"Ventana abierta"

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Mons. Víctor Manuel Fernández
Respiro profundamente, como si el aire fuera un soplo del Espíritu que viene a regalarme nueva vida.
Expulso el aire viciado, lo saco todo afuera hasta que no quede nada, para que con ese aire se alejen de mí todas las impurezas interiores, la tristeza, el cansancio, las tensiones, los malos recuerdos. Me vacío.
Luego aspiro de nuevo con profundidad, recibiendo la vida nueva del Espíritu y la frescura que me alivia.
Poco a poco voy haciendo silencio en mi interior, dejando que se apaguen todos
los nerviosismos, que se acallen los pensamientos. Permito que cada parte de mi
cuerpo se relaje y se desplome serenamente.
Así, habitado por un profundo silencio, dejo que el Espíritu Santo me diga palabras nuevas, eso que necesito escuchar en este momento de mi vida.
Oración para el martes 10 de diciembre de 2024
"Espíritu Santo, hoy me detengo a respirar
profundamente, dejando que tu soplo de vida me renueve por completo. Con cada
respiro, recibo tu paz, tu amor y tu presencia. Al exhalar, entrego en tus
manos todo aquello que me pesa: las tristezas, las tensiones y los recuerdos
que me inquietan.
Quiero hacer silencio en mi interior, Espíritu
de Dios, para que se apague el ruido de mis pensamientos y se tranquilicen las
inquietudes de mi corazón. En este silencio sagrado, te abro mi alma para que
habites en ella y me llenes de palabras de vida, de consuelo y de esperanza.
Espíritu Santo, relaja mi cuerpo, calma mi
mente y renueva mi ser. Hazme capaz de escuchar tu voz y descubrir en ella la
guía que tanto necesito. Permite que este momento de encuentro contigo transforme
mi día y me impulse a vivir con serenidad y confianza en tu amor infinito.
Amén".
#CincoMinutos #EspírituSanto #VíctorManuelFernández #EditorialClaretianaAmén



No hay comentarios:
Publicar un comentario