ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita Grueso.

lunes, 28 de octubre de 2013

Cuento. El sueño de Chispa. Manos Unidas.

"ventana abierta"


1. 
El sueño de Chispa

Érase una vez un pueblecito llamado Arco Iris, era pequeñito, con sus casitas de piedra, su río transparente y su precioso campo de girasoles que durante el verano iluminaba la aldea.
En él vivían muchos girasoles, pero, entre todos, había uno que destacaba por su sencillez y su generosidad, y también por ser el más chiquitito, su nombre era Chispa y le encantaba leer y conversar con los demás.
Siempre soñaba con poder viajar algún día y conocer todos aquellos lugares maravillosos que aparecían en los libros de aventuras que leía cada noche antes de dormir.

 

Pero Chispa sabía que conseguir eso era algo imposible para un girasol, que sus raíces se lo impedían. Ser una preciosa planta como era ella tenía muchas cosas buenas, pero ella no podía viajar, no sobreviviría si la arrancasen de la tierra donde había nacido y de la que se alimentaba.
Sin embargo ella sabía que todos tenemos algo mágico dentro, que se llama imaginación, así es que a menudo cerraba los ojos, se concentraba y recorría cada rincón de la Tierra.
Al día siguiente comenzaba el verano y en el campo celebraban la Fiesta de las Flores. Era el día más importante y divertido del año. Todos los girasoles se recortaban sus pétalos para estar lindos y estrenaban algo porque decían que traía buena suerte.
Pero Chispa nunca se compraba nada nuevo, prefería guardar el dinero de su hucha para cosas más importantes. Tampoco se cortaba los pétalos porque pensaba que así, si algún día alguien se acercaba a ella buscando su sombra, podría ofrecérsela. Además, aunque le encantaba la música, siempre bailaba con mucho cuidado y cuando alguien le preguntaba por qué lo hacía así, Chispa les contestaba:
-Me da miedo que se me caigan las pipas, puede que, en algún momento, sirvan para alimentar a alguien.
- ¡Qué generosa eres Chispa! Siempre estás pensando en ayudar a los demás. Le decían todos.
2.
El sueño de Chispa

Cuando se hizo de noche y la fiesta terminó, en medio de la oscuridad y del silencio, un grupo de ocas sobrevolaron Arco Iris. Venían desde muy lejos. 


En su país había dejado de llover, las plantas estaban secas y no tenían nada que comer. Entre las aves estaba Fito, que hacía el viaje por primera vez junto a su hermano, su papá y su mamá.
Llevaban muchas horas volando sin parar y Fito estaba muy cansado, tenía hambre y también mucho sueño, tanto que sin darse cuenta se durmió mientras volaba, y aunque siguió moviendo las alas, poco a poco fue cayendo. De pronto... boooomm!!! Chocó contra las ramas de un árbol y fue a caer a los pies de Chispa.
Menudo susto se dio Chispa, enseguida se acercó a ayudar a Fito, que se despertó sobresaltado y gritó:
-¡Ahhhh! ¿Quién eres? ¿Dónde estoy?¿Cómo he llegado hasta aquí?
-Tranquilo pequeño, le dijo Chispa. ¿Estás bien?¿Te duele algo?
A Fito le dolía mucho un ala, se la había roto al estrellarse, por lo que no podría continuar su viaje. Pero él sólo pensaba en su familia:
-Ellos no volverán hasta que acabe el verano ¿Qué voy a hacer? ¡Estarán muy preocupados por mí!, ¿Dónde me quedaré?
-No te preocupes, les mandaremos un mensaje con el siguiente grupo de ocas que pasen por aquí diciéndoles que estás bien. Te quedarás en mi casa, nosotros te cuidaremos, le dijo Chispa.

3.
El sueño de Chispa

Fito pasó en Arco Iris dos meses inolvidables, rió, jugó, compartió,y aunque, a veces se acordaba mucho de su familia, se sentía feliz en ese pueblito.
Pero el verano estaba terminando y había llegado el momento de regresar a casa, pronto volvería a ver a su familia, a sus amigos, pero también había llegado la hora de abandonar aquel lugar y a aquellas personas que tanto le habían querido. Entonces se le ocurrió una ¡gran idea! Pero pensó que sería mejor esperar para contársela a Chispa. Era una sorpresa para ella.
Al día siguiente, un montón de ocas inundaron el cielo de Arco Iris, todos en el pueblo miraban asombrados hacia arriba. 


El papá y la mamá de Fito vieron a su hijito desde la altura. Estaban deseando darle un abrazo.
¡Por fin llegó el momento! Estaban felices de estar juntos de nuevo.
La familia de Fito no sabía cómo agradecer a Chispa tanta generosidad, su pequeño había sido feliz con ellos y eso nunca lo olvidarían.
- ¡Ha sido el verano más divertido de mi vida! Dijo Fito.
Chispa estaba muy contenta porque Fito volvía a ver a su familia pero también muy triste porque llegaba la hora de la despedida, tenían que separarse...

4.
El sueño de Chispa

Entonces Fito se acercó y le dijo:
-Chispa, no estés triste, viajarás conmigo y conocerás todos esos lugares que siempre soñaste conocer.
Chispa abrió tanto los ojos y la boca por la sorpresa que casi no pudo volver a cerrarlos, ¡no podía creer lo que estaba oyendo! ¡Viajar!


-Pero... Fito, yo no puedo moverme de aquí, ya lo sabes, soy un girasol y las plantas no tenemos piernas, tenemos raíces.
-Pero hay muchas maneras de viajar Chispa y tú lo sabes,  dijo Fito. Tú tienes algo que forma parte de ti y que me ha alimentado durante todo este tiempo, ¡tus pipas!
-¿Mis pipas? ¿Y qué harás con ellas Fito?, dijo Chispa.
-Me las llevaré conmigo y las iré soltando en todos esos lugares maravillosos por los que voy a pasar durante mi viaje, así podrás conocerlos. En todos ellos nacerán preciosos girasoles y una parte de ti permanecerá para siempre en cada uno. Así tu sueño se habrá cumplido.
Fito inició su vuelo y ahí comenzó también la aventura de Chispa.
Ella había sido generosa, ofreció su ayuda a quién lo necesitó y siempre pensó en los demás antes que en ella, por eso llegó el día en que su sueño se cumplió.

 Educación en valores.
Manos Unidas




No hay comentarios: