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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

sábado, 4 de abril de 2026

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA. Sábado Santo. Sábado, 4 - Abril - 2026

"Ventana abierta"

El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es María, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos.

SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO

ÁNGELUS
LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA

La luz del Espíritu Santo desciende sobre Isabel quien, inspirada e iluminada por aquella luz, proclama su bienaventuranza sobre la Virgen María: "Feliz de ti por haber creído".

María tuvo una fe profunda, vio a su Hijo a un niño tierno e indefenso y, al mismo tiempo, creyó que era el Hijo de Dios.

Más adelante lo vio crucificado y muerto, vencido y sepultado: y sin embargo, confió en su triunfo y resurrección.

Con frecuencia en nuestra vida las cosas parecen ocultarnos a Dios, pero nosotros debemos saber descubrir la luz aunque nos parezca que en todos los rincones habitan las tinieblas.

MADRE, DESPIERTA EN NOSOTROS UNA FE PROFUNDA, QUE POR ENCIMA DE LAS APARIENCIAS NOS AYUDE A DESCUBRIR LA PRESENCIA DE DIOS EN LOS ACONTECIMIENTOS DE NUESTRA VIDA Y NUESTRA HISTORIA.

Padre Nuestro. . .

Ave María. . .

Gloria. . .

SÁBADO SANTO...CON MARÍA

María, madre de Jesús: acabamos de acompañarte en el entierro de tu hijo; hemos contemplado tu dolor ante la pasión y la cruz; hemos imaginado el desgarro de la separación del hijo; vemos tu camino hacia la Cruz…

Ya sabemos que aquello terminó en alegría desbordante, y que tú participas ahora ya la vida resucitada.

Pero nosotros seguimos en la oscuridad: nuestra fe es pobre; nuestros dolores siguen pertinaces; nuestros entierros, nuestras soledades… nos hieren lo más profundo.

¿Querrás tú, Señora nuestra de las Cruces, acompañarnos?

Necesitamos, Madre, tu fortaleza:

para cuidar a nuestros enfermos;

para querer y acompañar a los ancianos;

para dar aliento a los que luchan por un mundo mejor.

para acoger a los refugiados que huyen de sus países en guerra.

Tenemos muchas soledades, muchos silencios:

– mucho amor sin ser correspondido;

– muchos esfuerzos en el vacío;

– niños y niñas sin ser acompañados;

– padres que creen inútil el haber tenido hijos;

– educadores que sospechan estar perdiendo el tiempo;

– jóvenes que no pueden responder al impulso de la vida:

sin trabajo, sin horizonte cultural, enviciados sin salida…;

– sacerdotes en activo acompañados por la incomprensión: sin comunidad viva que comparta su tarea misionera;

– sacerdotes cansados esperando resucitar el ministerio, recibido del Espíritu, pero sepultado e impedido por la ley eclesiástica;

– enfermos sin esperanzas, sólo acompañados por el silencio del sinsentido;

– ancianos almacenados en asilos sin alma;

– comunidades cristianas sin pastor, sin eucaristía, sin vida…: no pueden decidir nada, ni organizar sus carismas, en silencio clerical…

Danos, Señora llena de luz esta noche,

tu presencia

tu consuelo,

tu amor reconfortante.

Que, al menos, no nos falte nunca tu esperanza: la secreta esperanza que aquella tarde de viernes santo ardía en tu corazón traspasado:

“la vida de mi hijo está en las manos de Dios, del Padre al que él tanto quería”; esperanza en el Espíritu que tiene capacidad de resucitar a los muertos: de levantar el corazón adormecido por la rutina y el cansancio; de suscitar profetas en medio del desierto legal y opresivo; de abrir caminos cerrados por la tiranía y la sumisión…

Que esta esperanza, Señora de las Cruces, nos acompañe siempre, hasta el final de nuestra vida, cuando tú, Señora nuestra, cierres nuestros ojos para esta vida y los abras para la vida resucitada.

Así sea.

SÁBADO SANTO

Jesús ha muerto. Todo el día de hoy, su Cuerpo reposa en el sepulcro, frío y sin vida. Ahora nos damos cuenta de lo que pesan nuestros pecados. Jesús ha muerto para redimirnos.

Estamos tristes. La Virgen María también está triste, pero contenta porque sabe que resucitará. Los Apóstoles van llegando a su lado, y Ella les consuela.

Pasa el día unido a la Virgen, y con Ella acompáñale a Jesús en el sepulcro. Haz el propósito de correr al regazo de la Virgen cuando te hayas separado de Él.

Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.

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