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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita Grueso.

lunes, 3 de octubre de 2011

La lección del faro

En mi meditación se me mostró una imagen. 


Surgía una fuerte tempestad en el mar. Había un tremendo oleaje y el viento y la tormenta arreciaban. En medio, un faro permancía erguido y sereno. 

¿Cúal era el mensaje de aquél faro? Poco a poco pude ir descubriéndolo

- Fíjate en el faro, ¿qué hace?

- Nada.

- Exacto. El faro no ataca. Permenece erguido serenamente y espera. Se asienta en su fuerza. No arremete, no se enfrenta.
Me di cuenta de que a mí me faltaba un gran camino para parecerme al faro. ¿Podría alguna vez conseguirlo? Y seguí escuchando la Voz.
- Fíjate otra vez en el faro. ¿Qué no has visto aún de él? ¿Qué no has descrito?

- La luz.

- ¡Eso es! Su luz que no deja de iluminar. Y ¿por qué puede seguir iluminando incluso en medio de la tempestad? Porque se ha preocupado por mantenerla en buen estado.

Tras la tormenta, la vida se veía más hermosa porque había adquirido un inmenso valor. Además, pasada la tormenta, y contra lo que pudiera parecer a simple vista, podía darme cuenta de la estabilidad, de la profundidad; nada desaparece sino que permanece modificado.


Entonces la imagen cambió y vi a Jesús imperturbable en medio del mar. Él tampoco se enfrentaba a éste sino que se situaba por encima de las olas, fluyendo con ellas pero sin dejarse dominar por las mismas. Jesús me enseñaba así que no desconfiaba del mar, y me mostraba cómo era capaz de suavizarlo por medio de su fe.


Jesús, como la lección del faro, permanece sereno y constante incluso en medio de la tempestad que no consigue perturbarlo. Él sabe que puede vencerla. Es el único que lo sabe porque tiene fe y confianza plena. ¿Conseguiré yo un poquito de ellas?


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