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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

miércoles, 11 de julio de 2012

La Virgen Niña. Tercer Milenio de la mano de María.

"Ventana abierta"


P. Santiago Martín.
5º Artículo del Tercer Milenio de la Mano de María. 1999
 
La Virgen Niña


¡Hola, amig@s!
En el anterior artículo les hablaba a ustedes de la educación que recibió María en su hogar quizá en Jerusalén una parte, el resto en Nazaret en el hogar de San Joaquín y Santa Ana  y cómo Ella fue educada, no solamente en las cosas que una muchacha tenía que saber: cocinar, hilar ..., sino que también en el aspecto moral, en el aspecto religioso, les invitaba a que todos hiciéramos lo mismo, a que nos preocupemos de la educación de nuestros hijos y nietos, no solamente para que sean fuertotes y muy listos, sino también para que sean buenas personas, que acudamos a Ella para que nos ilumine y para que nos dé la fuerza para hacer las cosas bien.

 Pero como siempre, quisiera de nuevo dar un paso más  y fijarme -nos instruye el padre Santiago Martín- en un aspecto de la vida de la Virgen que debió de ocurrir en torno a la adolescencia más o menos. 
En un momento dado seguramente, aquella Niña, Niña todavía, debió de abrir los ojos a la realidad, me refiero al mundo, más o menos como cuando todos nosotros lo hacemos, seis, siete, ocho años, bueno, según ¿verdad? -hoy quizá somos más precoces que entonces, pero no sabemos- el caso es que Ella en un momento dado se debió de dar cuenta de que había cosas que iban mal, debió de tomar contacto directo con el pecado, no porque Ella pecara, sino porque el pecado estaba allí; quizá vio algo en su pueblo que comprendió que no era bueno, quizá se enteró de que alguien había robado, matado, que había cometido un adulterio y se encontró con el pecado; y sin duda que en ese momento, con la formación religiosa que Ella tenía, hizo por primera vez esa opción personal de Dios.
El hecho de que María fuera concebida sin pecado original, que fuera Inmaculada, no significa que todo le resultara sencillo - no hay que olvidar que también Eva, la primera mujer, fue concebida sin pecado original. Eva y Adán fueron concebidos sin pecado. Ellos fueron los primeros que pecaron y transmitieron a la descendencia, a todos nosotros, el pecado-. Por lo tanto el no tener pecado original, no implicaba automáticamente, que no podía cometer pecados personales: "María preservada del pecado original para ser la cuna en la que naciera su Hijo". 
María hizo su propia opción en la vida una y muchas veces para no cometer pecados personales con la ayuda de la Gracia de Dios. 
Que quizá a Ella le fue más sencillo porque no tuvo ese origen de pecado, ¡de acuerdo!, pero no le quitemos a Ella el mérito de mantenerse siempre en Gracia con la fuerza de Dios, pero también con su propio esfuerzo.

¿Y por qué les digo esto a la hora de hablar de María, como la persona que en un momento dado de su vida, probablemente la adolescencia, hace una opción personal de Dios?
Porque también podemos nosotros imitarla.
Si Santos como por ejemplo San Francisco que tuvo una adolescencia y una juventud poco recomendable, cuando se convierten llegan a decirle al Señor:
 "Mi Dios y mi todo".
O una mujer como Santa Teresa expresa su amor a Dios diciendo:
"Sólo Dios basta".
Si eso lo han hecho hombres y mujeres normales, qué no sería la Virgen María.
Tenemos que estar seguros de que desde ese momento en que Ella se consagró al Señor -según una tradición se consagró con voto de virginidad, mucho antes incluso, de su matrimonio con José. Y según otra tradición, eso fue una cosa que Ella decidió después- el caso es que Ella se encuentra con el Señor y decide entregarse por completo a Dios, decide ser completamente de Dios y vivir sólo para el Señor. Y lo decide personalmente, no porque su padre y su madre lo hubieran decidido, no porque su padre y su madre fueran buenos creyentes, sino que Ella asume esa fe, la hace suya y decide desde ese instante entregarse por completo al Señor.
Como San Francisco, como Santa Teresa, ¿podemos preguntarnos personalmente cada uno de nosotros al Señor, Eres lo primero en mi vida?
No lo único, a Dios no le gusta reinar sobre un desierto, sino ser el primero.
¡Eres lo primero en mi vida!
¡Eres lo más importante de mi vida!
¡Si me fallas Tú, me falla todo!
¡Y si te tengo a Ti, aunque no tenga otras cosas, lo sentiré, sufriré, pero tengo lo primero y lo más importante!
Creo que eso es lo que tendríamos que decirle a la Virgen María:
¡Ayúdame a ser como Tú!
¡Ayúdame a que Dios sea lo primero en mi vida, a que Dios sea de verdad lo más importante!
¡Ayúdame a cumplir el primer Mandamiento de la Ley de Dios: "Amarás a Dios sobre todas las cosas"!

Les invitaría a que fueran a algún Santuario, a alguna Iglesia -nos invita el P. Santiago Martín- pero nosotros podemos ir  sobre todo a nuestra Parroquia de San Antonio de Padua donde se venera a Nuestra Señora de los Dolores.



 O a la parroquia de Nuestra Señora del Inmaculado Corazón de María, en Torreblanca .



 Ese Inmaculado Corazón Sagrado, Consagrado a Él, que se entregó al Señor desde su infancia, ese Inmaculado Corazón donde nosotros ante él, podemos decirle:
"Madre, que yo sea como Tú, amante de Dios, y que le diga al Señor que le quiero por encima de todas las cosas".
"Ayúdame a ser como Tú, a poner a Dios en el primer lugar de mi vida".

Hasta el próximo D.M. amigos, que será  ya el 6º artículo.




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