ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

sábado, 10 de mayo de 2025

RINCÓN PARA ORAR. "YO Y EL PADRE, SOMOS UNO". Sábado, 10 - Mayo - 2025

"Ventana abierta"

RINCÓN PARA ORAR

SOR MATILDE

YO Y EL PADRE, SOMOS UNO

27 Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas mi siguen.

28 Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.

29 El Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre.

30 Yo y el Padre somos uno.» (Jn. 10, 27-30)

La frase final de este Evangelio de San Juan es contundente: “Yo y el Padre, somos Uno”. En el Seno Trinitario no hay distinción en la divinidad: el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. No son tres dioses sino un sólo Dios verdadero. Pero sí que hay distinción en las Personas: son Tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Lo que hace el Padre, lo hace también el Hijo y, a su vez, el Espíritu Santo. Pero cada Persona en la Trinidad, como si pudiéramos decir, tiene una misión: el Padre es el que crea y engendra al Hijo desde toda la eternidad y es el que envía. El Hijo es enviado del Padre y el Espíritu Santo es el Santificador, es el Amor divino en la Trinidad.

Con estas meditaciones de Dios, ahora podemos entrar en la Palabra de Jesús: “Yo y el Padre, somos Uno”. El Padre le ha dado a Jesús, su Hijo, estas ovejas, las que escuchan su voz y le siguen. Ésta es la Iglesia fiel de Cristo, la Iglesia que Él conoce y ama y que les da lo que el mismo Padre le ha dado a ÉI: la Resurrección con la vida eterna.

Pero estas ovejas, estos hijos de Dios, que son de Cristo, son más que todas las cosas creadas, porque el Padre imprimió en sus almas la filiación de hijos adoptivos en el Hijo. Y esto no se lo ha dado a todas las cosas. Por esto, todo hombre es sagrado a los ojos de Dios y muchos de ellos, ovejas de Jesús, al serle fieles y escucharle y seguirle.

San Juan, el Evangelista, es quién nos lleva de la mano para entrar a comprender algo del Misterio de Dios. Sólo él se atrevió a formular: “Dios es amor”, que nunca lo hemos oído así en la Escritura hasta la venida de Cristo en nuestro mundo. Y es que el Padre es Amor, el Hijo es el Amor y el Espíritu Santo es Amor. Dentro de la Trinidad no habita sino el Amor Divino. Así, el Padre creó todas las cosas por amor y envió a su Hijo Jesús, Dios y Hombre verdadero, sólo por el inmenso, infinito amor a los hombres y los ungió y santificó con el envío del Espíritu Santo y así nos divinizó y santificó en el Amor.

Cuando Jesús dijo: “el Padre y Yo somos Uno”, estaba explicándonos todos estos Misterios para que siempre lo amáramos y nunca lo temiéramos. Porque el hombre, en su bautismo, recibió la semilla del Espíritu Santo para que viviéramos de Él y con Él y, un día, volviéramos al regazo de donde habíamos salido. Temor de Dios, sí, que es la fiel custodia de nuestra alma, en el que preferimos morir antes que desagradar a Dios y poner triste al Espíritu Santo con nuestras malas obras. Pero, miedo y temor a Dios, ¡no! porque donde hay temor no hay amor sino esclavitud, al pensar si seremos castigados y rechazados por Dios. A esto opondremos la confianza que nos da el Espíritu Santo, para siempre estar colgados y dependientes de su Misericordia.

¡Señor, permítenos creer en Ti, hasta la locura del Amor, sin condiciones! ¡Queremos ser tuyos, de tus ovejas! ¡Qué así sea! ¡Amén! ¡Amén!

 

No hay comentarios: