"Ventana abierta"
El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es María, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos.
SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO
ÁNGELUS
LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA
María dijo sí al enviado de Dios y asumió una vida pobre y humilde, llena de privaciones, y todo el dolor que significaría ser la Madre del Crucificado.
María percibió por la fe que, siendo Madre de Jesús, era la Madre del Mesías -Siervo sufriente de su pueblo-, por todo lo que eso suponía de dolor, humillación y muerte.
Por la fe, nosotros aceptamos a Cristo, pero debemos cobrar conciencia de que Cristo supone para nosotros sacrificios personales muy dolorosos, negaciones de nuestros gustos y conveniencias, humillaciones muy sentidas, muerte y renuncia a todo lo que no sea de Dios.
Si nos abrazamos con Cristo, abracémonos con la cruz de Cristo.
MADRE, QUE ERES LA OMNIPOTENCIA SUPLICANTE, RUEGA POR NOSOTROS AL PADRE.
Ave María. . .
Gloria. . .
MAYO MES DE MARÍA
FLORES A MARÍA
Flor del 10 de Mayo
Virgen digna de Alabanza
Meditación: “Bendita tú entre las mujeres” (Lucas 1,42).
“Mi alma engrandece al Señor” (Lucas 1,46). Cuando cumplimos la profecía de
llamarla Bienaventurada, hablamos de las maravillas que hizo en Ella el
Todopoderoso. Unimos nuestra voz a la suya, alabando perpetuamente al Señor.
Imitemos a María agradecida, a María serena, a María llena de sacrificio, a
María alegre, a María confiada, a María llena de Gracia y fortaleza para
cumplir así nuestra misión en la tierra
Oración: ¡Oh Madre!, que te hiciste la más pequeña,
siendo realmente excelsa, enséñame a amarte, a alabarte y a agradarte del mismo
modo en que vos lo hiciste con el Señor, para que también nosotros lleguemos a Él. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez
Avemarías y Gloria).
Flor para este día: Ser pequeños y humildes como María nos pide, para crecer en la Gracia.
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.





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