ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

miércoles, 2 de marzo de 2016

10 momentos de nuestra vida en los que la misericordia de Dios nos sorprende. 2 - Marzo - 2016

"Ventana abierta"


10 momentos de nuestra vida en los que la misericordia de Dios nos sorprende


Nory Camargo

Con el ánimo de aprovechar este año de gracia que nuestra madre Iglesia nos ofrece, , hemos traído para ti 10 ejemplos de la misericordia de Dios en nuestro diario vivir. Si mencionamos todas las veces donde la ternura y la acción de Dios está presente, la lista sería demasiado larga y la longitud variaría de acuerdo a la experiencia  de cada uno. Sin embargo, esperamos que te sientas identificado con alguna de ellas. ¡Comparte con tus amigos!

1. Cuando nos sentimos abatidos por la tristeza

© Sara Björk/Flickr

La tristeza puede llegar en cualquier momento de la vida. Las formas en las que se reacciona frente a ella varían de acuerdo a la edad y la situación en la que nos encontremos. Seguramente nadie se salvará de sentirse triste en algún punto de su vida, pero lo que sí es seguro es que Dios no es indiferente a nuestro dolor. Él, al igual que un padre o una madre, se preocupa por sus hijos y se manifiesta a través de otras personas para hacernos sentir mejor. El dolor en ocasiones nos convierte en ciegos renegadores de Dios y no nos permite ver que hay muchas situaciones de nuestra vida que están llenas de la misericordia y el consuelo de Dios. En ocasiones nos sentimos agotados y tendemos a perder la esperanza, creemos que los problemas no tienen solución o que simplemente nada será suficiente para que volvamos a recobrar la felicidad. En esos momentos es importante tener en cuenta que Dios no nos da la espalda, no nos abandona, no flaquea como lo hacemos nosotros, Él es firme en sus promesas. «Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados» (Mateo 5, 4).

2. Cuando cometemos un pecado

©Send me adrift./Flickr

Imaginemos que somos un vaso con agua pura. A medida que pecamos el agua se turbia y se vuelve negra, ya no somos nosotros, es el pecado quien habita en nuestro corazón. La misericordia de Dios nos brinda la oportunidad de volver a ser esa agua pura y transparente, todos los días y casi a cualquier hora. La confesión es el sacramento divino que Dios nos ha otorgado para redimir nuestros pecados, para descargar todo el peso que llevamos a cuestas, es la oportunidad perfecta para volver a empezar. Acudir a este sacramento no es signo de debilidad, como muchos suelen pensar, al contrario, nos hace más fuertes pues tenemos el valor de reconocernos débiles y pecadores, con sed y hambre de Dios. A nadie le gusta hacer una lista de debilidades y errores, para nadie es fácil tener que decirlos en voz alta, pero es el medio más efectivo para estar en verdadera paz con Dios y con nosotros mismos. Es casi como darnos un buen duchazo: entramos al confesionario sucios hasta la coronilla y salimos de él limpios y relucientes. Enfrentar nuestros pecados no es fácil, pero es la única manera de aceptar la ayuda de Dios. En medio de nuestra miseria es cuando más se manifiesta la misericordia de Dios por el arrepentimiento y la necesidad de volver a la casa del Padre.

3. Cuando Dios nos da la oportunidad de recuperarnos de alguna enfermedad


Podemos ser nosotros mismos quienes en este preciso momento padezcamos alguna grave enfermedad, pueden ser nuestros familiares o amigos. Es un tema muy difícil y doloroso. Frente a él es importante recordar que Dios en su insondable misericordia nos da dos oportunidades. 
La primera es la de ser testimonio de fe y valentía enfrentando nuestra enfermedad como medio de purificación y no haciendo de ella una carga sino un ejemplo de vida. Muchos santos ofrecían sus dolores a Dios e intentaban hacer de su vida un verdadero testimonio de entrega y amor.
La otra oportunidad es la cura. La cura por la cual rezamos todos, cuando milagrosamente Dios posa su misericordia en nosotros y nos susurra al oído: "levántate y anda" (Juan 11, 1-43). La enfermedad puede acompañarnos desde el nacimiento, puede aparecer en plena juventud o visitarnos cuando ya no nos quedan tantas fuerzas, en cualquier etapa de la vida la misericordia de Dios se puede manifestar: el milagro puede ocurrir en un recién nacido, en un niño con leucemia, en un joven o en un anciano. A nadie se le da un manual para enfrentar la enfermedad, pero a todos se nos da la oportunidad de acudir a la misericordia de Dios. Aceptarla es otro reto. Algunos pensarán "pero, ¿quién no quiere la misericordia de Dios?". Como seres humanos nos cuesta aceptar nuestra fragilidad y la necesidad de ser ayudados, podemos llegar aun estado de negación y tomar la actitud errada de sentir que Dios juega con nuestros sentimientos en circunstancias como estas que prueban realmente nuestra fe. La enfermedad puede ser ese empujón que necesitábamos para llegar a ser más fuertes y darnos cuenta de lo que somos capaces de lograr.

4. Cuando nos rompen el corazón

© Nomaan Ahgharian/Flickr

Una y mil veces podrán rompernos el corazón y no me refiero solo a lo que ocurre en un noviazgo, puede ser un hijo, un padre, un hermano o un amigo el que nos rompa el corazón. Cada vez que siento estar «destrozada» pienso cuán destrozado ha de estar el Corazón de nuestro Dios, que lo dio todo por nosotros y aun así cada vez que pecamos lo volvemos a clavar en la Cruz. Es un muy pero muy buen ejercicio: sentiremos que nuestro corazón roto no es nada comparado con el de nuestro Señor. Pero ¿adivinen qué? Él nos ama tanto que incluso ante nuestras pataletas de corazones rotos siente compasión, nos consuela en silencio, nos brinda calma y nos pone en el camino de otras personas que pueden remendarnos el corazón. Lo que nos hace falta es estar en contacto con nuestros vecinos, con los más necesitados, para darnos cuenta de cuál puede llegar a ser un verdadero sufrimiento. Es verdad que nuestro dolor es real y no podemos minimizar su dramatismo en nuestra vida, pero cuando nos sentimos lastimados tendemos a tomarnos todo muy personal: las miradas de las personas, los comentarios o las actitudes, y esperamos que todos sientan compasión de nuestro dolor, que todos estén de nuestro lado. Dios claramente estará junto a nosotros durante el dolor que experimentamos pero gracias a su misericordia podemos descubrir que no somos los únicos. El error que cometemos consiste en pensar que la misericordia de Dios solo se puede manifestar mágicamente con resultados positivos.  La verdad es que ante un corazón roto Dios podrá poner junto a nosotros uno de verdad, un corazón que en realidad esté roto por el dolor y el sufrimiento, y es allí donde entenderemos que hemos sido afortunados y que además estamos en capacidad de ayudar a otros cuyo dolor no alcanzamos a imaginar.

5. Cuando logramos perdonar

© Ian Fearing/Flickr

¡Cuán difícil es, cuánto cuesta perdonar  lo “imperdonable”! A mí me falta mucho, pero mucho, para perdonar del todo y puede que a ti también. Es normal, somos seres humanos y algunas cosas nos cuestan demasiado, pero he llegado a entender que el verdadero perdón solo proviene de Dios, de su misericordia. Por nuestras propias fuerzas somos incapaces de perdonar algunas faltas: abandono, infidelidad, asesinato, violación, aborto, etc., Cuando se sientan incapaces de perdonar a alguien (como me pasa a mí), déjenselo a Dios, pídanle: Señor, Tú bien sabes cuánto dolor me causó esta persona, sabes también que soy incapaz de perdonar aunque lo intente, por eso recurro a Ti, llena Señor mi corazón de tu misericordia porque no puedo hacerlo yo solo. Ya verás como con el tiempo sientes que el rencor se aleja y el perdón se acerca más. El caso de cada uno es distinto, pero cuando una persona no ha perdonado se puede identificar con los siguientes síntomas: rabia, resentimiento, deseos de venganza, pensamientos negativos hacia las otras personas, depresión, incomprensión, ansiedad e incluso odio. Si vino a tu mente una persona al leer alguno de estos síntomas es porque todavía no la has perdonado. Cuando no se ha estado en los zapatos del otro es muy difícil entender las barreras que le impiden a esa persona llegar al perdón. Por eso, cuando hables con alguien a quien le cueste mucho perdonar no te conviertas en un sabelotodo, no critiques, no juzgues, pues solo Dios sabe plenamente qué pasos debe seguir esa persona para llegar al perdón, si es que en realidad lo quiere.

6. Cuando nos experimentamos amados de nuevo

© clappstar/Flickr

La soledad se aloja en millones de corazones y a veces no somos capaces de darnos cuenta de que las personas más cercanas a nuestras vidas necesitan amor. Dios es el único que se percata de cada sentimiento que hay en nuestro interior y así mismo se encarga de poner en nuestro camino a las personas indicadas que puedan hacernos sentir amados de nuevo, pero todo a su tiempo. Tenemos a un Dios que todo lo puede, que todo lo ve y que también escucha nuestras plegarias, lo que tenemos que entender es que así como su misericordia es infinita también lo es su paciencia. Porque ¡vaya que hay algunos (me incluyo) que somos acelerados e impacientes! Todos queremos sentirnos amados, absolutamente todos, pero muchas veces nos olvidamos de que ya lo somos. ¿Qué pasaría si cada ser humano sobre la faz de la tierra se sintiera verdaderamente amado por Dios? No olvidemos a qué fuimos llamados y que nuestra existencia es valiosa.  Lo bello de todo esto es que por misericordia de Dios cada día puede ser una aventura, cada día puede convertirse en el día en que creímos que nada iba suceder pero todo sucedió. Por misericordia de Dios encontramos el amor una y otra vez y por su misericordia también imploramos ser amados en el silencio de nuestro interior.

7. Cuando logramos alcanzar una meta


Todas nuestras metas cumplidas sólo se alcanzan por la misericordia de Dios, que nos da las fuerzas para luchar, para perseverar, para sacrificarnos, para caernos y volvernos a levantar.
Recordemos que somos hijos de Dios, no somos cualquier cosa lanzada al azar a este mundo. No nos olvidemos de Dios cuando estemos en la cima, pues es Él el único que ha hecho posibles las cosas. Cuando la emoción por un logro nos invade, pocas veces nuestro primer pensamiento es para Dios. Si dejáramos que fuera Él quien dirija nuestra vida, todo sería distinto. 
No nos acostumbremos a estar en nuestra zona de confort en la que todo se da, todo viene y todo va, pero a nuestro modo y no al de Dios. No nos olvidemos de hacer nuestros planes con Dios, contarle nuestros sueños y susurrarle nuestros deseos. Él escucha pero no actúa según nuestros planes o nuestro reloj, actúa según su voluntad y su tiempo, pues el tiempo de Dios es perfecto al igual que la dosis de misericordia que recibimos para poder alcanzar nuestras metas. 

8. Cuando ocurre lo imposible

© Mary Anne Morgan/Flickr

Nuestras plegarias han sido escuchadas, ese ser querido que había partido hace ya mucho tiempo, vuelve; la conversión de un familiar o amigo ocurre; la noticia de un embarazo que parecía inalcanzable se anuncia. Miles y miles de milagros ocurren a diario y algunos son tan pequeños e insignificantes que no les damos importancia: la lluvia, que vuelve tras una intensa sequía, los cultivos que dan cosecha, el árbol que nos da sombra, el agua y la luz que llegan. Lo imposible ocurre cada minuto por misericordia de Dios para su pueblo. Todo es obra del Dios que nada olvida, del Dios que riega la tierra como su propio jardín, del Dios que permite que esa agua les dé de beber a los cultivos o al ganado. El aire que respiramos, el alimento que llega a nuestra mesa, las comodidades del hogar y la compañía de nuestros amigos y seres queridos… El secreto está en descubrir que hasta la oruga que se convierte en mariposa o la mujer “estéril” que concibe un hijo son un milagro, que por misericordia de Dios, ocurren día a día.

9. Cuando somos capaces de ayudar a los demás



No hay satisfacción más grande que la de dar. Sentirnos útiles es muy importante, no importa la edad, ayudar a los demás nos hace mejores seres humanos y nos permite contemplar el mundo con otros ojos. Sé que muchas veces te preguntas "¿pero si no tengo dinero cómo puedo ayudar?".
Lo puedes hacer de infinitas maneras, ofreciéndote como voluntario/a en una fundación, enseñándole a leer a comunidades que no tienen acceso a la educación, cargando los paquetes de la ancianita cascarrabias, enseñándoles a bailar a los abuelos, uniéndote a una campaña por la vida o siendo el vocero que permita recaudar fondos para ofrecer un desayuno o un almuerzo a las personas de la calle. Esa inexplicable sensación que sentimos al dar es como una bomba de amor, gratitud y compasión que estalla en nuestro interior y tranforma nuestras vidas para siempre. Esa es la misericordia de Dios, insondable, infinita y transformadora.

10. Cuando nos descubrimos hijos de María


¡Madre mía de mi alma! ¿Qué más regalo? ¿Quién puede ser más afortunado? Por misericordia de Dios, tenemos a la mejor de las madres, a la más hermosa, la mujer elegida por Dios Padre para traer al mundo la salvación. Nuestra Madre querida no despega los ojos de sus ovejas, nos consuela, nos escucha, nos abraza, intercede por nosotros ante el Padre e incluso nos saca del purgatorio. ¡Qué maravilla! ¡Qué misericordia más infinita! Dios pudo haber enviado a su Hijo solo, pero quiso demostrarnos que María era el perfecto ejemplo de Hija, Esposa, Madre y Amiga, Dios nos amó tanto que nos hizo merecedores de tan grandiosa mujer, de la única que vivió en carne propia el dolor más inimaginable del mundo.
Si pensamos en cualquier sufrimiento nos daremos cuenta de que nuestra madre, María Santísima, también lo padeció:
*María concibió antes del matrimonio y fue rechazada y expulsada de su territorio.
* Le negaron posada la noche en que daría a luz.
Quedó viuda, pues José murió antes de la crucifixión de Jesús.
Y vio morir a su Hijo de la manera más desgarradora que podrá existir en la historia.
Ella más que nadie conoce nuestro dolor, hemos sido llamados a ser sus hijos sólo por misericordia pues, ¿qué mejor amor que el de María?

domingo, 28 de febrero de 2016

Oración de Comunión Espiritual. Buen Pastor y la Vid. 28 -Febrero- 2016.

"Ventana abierta"

Oración de Comunión Espiritual


También nosotros queremos ser cuidados por Cristo para dar fruto abundante.
Por eso mostramos nuestro deseo de recibirle ahora en esta Comunión Espiritual.
"Soy el que Soy.
Sí, Señor, Tú eres.
Eres el Dios de mis padres, al que ahora veo en la blancura de este Pan.
 El que con su Cuerpo y Sangre alimenta mi existencia.
El que con su Palabra anima mi caminar.
El que me envía a vosotros con una misión liberadora.


Soy el que Soy.
Yo soy el Buen Pastor, que conozco a mis ovejas y doy la vida por ellas.
Yo soy la Puerta del redil, que da seguridad y cobijo.
Yo soy la Luz del mundo en medio de tanta tiniebla.
Yo soy el Pan de Vida que satisface toda el alma y el cuerpo.
Yo soy el Camino por el que transitas, Camino estrecho que lleva a la Vida eterna.


Yo soy la Verdad que hace libre.
Yo soy la Vida, la que nunca acaba; porque el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá para siempre.
Yo soy la Vid, tú el sarmiento injertado en mi tronco, para que des fruto abundante.
Tú eres el Compasivo y el eternamente Misericordioso".

Día de Andalucía. Domingo, 28 - Febrero - 2016

 "Ventana abierta"

LA CUARESMA: “TIEMPO EN EL QUE TIENES QUE...” 28 - Febrero - 2016

"Ventana abierta"


LA CUARESMA: “TIEMPO EN EL QUE TIENES QUE...”
Caminamos de su Mano


Unos días antes de empezar la cuaresma hablaba con una persona y me decía: “Aroa quiero hacer bien esta cuaresma, quiero hacer muchas cosas para convertirme, para ser mejor…” y yo le dije: “pero la conversión es a Jesucristo y experimentar cada día su amor te hace mejor”, quien me escuchaba dio un suspiro y dijo: buff!! Eso me lo tienes que explicar más despacio.
Te voy a contar mi experiencia sobre la conversión, siempre he creído que cuando me decía: “tiempo de cuaresma es tiempo de conversión... tienes que convertirte.” Yo creía que era algo que yo tenía que hacer, tenía que esforzarme por no protestar, no quejarme, ser más mortificada, menos perezosa, mas servicial, todo lo veía desde mí, yo tengo que, tengo que ... Poco después de la segunda semana de cuaresma ya no podía más, se me acababan las fuerzas y no conseguía nada de mis propósitos. Al final me ponía triste. Vivir desde el NO es un error, no tienes que tener envidia, no tienes que querer tener cosas, no tienes que ser tan comodona, no tienes que enfadarte, es como estar diciéndote: no tienes que sentir, no tienes derecho a fallar, y el camino al que me conducía a mí todo esto era a la culpabilidad y al autorreproche. Una cosa que me liberó fue cuando me explicaron la diferencia entre sentir y consentir.
Sentir no es pecado consentir sí. Yo pudo sentir tristeza, puedo sentir ira, pereza... y no pasa nada lo mismo que lo siento se la entregó al Señor y lo deja que se vaya cuando quiera, ni lo retengo ni lo hago ni caso, consentir quiere decir, que por ejemplo esa tristeza es mía y que nadie me la quite porque quiero que todos se enteren que estoy mal, que el enfado que tengo es con razón entonces que todos sepan que yo tengo la razón y el otro se va a enterar. Consentir es querer vivir de esa tristeza o enfado o lo que sea, en vez de soltarla y querer vivir del amor de Cristo. Esto es importante para quitar culpabilidad, muchas cosas que creemos pecado no lo son, es un engaño de enemigo para desanimarnos.
Al final llegué a tocar fondo de mi impotencia y me quedó el pleno convencimiento de que yo no podía hacer nada bueno si no me era dado el don. Entonces podía tomar dos caminos, o me desesperaba o clamaba y pedía que Cristo me concediera su Espíritu Santo para actuar movida por El.
Así de sencillo. La conversión no es a ser mejor sino a Jesucristo, la conversión es experimentar el amor de Cristo que me ama pobre y ese amor es el que me hace mejor. La conversión es un acto de fe en el amor que Cristo me tiene y decir desde el corazón: “mi Señor y mi Dios”. La conversión es un don que te viene de Cristo, te regala la gracia para, en tu libertad, no querer vivir del pecado sino de Él.
Te puedes pasar la vida luchando contra tus defectos en una batalla continua o puedes entregarle a Cristo tus pecados y no querer vivir de ellos, esperando con paciencia hasta que te los quite (si te los quita pues a San Pablo no le quitó el aguijón del que se quejaba), le dijo: “te basta mi gracia”. En esta purificación donde tus pecados pasan a ser debilidad y pobreza porque los tienes que padecer, se fortalece tu corazón y tu voluntad en un amor más puro por Cristo. Para que tu fe empiece a funcionar con alegría sólo tienes que pedir al Espíritu Santo que te llene del amor de Cristo, empezarás a vivir desde la acogida del don y su gracia empezará a obrar milagros en ti. Sor Aroa O.P.

http://dominicaslerma.es/


domingo, 21 de febrero de 2016

Oración de Comunión Espiritual. Transfiguración del Señor. 21 -Febrero- 2016

"Ventana abierta"


Oración de Comunión Espiritual


Transfiguración

Es momento de la Comunión Espiritual para tod@s, si así lo desean.
Recordemos: Comulgamos el Cuerpo Glorioso de Cristo.
Señor Jesús, quiero, deseo recibir tu Cuerpo Glorioso, escondido en este Pan y este Vino, tu Cuerpo Glorioso que transfigure mi cuerpo mortal, que sea luz y salvación en mi vida, que me haga mirar al Cielo y contar estrellas, que me recuerde tu promesa de alianza hecha a mis padres, que me ayude a seguir tu ejemplo, a no aspirar a las cosas de la tierra, a descubrir que soy ciudadano del Cielo.
Tu Cuerpo Glorioso que me mantenga unido a Ti.
Qué bien se está aquí, en la paz y quietud de tu presencia, sintiendo cómo tu Gloria me envuelve, cómo tu Palabra me tranquiliza, cómo tu Cuerpo me alimenta.
Qué bien se está aquí, en este Tabor de tu encuentro que es la Eucaristía.
Ayúdame a llevar esta experiencia de tu presencia Gloriosa a mi vida, sintiéndote en cada momento, de manera especial en el dolor, en la soledad, escuchando la Palabra que sale de tu boca, Palabra que es mi Luz y Salvación.


jueves, 11 de febrero de 2016

“Cambiaron los vínculos entre padres e hijos por Internet”. Jorge Bucay. 11 - Febrero - 2016

"Ventana abierta"



 11 - Febrero - 2016
“Cambiaron los vínculos entre padres e hijos por Internet”


El psiquiatra y escritor argentino Jorge Bucay y su libro “El difícil vínculo entre padres e hijos”.

Compartir
En una charla interactiva con el público, ambos abordaron una serie de interrogantes que atañen a padres e hijos.
Las relaciones entre padres e hijos no suelen ser sencillas. Dolores, decepciones, expectativas, exigencias y hasta rencores se interponen entre uno y otro e impiden que ese vínculo tan importante para ambos sea la fuente de crecimiento, satisfacción y cobijo que debiera ser.
Jorge y Demian, como padre e hijo que son utilizan su experiencia personal para abordar esta cuestión y contarle al público el camino que han recorrido (que tampoco ha estado exento de obstáculos) para llegar a establecer la fructífera relación que hoy los une.
A partir de estas vivencias particulares, no carentes de un toque de humor, intentan transmitirle al público las enseñanzas sobre temas como el amor, la ambivalencia, la educación, los ideales y la herencia, que les permitan a todo padre o madre y a todo hijo o hija fortalecer y enriquecer ese vínculo fundamental y único.
“Para nosotros es un halago volver a Uruguay nos sentimos muy queridos y en casa. No es la primera vez que vamos juntos, estamos acompañando un trabajo que venimos haciendo juntos hace dos o tres años investigando un vínculo que para nosotros es fundamental entre padres e hijos”, expresó Bucay desde Bs. As. en entrevista con LA REPÚBLICA.
El afamado psiquiatra explicó los detalles de esta imperdible conferencia en Punta del Este donde la interacción con el público sería un pilar fundamental. “Nosotros nunca hablamos como si fuéramos sólo conferencistas, nos gusta incluir a la gente que comparta sus experiencias y haga sus preguntas”.
La charla dividida en dos partes, una donde exponemos algunas de las cosas que hemos aprendido desde nuestra experiencia entre nosotros como terapeutas y, la segunda abierta para que la gente se sienta con derecho y libertad de preguntar lo que quiera sus dudas, investigar y plantearse los cuestionamientos que pueda tener”.
Con base a su experiencia como psiquiatra, Bucay analizó los cambios que ha experimentado el relacionamiento entre padres e hijos en especial con respecto a las redes sociales e Internet.
“Los vínculos entre padres e hijos han cambiado básicamente porque nuestros hijos tienen más información que la que teníamos nosotros cuando éramos niños, ya nuestros nietos tienen más información y ese acceso a Internet y manejo innato de la tecnología motivan un cambio en la forma de relacionarse. Ya no hay ningún padre en el mundo que pueda seguir diciendo: esto es así porque lo digo yo (risas).
Todo empezó cuando la televisión se volvió una invitada más a la mesa del almuerzo hace 50 años, hoy pensamos que si esto hubiera parado ahí no hubiera sido tan grave, pero, ahora esto sigue con Internet y las redes sociales. En realidad todas son herramientas que podrían servir muy bien para juntarnos más y compartir más cosas. Internet siempre es un arma de doble filo, sirve por ejemplo para que un médico argentino hace seis meses dirigiera las manos de un cirujano en Siberia y salvara una vida pero también sirve para otras cuestiones más nefastas como la pedofilia, el peor de los crímenes que podemos pensar. Tenemos que ser cautelosos en cómo usamos las redes sociales y la tecnología sin dejar de reconocer lo importante que pueden ser si sabemos utilizarlas”.
Los libros y su madre
Los libros de Jorge Bucay figuran entre las listas de los más vendidos en Latinoamérica y Europa. Ante la pregunta de cuál es el secreto para ser un escritor best seller, Bucay sonríe y confiesa que todo se lo debe a su madre. “En mis libros busqué escribir como hablo con lenguaje sencillo, hablo de mí y nunca hablo de las cosas que les pasaron a mis pacientes. El perdido de mis libros soy yo, el deprimido de mis libros soy yo, el confundido soy yo, el que a veces acierta soy yo y el que se equivoca también soy yo. Creo que esto de alguna manera se percibe por los lectores.
Creo que el mérito que mis libros sean tan leídos es gracias a mi mamá. Ella tuvo que dejar su colegio primario en cuarto grado porque tuvo que ponerse una cajita en el cuello y salir a vender pan dulce en la calle para llevar centavos a su casa. Ella sabía leer los carteles de las fruterías, nunca fue una lectora, hasta que tuvo un hijo (yo) que empezó a escribir. Con mucha emoción puedo decir que ella empezó a leer para poder leerme a mí, empezaba a preguntarme los significados de las palabras que yo ponía en mis libros y cuando no entendía algunos conceptos y yo se los explicaba ella me decía: ¿y por qué no escribís eso que me estás explicando?”. Desde ese momento Bucay supo que tenía que escribir en un lenguaje que todos lo entendieran y ese fue el secreto de su éxito para convertirse en uno de los escritores más leídos de los últimos años.

domingo, 7 de febrero de 2016

Oración de Comunión Espiritual. Pescador de hombres. 7- Febrero - 2016.

"Ventana abierta"


Oración de Comunión Espiritual


Buenos días amig@s.
En nuestra Comunión Espiritual mostramos nuestro deseo de estar cerca del Señor:
 "Aquí estoy -decimos como el profeta Isaías- para ser tu pescador de hombres".


"¡Rema mar adentro!".
La inmensidad del mar me da miedo. Me asusta. 
Lo desconocido del horizonte de agua que no acaba, me retiene.
El frío y la humedad en los pies, no me deja andar. 
La seguridad de la orilla, acomoda mi vida.
El sentirme hombre pecador, frena el seguirte. 
Pero tus palabras: "No tengas miedo", me dan la valentía, para decirte:
¡Aquí estoy. Mándame!


Gracias, porque me has llamado a la fe, al seguimiento de Cristo. 
Él me toma de la mano, pronuncia mi nombre, y me confía una misión:
"¡Serás pescador de hombres!"
Necesitas mis manos, mi voz, mi pobreza, mi ser hombre pecador.


Gracias, por la confianza.
Por tu Palabra echaré la red, hasta que rebose de peces.
Por tu Palabra dejaré todo, y seguiré tus pasos, y predicaré tu Evangelio, el que nos está salvando.


"¡Rema mar adentro!"
Rema hasta la profundidad del amor misericordioso de Dios".




lunes, 1 de febrero de 2016

EL ESPÍRITU SANTO TE MOSTRARÁ EL SENTIDO DE TODO POR LO QUE PASAS. 1 - Febrero - 2016

"Ventana abierta"


EL ESPÍRITU SANTO TE MOSTRARÁ EL SENTIDO DE TODO POR LO QUE PASAS

Caminamos de su Mano

En menos de una semana, en tres conversaciones con personas distintas y en circunstancias muy diferentes, me hacían la misma pregunta. ¿Por qué todo lo que hago me cuesta tanto hacerlo? ¿Por qué todo tiene que ser tan difícil? ¡Cada día es una lucha continua!...
“¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; o, si pide un huevo, le da un escorpión? Sí, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!” Lc 11,11-13
¿Quién te puede revelar verdaderamente el sentido que tiene todo por lo que estás pasando y si realmente todo tiene sentido? Sólo el Espíritu Santo, sólo Él te puede revelar y mostrar que todo tiene sentido.
Lo primero que te enseña el Espíritu Santo es a mirar, y mirar hacia los bienes eternos, todo tiene un sentido que quizá no lo entendemos aquí, sino en la otra vida que será la culminación de un plan de amor que fue trenzado con los lazos del sufrimiento. El Espíritu Santo te enseña a mirar a la otra vida para entender que allí acaba y toma plenitud lo que aquí empezó de una forma involuntaria.
El Espíritu Santo te enseña a acoger la voluntad de Dios como un regalo que viene de su mano, como una caricia de amor. Sólo con la luz del Espíritu Santo podrás entender que el sufrimiento que conlleva la vida es una caricia de Dios. Y si tú recibes esta gracia de acoger esta caricia y puedes sonreír ante lo que te cuesta cada día, es normal que nadie te entienda.
El Espíritu Santo te enseña a saber esperar, esperar a que pase la cruz, pues después de la Cruz está la Resurrección, después del sinsentido está el sentido, después de la desesperación está la esperanza. Sólo con el Espíritu Santo en el corazón sabrás esperar en la fe a que pase todo lo que no entiendes y este saber permanecer agarrado fuerte a Cristo, deja el poso de la felicidad verdadera....
Seguro que el Espíritu Santo nos enseña muchas más cosas para dar sentido a todo, por éso lo más importante es pedirle al Espíritu Santo que venga a nuestro corazón: “ Espíritu Santo ven a mi corazón...” yo lo repito muy a menudo “ ven, ES ven a mi corazón y acércalo a Cristo...” Hago una oración que la escribió él mismo ES a través de Santa Catalina de Siena que dice: “ Espíritu Santo ven a mi corazón, atráelo a Ti con tu poder, concédeme la caridad junto con el temor, guárdame oh Cristo de todo mal pensamiento e inflámame de tu dulcísimo amor, de manera que toda pena me parezca ligera. Santo mi Padre y Dulce mi Señor, ayúdame en todas mis necesidades. Cristo amor, Cristo amor.” (La escribió Santa Catalina sin saber escribir.)
Por eso, pide al Espíritu Santo que venga a tu vida ahora, en el momento por el que estás pasando, estés como estés, no pienses “¿pero quién soy yo para que venga a mí el ES?” No te dejes engañar por el enemigo que es un mentiroso, pide al Espíritu Santo que venga a ti estés como estés, mal o bien, con ganas o sin ganas, y El traerá sentido a todo por lo que estás pasando.
Oración: Espíritu Santo ven a nuestros corazones y enciende el ellos el fuego de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Sor Aroa O.P.
http://dominicaslerma.es/