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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

jueves, 5 de enero de 2012

El espantapájaros

"Ventana abierta"


El espantapájaros

Septiembre 1.995



¡Hola, amig@s!
De nuevo unidos mediante nuestra "Ventana abierta".
Aquí os presento otra historia:

"Un labrador muy avaro, que vivía en un lejano pueblo, se dio a conocer, precisamente, por su avaricia.
Esta era tal que, cuando un pájaro comía un grano de trigo encontrado en el suelo, se ponía tan furioso que se pasaba el día oteando su huerto para que nadie lo tocara.
Tanto pensó en esta costumbre de los pájaros, que al fin concibió una idea: construir un espantapájaros que le ayudara en el cuidado del huerto.
Con tres cañas hizo los brazos y las piernas.
 Con paja configuró el cuerpo.
 Una calabaza le sirvió de cabeza.
Dos granos de maíz puso para los ojos.
Una fresca zanahoria conformaba su nariz.
Y una hilera de granos de trigo componía su dentadura.

Cuando el cuerpo del espantapájaros estuvo a punto, le colocó un ropaje poco atractivo y lo hincó en tierra.
Le echó la última mirada y se percató de que le faltaba un corazón.
cogió el más maduro fruto del granado y se lo colocó en el pecho.

El espantapájaros quedó en el huerto, sometido al movimiento caprichoso del viento.

Sin tardar mucho, un gorrión necesitado, sobrevolaba muy bajito para buscar trigo en el huerto.
El espantapájaros quiso cumplir con su oficio y trató de ahuyentarlo con sus desacompasados movimientos, pero el pájaro se colocó en el árbol y dijo:
- ¡Qué buen trigo tienes. Dame algo para mis hijos!
- No es posible -dijo el espantapájaros-.
Sin embargo, buscó una solución y la encontró: le ofreció sus dientes de trigo.

El gorrión, contento y conmovido, recogió los granos de trigo.
El espantapájaros quedó satisfecho de su acción, aunque sin dientes.

A los pocos días, entró en el huerto un nuevo visitante muy interesado. Esta vez se trataba de un conejo.
¡Con qué ojos miró la Zanahoria!

El espantapájaros quiso cumplir con su deber de ahuyentarlo, pero el conejo, fijando su mirada, dijo:
- Quiero una zanahoria, tengo hambre.

El espantapájaros tuvo una corazonada y le ofreció su zanahoria.
Luego dio rienda suelta a su alegría y quiso entonar una canción, pero no tenía boca ni nariz para cantarla.

Una mañana apareció el gallo madrugador, lanzando al aire su alegre quiquiriquí. Acto seguido le dijo:
- Voy a prohibir a la gallina que alimente con sus huevos el estómago y la avaricia del amo, pues él les daba poco de comer.

No le pareció bien al espantapájaros la decisión del gallo y le mandó que cogiera sus ojos formados por granos de maíz.
-Bien -dijo el gallo- y se fue agradecido.

A hora del crepúsculo, oye una voz humana que le cuenta el despido que le ha hecho el labrador.
- Soy un vagabundo -le dice-.
- Coge mi vestido, es lo único que puedo ofrecerte.
- ¡Oh, gracias espantapájaros!

Ese mismo día, un poco más tarde, oyó llorar a un niño que buscaba comida para su madre.
El dueño de la huerta lo había despedido, sin atender a su necesidad.
- Hermano - exclamó el espantapájaros- te doy mi cabeza que es una hermosa calabaza.

Al amanecer, el labrador fue al huerto y, cuando vio el estado en que había quedado el espantapájaros, se enfadó tanto que le prendió fuego.
Por fin cayó al suelo su corazón de granada.
El labrador riéndose, dijo:
¡"Esto me lo como yo".
Pero al morder experimentó un cambio, su corazón de piedra se había convertido en corazón de carne.
en adelante, el huerto del labrador sería un vergel y una canción donde todos podrían recrearse con la armoniosa nota del calor humano".




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