ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Dios", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Angelita.

lunes, 19 de marzo de 2012

José, un hombre sin importancia.


Del que lo único que sabemos es que estuvo treinta años con Él. Pero siempre detrás; sin habernos dejado ni un discurso, ni una epístola, ni un himno, ni una frase José, el no-protagonista más grande de la Historia. El que empieza por no ser verdadero padre de Cristo, y de ahí le viene el no ser y el saber no ser tantas cosas interesantes, halagadoras, satisfacientes.
Ni corredentor, ni apóstol, ni mártir, ni profeta, ni obispo, ni diácono, ni seglar carismático. Ese número "dos", de colosales dimensiones, que nos deja en ridículo a tantos pretenciosos y ridículos números "uno".
Vamos a su taller a preguntarle a José por qué está ahí. Tú no dictaminas ni peroras ni te sientes problematizado ni contestas ni profetizas. Solamente "guardas las cosas en tu corazón" y continúas trabajando, sirviendo, amando y callando.
Enséñanos, José, cómo se es no-protagonista; cómo se trabaja sin exhibirse; cómo se avanza sin pisotear a nadie; cómo se colabora sin mangonear; cómo se da sin propagandear; cómo se ama sin reclamar.
Dinos cómo se vive siendo número "dos", cómo se hacen cosas fenomenales desde un segundo puesto. 
Dinos cómo es imposible y ridículo y absurdo que todos nosotros estemos en el primer puesto, seamos número "uno". 
Dinos cómo la inmensa mayoría de nosotros tenemos que ocupar esos segundos lugares en los que está nuestra verdadera y oculta grandeza.
Dinos cómo se vive con elegancia y grandeza siendo no-importante. Convéncenos de que se puede y se debe ser útil, efectivo...hasta héroe, siendo no-importante.
Explícanos cómo se es grande sin exhibirse, cómo se lucha sin aplauso, cómo se avanza sin publicidad, cómo se persevera y se muere uno, sin esperanza de que le hagan un homenaje.
José, que no perteneciste a ninguna comisión directiva ni a ningún comité organizador, ¿querrías explicarnos cómo desarrollaste al máximo las posibilidades de tu personalidad, cómo te realizaste en tu casa y en tu taller, sin angustias vitales, sin vacíos de tu yo?
Queremos saber tu secreto, José. Nosotros, los protagonistas; porque todos nosotros hemos nacido con vocación de primeras figuras, de jefes, de profetas, de iniciadores de nuevas eras. Nuestro conflicto, José, es que todos estamos para tomar las riendas y nadie para tirar del carro; que todos nos sentimos llamados a organizar y a dirigir, pero ninguno a servir y a colaborar.
Tú, que no colgaste las herramientas y no saliste a la plaza diciendo que sabías en dónde estaba la salvación del mundo.
Tú, que sabiendo lo que sabías, no te pusiste al frente de un comité mesiánico de nazarenos, ni después al frente de un comité mesiánico de israelitas, dinos cómo se hace para ser útil, positivo, generoso, sin necesidad de ser importante, de ser protagonista.
Y todavía más difícil; cómo se hace para darlo todo sin ser protagonista y, a pesar de ello, sentir dentro una paz y una felicidad profundas.
Pero José, en lugar de darnos una conferencia, sonríe, calla y sigue trabajando. Nosotros, los importantes, los especialistas, los enterados, los abajo firmantes...seguimos esperando una respuesta de ese hombre sin importancia del que apenas sabemos que fue 
"UN HOMBRE BUENO".

No hay comentarios: