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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita Grueso.

miércoles, 19 de junio de 2013

Entrevista. Director Espiritual de nuestra Hermandad.

"Ventana abierta"


Entrevista a
D. Leonardo Molina García.
Director Espiritual de nuestra Parroquia San Antonio de Padua y Hermandad de los Dolores.


El Padre Leonardo Molina Nació en Padul (Granada) en 1936. Jesuita. 
Hizo sus estudios Humanísticos en la Compañía de Jesús. 
Licenciado en Filosofía y Letras y Teología. 
Profesor de Historia y Ciencias Sociales en la Escuela de Magisterio de la Sagrada Familia de Úbeda. 
Desde el año 1962 al 1967 es Profesor en Sevilla en el Colegio Portaceli.  
En el año 1967 es ordenado sacerdote en Granada . Siempre ha sido destinado en colegios pasando por Úbeda (Jaén), el Puerto de Santa María (Cádiz) y Málaga. 
El el año 2002 llegó al barrio de Torreblanca (Sevilla), ocupándose desde entonces de la Parroquia de San Antonio de Padua.

¿Recuerda, Padre Leonardo, el día que llegó a Torreblanca?
Sabía a lo que venía. 
Mis últimos años de enseñanza en un Colegio los alterné con asistencia a unas aldeas de Málaga como Párroco. 
Por eso nunca me extrañaba el trabajo en parroquias.
Lo primero que pensé es que me pedían un servicio a la Iglesia al que me comprometí cuando decidí seguir a Jesús, no importaba dónde. 
Había que pasar de las palabras a los hechos. 
Era un mundo muy distinto al anterior, pero confiaba en el Señor: no lo dudé... aunque me costó mucho dejar aquellas pequeñas aldeas donde estuve 9 años y los quería tanto. 
Pero había que optar por Jesús y vine.. Nunca lo pedí pero estaba disponible.
El segundo sentimiento fue de satisfacción al ver que a mis años -entonces tenía 66- podían confiar en mí. 
Me admiré y llenó de orgullo el cariño que mostraba la gente por D. Antonio.

¿Qué le llevó a tomar la decisión de ingresar como sacerdote y particularmente como Jesuita?
Pues no lo sé claramente: mi familia es muy religiosa, mi pueblo también.
Desde pequeño sentía que no podía ser otra cosa que sacerdote. Era monaguillo y siempre le pedía al Señor llegar a ser sacerdote y misionero.
Los jesuitas eran conocidos en mi familia  y tenía dos primos jesuitas, uno de ellos asesinado en Málaga en el año 1936.
Por otra parte, lo vi claro a los 19 años en unos ejercicios espirituales. Nunca he dudado que mi elección fuera la acertada a pesar de los vaivenes de la vida. Luego me entusiasmó la manera de los jesuitas: total desapego, inmersión total en la realidad donde se vive y colaboración total allá donde se vaya, con la sociedad, con la Iglesia.

¿Es fácil perder la fe en los tiempos que estamos?
Pues te diré. Como en todo en la vida , si no se cuida, se puede por lo menos apagar e incluso matar.
La fe es una semilla que nos ponen en la mano, como el amor, la vida, la salud, las amistades, las ilusiones, el trabajo... si no se cuidan, se podan, se mantienen en buen ambiente... pues se puede estropear.
Hay una cosa positiva a favor nuestro: Dios siempre nos quiere, siempre nos da oportunidades, está "al quite" de nuestras cabrioladas.
Recuerdo una canción que las madres de los alumnos del Colegio de las Monjas "me pusieron de pie" hace poco hablando de la Virgen y de su Colegio: una madre (y un padre) nunca se cansa de esperar... Y Dios es Padre y Madre... Así que es fácil perderla, aminorarla, esconderla, pero siempre podemos recuperarla, porque Dios no se desanima nunca con nosotros y es fiel a su palabra.

No podemos eludir el que todos somos la Iglesia y que si ella "no funciona" es porque sus miembros, todos, no funcionamos.

¿Se puede combinar el rechazar a la Iglesia conservando la Fe?
Por supuesto, y eso gracias a Dios... que nunca nos rechaza del todo y nos da oportunidades sin cuento.
Son dos cosas distintas y se dan en mucha gente.
Pero te diré una cosa. La fe en Dios, la confianza en Dios, los valores de Dios, la esperanza en Dios, el amor a Él y a los demás, es lo esencial de la fe.
Todo lo demás está subordinado a esa confianza en Él y es secundario. Todo lleva a eso. Lo demás son recipientes, medios para conservar, vivir y hacer crecer esa fe.
La Iglesia es la reunión de los creyentes que alimentan esa fe: vale o no vale si lleva a eso. Si no lo hace, es que debe manifiestamente mejorar.
Pero la Iglesia no es una de tantas tiendas o supermercados donde te dan a elegir o rechazar objetos, alimentos i cachorritos. La Iglesia somos los creyentes, y en ella todos somos responsables.
No podemos eludir el que todos somos la Iglesia y que si ella "no funciona" es porque sus miembros, todos, no funcionamos.
Si tienes fe -la auténtica- tienes que colaborar para que esa congregación, funcione.
Es cierto que llevamos muchos siglos en la Iglesia en que solo eran los protagonistas los sacerdotes y las monjas. Ha llegado una época de cambio. Nadie es imprescindible en la Iglesia, pero todos somos necesarios. Cuando llegue ese momento de creerse de verdad esto, las cosas cambiarán, seguro. 

¿Es Torreblanca un barrio creyente?
Pues no lo sé, pero estoy seguro que sí lo es.
El sentimiento de fe lo tiene cada uno dentro de sí, a veces lo manifiesta y otras se lo calla.
Tenerlo lo tiene mucha gente pero hay muchas barreras que impiden saltársela para hacer que esa fe se manifieste en la calle. ignorancias, miedos, la moda, la costumbre, algún... escándalo, los medios de comunicación, las propias perezas.
Me preocupa ahora -siempre me ha preocupado- que no sabemos tener un lenguaje los creyentes agradable o entendible. Pero cuando lo es, la gente de Torreblanca acude, claro que acude, y en masa.
Y si no hubiera más prejuicios, vendría más...
Los bautizos, las procesiones, las velas a la Virgen del Carmen, las misas de difuntos son manifestaciones de una fe profunda, el agradecimiento y admiración a las Hermanas de la Cruz, al Colegio de las Monjas del Sagrado corazón Santa María de los Reyes, Cáritas, el comedor. La devoción al Señor cautivo, a la Virgen de los Dolores son notables porque son lenguaje entendible para la gente que tiene sus problemas y sabe que es Dios el que mueve sus corazones.

¿Le ve usted futuro a la Parroquia una vez desaparezcan los feligreses actuales? ¿Qué medidas habría que adoptar para seguir conservando la asistencia a Misa? 
Pues lo mismo pensaba yo cuando era monaguillo en mi pueblo... Me decía, nos decíamos, "cuando desaparezcan estas personas viejas, ¿qué será de la Parroquia?" Cuando veo ahora la Iglesia llena, con gente colaborando, funcionando todas las actividades, que son muchas, veo que se cumple la garantía de perpetuidad que dio Jesús a la Iglesia.
No importa, la Iglesia somos los que con fe se reúnen. Y como la fuente de la fe es el amor de Dios a cada uno de nosotros, esto nunca acabará... estoy seguro.
Puede que fallen los edificios, las grandezas, las campanas... pero nunca la fe.
Estoy seguro que mientras haya gente que necesite de Dios, que crea en Dios más que en el dinero, el poder o la popularidad, que necesite la luz de Jesús para luchar, para educar a sus hijos en unos valores mejores, para buscar un mundo mejor, la Iglesia nunca perecerá como seguidora de Jesús y no de los curas...
Otra cosa es la Misa: no conseguimos hacerla entendible: sus gestos, sus acciones no son entendibles nada más que en algunas ocasiones.
Una niña me decía ayer que ella "quería ser sal y luz del mundo", pero que se aburría en la Misa... Es cierto. Tema largo, pues. 
La Misa es una comida de la familia cristiana, que tiene como centro a Jesús, muerto y resucitado por nosotros.
Cada palabra de esas tiene metralla y ahí fallamos todos. Puede ser tema para otro artículo.
Si de la Misa no salimos mejores y "mejoradores" de nuestro ambiente, es que en esa comida no nos hemos alimentado bien...

¿Qué opinión tiene sobre la vida de la Hermandad y sus hermanos?
Pues como todo en la vida: ni todo blanco, ni todo negro, sino gris, a rayas... y por tanto mejorable...
Tiene muchísimas cosas buenas, ha logrado meterse en las entrañas del barrio, de su gente, y no sólo de unos cuantos. Tiene gente comprometida, sacrificada, con unas intenciones de oro. Tiene sus defectos, claro, como todos. Es mejorable, y no solo en los aspectos externos que son brillantes.
Pero sobre todo, la Hermandad es una oportunidad de hacer Iglesia, agrupación de creyentes, con los valores del Evangelio de Jesús: amor, perdón, ayuda afectiva a los demás, solidaridad, sencillez, fraternidad. De actuar con una auténtica democracia cristiana. Propósitos de ayuda a acercar a Cristo a la gente... Magnífica oportunidad de alentar los valores del Reino que quería Jesús: verdad, amor, justicia, libertad y paz. ¡Menuda ganga, oportunidad!
En ello estamos y por ello merece la pena alentar esta Hermandad cristiana.
Yo, desde luego, creo en ella...

Observando la evolución de la Hermandad, ¿qué le  falta o qué necesita para seguir creciendo?
Creo sencillamente que para crecer, necesita nuestra Hermandad olvidar los números y aumentar la fraternidad entre sus miembros y hacia fuera todo lo posible.
"Mirad cómo se aman", decían de los antiguos cristianos. Y ya crecerá... cierto. Será una llamada a los corazones de los creyentes. La gente creerá en nosotros y nosotros creeremos más en Jesús. 
La presentación de imágenes vistosas y caras es una buena catequesis, pero no debe quedarse en unas lágrimas o aplausos. Buscamos algo más hondo que, aunque no se vea, fomente en la gente las ganas de vivir y morir dignamente, libremente e ilusionadamente...
Los Hermanos necesitan profundizar en el tesoro que tienen aumentando la formación y la fraternidad. 

 

¿Cómo es la relación actual Hermandad-Parroquia, Parroquia-Hermandad?
En eso estamos. En que cada uno cumpla su misión, con diálogo, apoyo y formación.
Los "practicantes" de la Parroquia se sienten orgullosos y participantes de su Hermandad desde las"chicas de oro" hasta el último. Todos la queremos. Y nunca queremos que se pierda su esencia: presentar el misterio de Cristo a los hombres y mujeres de nuestro barrio tan torturados por las necesidades, fomentando su confianza en Dios, su esperanza y lucha por mejorar y con el amor por bandera.
Eso aprendemos de Jesús Cautivo y cautivador.
La Parroquia guarda las imágenes, pero es mucho más que eso.

¿Qué le falta al barrio para hacer Iglesia?
Hay una parábola de Jesús que habla de que el reino de Dios se parece a una perla escondida. Cuando se descubre, se vende todo y se compra. Pues que cada uno de los que sienten esa fe se pongan en faena. Y la frase típica: no pienses lo que la Iglesia te va a dar a ti, sino lo que TÚ puedes hacer por la iglesia, con minúscula.
Evidentemente las misas, el comedor, las charlas, las conferencias, las fiestas no las hace el cura, sino todos los creyentes. Todos somos responsables... Nadie puede quitar el hombro. Solo tiene derecho al critiqueo el que ya participa y se compromete. No queremos espectadores. Las cosas pueden salir mejor, si tú metes el hombro, eres un costalero creativo.
Ya esta Parroquia ofrece muchas oportunidades de acción, formación y culto. 
Dime y nos agradará: "¿esto lo puedo hacer yo?... esto lo tengo que hacer yo?".

Los Hermanos necesitan profundizar en el tesoro que tienen aumentando la formación y la fraternidad.  

Ahora que está muy a debate el tema de la mujer en las cofradías, ¿qué opina de ello, y en perticular en nuestra corporación donde 5 de ellas ocupan cargo en la Junta de Gobierno?
Es un progreso, un avance. Tiene que llegar a haber paridad de género. Porque la fe es de todos, no sólo de unos pocos. Ellas aportan enormes valores, quizas los más necesitados en el mundo actual: tesón, sencillez, cordialidad, generosidad, constancia, buen gusto, compasión...

¿Está implicada la juventud en la vida parroquial?
¿Qué valores les falta a nuestros jóvenes para encontrar a Dios?
* Primera afirmación: Dios los quiere, los ha querido siempre y los querrá. Más que nosotros. Sobre esta base, imprescindible, actuamos en lo demás.
* Segunda afirmación: los jóvenes son jóvenes y no adultos: no podemos hacer nosotros el camino de la vida por ellos. Ellos y nosotros, son los que tienen que buscarse las habichuelas.
* Tercera afirmación: los mayores debemos facilitarles la búsqueda, ponerles en camino. No quitarles el esfuerzo, dialogar con ellos, pero nunca imponerles.
* Cuarta afirmación: el grupo joven de nuestra Hermandad, tan numeroso, es una espléndida oportunidad para ellos. ayudarles, ponerles en situación de que ellos mismos saquen de dentro lo más noble, limpio, creativo, lo más profundo de su vida. Que pierdan el miedo a Cristo que les va a dar una vida mucho más feliz. "Venid y lo veréis..." invitaba Jesús a unos desconfiados jóvenes. Ya Dios les saldrá al encuentro en la vida.

 Los jóvenes son jóvenes y no adultos: no podemos hacer nosotros el camino de la vida por ellos.




 Algún deseo para el futuro.
"Si conocieras el don  de Dios..." decía Jesús a una conflictiva samaritana, nuestro barrio se transformaría totalmente. Ese es mi deseo más profundo. Que todos los bautizados tomemos conciencia de que somos Iglesia no del cura, sino de Jesús... vendría a nosotros la felicidad.

 

Alguna anécdota o curiosidad que le haya ocurrido durante los años de labor en el sacerdocio en el barrio.
Muchas, pero no son del momento. Si acaso, la profunda religiosidad que observo en todas las casas con imágenes del Cautivo, la Macarena, el Gran Poder. Son creyentes, sí, pero no tan practicantes... Me alegro mucho por lo de creyentes. Comprobar que hay muchísima gente que mira al cielo en su vida.
De la Hermandad aquel prioste que al ver un padre con sus hijos rezando ante el Señor Cautivo me decía, "ahora sé que merecen la pena todas las horas que empleo en la Hermandad..."

Defina con unas palabras...
Dios: algo grande, inmenso y mucho amor.
Jesuitas: mi familia.
Sevilla: luz, tradición, arte.
Iglesia: comunidad.
Torreblanca: mi barrio.
Barrio: mi pobreza.
Fe: mirar y dejarse guiar por arriba.
Un lugar donde ver a la Hermandad: La Iglesia llena esperando salir al Señor.



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