"Ventana abierta"
El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es María, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos.
SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO
LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA
¡Los ojos de la Inmaculada!
Limpísimos y llenos de luz, sin la menor nube que pudiera hacerles perder su brillo. Ojos serenos como el fondo del cielo límpido; ojos inocentes como los ojos de una virgen y ojos tiernos como los ojos de una madre.
Miremos las personas y las cosas con los ojos de la Virgen y las veremos con una nueva dimensión: la dimensión de la fe y del amor.
MARÍA, YO REHÚYO PONERME A LA ESCUCHA DE DIOS... ¡QUÉ POCO ME PAREZCO A TI! PRÉSTAME TU MIRADA PARA VER AL MUNDO.
Ave María...
Gloria...
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.




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