ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

viernes, 10 de marzo de 2017

El día en el que Dios me dio algo más de lo que yo podía manejar. 10 - Marzo - 2017

"Ventana abierta"


El día en el que Dios me dio algo más de lo que yo podía manejar

Escrito por Luisa Restrepo
Catholic-Link.com

Es cierto que nuestra confianza en la gracia de Dios nos lleva a creer que todos los acontecimientos que Él permite en nuestra vida nunca serán situaciones que nos superen o que no podamos afrontar. Pero muchas veces me he quedado pensando en esa frase que probablemente todos  hemos escuchado (y dicho) cientos de veces: «Dios nunca te dará más de lo que puedes manejar».

Hoy meditando un poco en el Evangelio he llegado a una conclusión diferente: Dios sí nos da cosas que no podemos manejar. La prueba está en que, en Getsemaní, le dio a su propio Hijo algo que no podía cargar, algo que Él mismo pidió no vivir…

Por eso, quizá contradiga un poco la fe que todos hemos puesto en esta frase. Pero estamos equivocados. Dios sí nos da cosas que nos son imposibles manejar.

A la madre cuya hija de 10 años lucha por su vida en un hospital…

Al marido cuya esposa perdió la vida en el parto, dejándolo solo con una familia para cuidar…

A la chica cuyo novio se está recuperando de una herida de bala en la cabeza…

A la persona que lee esto, cuya batalla diaria es más profunda y más difícil que lo que nosotros nos podemos imaginar…

La verdad es que Dios les está dando más de lo que pueden manejar.

Cuando estos acontecimientos llegan a nuestra vida (momentos en que somos probados y experimentamos mucho dolor) Dios no está jugando con nosotros. Él nos está enviando una advertencia. Lo más frecuente es que nosotros no nos demos cuenta y busquemos todas las soluciones posibles. Que nos esforcemos demasiado en parecer fuertes, en hacer que parezca fácil, que todo está controlado… pero, la verdad es que no nos sirve de mucho (por lo menos esa es mi experiencia, no sé si la tuya). Siempre me doy cuenta que eso no es lo que tengo que hacer, ni tampoco lo que Dios quiere que haga.

Dios no espera que seamos fuertes y que enfrentemos solos estas pruebas. Él ya envió a alguien para salvarnos, ¿recuerdas? Cuando permite todas estas cosas quiere mostrarnos que apoyarse en Él es la única manera en que encontraremos la fuerza para seguir avanzando.

¿Te dará Dios más de lo que puedes manejar? Sí. Vendrá un día en que Dios te dará más de lo que puedes manejar. La vida es muy dura, en algunos momentos te sentirás solo, confuso, sumido en la oscuridad. Habrá momentos en que será más de lo que puedes manejar tú solo.
¿Pero sabes qué? Dios no espera que lo hagas solo (y aunque suene más fácil decirlo que hacerlo) rendirse a Dios es la clave de la paz en nuestras horas más oscuras.

Rendición significa confiar en que Dios vendrá. Significa esperar un milagro sin saber cómo Dios lo hará. Significa ir a los pies de Jesús todos los días y decir «confío en ti».

A pesar de que pueda ser difícil de creer, todo esto es parte de un plan. Cuando Dios permite una situación difícil ya tiene planeada una solución. Todo puede parecer muy incierto, pero cada evento en nuestra vida juega un papel en un plan mucho más grande, todo es parte de una obra maestra más hermosa.

Dios llegará, no te preocupes demasiado. Dios está presente incluso en la ausencia de todo. Apóyate en Él. Búscalo. Confía en su voluntad.


No caminas solo. Él va caminando a tu lado y está listo para llevar tu carga tan pronto como tomes la decisión de entregarla a Él.

«Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócele en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas» (Proverbios 3, 5-6).

No hay comentarios: