó la mano de su marido, ladeó su cabeza y el labio del
hombre empezó a torcerse. Este se acercó un poco más y preguntó ¿Cuánto dijo
que era? La empleada volvió a mencionar el precio. ¿Cómo iba a darse la vuelta
y decirles a sus 8 hijos que no tenía suficiente dinero para llevarlos al
circo?
Viendo lo que pasaba, Papá puso la mano en el bolsillo, sacó un billete de 20
dólares y lo tiró al suelo.
¡Nosotros no éramos ricos en absoluto! Mi padre se agachó,
recogió el billete, palmeó al hombre en el hombro y le dijo..
Disculpe señor se le cayó esto del bolsillo...; el hombre se
dio cuenta de lo que pasaba, no había pedido limosna pero sin duda había
apreciado la ayuda en una situación desesperada, angustiosa e incómoda, miró a
mis padres directamente a los ojos con sus dos manos le tomo las suyas, apretó
el billete de 20 dólares y con labios trémulos y una lágrima rodándole por la
mejilla replicó: Muchas gracias, gracias señor, esto significa realmente mucho
para mí y para mi familia. Papá y yo volvimos a nuestro auto y regresamos a
casa.



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