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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

Valores humanos.

"Ventana abierta"


¡Hola amig@s! 

Hoy quiero compartir con ustedes el tema de los valores humanos.
¿Vaya tema no?
Tanto en nuestra vida diaria como en el trabajo, la escuela, las instituciones, todo se basa en tener buenos valores para llegar a una buena convivencia entre todos, al menos eso es lo que yo creo.
Quizás algunos ni se den cuenta o no le den la importancia necesaria.
Otros quizás lo tengan más o menos claro de qué se trata.
 Pero en realidad es tan importante para conseguir una mejor sociedad que vale la pena el interés y las ganas que cada uno ponga a través de los distintos mecanismos. 
 Les invito a cada uno de ustedes, si se encuentran en situaciones donde deba prevalecer el interés desinteresado, hagan lo que sientan y experimenten la hermosa tarea de ayudar al otro, a nuestro prójimo, porque de esta manera estaremos ayudándonos a nosotros mismos.
 En la vida, todo es un "toma y daca", pero no en el sentido de: doy y me das, es mucho más que eso, es sentir que desde los Valores propios que uno haya sembrado interiormente se puede "contagiar" a muchas más personas a que se animen a ejercerlo.

(Adaptado por María Elena Buitrago) 
¿Qué es un valor?
Es algo importante por sí mismo en cualquier tiempo y en cualquier lugar. Nos guste o no nos guste. Es un bien que nos llama y que exige de nosotros una respuesta. No hay escapatoria. De esa respuesta, positiva o negativa, depende todo. Nada menos que la diferencia entre lo bueno y lo malo, el gran reto para la libertad humana. En esta decisión diaria, constante, vamos construyendo nuestra personalidad y con ella el tipo de país que queremos. Sólo hay un camino para mejorar nuestra calidad humana: la libre realización de valores, de hábitos buenos. Estas son las gotas que forman las olas que, al fin de cuentas, mueven los océanos. Esta es la maravillosa aventura de la educación desde el hogar, desde la escuela, desde la empresa
El propósito de La Nación, es difundir el conocimiento de los valores morales básicos. Aunque el sentido de estos bienes espirituales es consustancial con el ser humano, esto no garantiza su cumplimiento. La experiencia patentiza su vivencia, a veces llevada hasta el heroísmo, o su inobservancia y desvalorización. En todo caso, su trascendencia en la vida personal y de la sociedad no debe separarse del conocimiento y del estudio. La crisis de valores, que se denuncia y comprueba con gran preocupación, se origina también en su desconocimiento o ignorancia, y, sobre todo, en la ausencia de formación, en la familia y en la escuela, sobre esta materia capital.
Diversas encuestas revelan que numerosas personas, jóvenes o adultos, admiten la necesidad de los valores morales, mas no tienen un concepto claro de ellos ni de su papel esencial en sus vidas y en el desarrollo del país. Soportan, además, una carga constante de antivalores. Queremos resaltar la relevancia de los valores y, a la vez, hacerles entrega a las familias, a los educadores, a las empresas, a los grupos religiosos y otras instancias del país de un inestimable medio de conocimiento que, con un vocabulario nítido y preciso, suscite la lectura y la reflexión y, a la vez, alimente el diálogo y la discusión. En todos los países estamos necesitados de un cambio de estilo y de mentalidad, que no es novedad o esnobismo, una nueva ideología o una promesa electoral, sino, más bien, el retorno a las cuestiones esenciales, a lo que es perenne. Los valores morales son esenciales, perennes y universales. Pese a las transformaciones de la sociedad, las modas, las crisis, la diversidad de culturas y los enfoques sobre el desarrollo humano, se mantienen inalterables y pasan de generación en generación. Su olvido, su alejamiento de las aulas y de las familias, su inobservancia en las instancias decisorias de los países, su irrespeto en numerosas expresiones de la vida social, explican muchos de los problemas actuales de los países. Los problemas no se resuelven con ésto, sin embargo, el conocimiento de los valores y la toma de conciencia sobre su trascendencia y necesidad representan para todos un logro inestimable.

El tesoro de los valores no está formado por dinero, sino por un conjunto de potencias que todo ser humano debe desarrollar y que constituyen su verdadera riqueza. Nos referimos a la honestidad, la tolerancia, la libertad, el agradecimiento, la perseverancia, la solidaridad, la bondad, la justicia, la amistad, la responsabilidad, la lealtad, el respeto, la dignidad, la fortaleza, la generosidad, la laboriosidad, la humildad, la prudencia y la paz. Estos son los indicadores de nuestra condición humana.

El valor de los valores…

La palabra valor viene del latín valor, valere (fuerza, salud, estar sano, ser fuerte). Cuando decimos que algo tiene valor afirmamos que es bueno, digno de aprecio y estimación. En el campo de la ética y la moral (cuyas definiciones veremos más adelante) los valores son cualidades que podemos encontrar en el mundo que nos rodea. En un paisaje, por ejemplo (un paisaje hermoso), en una persona (una persona solidaria). en una sociedad (una sociedad tolerante), en un sistema político (un político justo), en una acción realizada por alguien (una acción buena), y así sucesivamente.

De los valores depende que llevemos una vida grata, alegre, en armonía con nosotros mismos y con los demás, una vida que valga la pena vivirla y en la que podamos desarrollamos plenamente como personas.

Clasificación de los valores

Aunque son complejos y de varias clases, todos los valores coinciden en que tienen como fin último mejorar la calidad de nuestra vida.
La clasificación más extendida es la siguiente:

-Valores biológicos. Traen como consecuencia la salud, y se cultivan mediante la educación física e higiénica.

-Valores sensibles. Conducen al placer, la alegría, el esparcimiento.

-Valores económicos. Nos proporcionan todo lo que nos resulta útil; son valores de uso y de cambio.

-Valores estéticos. Nos muestran la belleza en todas sus formas.

-Valores intelectuales. Nos hacen apreciar la verdad y el conocimiento.

-Valores religiosos. Nos permiten alcanzar la dimensión de lo sagrado.

-Valores morales. Su práctica nos acerca a la bondad, la justicia, la libertad, la honestidad, la tolerancia, la responsabilidad, la solidaridad, el agradecimiento, la lealtad, la amistad y la paz, entre otros.

Los valores morales, una cuestión de humanidad

De la anterior tabla de valores, los más importantes son sin duda los morales, ya que son éstos los que les dan sentido y mérito a los demás. De poco sirve tener muy buena salud, ser muy creyente o muy inteligente o vivir rodeado de comodidades y objetos bellos si no se es justo, bueno, tolerante u honesto, si se es una mala persona, un elemento dañino para la sociedad, con quien la convivencia es muy difícil. La falta de valores morales en los seres humanos es un asunto lamentable y triste precisamente por eso, porque los hace menos humanos.

¿Para qué sirven los valores?

Los valores morales son los que orientan nuestra conducta, con base en ellos decidimos cómo actuar ante las diferentes situaciones que nos plantea la vida. Tienen que ver principalmente con los efectos que tiene lo que hacemos sobre las otras personas, sobre la sociedad o sobre nuestro medio ambiente en general. De manera que si deseamos vivir en paz y ser felices, debemos construir entre todos una escala de valores que facilite nuestro crecimiento individual para que, a través de él, aportemos lo mejor de nosotros a una comunidad que también tendrá mucho para damos.
Son, pues, tan humanos los valores, tan necesarios, tan deseables, que lo más natural es que queramos vivirlos, hacerlos nuestros, defenderlos donde estén en peligro o inculcarlos donde no existan. En este punto es donde intervienen la moral y la ética.
Valores, moral y ética
Los significados de las palabras moral (del latín mores, costumbres) y ética (del griego ethos, morada, lugar donde se vive) son muy parecidos en la práctica. Ambas expresiones se refieren a ese tipo de actitudes y comportamientos que hacen de nosotros mejores personas, más humanas. Si bien la moral describe los comportamientos que nos conducen hacia lo bueno y deseable, y la ética es la rama filosófica que reflexiona sobre dichos comportamientos, tanto una como otra nos impulsan a vivir de acuerdo con una elevada escala de valores morales.
Los antivalores: la otra cara de la moneda

Así como hay una escala de valores morales también la hay de valores inmorales o antivalores. La deshonestidad, la injusticia, la intransigencia, la intolerancia, la traición, el egoísmo, la irresponsabilidad y la indiferencia son ejemplos de estos antivalores que rigen la conducta de las personas inmorales. Una persona inmoral es aquélla que se coloca frente a la tabla de valores en actitud negativa, para rechazarlos o violarlos. Es lo que llamamos una "persona sin escrúpulos", fría, calculadora, insensible al entorno social.

El camino de los antivalores es a todas luces equivocado porque no sólo nos deshumaniza y nos degrada, sino que nos hace merecedores del desprecio, la desconfianza y el rechazo por parte de nuestros semejantes, cuando no del castigo por parte de la sociedad.

Cuánto eres, cuánto vales

El mundo de los valores es amplio, complejo y está en permanente transformación. En cada época aparecen nuevos valores o los viejos valores cambian de nombre. Todos somos libres además de escoger nuestros valores y darles el orden y la importancia que consideremos correctos de acuerdo a nuestra manera de ser y de pensar. Sin embargo, hay valores que no cambian, que se conservan de generación en generación, siempre y en todas partes. Valores universales, que exigiríamos a cualquier persona. A ellos pertenece la selección que hemos hecho para la presente colección.

Proverbios…

“En la medida en que el niño pueda verse como un ser lleno de valores crecerá seguro y fortalecerá las posibilidades de ser un adulto feliz”.
(Tomado de El buen trato en la familia y en la escuela. Convenio del buen trato; Fundación Restrepo Barco).

“No hables mucho acerca de la clase de persona que un buen hombre debiera ser, hay que serlo”.
(Marco Aurelio)

“Cualquier ser humano, para serlo plenamente, debería ser libre y aspirar a la igualdad entre los hombres, ser solidario y respetar activamente su propia persona y las demás personas, trabajar por la paz y por el desarrollo de los pueblos, conservar el medio ambiente y entregarlo a las generaciones futuras no peor de lo que lo hemos recibido, hacerse responsable de aquéllos que le han sido encomendados y estar dispuesto a resolver mediante el diálogo los problemas que puedan surgir con aquéllos que comparten con él el mundo y la vida”.

(Adela Cortina – Tomado de su libro El Mundo de los valores)

Contenido

Respeto - Lealtad - Responsabilidad - Generosidad - Tolerancia - Laboriosidad - Paz - Humildad - Honestidad - Prudencia - Agradecimiento - Libertad -Solidaridad - Perseverancia - Bondad - Dignidad - Justicia - Fortaleza - Amistad - Frases de Valor

(Fuente: LA NACIÓN, C.R) 


RESPETAR. (Del latín respectar.) tr. Tener respeto, veneración, acatamiento. 2. Tener miramiento, consideración.
RESPETO. (Del latín respectus. Atención, consideración.) m. Veneración, acatamiento que se hace a uno. 2. Miramiento, consideración, deferencia. 3. Miedo, recelo, aprensión ante algo o alguien. 4. Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía.
Tomado de Diccionario de la Lengua Epañola. Real Academia Española.
El respeto
El respeto es la base fundamental para una convivencia sana y pacífica entre los miembros de una sociedad. Para practicarlo es preciso tener una clara noción de los derechos fundamentales de cada persona, entre los que se destaca en primer lugar el derecho a la vida, además de otros tan importantes como el derecho a disfrutar de su libertad, disponer de sus pertenencias o proteger su intimidad, por sólo citar algunos entre los muchos derechos sin los cuales es imposible vivir con orgullo y dignidad. El respeto abarca todas las esferas de la vida, empezando por el que nos debemos a nosotros mismos y a todos nuestros semejantes, hasta el que le debemos al medio ambiente, a los seres vivos y a la naturaleza en general, sin olvidar el respeto a las leyes, a las normas sociales, a la memoria de los antepasados y a la patria en que nacimos.
Para ser respetuosos...
- Tratemos a los demás con la misma consideración con que nos gustaría ser  tratados.
- Valoremos y protejamos todo aquello que nos produzca admiración.
La falta de respeto
La falta de respeto es propia de las personas desconsideradas y egoístas, insensibles en alto grado al entorno social. Es tal su indiferencia o su ignorancia con respecto a quienes viven a su alrededor, que pasan por alto las más elementales normas de convivencia, como si no las conocieran -lo cual resulta ser cierto en muchos casos- o, lo que es peor, conociéndolas y haciendo alarde de que les tienen sin cuidado.  Quienes así obran causan un daño considerable a la sociedad y a los individuos en particular, pues pisotean su dignidad y su derecho a ser tenidos en cuenta y respetados. Este comportamiento es típico de los gobernantes y funcionarios corruptos o despóticos, de los
padres o madres tiránicos, de los hijos insolentes o desagradecidos, de los maestros autoritarios o arbitrarios, de los vándalos que destruyen por placer los bienes de la comunidad, y en general de todos  aquéllos que desconocen el valor de las personas y de las cosas.
Obstáculos para el respeto...
- El maltrato y los abusos de todo tipo a que sigen siendo sometidos, todavía hoy en día, muchos niños y niñas por parte de los adultos, ya sean padres, familiares o quienes los tienen a su cargo, que hace de estos menores futuros abusadores de sus propios hijos, pues ese fue el ejemplo de vida que recibieron.
- La ausencia de principios de muchos hombres y mujeres delmundo de la política y los negocios, que los lleva a pasar por encima de lo que sea con fin de lograr sus objetivos económicos o de poder.
Proverbios…
“Nadie es lo suficientemente pequeño o pobre para ser ignorado”.  (Henry Miller)
Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas”.
(Jean-Jacques Rousseau)
“Respeta las canas: rinde al anciano sabio los mismos homenajes que haces a tu padre”.
(Focílides)
“Sólo podemos dominar a la naturaleza si la obedecemos”.  (Francis Bacon)
“Tarde o temprano la naturaleza se vengará de lo que los hombres hagan en su contra”.
(Johann H . Pestalozzi)
“El respeto al derecho ajeno, es la paz”.  (Benito Juárez)
Personaje…
Kofi Annan
Respeto por la vida
Desde que asumió su cargo como Secretario General de las Naciones Unidas, en 1997, Kofi Annan se propuso hacer respetar las normas elementales del Derecho Internacional Humanitario por encima de las fronteras nacionales de los países.  Según su tesis, la ONU estaría en la obligación de intervenir con su fuerza pacifista en aquellos países en donde la población civil esté siendo masacrada y sus derechos fundamentales estén siendo violados.
Este diplomático africano, nacido en el seno de una familia aristocrática de Ghana en 1938, fue testigo de los sufrimientos de los pueblos y etnias de su continente debidos a las a las guerras civiles y a los conflictos entre tribus, y decidió desde muy joven aprovechar su alta posición social y sus privilegios para luchar por la causa de los derechos humanos.  A ello encaminó sus estudios y su brillante carrera diplomática, que finalmente lo llevaron al cargo por el que se hizo conocido mundialmente.  Dignidad, confianza, valor, compasión y fe son los valores en que Kofi Annan funda su filosofía de la vida, como lo ha afirmado reiteradamente en diversas entrevistas.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.   


RESPONSABILIDAD. (Del latín respondere. Responder.) f. Calidad de responsable. 2. Obligación de responder por los propios actos. 3. Cargo u obligación moral que resulta para uno del posible yerro en cosa o asunto determinado. 4. Capacidad para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente. RESPONSABLE. (Del latín responsum. Que responde.) adj. Obligado a responder de alguna cosa o por alguna persona. 2. Dícese de la persona que pone cuidado y atención en lo que hace o decide.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.
La responsabilidad
La responsabilidad es la conciencia acerca de las consecuencias que tiene todo lo que hacemos o dejamos de hacer sobre nosotros mismos o sobre los demás. En el campo del estudio o del trabajo, por ejemplo, el que es responsable lleva a cabo sus tareas con diligencia, seriedad y prudencia porque sabe que las cosas deben hacerse bien desde el principio hasta el final y que sólo así se saca verdadera enseñanza y provecho de ellas. Un trabajo bien hecho y entregado a tiempo es sinónimo de responsabilidad. La responsabilidad garantiza el cumplimiento de los compromisos adquiridos y genera confianza y tranquilidad entre las personas.
Para ser responsables...
- Reflexionemos seriamente antes de tomar cualquier decisión que pueda afectar nuestra propia vida o la de otros.
- Asumamos las consecuencias de nuestros actos.
Respondamos por lo que hacemos, tanto si está bien hecho como si no.
- Reconozcamos los errores que cometemos y mostrémonos dispuestos a repararlos.
La Irresponsabilidad…
La irresponsabilidad se produce cuando no tenemos conciencia de la importancia de las cosas que hacemos ni de las consecuencias que puede tener el no hacerlas como se debe o sencillamente el dejar de hacerlas.  Las personas irresponsables trabajan o estudian con evidente descuido y rara vez terminan lo que empiezan, o lo terminan de cualquier manera.  Pueden incumplir sistemáticamente con sus deberes o sencillamente abandonarlos en el momento menos pensado, sin ofrecer ninguna explicación. Las
consecuencias de la irresponsabilidad son por lo general lamentables, cuando no catastróficas. Ejemplos de ello son los padres o madres de familia que incumplen sus deberes para con sus hijos, los conductores que provocan accidentes mortales por no observar las normas de tránsito, los servidores públicos que derrochan el dinero del Estado y en general todas aquellas personas de cuyos actos dependen la seguridad, la estabilidad o el futuro de otras y obran con imprudencia o negligencia extremas.
Obstáculos para la responsabilidad...
- La ambición que lleva a muchos funcionarios a aceptar cargos para los que no están capacitados, movidos por su deseo de conseguir prestigio, poder y dinero.
- La costumbre de algunos profesionales, ejecutivos y políticos de prometer lo que no están en capacidad de cumplir, con el único fin de hacerse de un contrato, complacer a un cliente, realizar una venta o conseguir votos.
- El hábito de esconderse a la hora de responder por los compromisos adquiridos.
Los responsables son conscientes, juiciosos, diligentes, tranquilos, reflexivos, maduros, confiables.
Los irresponsables son inconscientes, frívolos, torpes, imprudentes, negligentes, inmaduros, egoístas”.
Proverbios…
“El hombre en todo momento es responsable.  Su éxito no está con las estrellas, está dentro de sí mismo.  Debe llevar la lucha de la autocorrección y la disciplina.  Debe luchar contra la mediocridad como un pecado y vivir con la aspiración al más alto ideal de la vida.”  
(Frank Curtis Williams)
“Pensar y obrar, obrar y pensar es la suma de toda sabiduría”.
(F. W. Goethe)
“Nunca dejes algo para hacer mañana o pasado mañana”.
(Hesíodo)
“Es irresponsable dar las cosas por hechas”.  
(Esopo)
“La previsión para otros es la responsabilidad fundamental de la vida humana”.
(Woodrow Wilson)
De la sabiduría popular:  “A lo hecho, pecho”,  “Pongamos la cara”.
“Para Ser grande hace falta 99 por ciento de talento, 99 por ciento de disciplina y 99 por ciento de trabajo”.  
(William Faulkner)
“Ser responsable es tener autodisciplina para cumplir nuestros compromisos con los demás y con nosotros mismos”.
Personaje…
El Juramento Hipocrático
Por la vida y la salud
Hipócrates fue un médico de la Grecia antigua (Siglo V a.C.) famoso por las palabras que hacía jurar a sus discípulos en el momento en que se aprestaban a ejercer el noble y delicado oficio de la medicina.  Estas palabras, conocidas como “El juramento hipocrático”, contienen los principios de la ética médica, en la cual la responsabilidad tiene un papel de primer orden.  Estos son algunos apartes de su texto original, recitado aún hoy día.
“(…) Haré uso del régimen dietético para ayuda del enfermo, según mi capacidad y recto entender; del daño y la injusticia le preservaré (…).  No daré a nadie, aunque me lo pida, ningún fármaco letal, ni haré semejante sugerencia.  En pureza y santidad mantendré mi vida y mi arte (…).  Lo que en el tratamiento o fuera de él viere u oyere en relación con la vida de los hombres, lo que no debe trascender jamás, lo callaré teniéndolo por secreto (…)”.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A. 

TOLERANCIA. (Del latín tolerantia.) f. Acción y efecto
 de tolerar.   2. Respeto o consideración hacia las opiniones
 o prácticas de los demás, aunque sean diferentes de
 las nuestras
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.

La Tolerancia

La tolerancia es la expresión más clara del respeto por
 los demás, y como tal es un valor fundamental para la
 convivencia pacífica entre las personas. Tiene que ver con el
 reconocimiento de los otros como seres humanos, con
 derecho a ser aceptados en su individualidad y su diferencia.
  El que es tolerante sabe que si alguien es de una raza
 distinta de la suya o proviene de otro país, otra cultura, otra
 clase social, o piensa distinto de él, no por ello es su rival o su
 enemigo.
Cuando se presentan conflictos, las personas tolerantes no
 acuden a la violencia para solucionarlos, porque saben que
 la violencia sólo engendra más violencia.  Prefieren dialogar
 con sus oponentes y buscar puntos de acuerdo.  Sin embargo,
 debemos ser tolerantes pero no pasivos.  Hay situaciones
 frente a las cuales nuestro deber, lejos de quedarnos callados,
 es protestar con energía.

Para ser tolerantes...

- Pongámonos en el lugar de los otros para tratar de
entender sus problemas y su manera de actuar.
- Escuchemos sin interrumpir y demos a los demàs la
 oportunidad de expresarse
- Veamos en la diversidad de razas y culturas una señal de la 
 riqueza y amplitud del mundo, en lugar de motivos de
 desconfianza.

La Intolerancia…

Las personas intolerantes, caracterizadas por querer
 imponer su voluntad a toda costa, ignoran por completo a
 los demás y reaccionan con agresividad y violencia frente a
 quienes se les oponen.  Este modo de ser es el causante de la
 mayoría de las guerras que han sembrado la muerte y la
 destrucción en países y continentes enteros. Las guerras
 religiosas que enfrentaron a católicos y protestantes a finales
 de la Edad Media en Europa, el exterminio de los judíos por
 parte de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y más
 recientemente, el de los croatas por parte de los serbios en la
 antigua Yugoeslavia, son algunos de los muchos ejemplos de
 los crímenes a que puede llevar la intolerancia religiosa,
 étnica o política.
La intolerancia se manifiesta en la discriminación a la que
 unos seres humanos someten a otros por considerarlos
 distintos, inferiores o como una amenaza contra el orden
 establecido.

Obstáculos para la responsabilidad...

- Las verdades absolutas, que no permiten ver que el
 conocimiento humano siempre    se renueva, que las
 costumbres cambian y las modas son pasajeras.
- La incapacidad de comprender que existen miles de
 formas de vivir, de expresarse, de actuar y de ser.
Los tolerantes son respetuosos, pacientes, comprensivos,
 indulgentes, amables, amistosos, compasivos, serenos.
Los intolerantes son irrespetuosos, intransigentes,
 autoritarios, arrogantes, egoístas, agresivos, violentos,
 desconsiderados, insensibles.

Proverbios…

Palabras de tolerancia:  “Lo mejor que puedes dar a un
 enemigo es el perdón; a un adversario, tolerancia; a un
 amigo, oídos; a un hijo, buen ejemplo; a tu padre, respeto; a
 tu madre, una conducta que la haga sentirse orgullosa e ti; al
 prójimo, caridad; y a ti mismo, amor propio”.  
 (Benjamín Franklin)
“No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu
 derecho a decirlo”.
(Voltaire)
“Una gran virtud es tolerar en los demás lo que uno debe
 prohibirse a sí mismo”.
De la sabiduría popular:  “Lo cortés no quita lo valiente”,
 “Entre gustos no hay disgustos”.
“¡Triste época la nuestra!  Es más fácil desintegrar un átomo
 que un prejuicio”.
(Albert Einstein)

Personaje…

Nelson Mandela

Por la tolerancia

Nelson Rolihlahla Dalibhunga Mandela es el nombre
 completo de este político sudafricano conocido en el mundo
 entero por su lucha incansable por la abolición de la
 discriminación de la población negra en su país natal, donde
 llevó a cabo una batalla sin tregua que le significó pasar
 veintisiete años en la cárcel.  Tras su liberación fue elegido
 Presidente de la República de Sudáfrica, en las primeras
 elecciones libres y democráticas que se celebraron en toda la
 historia de dicho país.
En 1993 le fue concedido el Premio Nóvel de la Paz, en
 reconocimiento a su lucha por la igualdad de derechos de los
 negros sudafricanos.  Mandela será recordado siempre por
 su triunfo contra un sistema de gobierno intolerante e injusto
 y constituye un ejemplo viviente de todo lo que se puede
 lograr en defensa del respeto y la dignidad de las personas
 que lo merecen.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.


PAZ (Del latín pax, pacis. Paz, tranquilidad, perdón,
 permiso.) f. Situación

y relación mutua de quienes no están en guerra. 2. Pública
 tranquilidad

y quietud de los estados, en contraposición a la guerra o a la
 turbulencia. 3. Tratado o convenio que se concuerda entre los
 gobernantes para poner fin a una guerra. 4. Sosiego y buena
 correspondencia de unos con otras, especialmente en las
 familias, en contraposición a las disensiones, riñas y pleitos
. 5. Reconciliación, vuelta a la amistad o a la concordia. 6.
 Virtud que pone en el ánimo tranquilidad y sosiego, opuestos
 a la turbación y las pasiones. 7. Genio pacífico, sosegado y
 apacible.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española

La Paz

La paz es el fruto de la sana convivencia entre los seres
 humanos.  Para hacerla posible es necesario un
 ordenamiento social justo, en el que todos los ciudadanos
 tengan las mismas oportunidades de desarrollarse como
 personas y les sean respetados sus derechos fundamentales.
  Los que practican la paz saben que ésta no es simplemente la
 ausencia de conflictos, pues los hombres siempre han sido y
 serán conflictivos, sino la capacidad de manejar dichos
 conflictos y superarlos por medio de métodos no violentos
 como la protesta pacífica, el diálogo y la negociación.

Para vivir en paz...

- La intransigencia, el fanatismo y la arrogancia de ciertas
 personas o grupos que pretenden imponer por la fuerza, sus
 ideas, su estilo de vida y sus creencias al resto de la
 población.

- Los atropellos, las injusticias, los crímenes y los horrores de
 todo tipo que se cometen contra los civiles indefensos por
 parte de quienes se tornan intolerantes ante las ideas ajenas
 y promueven los enfrentamientos armados.

- Las actividades ilícitas como el tráfico de armas, que
 financian las guerras, así como la indiferencia absoluta
 hacia el género humano de quienes manejan dichos negocios.

La violencia

La violencia es el uso de la fuerza para resolver los conflictos.
  En la mayoría de los casos aparece como resultado de la
 intolerancia y el desconocimiento entre personas de ideas,
 etnias, clases sociales, culturas o religiones diferentes.
  Incapaces de escuchar o aceptar opiniones o puntos de vista
 distintos de los suyos, los violentos se niegan a toda forma de
 diálogo o entendimiento y tratan de imponerse a como dé
 lugar, no importa si para ello tienen que amenazar,
 maltratar, aterrorizar e incluso asesinar a los que se les
 oponen.
Los frutos de la violencia, desde los tiempos más antiguos, no
 han sido otros que el odio, la destrucción y más violencia.
  Entre todos los antivalores, la violencia es el que más nos
 deshumaniza, llegando a convertimos en ocasiones en
 verdaderos monstruos.

Obstáculos para la paz...

- La intransigencia, el fanatismo y la arrogancia de ciertas
 personas o grupos que pretenden imponer por la fuerza, sus
 ideas, su estilo de vida y sus creencias al resto de la
 población.
- Los atropellos, las injusticias, los crímenes y los horrores de
 todo tipo que se cometen contra los civiles indefensos por
 parte de quienes se tornan intolerantes ante las ideas ajenas
 y promueven los enfrentamientos armados.
- Las actividades ilícitas como el tráfico de armas, que
 financian las guerras, así como la  indiferencia absoluta
 hacia el género humano de quienes manejan dichos negocios.
Los pacíficos son cordiales, tolerantes, fuertes, justos,
 flexibles, ecuánimes.
Los violentos son hoscos, intransigentes, injustos, crueles,
 desalmados, tercos, insensatos.

Proverbios…

Palabras de paz:  “¡Nunca más la guerra!  ¡No, nunca más la
 guerra!, que destruye la vida de losinocentes, que enseña a
 matar y trastorna igualmente la vida de los que matan, que
 deja tras de sí una secuela de rencores y odios y hace más
 difícil la justa solución de los mismos problemas que la han
 provocado…”.   
(Fragmento de una Encíclica de Juan Pablo II)
“El respeto al derecho ajeno es la paz”.  
(Benito Juárez)
“La paz es un bien tal, que no se puede desear otro mejor, ni
 poseer otro más útil”.
De la sabiduría popular:  “La guerra sólo trae dolor y
 muerte”, “En pelea de dos, un tercero saca tajada”.
“La ira, si no es refrenada, es frecuentemente más dañina
 para nosotros que la injuria que la provoca”.  
(Séneca)
“Más vale acabar con las querellas, pues, muy a menudo, el
 resultado es fatal para ambas partes”. 
(Esopo)
“Aquél que no perdona a otros, destruye el puente sobre el
 cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres
 necesitamos ser perdonados”. 
(Lord Herbert)

Personaje…

Mahatma Gandhi

Resistencia no-violenta

Oriundo de Porbandar, India, donde nació en 1869, Monadas
 Karamchand Gandhi sorprendió al mundo con su forma
 pacífica de luchar por los ideales de independencia de su país
 frente a la dominación británica.  Resistencia no-violenta se
 llamo a esta táctica, usada por primera vez por Gandhi y sus
 seguidores como un arma política de gran poder, en la que la
 fuerza del espíritu superó a la de los fusiles.  La resistencia
 no-violenta, o no-violencia activa, como también se le
 conoce, consistía en protestar y oponerse a las injusticias por
 medio de marchas, manifestaciones, ayunos y
 desobediencias, todo en medio de una gran serenidad y valor
 y sin derramar una sola gota de sangre.  Así, Gandhi y sus
 seguidores lograron derrotar a los soldados británicos, que
 al principio reprimieron violentamente a los manifestantes y
 sembraron la muerte entre ellos, pero luego se sintieron
 confundidos e impotentes al darse cuenta de que sólo sabían
 matar y esto no servía para nada
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A. 

HONESTIDAD. (Del latín honestitas, -atis.  Honor,
 dignidad, consideración de que uno goza.)  n.f. Cualidad de
 honesto.
HONESTO, A. (Del latín honestus. Honroso, decoroso,
 honrado, honorable, digno de estima.)  adj. Conforme a lo
 que exige el pudor y la decencia o que no se opone a las
 buenas costumbres.  2. Honrado, incapaz de robar, estafar o
 defraudar.  3. Razonable, moderado.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española

La Honestidad


Cuando un ser humano es honesto se comporta de manera
 transparente con sus semejantes, es decir, no oculta nada, y
 esto le da tranquilidad. Quien es honesto no toma nada
 ajeno, ni espiritual, ni material: es una persona honrada.
 Cuando se está entre personas honestas cualquier proyecto
 humano se puede realizar y la confianza colectiva se
 transforma en una fuerza de gran valor. Ser honesto exige
 coraje para decir siempre la verdad y obrar en forma recta y
 clara. 

Para ser honestos...

- Conozcámonos a nosotros mismos.
- Expresemos sin temor lo que sentimos o pensamos. 
- No perdamos nunca de vista la verdad.
- Cumplamos nuestras promesas.
- Luchemos por lo que queremos jugando limpio. 

La deshonestidad

Cuando alguien miente, roba, engaña o hace trampa, su
 espíritu entra en conflicto, la paz interior desaparece y esto
 es algo que los demás perciben porque no es fácil de ocultar.
 Las personas deshonestas se pueden reconocer fácilmente
 porque engañan a los otros para conseguir de manera
 abusiva un beneficio. Es muy probable que alguien logre
 engañar la primera vez, pero al ser descubierto será evitado
 por sus semejantes o tratado con precaución y desconfianza.

Obstáculos para la honestidad...


- La impunidad, que demuestra que se pueden violar las leyes
 y traicionar los compromisos sin que ocurra nada.

- El éxito de los "vivos" y los mentirosos, que hacen parecer
 ingenuas a las personas honradas y responsables, pues
 trabajan más y consiguen menos que aquéllas que viven de la
 trampa.

- La falta de estímulos y reconocimiento a quienes cumplen
 con su deber y defienden sus principios y convicciones a
 pesar de las dificultades que esto les puede acarrear.

Los honestos son honrados, honorables, auténticos, íntegros,
 transparentes, sinceros, francos, valientes.

Los deshonestos son groseros, descorteces,
 indecorosos.

Proverbios…

Palabras de honestidad "...Por encima de todo cuidado,
 guarda tu corazón porque de él brotan las fuentes de la vida.
 Aparta de ti la falsía de la boca y el enredo de los labios
 arrójalo de ti. Miren de frente tus ojos, tus párpados
 derechos a lo que está ante ti. Tantea bien el sendero de tus
 pies y sean firmes todos tus caminos. No te tuerzas ni a
 derecha ni a izquierda, aparta tu pie de la maldad. Los labios
 sinceros permanecen por siempre, la lengua mentirosa dura
 un instante. El Señor aborrece el labio embustero, el hombre
 sincero obtiene su favor..."
 -Proverbios (4,18-28; 12, 19-22)

“Espero tener suficiente firmesa para conservar lo que
 considero el más envidiable de todos los títulos: ‘el carácter
 del hombre honesto’”
(George Washington)

“Ser honesto es decir la verdad y asumir la responsabilidad
 de todo lo que hacemos”.

De la sabiduría popular: “Más rápido cae un mentiroso que
 un cojo”, “Hay quienes son víctimas de su propio invento”,
 “En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”, “La
 honestidad es lamedor presentación”.

“La mentira es como una bola de nieve: cuantas más vueltas
 da, mayor se hace”. 
(Martín Lutero)

“Los mentirosos sólo ganan una cosa: no tener crédito aun
 cuando digan la verdad”. 
(Esopo)

“Si no quieres que nadie se entere, no lo hagas”. 
(Proverbio chino)

“El ladrón, sin ocasión para robar, se cree un hombre
 honrado”. 
(Proverbio chino)

“Los que creen que el dinero lo hace todo, suelen hacer
 cualquier cosa por dinero”. 
(Voltaire)

Personaje…

Galileo Galilei

Un científico recto

El gran astrónomo y físico italiano Galileo Galilei (1564 –
 1642) es célebre por haber defendido valientemente su teoría
 de que la Tierra no estaba en el centro del universo y además
 se movía. Los sabios de su época, convencidos de que nuestro
 planeta era estático y todos los demás astros (incluido el Sol)
 giraban a su alrededor, no dieron crédito a las pruebas
 aportadas por Galileo, y se opusieron tercamente a aceptar
 sus ideas.

Fue tan grande el desafío planteado por este genial
 astrónomo a las creencias de su tiempo, que las autoridades
 políticas y eclesiásticas lo llevaron ante un tribunal de la
 Inquisición que lo condenó a cadena perpetua y a retractarse
 públicamente y por escrito de sus afirmaciones. Cuentan los
 cronistas que luego de firmar contra su voluntad, el
 documento que certificaba que la Tierra no se movía, Galileo
 dijo en voz alta: “Pero se mueve”.

Su honestidad como científico no se doblegó ante las
 circunstancias que debió sortear como hombre.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.
 

SOLIDARIDAD.  (Del latín solidus, solidario.  Sólido, macizo, firme, seguro.)  f. Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. 2. Entera comunidad de intereses y responsabilidades.
SOLIDARIO. (Del latín solidus.) adj. Adherido o asociado a la causa, empresa u opinión de otro.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.
La Solidaridad
Cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente
 para conseguir un fin común, hablamos de solidaridad.  La
 solidaridad es un valor de gran trascendencia para el género
 humano, pues gracias a ella no sólo ha alcanzado los más
 altos grados de civilización y desarrollo tecnológico a lo
 largo de su historia, sino que ha logrado sobrevivir y salir
 adelante luego de los más terribles desastres (guerras,
 pestes, incendios, terremotos, inundaciones, etc.)
Es tan grande el poder de la solidaridad, que cuando la ponemos en práctica nos hacemos inmensamente fuertes y podemos asumir sin temor los más grandes desafíos, al tiempo que resistimos con firmeza los embates de la adversidad. La solidaridad, cuando persigue una causa noble y justa (porque los hombres también se pueden unir para hacer  daño) cambia el mundo, lo hace mejor, más habitable y más digno.
Para ser solidarios...
- Reflexionemos sobre la situación de todos aquellos menos favorecidos que nosotros y  no cerremos los ojos frente a sus problemas y necesidades.
- Si hay una causa en la que creemos y sabemos que podemos
 colaborar, no vacilemos en hacerlo.
La falta de solidaridad…
La falta de solidaridad denota indiferencia, egoísmo y
 estrechez de miras en cuanto a seres humanos. El que se
 niega a colaborar de manera entusiasta y desinteresada con
 quienes lo rodean en el logro de un objetivo común, renuncia
 a la posibilidad de unirse a algo más grande y más fuerte
 que él mismo, donde puede encontrar seguridad y apoyo,
 pues cuenta con el respaldo de sus compañeros, lo mismo que
 ellos con el suyo. El individualismo exagerado conduce a la
 insensibilidad, a la ausencia de grandeza humana, y resta
 méritos y alegría a cualquier logro por grande que sea, pues
 no hay con quien compartirlo. Otro tanto les sucede a
 quienes, contando con los medios para ayudar a sus
 semejantes (mediante oportunidades de trabajo, por
 ejemplo) no se conmueven en absoluto por sus penalidades ni
 hacen nada para aliviarlas.  Estas personas nunca serán
 admiradas ni queridas con sinceridad, ni sus posesiones y
 dinero tendrán valor humano alguno.
Obstáculos para la solidaridad
- El afán de destacarse pisoteando a los demás, con el convencimiento de que el mundo está hecho de ganadores y perdedores.
- La inclinación a creer que todo lo que no nos afecta de manera directa y personal no es de nuestra incumbencia.
Los solidarios son entusiastas, firmes, leales, generosos, compasivos, fraternales.
Los insolidarios son negligentes, egoístas, codiciosos, mezquinos, indiferentes, apáticos.
Proverbios…
Palabras de solidaridad:  “Los vencedores no son aquéllos que están siempre aferrados a sus bienes; ni los que se pasan la vida rezando con las cuentas secas del deber; son aquéllos que aman porque viven, y vencen de veras porque de veras se dan; los que aceptan el dolor con toda su alma y con toda su alma separan el dolor; los que crean porque conocen el secreto de la única alegría, que es el secreto del desprendimiento".
(Rabindranath Tagore)
“Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga.” 
  (Homero)
“Primero seamos solidarios con nuestro propio esfuerzo y podremos serlo con los demás”.
“Nadie ha aprendido el sentido de la vida hasta que ha sometido a su ego para servir a sus hermanos”.  
(Ralph Waldo Emerson)
“La unión nos hace tan fuertes como débiles la desunión”. 
(Esopo)
“Cuando los hombres se ven reunidos para algún fin, descubren que pueden alcanzar también otros fines cuya consecución depende de su mutua unión”.  
(Thomas Carlyle)
“No te quejes de sufrir, que así aprendes a socorrer”.  
(Lao Tse)
“No hay pasajeros en la nave espacial Tierra:  todos somos tripulantes”. 
 (Marshall McLuban)
De la sabiduría popular:  “El que acaba primero le ayuda a su compañero”, “Uno para todos y todos para uno”, “La unión hace la fuerza”, “La alegría de ayudar es un don maravilloso”, “Démonos una mano...”
La Cruz Roja
Símbolo de solidaridad
El Comité Internacional de la Cruz Roja es una organización imparcial, neutral e independiente con una misión exclusivamente humanitaria y basada en el principio de la solidaridad, que consiste en proteger la vida y la dignidad de las víctimas de la guerra y de la violencia, así como prestarles asistencia.
Sus orígenes se remontan al 24 de junio de 1859, fecha en que Henry Dunant, un hombre de negocios de nacionalidad suiza, presenció las terribles escenas que siguieron a un combate entre los ejércitos austriaco y francés en el norte de Italia.  Allí observó cómo los heridos quedaban desatendidos y morían por falta de asistencia.  Ayudado por las mujeres de los pueblos cercanos, Dunant trató de socorrer a los heridos sin distinción de uniforme ni de nacionalidad, viendo en ellos sólo seres humanos que necesitaban ayuda. La impresión que le causó esta experiencia lo llevó a fundar el Comité Internacional de la Cruz Roja en 1863, el cual goza hoy en día de fama y respeto universales.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.  


BONDAD.  (Del latín bonitas, -bast.  Bondad, excelencia.)  f.
 Calidad de bueno.  2. Natural inclinación a hacer el bien.  3.
 Blandura y apacibilidad de genio.
BUENO. (Del latín bonus. Bueno, propicio, favorable.) adj.
 Que tiene bondad en su género.  2. Útil y a propósito para
 alguna cosa.  3. Gustoso, apetecible, agradable, divertido.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.

La Bondad

La bondad es la disposición permanente a hacer el bien, de
 manera amable, generosa y firme.  Las personas bondadosas
 sienten un gran  respeto por sus semejantes y se preocupan
 por su bienestar.  Si alguien no está en buena situación y
 necesita ayuda, el bondadoso no duda en ofrecérsela, y lo
 hace sin ofender, amorosamente y poniendo un gran interés
 en ello.
Ser bueno no quiere decir ser blando, sumiso, ingenuo o sin
 carácter, como a veces se cree.  Al contrario: los buenos se
 distinguen por su fuerte personalidad, la cual se traduce en
 inagotables dosis de energía y optimismo, y se refleja en su
 cálida sonrisa y los sentimientos de confianza, cariño y
 respeto que infunden a su alrededor.

Para ser buenos...

-  Mantengamos una actitud amable, abierta y generosa
 hacia los demás.
-  Abriguemos compasión hacia las personas que sufren.
-  Mostrémonos siempre dispuestos a ayudar al que lo
 necesite.

La falta de bondad

La falta de bondad es consecuencia del egoísmo, la
 mezquindad y la ausencia de grandeza humana.  El que no es
 bueno es incapaz de sentir compasión y ve a los demás como
 rivales o enemigos a los que sería una imprudencia ayudar y
 de los que hay que cuidarse en extremo.  Se siente más seguro
 cultivando la desconfianza, el rencor y el odio que la
 simpatía o la amistad y prefiere anular o destruir a sus
 semejantes que conocerlos o dialogar con ellos, a menos que
 pueda sacar algo para su propio provecho.  La falta de
 bondad nos deshumaniza y nos convierte en personas
 indeseables e insensibles, con las que la vida en comunidad se
 torna difícil e incluso peligrosa.

Obstáculos para la bondad...

-  El desconocimiento casi absoluto de los valores humanos
 por parte de quienes
practican el crimen en todas sus formas, como un medio de
 conseguir lo que quieren.
- El culto al autoritarismo y la dureza de corazón como
 manifestaciones de poder y fortaleza.
- La idea de que ser buenos es sinónimo de ser bobos.
Los bondadosos son amables, accesibles, compasivos,
 generosos, fuertes, espontáneos.
Los faltos de bondad son egoístas, insensibles,
 desconfiados, hoscos, rencorosos, crueles.

Proverbios…

Palabras de bondad:  “Si puedo evitar que un corazón sufra,
 no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor en una vida, o
 sanar una herida o ayudar a un petirrojo desmayado a
 encontrar su nido, no viviré en vano".  
 (Emily Dickinson)
“El mundo es amigable para las personas que también lo
 son.”   
(William Thackeray)
“La recompensa de una buena acción es haberla hecho”.
“Después del amor, la simpatía es la pasión divina del
 corazón humano”.  
(Edmund Burke)
“La bondad es la única inversión que nunca falla”.  
(Henry David Thoreau)
“La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas
 acciones”.  
(Marie Curie)
“La buena gente se la conoce en que resulta mejor cuando se
 la conoce”.  
(Bertolt Brecht)
De la sabiduría popular:  “Todo el que da es inmensamente
 rico”, “La bondad es fuente de felicidad”, “Hagamos el bien...
 sin mirar a quién”.

Personaje

Madre Teresa de Calcuta

Temple y bondad

Nacida en la ciudad de Skopje, Yugoeslavia, en 1910, e hija de
 un humilde panadero, Agnes Gonxha Bojaxhiu se unió a muy
 temprana edad a las Hermanas de Loreto, donde recibió el
 nombre de Teresa.  Enviada por su comunidad a la India,
 trabajó en ese país como profesora durante 19 años.
En 1946, mientras viajaba en tren, sintió un fuerte llamado de
 Dios que la llevó a consagrar por completo su vida a la
 ayuda de los necesitados.  Cuatro años después fundó la
 orden de los Misioneros de la Caridad.  A partir de ese
 momento su actividad fue infatigable y consiguió, gracias al
 poder de su fe y al amor por sus semejantes, logros tan
 admirables en el desarrollo de su misión que se ganó el
 respeto de los líderes más importantes del mundo.
Desde entonces su rostro, marcado por las señales del duro
 trabajo y en el que brillaba una sonrisa bondadosa y
 radiante producto de la felicidad que le inspiraba su causa,
 se vio en los más diversos lugares del mundo, llevando
 consuelo a las víctimas de la injusticia social, las guerras, los
 terremotos, los desastres nucleares y las enfermedades.  
 Ganadora del Premio Nóbel de la Paz.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.



JUSTICIA. (Del latín jus, justitia. Derecho, justicia,
 equidad.)  f. Una de las cuatro virtudes cardinales, que
 inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece.
  2. Derecho, razón, equidad.  3. Lo que debe hacerse según
 derecho o razón.  4. Poder judicial.
JUSTO. (Del latín justus. Justo, legítimo, recto, bueno.) adj.
 Que obra según justicia y razón.  2. Para los creyentes, que
 vive según la ley de Dios.  3. Exacto.  4. Justamente,
 debidamente.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

La Justicia

La justicia consiste en conocer, respetar y hacer valer los
 derechos de las personas.  Honrar a los que han sido buenos
 con nosotros, dar el debido salario a un trabajador,
 reconocer los méritos de un buen estudiante o un abnegado
 colaborador son, entre otros, actos de justicia porque dan a
 cada cual lo que se merece y lo que necesita para
 desarrollarse plenamente y vivir con dignidad.  Así como ser
 justos implica reconocer, aplaudir y fomentar las buenas
 acciones y las buenas causas, también implica condenar
 todos aquellos comportamientos que hacen daño a los
 individuos o a la sociedad y velar porque los responsables
 sean debidamente castigados por las autoridades judiciales
 correspondientes.

Para ser justos...

-  Desarrollemos nuestro sentido de lo que está bien y lo que
 está mal.
-  Seamos honestos, rectos y, sobre todo, compasivos y
 humanos.
-  No permitamos que se cometan atropellos contra nosotros
 mismos ni contra los demás.
-  Protestemos con energía y denunciemos los abusos de todo
 tipo y los crímenes, vengan
de donde vengan.

La injusticia...

La injusticia tiene lugar cuando se desconocen o no son
 respetados los derechos fundamentales de las personas.  Una
 persona es injusta con otra, por ejemplo, cuando es
 desagradecida, cuando le niega un reconocimiento al que
 tiene derecho, cuando le paga un salario inferior al que se
 merece o la abandona a su suerte luego de beneficiarse de
 ella durante años enteros.  La injusticia no sólo se manifiesta
 en el plano individual, sino también en el social.  Un sistema
 social es injusto cuando la riqueza está mal repartida y sólo
 unos pocos pueden disfrutar de ella, en tanto que el resto de
 la población pasa grandes trabajos para vivir dignamente o
 sobrevive en la miseria; cuando el gobierno se olvida de los
 ciudadanos más trabajadores o los más pobres y no los
 protege debidamente de la voracidad de los que sólo
 persiguen explotarlos; o cuando su aparato judicial es
 ineficiente y permite que se cometan toda clase de atropellos
 contra personas inocentes.

Obstáculos para la justicia...

-  La arbitrariedad con que suelen obrar quienes tienen el
 poder.
-  La impunidad que premia a los pícaros, a los ladrones, a
 quienes traicionan la confianza
pública y a quienes anteponen su propio beneficio al
 cumplimiento de la ley.
-  La ausencia de autoridades legítimas que tengan la
 fortaleza necesaria para garantizar
que cada quien tenga acceso a lo que le corresponde.
Los justos son buenos, honestos, estrictos, responsables,
 agradecidos, tolerantes, humanos, compasivos.
Los injustos son egoístas, insensibles, arbitrarios,
 desagradecidos, desconsiderados, faltos de humanidad.

Proverbios…

Palabras de justicia:  “Justicia, fuerza.  Es justo que lo justo
 sea obedecido, es necesario que lo más fuerte sea obedecido. 
 La justicia sin la fuerza es impotente; la fuerza sin la justicia
 es tiránica; la justicia sin fuerza encuentra oposición, porque
 siempre hay malvados; la fuerza sin la justicia es indeseada.
  Hay, pues, que unir la justicia y la fuerza, y conseguir así
 que lo justo sea fuerte, y  que lo fuerte sea justo".   
(Blas Pascal)
“Quien no es más que justo, es duro.”   
(Voltaire)
“La justicia es un firme y constante deseo de dar a cada uno lo
 que es debido”.
“Por aquello que llamamos justo queremos decir lo que es
 legal, lo que es limpio y equitativo”. 
 (Aristóteles)
“Nadie se queja de tener lo que no se merece”.  
(Jane Austen)
“Si haces lo que no debes, deberás sufrir lo que no mereces”. 
 (Benjamín Franklin)
“La vida es breve; el arte, largo; la ocasión, fugaz; vacilante
 la experiencia, y el juicio difícil”.  
(Hipócrates)
“Es una equivocación garrafal el sentar teorías antes de
 disponer de todos los elementos de juicio”.  
(Sherlock Colmes famoso personaje creado por Sir Conan Doyle)
“El propósito de la justicia es dar a cada quien lo debido”. 
 (Cicerón)
De la sabiduría popular:  “El que con lo ajeno se viste, en la
 calle lo desvisten”, “Te conozco bacalao, aunque vengas
 disfrazao”, “Quien da una oportunidad a otro, obra con
 justicia”, “Seamos justos...”.

Personaje

Salomón

Un rey justo y humano

En los tiempos bíblicos, la sabiduría era más apreciada que la
 riqueza o cualquier otra forma de autoridad.
Era un término muy amplio, que incluía reinar con justicia,
 pero también los  buenos modales y comportarse con
 delicadeza.  De todos los personajes de la Biblia, el rey
 Salomón es el que más directamente se asocia con la justicia.
  La siguiente anécdota ilustra muy bien su sentido de lo
 humano:
Un día se presentaron ante él dos mujeres que decían ser la
 madre del mismo bebé.  Salomón mandó traer una espada
 para partir al bebé en dos.  A la primera de las dos mujeres
 esto le pareció justo, mientras que la segunda, llorando, pidió
 que le dejaran el bebé a su rival.  “Dadle el niño a la segunda
 mujer –sentenció Salomón-.  Ella es la verdadera madre”.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A


AMIGO.  (Del latín amicus.  Amigo, aliado, amistoso,
 propicio.)  adj.   Que tiene amistad.  2.- Que gusta mucho de
 alguna cosa.
AMISTAD.  (Del latín amicitas.  Amistad, alianza.)   Afecto
 personal, puro y desinteresado, ordinariamente recíproco,
 que nace y se fortalece con el trato.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

La Amistad

La amistad es una de las más nobles y desinteresadas formas
 de afecto que una persona puede sentir por otra. Los que son
 amigos se aceptan y se quieren sin condiciones, tal como son,
 sin que esto quiera decir que sean cómplices en todo o que se
 encubran mutuamente sus faltas. Incapaces de engañarse
 unos a otros, suelen ser extremadamente sinceros y decirse
 las cosas tal como las ven o las sienten. Por lo demás,
 siempre están dispuestos a confiarse secretos, darse buenos
 consejos, escucharse, comprenderse y apoyarse. Un amigo de
 verdad siempre tendrá las puertas abiertas para su amigo y
 no lo abandonará ni se alejará de él en los momentos difíciles
 o en los cambios de fortuna.  Los que tienen amigos son por
 lo general más plenos y felices que los que no los tienen.

Para ser amigos...

-  Asegurémonos de que el afecto que sentimos por las
 personas que elegimos como amigas es sincero y no está
 marcado por el interés de conseguir un beneficio de tipo
 económico, social,  laboral, académico, etc.
- Hablémosles con franqueza, tratemos de hacerles ver sus
 errores o engaños, advirtámosles sobre las cosas que no les
 convienen, todo con gran honradez y sin forzarlos a
 hacernos caso.
-  Acordémonos siempre de ellos, sin importar la distancia
 que los separa de nosotros o el tiempo transcurrido desde la
 última vez que los vimos.

La Enemistad

La enemistad se presenta cuando una persona siente odio o
 aversión por otra y busca su mal o su daño. En la mayoría
 de los casos es producto de la incomprensión, la intolerancia,
 los prejuicios y, sobre todo, la falta de diálogo. Cegado por el
 odio, la arrogancia y la soberbia, e incapaz de luchar
 limpiamente y en sana rivalidad por sus objetivos, el que es
 enemigo rara vez consigue algo distinto a su propia
 destrucción y la de todo cuanto lo rodea.  Prueba de los
 estragos que causa la enemistad son las incontables e
 inauditas tragedias que día a día viven los habitantes de los
 países que pelean entre sí o padecen guerras civiles.
 Cualquiera que sea su causa, la enemistad deshumaniza al
 que la siente y llena su vida de sordidez y miseria espiritual.

Obstáculos para la amistad...

-  Quienes se guían por la arrogancia, el desprecio a los
 demás, la competencia desleal y la intolerancia suelen no
 solamente perder a sus amigos, si alguna vez los tuvieron,
 sino
amenazar cada minuto de su vida con una nube de enemigos.
-   El afán de sobresalir a cualquier precio hace que muchas
 personas se vayan quedando solas, y con frecuencia
 rodeadas de otras que sólo les desean lo peor.
Los amigos son serviciales, generosos, leales, francos,
 comprensivos, incondicionales.
Los enemigos son irrespetuosos, insensibles, traicioneros,
 tramposos, intolerantes, peligrosos.

Proverbios…

Palabras de amistad:  “Vuestro amigo es la respuesta a
 vuestras necesidades. -él es el campo que sembráis con
 amor y cosecháis con agradecimiento.  Él es vuestra mesa y
 el fuego de vuestro hogar.  Cuando os alejéis de vuestro
 amigo no sintáis dolor.  Porque lo que más amáis en él quizás
 esté más claro en su ausencia".   
(Gibran Jalil Gibran)
“Todas las glorias de este mundano valen lo que un buen
 amigo.”   
(Voltaire)
“Las amistades deben ser inmortales; las enemistades,
 mortales”.  
(Tito Livio)
“El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos
 amigos”.  
(Proverbio mongol)
“La discordia que divide a los amigos es la mejor arma para
 los enemigos”.  
(Esopo)
“Tener un amigo no es osa de la que pueda ufanarse todo el
 mundo”.  
(Antoine de Saint-Exupéry)
“Un amigo fiel es una fuerte protección.  Quien lo encuentra,
 encuentra un tesoro”.  
(Eclesiastés  6, 14)
“Los amigos son la familia que se elige a voluntad”.
De la sabiduría popular:  “Dime con quién andas y te diré
 quién eres”, “No hay que desconfiar de los amigos”, “La
 amistad es la mayor de las riquezas”, “Choque esos cinco…”.

Personaje

Don Quijote  Sancho Panza

Amigos inseparables

Don Quijote de La Mancha, el inolvidable caballero andante
 creado por Miguel de Cervantes Saavedra, encontró siempre
 en su escudero Sancho Panza un fiel compañero de
 andanzas, a pesar de que no podían ser más diferentes el uno
 del otro.  Don Quijote, en efecto, trastornado mentalmente
 por la lectura de los libros de caballería, veía en todas partes
 motivos para batirse en defensa de sus ideales y se
 comportaba de manera extravagante y cómica, en tanto que
 Sancho Panza, dueño de una pícara sabiduría de origen
 popular que expresaba por medio de un increíble repertorio
 de refranes, era más sensato, prudente y temeroso.  No
 obstante sus diferencias, los dos se complementaban a las mil
 maravillas y se tenían una infinita paciencia el uno al otro,
 que no podía venir sino del profundo afecto que se
 profesaban mutuamente
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.


LEAL.  (Del latín legalis.  Lo que es conforme a la ley.)  adj.
 Que guarda a personas o cosas la debida fidelidad.  2.
 Aplícase igualmente a las acciones propias de una persona
 fiel.  3. Aplícase a algunos animales domésticos, como el
 perro y el caballo, que muestran al hombre cierta especie de
 amor, fidelidad y reconocimiento.  4. Fidedigno, verídico y
 fiel en el trato o desempeño de un oficio o cargo.
LEALTAD. (De leal.)  f. Cumplimiento de lo que exigen las
 leyes de la fidelidad y las del honor. 2. Amor o gratitud que
 muestran al hombre algunos animales, como el perro y el
 caballo.  3. Legalidad, verdad, realidad.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

La Lealtad

La lealtad tiene que ver con el sentimiento de apego, fidelidad
 y  respeto que nos inspiran las personas a las que queremos o
 las ideas con las que nos identificamos.  Los que son leales
 poseen un alto sentido del compromiso y ello les permite ser
 constantes en sus afectos y cumplidores de su palabra.  Hay
 muchas cosas que inspiran lealtad y la merecen.  Los seres
 queridos, los amigos sinceros, la pareja amorosa con la que
 se comparte la vida, la institución en la que se estudia o se
 trabaja y la patria a la que se pertenece, se cuentan entre las
 más importantes.

Para ser leales...

- Respetemos y correspondamos a las personas que nos
 quieren y son buenas con nosotros.
- No abandonemos a nuestros amigos en los momentos
 difíciles, ni nos dejemos tentar por quienes nos invitan a
 traicionarlos a cambio de dinero, poder u otra oferta
 parecida.
- Seamos fieles a nosotros mismos y nuestras ideas.

La deslealtad...

La deslealtad está asociada a la falta de compromiso,
 reconocimiento y respeto hacia las personas o instituciones
 que lo merecen.  Los que son desleales no ponen freno alguno
 a sus apetitos o ambiciones, y no vacilan en romper sus
 promesas o traicionar a sus amigos o parejas a la primera
 oportunidad con tal de conseguir lo que se proponen. Un
 funcionario desleal cede con facilidad al soborno y se presta
 a toda clase de manejos y engaños a cambio de dinero, poder
 o privilegios.  En la vida de todos los días, la deslealtad se
 manifiesta cuando un amigo, un compañero, un colega o un
 compatriota abandona o le niega el apoyo a otro en un
 momento difícil o ante una causa justa.
Todo aquello que lleva a traicionar la confianza recibida,
 romper reglas de juego o incumplir la palabra dada puede
 considerarse desleal y es altamente reprobable.

1.
Obstáculos para la lealtad...

- La falta de convicciones e ideales, que hace que las personas
 se dejen guiar por los   impulsos más inmediatos y estén
 siempre dispuestas a irse con quien mejor les parezca.
- La idea de que el trabajo es un mal necesario que se
 realiza por obligación, como un castigo, con el único fin de
 obtener una remuneración, lo cual lleva a muchos
 trabajadores a ponerle precio a su lealtad para con sus
 empleadores.
- La cultura de la infidelidad, que hace que hombres y
 mujeres sientan horror del compromiso y rompan
 permanentemente sus promesas amorosas.
Los leales son sinceros, valientes, transparentes, firmes,
 agradecidos, constantes, confiables, seguros.
Los desleales son inmaduros, volubles, desagradecidos,
 interesados, traidores, falsos, abusivos, indignos de
 confianza.

Proverbios…

Palabras de lealtad:   “La piedad y la lealtad no te
 abandonen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tablilla de tu
 corazón.  Así hallarás favor y buena acogida a los ojos de
 Dios y de los hombres".   
(Proverbios 3:3-4)
“Los caminos de la lealtad son siempre rectos.”   
(Charles Dickens)
“Iluminados por la lealtad nuestros pasos irán siempre por el
 camino recto”.
“Sólo el que manda con amor es servido con lealtad”. 
 (Francisco de Quevedo)
“Llegar juntos es el principio; mantenerse juntos es el
 progreso; trabajar juntos es el éxito”.  
(Henry Ford)
“Aparta la amistad de la persona que si te ve en el riesgo te
 abandona”. 
 (Félix María Samaniego)
De la sabiduría popular:  “Donde va el mar, van sus arenas”,
 “Quien bien ama, tarde olvida”, “La lealtad va de la mano
 con el amor”, “Los amigos desleales no son amigos”, “En las
 buenas y en las malas…”.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.  


GENEROSIDAD.  (Del latín generositas, -atis.)  f. Nobleza
 heredada de los  mayores. 2. Inclinación o propensión del
 ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.  3.
 Largueza, liberalidad.  4. Valor y esfuerzo en las empresas
 arduas.
GENEROSO, SA.  (Del latín generosus.)  adj. Noble y de
 ilustre prosapia. 2. Que obra con magnanimidad y nobleza
 de ánimo.  3. Liberal, dadivoso y franco. 4. Excelente en su
 especie.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

La Generosidad…

La generosidad es una de las más claras manifestaciones de
 nobleza de espíritu y grandeza de corazón que puede dar una
 persona.  Los que son generosos son ricos, pero no en dinero
 y cosas materiales, sino en la capacidad de ofrecer a otros lo
 más preciado de sí mismos.  Es generoso quien perdona las
 grandes ofensas, quien puede sacrificar su comodidad y sus
 privilegios en aras de conseguir lo mejor para los demás.
  Desde que el ser humano tiene memoria, la generosidad ha
 sido uno de los más importantes valores para el desarrollo
 de la sociedad, pues las más grandes y duraderas obras han
 provenido de personas que desinteresadamente han
 entregado al mundo el producto de su inteligencia y de su
 trabajo.  Sólo con generosidad es posible situamos por
 encima de nuestros intereses personales y hacer lo que esté a
 nuestro alcance para que todos tengamos las mismas
 oportunidades y el mundo en que vivimos sea un poco más
 humano y más justo cada día.

Para ser generosos...

-  Aprendamos a regalar aquello que tenemos en abundancia:
  alegría, por ejemplo.  Hay personas que sólo pueden dar
 alegría, ya que es lo que más tienen.  Pero en la medida en
 que otros reciben este regalo, pareciera que la alegría se
 multiplicara.

La avaricia...

La avaricia es una señal de que se tiene una visión estrecha y
 mezquina del mundo y un escaso desarrollo social y humano.
  El afán de acumular riquezas y guardarlas, característico de
 los avaros, es el triste resultado de una mentalidad egoísta,
 cruel y a la larga estúpida, que obliga a quien la practica a
 vivir de manera miserable con tal de no gastar su dinero, ni
 mucho menos compartirlo con otras personas.  Los avaros
 viven y mueren por lo general rodeados de gente que
 únicamente está interesada en su dinero y que no pierde
 oportunidad de averiguar cuánto tienen y dónde lo esconden,
 con la ilusión de poder algún día apoderarse de él.  La
 avaricia, sin embargo, no está solamente en aquéllos que
 acumulan dinero y objetos de valor porque sí, privándose de
 lo que más quisieran, alejándose de la gente para no poner
 en riesgo su despreciable fortuna, sino también en aquéllos
 que usan su saber y su afecto sólo para sus mezquinos
 intereses personales.

Obstáculos para la generosidad...

-  La mentalidad de algunos padres de familia, que llevan una
 cuidadosa contabilidad del dinero y el tiempo que dedican a
 sus hijos para pasarles la cuenta cuando sean adultos.
-  La enorme desigualdad entre los pocos poseedores de la
 riqueza disponible en el mundo y la enorme mayoría que
 tiene que pasar grandes trabajos para sobrevivir, a la vez
 que tiene que vender o regalar su trabajo para seguir
 enriqueciendo a quienes ya se han apropiado de casi todo,
 sin que estos últimos ni siquiera se inmuten.
Los generosos son grandes, humildes, desprendidos,
 sabios, humanos, responsables.
Los avaros son egoístas, mezquinos, miserables,
 desconfiados, estúpidos.

Proverbios…

Palabras de generosidad:  “Pensándolo bien no hay otra
 solución para el progreso del hombre que un honesto día de
 trabajo, las decisiones tomadas diariamente, las expresiones
 generosas y las buenas acciones del día".   
(Ralph Waldo Emerson)
“Da y tendrás en abundancia”.   
(Lao Tse)
“Nada nos hace más fuertes y felices que ser generosos con los
 demás”.
“La manera de dar vale más que lo que se da”.  
(Pierre Corneille)
“Ningún hombre digno pedirá que se le agradezca aquello que
 nada le cuesta”.  
(Terencio)
“Vive plenamente mientras puedas y no calcules el precio”. 
 (Omar Khayyam)
“Cuando yo doy me doy a mí mismo”.  
(Walt Whtiman)
“Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y
 tendida la mano”.  
(Confucio)
De la sabiduría popular:  “Donde come uno, comen dos”, “El
 árbol no niega su sombra ni al leñador”, “La avaricia ciega el
 corazón”, “La hospitalidad es signo de nobleza y
 generosidad”, “Todo lo mío es tuyo”.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.

TRABAJAR.  (Del latín tripaliare.) intr. Ocuparse en
 cualquier ejercicio, obra o  ministerio.  2.  Solicitar, procurar
 e intentar alguna cosa con eficacia, actividad y cuidado.  3.
 Aplicarse uno con desvelo y cuidado a la ejecución de alguna
 cosa.
TRABAJO. m. Acción y efecto de trabajar.  2. Ocupación
 retribuida.  3. obra, cosa producida por un agente.  4. obra,
 cosa producida por el entendimiento.  5. Esfuerzo humano
 aplicado a la producción de riqueza
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

El Trabajo

Llamamos trabajo al esfuerzo que hacemos para conseguir
 algo por nosotros mismos o con la ayuda de los demás. 
 Gracias al trabajo podemos hacer realidad algo que
 teníamos en mente, arreglar algo que antes no funcionaba,
 corregir algo que estaba mal o crear algo que antes no
 existía.  Son muchas las cosas que podemos lograr por 
 medio del trabajo.  Se trata de una fuerza con un gran poder
 de transformación, que ha llevado a la humanidad a los más
 altos niveles de desarrollo y civilización.
Todo en la vida es trabajo.  Desde las actividades que llevan a
 cabo los niños en el colegio hasta los experimentos de los
 científicos en los laboratorios, pasando por los oficios
 domésticos que todos realizamos en nuestras casas y las
 innumerables profesiones que ejercen miles y miles de
 personas, haciendo posible la vida en sociedad. Es tan
 importante el trabajo que de él depende no sólo nuestro
 sustento económico, sino también nuestra felicidad.  Porque
 la felicidad, como la entendían los pensadores antiguos,
 reside, más que en la remuneración económica, en la
 actividad, tanto física como mental, y en su disfrute.

Para ser buenos trabajadores...

-  Procuremos ver en nuestro trabajo algo más que la
 actividad con la que nos ganamos la vida.
- Recordemos que no hay trabajos indignos.  La dignidad o
 indignidad de un trabajo depende de nuestra actitud hacia él.

La pereza...

La pereza es causa y consecuencia al mismo tiempo de la
 inactividad, la negligencia y la apatía.  Las personas
 perezosas se caracterizan por su falta de interés por todo, lo
 cual es a su vez síntoma del poco valor que le dan a la vida.
  Ello se aprecia en que siempre están aburridas o
 indispuestas, y prefieren consumirse en el tedio que hacer el
 más mínimo esfuerzo por salir de ese permanente estado de
 letargo en que pasan las horas, sin que nada logre
 conmoverlas. Los perezosos no descansan, porque no se
 puede descansar de no hacer nada.  Una persona así es por
 lo general un desastre en el trabajo, pues descuida sus tareas
 o las hace de mala gana, como si le fastidiaran.  De ahí que
 fracase en sus estudios o no dure mucho en los empleos que
 consigue o le consiguen, y desperdicie una tras otra las
oportunidades que le ofrece la vida de salir adelante.

Algunos obstáculos para el trabajo...

-   El exceso de entretenimiento vacío e improductivo que
 ofrece la televisión comercial,
que impide a multitud de jóvenes y adultos ocupar su tiempo
 libre en actividades más formativas que les permitan
 superarse desde el punto de vista intelectual  y humano.
-   La falta de compromiso social de muchos empresarios, que
 no vacilan en condenar al             
1.
desempleo y al ocio obligatorio a sus empleados, con tal de no
 ver disminuir sus índices de rentabilidad.
-   La falta de incentivos para el empleo, los bajos salarios y la
 deshumanización de los ambientes laborales que convierten
 el trabajo en un permanente motivo de frustración para los
 trabajadores.
Los trabajadores son diligentes, responsables, dedicados,
 cuidadosos, exigentes.
Los perezosos son inactivos, negligentes, indiferentes,
 apáticos, lentos, flojos, cobardes, apocados.

Proverbios…

Palabras de trabajo:  “El patriota, si quiere bien a su patria
 no empezará a leer el periódico por el editorial, que dice lo
 que se opina, sino por los anuncios, que dicen lo que e hace. 
 Ver trabajar a todos es más bello que ver pensar a uno. Sólo
 hay un espectáculo más imponente que el de las cabezas de
 los hombres barridas por la palabra del orador justo y
 bueno: y es la tarde en la ciudad cuando vuelven a su casa
 los trabajadores".  
 (José Martí)
“Más se estima lo que con más trabajo se gana”.   
(Aristóteles)
“El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el
 aburrimiento, el vicio y la necesidad”.
“Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle
 un buen oficio”.  
(Proverbio chino)
“El pan más sabroso y las comodidades más gratas son las
 que se ganan con el propio sudor”.  
(Honoré de Balzac)
“Ningún día es demasiado largo para el que trabaja”. 
 (Séneca)
“El mejor remedio contra todos los males es el trabajo”. 
 (Charles Baudelaire)
De la sabiduría popular:  “El perezoso trabaja doble”, “Un
 trabajo bien hecho da tranquilidad”, “Todo trabajo es valioso
 y necesario”, “Manos a la obra”.

Personaje

Leonardo da Vinci

Trabajador incansable

Este gran genio del Renacimiento italiano es uno de los más
 representativos ejemplos de lo que puede lograr un ser
 humano cuando se interesa apasionadamente por el mundo
 que lo rodea  y dedica todo su tiempo y sus energías al
 trabajo y al ocio creativo.  Nacido en el pueblo toscazo de
 Vinci, próximo a Florencia, en 1452, y muerto 67 años más
 tarde en el castillo francés de Clos Luc, Leonardo no conoció
 el aburrimiento un solo momento de su vida.  Su primera
 actividad fue el arte, al que se dedicó desde muy joven.
La Gioconda (la pintura más famosa de todos los tiempos) es
 la más recordada de sus obras artísticas, a las que hay que
 sumar sus miles de borradores, planos y bocetos de
 máquinas voladoras, puentes portátiles, catapultas, obras de
 ingeniería hidráulica, diseños arquitectónicos, barcos,
 vehículos acorazados, dibujos anatómicos y un sinfín de
 invenciones y estudios que dan cuenta de su infatigable
 actividad, la cual era sin duda para él una inagotable fuente
 de felicidad.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.


HUMILDAD.  (Del latín humiliare.) f. VIrtud que consiste en
 el conocimiento de nuestras limitaciones y debilidades y en
 obrar de acuerdo con este conocimiento.  2. Bajeza de
 nacimiento o de cualquier otra especie.  3. Sumisión,
 rendimiento. :
HUMILDE.  (Del latín humilis.) adj. Que tiene humildad.  2.
 Carente de nobleza.  3. Que vive modestament
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española.

La Humildad

La humildad es la conciencia que tenemos acerca de lo que
 somos, de nuestras fortalezas y debilidades como seres
 humanos, y que nos impide por lo tanto creernos superiores
 a los demás.  Los que son humildes no se sobreestiman ni
 maltratan a los menos favorecidos que ellos desde el punto de
 vista social, económico o de educación.
Saben más que nadie que esto se debe a las desigualdades de
 nuestras sociedades y que la suerte de haber nacido en un
 hogar con más oportunidades que otros no les da derecho a
 creerse superiores ni mejores que aquéllos que no tuvieron
 tal fortuna.  La humildad es igualmente condición
 indispensable para aprender cosas nuevas y superamos
 permanentemente en todos los aspectos, ya que gracias a ella
 tomamos conciencia de nuestra infinita pequeñez frente a la
 inmensidad del universo y la sabiduría de la naturaleza, así
 como a la de los conocimientos y experiencias atesorados por
 la humanidad a lo largo de su historia.  Esta conciencia de
 nuestras limitaciones nos aleja de la soberbia y la vanidad de
 quienes viven como si fueran los dueños del mundo, lo
 supieran todo y nunca fueran a morir.

Para ser humildes...

-  No permitamos que "se nos suban los humos" cuando
 obtengamos algún triunfo, premio o distinción en nuestro
 estudio o nuestro trabajo.  La inmensa satisfacción que ello
 representa es el premio en sí mismo, y no da para que nos
 creamos superiores al resto del género humano.

La soberbia...

La soberbia es típica de las personas que no piensan más que
 en sí  mismas  y se creen mejores o superiores a otras.
Esta adoración de la propia excelencia no les permite ver ni
 apreciar las virtudes ajenas y las lleva a comportarse de
 forma altanera y arrogante con los demás. Por esta razón,
 son por lo general solitarias e indeseables.  Por otro lado, y
 lejos de lo que en general se piensa, la soberbia muchas veces
 es síntoma de debilidad o de inseguridad. Algunas personas
 adoptan actitudes soberbias para esconder su falta de
 conocimiento o su incapacidad para enfrentar ciertas
 situaciones.  Es así como levantan una barrera para evitar
 que los demás vayan más allá y descubran sus puntos
 débiles. No hay que  asociar la soberbia con la grandeza, ya
 que los soberbios no conocen, el respeto, la tolerancia, la
 bondad ni ninguna otra virtud que no esté asociada con el
 engrandecimiento de su propio ego.

Obstáculos para la humildad...

-   La actitud de algunas personas de las clases altas y
 emergentes, que "miran por encima del hombro" a los que
 consideran inferiores porque tienen menos dinero y, en
 consecuencia, menos posibilidades de estar a la moda, vivir
 en barrios de estratos altos o estudiar en reconocidos
 colegios y universidades. 
 1.
-  La pose de ciertos intelectuales que, lejos de compartir sus
 conocimientos, los     acumulan con el único fin de "inflar" su
 ego, bajo el supuesto equivocado de que esto los eleva por
 encima de los demás y los convierte en seres indispensables
 para el desarrollo de la humanidad.
Los humildes son considerados, humanos, respetuosos,
 serviciales, compasivos, solidarios.
Los soberbios son arrogantes, excluyentes, insensibles,
 injustos, altaneros.

Proverbios…

Palabras de humildad:  “El trabajo que un hombre
 desconocido ha hecho es como un arroyo de agua que corre
 oculto en el subsuelo secretamente haciendo verde la tierra".
   (Thomas Carlyle)
“Para ser humilde se necesita grandeza”.   
(Ernesto Sábato)
“Muchos abrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen
 creído demasiado sabios”.  
(Séneca)
“Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que
 no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños”. 
 (Khalil Gibrán)
“He aquí mis tres tesoros.  Guárdalos bien.  El primero es la
 piedad; el segundo, la frugalidad; el tercero, la negativa a
 ser la primera de todas las cosas bajo el cielo”.  
(Lao Tse)
“No seas jamás humilde con los soberbios, ni soberbio con los
 humildes”.  
(Anatole France)
“Humildad es reconocer los errores propios y los méritos de
 los demás”.
De la sabiduría popular:  “Sin humildad es imposible
 aprender nada nuevo”, “La soberbia suele ser fatal”,
 “Libertad, igualdad, fraternidad”.

Personaje

Sun Lu Tang

Poderío y humildad

Sun Lu Tang es uno de los más venerados maestros de toda la
 historia de las artes marciales chinas.  Nacido en 1861, en la
 provincia china de Hebei, vivió una infancia de grandes
 privaciones.  Antes de morir, su padre lo puso en manos de
 un tutor que, a cambio de techo y comida en la granja
 familiar, instruyó al pequeño de siete años en las bases del
 kung fu.
Sun no tardó en dominar todas las técnicas que le enseñó su
 maestro, pero tuvo que interrumpir su aprendizaje debido a
 la muerte de su padre.  Luego de multitud de tribulaciones y
 de un intento de suicidio a los trece años, Sun dio con el
 maestro Wu, quien descubrió sus dotes excepcionales y le
 enseñó todo lo que sabía.  Su tercer maestro, el gran Chen Ti
 Hua, al darse cuenta de que Sun sería un combatiente
 invencible, le dijo las siguientes palabras:  “La humildad
 siempre te traerá beneficios, mientras que el orgullo te hará
 daño”.  Sun Lu Tang, quien revolucionó el kung fu y el
 taijiquan y llegó a convertirse en uno de los hombres más
 respetados de su país, nunca las olvidó.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.


PRUDENCIA.  (De latín prudentia.)  f. Una de las cuatro
 virtudes cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo
 que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.  2.
 Templanza, cautela, moderación.  3. Sensatez, buen juicio.
PRUDENTE.  (Del latín prudens, -entis).  adj. Que tiene
 prudencia y actúa con moderación y cautela.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.

La Prudencia

La prudencia es la virtud que nos impide comportarnos de
 manera ciega e irreflexiva en las múltiples situaciones que
 debemos sortear en la vida.  Una persona prudente se
 caracteriza por su cautela al actuar, la cual es resultado del
 alto valor que le da a su propia vida, a la de los demás y en
 general a todas las cosas que vale la pena proteger. Es así
 como nunca se atrevería a poner en riesgo su bienestar o el
 de sus seres queridos, lo mismo que su salud, su seguridad o
 su estabilidad.  Ser prudentes significa ser precavidos, es
 decir, tener conciencia de los múltiples peligros,
 inconvenientes e imprevistos de todas clases que nos acechan
 por doquier, y anticiparse a ellos sin alarma ni pánico,
 guiados tan solo por un sano y legítimo instinto de
 conservación.
Las personas prudentes se reconocen también porque saben
 cuándo hablar y cuándo callar, y cuándo actuar o abstenerse
 de actuar.  Tal sentido de la moderación y el equilibrio es uno
 de los legados más valiosos que heredamos de los filósofos
 antiguos, para quienes la prudencia era la más auténtica
 expresión de la sabiduría natural de la vida.

Para ser prudentes...

- Evitemos tomar al pie de la letra todo lo que leemos o lo que oímos.
-  Tratemos siempre de pensar antes de actuar.
- Seamos discretos.  Tomemos como regla el no hablar más
 de la cuenta en ninguna circunstancia.

La imprudencia

La imprudencia es la incapacidad de prever las
 consecuencias que nuestras palabras o nuestros actos pueden
 tener en el mundo que nos rodea.  Somos imprudentes
 cuando hablamos sin pensar o sin conocer, y también cuando
 no sabemos refrenar nuestra lengua y revelamos los secretos
 que nos confían.  La indiscreción, la falta de tacto, son un
 típico producto de la imprudencia en el trato humano, y
 suelen herir u ofender innecesariamente a las personas
 afectadas.
La imprudencia es igualmente la principal causa de la
 mayoría de los accidentes que tienen lugar en las calles y
 carreteras y en el mundo del trabajo en general.  Trágico
 ejemplo de lo anterior son los conductores que no respetan
 las señales de tránsito o los trabajadores que realizan
 labores peligrosas en malas condiciones de seguridad, por
 sólo citar dos casos.  Una persona imprudente puede
 ocasionar la muerte de otra u otras sin quererlo, y
 convertirse en criminal a pesar suyo.  A tal punto llega el
 daño que la imprudencia puede causar.

Obstáculos para la prudencia...

-La cultura de la indiscreción y del chisme, que nos lleva a
 prestar atención y a dar por ciertos los rumores que circulan
 acerca de las personas, sin preocuparnos de averiguar si son
 ciertos o no.            
1.
-El mal ejemplo de muchos ciudadanos, que desafían
 públicamente las reglas de la convivencia y consideran sus
 más peligrosas imprudencias como travesuras sin
 importancia o como actos de valentía.
Las personas prudentes son precavidas, moderadas,
 respetuosas, sensatas, responsables, cuidadosas.
Las personas imprudentes son irreflexivas, descuidadas,
 indiscretas, incautas, torpes, peligrosas.

Proverbios…

Palabras de prudencia:  “El que es prudente es moderado; el
 que es moderado es constante; el que es constante es
 imperturbable; el que es imperturbable vive sin tristeza; el
 que vive in tristeza es feliz; luego el prudente es feliz".
   (Séneca)
“Confiamos porque somos precavidos”.   
(Epicteto)
“Por el camino del medio irás siempre muy seguro”.  
(Ovidio)
“No hay sabiduría sin prudencia.  No hay filosofía sin
 cordura”.  
(Jaime Balmes)
“Es mejor volver atrás que perderse en el camino”. 
 (Proverbio ruso)
“La prudencia suele faltar cuando más se la necesita”. 
 (Solón)
“Lo más seguro es una lengua silenciosa.  Aun algo bueno
 puede ser perjudicial si se menciona en un momento
 inoportuno a una persona inconveniente”.  
(Sabiduría Bahá’i)
“Prudencia es distinguir las cosas que se pueden desear, de
 las que se deben evitar”.
De la sabiduría popular:  “El que tenga rabo de paja no se
 arrime a la candela”, “La imprudencia precede a la
 calamidad”, “No busquemos lo que no se nos ha perdido”, “La
 prudencia hace verdaderos sabios”.

Personaje

La ONU

Un llamado a la prudencia

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue creada
 después de la Segunda Guerra Mundial con el propósito de
 mantener la paz y la seguridad en el mundo.  Por medio de
 las operaciones de paz la ONU contribuye a mantener la
 vigilancia y a resolver conflictos entre países hostiles y/o
 comunidades hostiles dentro de un mismo país.  Esta
 innovadora técnica del mantenimiento de la paz y el llamado
 a la prudencia por parte de Naciones Unidas se basa en el
 lema de que “un soldado es un catalizador de paz, no un
 instrumento de guerra”.
Desde 1948, más de 120 países han aportado contingentes a
 operaciones de paz y algo más de 800.000 personas han
 prestado sus servicios para contribuir a este propósito. 
 Igualmente, las Naciones Unidas se rigen por el principio
 básico de que “la utilización de las armas no es la mejor
 fórmula para arreglar una controversia” y procuran
 recordar a las partes en conflicto que deben actuar con
 prudencia pues la comunidad internacional está pendiente
 tanto de sus actos como de la legalidad de estos.
Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A. 


LIBERTAD. (Del latín libertas, liberatis. Libertad, franqueza,
 permiso.) f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de
 una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es
 responsable de sus actos. 2. Estado o condición del que no es
 esclavo. 3. Estado del que no está preso. 4. Facultad que se
 disfruta en las naciones bien gobernadas, de hacer y decir
 cuanto no se oponga a las leyes ni a las buenas costumbres.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española. 
Real Academia Española

La Libertad


La libertad es la posibilidad que tenemos de decidir por
 nosotros mismos cómo actuar en las diferentes situaciones
 que se nos presentan en la vida. El que es libre elige, entre
 determinadas opciones, la o las que le parecen mejores o más
 convenientes, tanto para su bienestar como para el de los
 demás o el de la sociedad en general. Las personas libres
 piensan muy bien lo que van a hacer antes de decidirse a
 actuar de una u otra manera, pues saben que la libertad no
 es sinónimo de hacer "lo que se nos dé la gana", y que la
 mayoría de nuestros actos tienen consecuencias buenas o
 malas según el grado de responsabilidad con el que
 actuemos.


Para ser libres...


- Participemos activamente, mediante el voto (si se trata de
 elegir gobernantes) o la expresión de nuestras ideas en la
 toma de decisiones que afecten nuestra vida personal,
 familiar o social.

- Defendamos nuestra privacidad.

- No aceptemos presiones de nadie para hacer algo que no
 queremos o con lo que no estamos de acuerdo.

- Forjémonos una personalidad propia mediante el cultivo de
 la honradez, la sinceridad, la reflexión y la independencia de
 criterio.

La esclavitud


La esclavitud se da cuando no somos dueños de nuestros
 actos ni decidimos por nosotros mismos acerca de lo que
 queremos o es mejor para nosotros. El esclavo actúa porque
 se lo mandan, sin cuestionar las órdenes que recibe, así lo
 que le manden vaya contra sus principios o perjudique a sus
 compañeros o a la sociedad. En nuestro tiempo la esclavitud
 (aunque no tenga ese nombre) se presenta cuando una
 persona renuncia a ser ella misma y permite que otros
 decidan por ella o la manejen a su antojo.

Así como podemos ser esclavos de otras personas, de una
 institución o de un régimen político, también podemos serlo
 de un vicio, una mala costumbre o un capricho. Todo aquello
 que nos tiraniza y contra lo cual no oponemos resistencia nos
 convierte irremediablemente en esclavos.


Obstáculos para la libertad


- El miedo: nadie puede actuar libremente cuando está
 sometido a un permanente temor de ser castigado o
 censurado y a que se abuse de él. 
  1.

- La ignorancia: la falta de educación y de conocimientos
 hace que muchas personas acepten a ciegas todos los valores,
 doctrinas y situaciones inconvenientes que otros quieran
 imponerles.

- El conformismo: los que se conforman con lo que son, con lo
 que saben y con lo que tienen, difícilmente se aventurarán a
 ir más allá de lo que ya conocen; en consecuencia, es
 improbable que experimenten la emoción y el valor de ser
 libres.

Los libres son independientes, autónomos, responsables,
 dignos, valientes, francos, espontáneos.

Los esclavos son sumisos, cobardes, serviles, conformistas,
 timoratos, cortos de espíritu.


Proverbios…


Palabras de libertad: “Libertad es poder decir sí o no; lo hago
 o no lo hago, digan lo que digan mis jefes o los demás; esto
 me conviene y lo quiero, aquello no me conviene y por tanto
 no lo quiero. Libertad es decidir, pero también, no lo olvides,
 darte cuenta de que estás decidiendo. Lo más opuesto a
 dejarse llevar, como podrás comprender…" 
(Fernando Savater)

“La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí
 mismo”. 
(Michel de Montaigne)

“Un hombre no puede ser dueño de otro hombre”. 
(Epicteto)

“La libertad no consiste en tener un buen amo, sino en no
 tenerlo”. 
(Cicerón)

“Nuestra libertad termina donde comienzan los derechos de
 los demás”.

De la sabiduría popular: “Ser libres exige valor”, “La libertad
 no tiene precio”, “Con toda libertad…”.


Personaje


Simón Bolívar

Libertador de América


Cuando reflexionamos sobre la libertad, el primer nombre
 que se nos viene a la mente a la mayoría de los
 latinoamericanos es el de Simón Bolívar (1783-1830). Nadie
 ejemplifica mejor que él la lucha por la independencia de
 nuestras naciones frente al dominio español, que duró por
 espacio de casi cuatro siglos.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad y Palacios (tal
 era su nombre completo) no nació en un hogar humilde ni en
 una familia de ideas libertarias. Al contrario: su cuna fue
 aristocrática y su fortuna enorme (su familia poseía minas,
 haciendas cacaoteras y cientos de esclavos). De quererlo, este
 privilegiado hombre hubiera podido dedicarse a disfrutar de
 los abundantes lujos y placeres que le permitía su elevada
 posición social (cosa que hizo durante su primera juventud),
 apoyar el régimen colonial que tanto lo favorecía y explotar
 sin misericordia a sus servidores y esclavos para acrecentar
 sus posesiones y su dinero. Pero prefirió, en uso de su
 facultad de hombre libre y autónomo, servir a la causa de la
 libertad de los pueblos de América.

Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.

FORTALEZA. (Del provenzal fortalessa.) f. Fuerza y vigor.
 2. Una de las cuatro virtudes cardinales, que consiste en
 vencer el temor y huir de la temeridad. 3. Natural defensa
 que tiene un lugar o puesto por su misma situación. 4.
 Recinto fortificado, como castillo, ciudadela, etc.

FUERTE. (Del latín fortis.) adj. Que tiene fuerza y
 resistencia. 2. Robusto, corpulento y que tiene grandes
 fuerzas. 3. Duro, que no se deja fácilmente.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española. 
Real Academia Española.

La Fortaleza

La fortaleza es la capacidad que nos permite mantenernos
 fieles a nuestras convicciones y hacerles frente con firmeza y
 energía a las diferentes situaciones con que nos encontramos
 en la vida. Los que son fuertes no se dejan tentar por las
 cosas que saben no les convienen o no son buenas para ellos o
 para otros, así se les presenten bajo la forma más atractiva y
 seductora. Son personas aplomadas y serenas, que
 conservan la compostura tanto en los buenos como en los
 malos momentos, pero sobre todo en estos últimos,
 infundiendo confianza y tranquilidad entre quienes las
 rodean. No debemos confundir, sin embargo, la fortaleza con
 la inflexibilidad, el cerramiento de espíritu o la dureza de
 corazón. Gracias a la fortaleza, aprendemos también a
 resistir la adversidad, las enfermedades y el dolor en sus
 distintas formas y a luchar contra ellos sin amargura,
 poniendo todo de nuestra parte, seguros de que vamos a salir
 adelante.

Para ser fuertes...

- Si pasamos por un mal momento, evitemos dejarnos
 arrastrar por el pesimismo o el desánimo. Recordemos que
 los sentimientos negativos no son buenos consejeros.

- No cerremos los ojos frente a nuestras propias debilidades.
 Aceptémoslas tal como son, con honestidad. Sólo así
 podremos controlarlas.

La debilidad

La debilidad es, por lo general, resultado de la falta de fe en
 nosotros mismos y en nuestras capacidades como seres
 humanos. Las personas que llamamos débiles son aquéllas
 que demuestran falta de carácter para defenderse a sí
 mismas y defender sus posiciones. Prefieren quejarse de su
 supuesta mala suerte cuando las cosas no les salen como
 quieren y se desaniman con increíble facilidad a la primera
 dificultad. Es muy arriesgado encargarle un trabajo o
 confiarle una tarea delicada a alguien que no sabe
 defenderse ni controlar sus impulsos. Y aunque es verdad que
 todos los seres humanos somos débiles y frágiles en algún
 sentido, es precisamente nuestro deber no dejarnos llevar
 por nuestras debilidades, sobre todo por aquéllas que nos
 hacen mal o afectan nuestra salud mental o física. Los vicios
 en general (el abuso del alcohol, las drogas, etc.) son claras
 muestras del escapismo del hombre contemporáneo, de su
 debilidad para enfrentarse a la realidad y asumir sus
 compromisos frente a la sociedad.

Obstáculos para la fortaleza...

- La cultura del facilismo y del placer, que hace de sus adeptos
 personas que sienten horror por cualquier clase de sacrificio,
 a pesar de que viven permanentemente insatisfechas e
 infelices.

- Las estrategias comerciales desplegadas, generalmente por
 los medios de comunicación, para incitar a la gente a
 comprar cosas que no necesita, apelando a sus debilidades y
 a su incapacidad de resistirse a determinadas tentaciones.   
1.

- El mal ejemplo que dan mucho gobernantes y políticos con
 su doble moral y sus prácticas corruptas, que debilitan las
 instituciones del Estado y desaniman a los ciudadanos a
 luchar por su país.

Los fuertes son firmes, claros, enérgicos, serenos, decididos.

Los débiles son vacilantes, indecisos, temerosos, flojos,
 apocados.

Proverbios…

Palabras de fortaleza: “Yo admiro al hombre que puede
 sonreír ante los problemas, que puede sacar fuerza de la
 desgracia, y que en la reflexión crece en valentía. Es
 característico de las mentes pequeñas encogerse, pero aquél
 que es firme en su corazón, y cuya conciencia aprueba su
 conducta, persevera en sus principios hasta la muerte".
 (Thomas Paine)

“He sido un hombre afortunado: nada en la vida me fue
 fácil”. 
(Sigmund Freud)

“Creer que un enemigo débil no puede dañarnos es creer que
 una chispa no puede causar un incendio”. 
(Proverbio hindú)

“Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las
 determinaciones fuertes son las más seguras”. 
(Tito Livio)

“Los hombres y los reyes deben juzgarse por su actuación en
 los momentos críticos de sus vidas”. 
(Sir Winston Churchill)

“Aún las mayores fortalezas se tornan en debilidades si no
 actuamos con prudencia y sabiduría”

“De la sabiduría popular: “Todos somos vulnerables”, “La
 fortaleza es una virtud prodigiosa”, “El que quiere marrones,
 aguanta tirones”, “El que quiere celeste, que le cueste”, “La
 cadena se rompe por el eslabón más débil”.


Personaje

JOB

Paciencia y fortaleza

Entre los personajes de la Biblia, hay uno que llama
 poderosamente la atención por su capacidad de resistencia
 frente al sufrimiento y la adversidad. Se trata de Job, un
 patriarca muy rico del sureste del Jordán, que era además
 un hombre bueno y generoso con sus trabajadores y vivía
 feliz, rodeado del amor a su familia y practicando con celo
 los mandatos de su religión.

Cuenta la historia bíblica que Satanás retó a Dios a que
 pusiera a prueba la fortaleza de la fe religiosa de Job y su
 paciencia como hombre, a lo cual Dios respondió despojando
 a Job de todo cuanto hacía de él un hombre bueno y feliz.

Le quitó todas sus riquezas, hizo morir a sus hijos, lo despojó
 de la salud por medio de una horrible enfermedad en la piel e
 hizo de él un ser repulsivo para su mujer e indigno de
 confianza para sus amigos. Todos estos males los soportó
 Job con tal serenidad y paciencia que su Dios se convenció de
 la fortaleza de su fe y le devolvió, duplicadas, sus antiguas
 riquezas y felicidad.

(Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.)

PERSEVERANCIA. (Del latín perseverantia.) f. Acción y

efecto de perseverar. 2.Constancia en la virtud y en

 mantener la gracia hasta la muerte.

PERSEVERAR. (Del latín perseverare.) intr. Mantenerse

 constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud

 o en una opinión. 2. Durar permanentemente o por largo

 tiempo.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española. 
Real Academia Española.


La Perseverancia


La perseverancia es el aliento o la fuerza

interior que nos permite llevar a buen término las cosas que

 emprendemos. Los que son perseverantes tienen una alta

 motivación y un profundo sentido del compromiso que les

 impiden abandonar las tareas que comienzan, y los animan

 a trabajar hasta el final. Para ser perseverantes es una gran

 ayuda ser también disciplinados y decididos. La

perseverancia es una cualidad común a las personas de

 carácter sólido, muchas de ellas líderes en su campo de

 acción, que lejos de amilanarse frente a las dificultades o la

 adversidad, se engrandecen y redoblan sus esfuerzos, con

 gran determinación, para conseguir los objetivos que se han

 fijado.

Si creemos en lo que hacemos y nos armamos de paciencia

 para sortear los obstáculos que se nos presentan en el

 camino, si no perdemos de vista nuestras metas y luchamos

 contra el cansancio o el desánimo, sentiremos una

 incomparable satisfacción cuando tengamos ante nosotros el

 fruto de nuestro esfuerzo.


Para ser perseverantes...


- Ejercitemos diariamente nuestra fuerza de voluntad

 luchando contra la pereza, la negligencia y el descuido.

- Formemos en los niños y las niñas una gran disciplina para

 que puedan persistir en sus deseos, fortaleza de carácter

 para que no se derrumben frente a los obstáculos, y una

 buena dosis de claridad que les permita comprender que en

 un mundo donde la competencia es tan grande tienen

 mayores posibilidades de éxito quienes más se preparan y

 más persistencia tienen.


La inconstancia


La inconstancia está asociada a la falta de claridad de metas

 y a la incapacidad de terminar las cosas que se empiezan.

Las personas inconstantes no asumen con la debida seriedad

 sus compromisos, y suelen abandonar a mitad de camino o

 recién comenzadas las actividades que emprenden. Su fuerza

 de voluntad es escasa, y se dejan llevar con facilidad por sus

 estados de ánimo. Las dudas, las vacilaciones, los titubeos,

 los aplazamientos son característicos de su manera de

 trabajar y en la mayoría de los casos echan a perder sus

 esfuerzos. Para culminar debidamente un trabajo es

 necesario hacer acopio de paciencia, constancia y

 determinación, de las cuales carecen las personas

 inconstantes, quienes rara vez sienten la profunda

 satisfacción de la labor cumplida y terminan perdiéndose en

 la frustración o la mediocridad.


Obstáculos para la perseverancia…


- Los engañosos modelos de éxito y de trabajo que ofrecen

 algunos triunfadores precoces, y de los cuales hacen eco con

 frecuencia los medios de comunicación, lo que induce a los

 jóvenes a creer que siempre hay formas fáciles, placenteras y

 rápidas de ganar dinero

- Los adolescentes que, como consecuencia de lo anterior,

 buscan explotar su belleza física para conseguir fama y

 dinero rápidamente, olvidándose de los valores que se

 inculcan a través del esfuerzo, la disciplina, la paciencia y el

 trabajo.

Los perseverantes son pacientes, disciplinados, decididos,

 valientes, responsables.

Los inconstantes son faltos de voluntad, caprichosos,

 impacientes, indecisos, mediocres.


Proverbios…


Palabras de perseverancia: “Nunca seremos recolectores de

 esbeltas espigas o de flores si en los surcos nuestros diarios

 empeños carecen de la fuerza que les dan los sueños".

 (Hesíodo)

“Soy un árbol agotado por los vientos: debo mantenerme en

 pie. Soy un campo de trigo dispuesto para la siega: debo

 madurar”. 

(José Alzin)

“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que

 luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos

 años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la

 vida, esos son imprescindibles”. 

(Bertolt Brecht)

“La gota abre la piedra, no por su fuerza sino por su

 constancia”.

 (Ovidio)

“La perseverancia es la virtud por la que todas las demás

 virtudes dan su fruto”.

De la sabiduría popular: “La constancia vence lo que la dicha

 no alcanza”, “Hay que luchar por cumplir los sueños”, “La

 perseverancia es una forma de valentía”, “El que persevera

 alcanza”.


Personaje


Lance Armstrong


Un gran luchador


Lance Armstrong es un joven ciclista norteamericano que

 siempre se caracterizó por ser un gran luchador. Nunca bajó

 la guardia, ni escatimó esfuerzos cuando de lograr sus

 sueños se trataba.

A la temprana edad de veintiún años se reveló como un

 monstruo del ciclismo, al vencer al campeón español Miguel

 Induraín en el Campeonato Mundial de Ruta en Oslo

 (Noruega). Más adelante, en los Juegos Olímpicos de 1992 y

 1996 se destacó por su brillante participación. Un día de

 1996, el infortunio llamó a su puerta cuando, después de un

 entrenamiento, comenzó a sentir fuertes dolores en el bajo

 vientre que lo llevaron a consultar al médico, quien concluyó

 que Lance tenía cáncer de testículo. El aguerrido deportista

 comenzó entonces su difícil batalla contra este terrible mal,

 con el mismo entusiasmo que siempre puso en sus desafíos

 deportivos, los cuales nunca abandonó, a pesar de su

 delicado estado de salud. Su persistencia no ha sido para

 nada en vano, pues además de ganar el Tour de Francia por

 cinco años consecutivos, ha logrado controlar el progreso de

 su enfermedad.

(Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A. )


DIGNIDAD. (Del lat. Dignitas,-atis). f. Cualidad de digno. 2.
Excelencia, realce. 3. Gravedad y decoro de las personas en la
 manera de comportarse. 4. Cargo o empleo honorífico y de
 autoridad. 5. En las catedrales y colegiatas, prebenda que
 corresponde a un oficio honorífico y preeminente.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.


La Dignidad


La dignidad más que un valor es una condición; una actitud

 hacia uno mismo y hacia los demás. Si valores como el

 respeto, la tolerancia, la justicia, la libertad, la solidaridad,

 se aplican a la vida de una persona en todas sus acciones, el

 resultado será un individuo digno.

Quien tiene dignidad, se conoce a sí mismo, sus necesidades,

 sus capacidades, sus defectos y sentimientos. Así, es capaz de

 identificar lo que no puede cambiar y trabajar duro en lo que

 sí puede.

La persona digna se valora y se siente bien con su manera de

 ser y de pensar. La dignidad y la autoestima siempre van de

 la mano.


Para ser dignos...


- Sabemos que somos merecedores de amor y respeto.

 Reconocemos que importamos y que tenemos valor porque

 existimos.

- Podemos conducirnos a nosotros mismos y controlar lo que

 nos rodea eficientemente.

- Reconocemos que tenemos algo valioso que dar a los demás.

 Respetamos y nos damos a respetar.

Podemos perder la dignidad si…

Creemos que estamos destinados a sufrir.

No merecemos amor ni ser felices.

Le tenemos miedo al éxito.

Buscamos que los demás aprueben siempre lo que hacemos.

Sentimos envidia ante la gente que triunfa.

No confiamos en nuestras propias ideas.

Admitir que nos equivocamos nos hace sentir menos que los

 demás.

No sabemos decir "sí" cuando es necesario y "no" cuando es

 debido

.
Obstáculos para la dignidad


- Si nos comparan constantemente con otras personas de

 mayor éxito.

- Si nos condicionan el amor que recibimos.

- Si recibimos más críticas que elogios.

- Si no aceptan nuestros sentimientos o nos impiden

 expresarlos.


- Si no nos permiten hacer cosas de las que somos capaces.

- Si abusan de nosotros física o emocionalmente, con

 palabras hirientes, pues éstas

tienen el poder de construir o destruir el respeto que debemos

 tenernos

Las personas dignas son respetuosas consigo mismas y con

 los demás, son tolerantes, crecen en sus fortalezas y superan

 sus debilidades. Son francas y honestas con sus sentimientos.

 No temen expresar sus sentimientos ni marcar sus límites.


Proverbios…


Palabras de dignidad: “El hombre no ha nacido para tener

 las manos amarradas al poste de los rezos. Dios no quiere

 rodillas humilladas en los templos sino piernas de fuego

 galopando, manos acariciando las entrañas del hierro,

 mentes pariendo brasas, labios haciendo besos. Digo que yo

 trabajo, vivo, pienso y que esto que yo hago es un buen rezo

, que a Dios le gusta mucho y respondo por ello. Y digo que el

 amor es el mejor sacramento, que os amo, que amo y que no

 tengo sitio en el infierno".
 
(Jorge Debravo, Poeta costarricense)

“El respeto a sí mismo es el indumento más noble y el

 sentimiento más elevado que pueda caber en el ánimo

 humano”. 

(Samuel Smiles)

“Solamente es poderoso con los demás el que lo es consigo

 mismo”. 

(Monseñor Tissier)

“Para amar hay que estar dispuesto a darse; para darse, es

 menester poseerse”. 

(Anónimo)

“La impaciencia tiene alas y se pasa de la raya; la intención

 hace las maletas y pierde el tren; la voluntad sale a pie y

 llega”. 

(Condesa Diane)

Los ríos más profundos son siempre los más silenciosos.

De la sabiduría popular: “Véncete a ti mismo y no serás

 vencido por los otros”, “Algo digno de tener en cuenta…”,

 “Soy pobre pero digno”.


Personaje


Sócrates


Digno hasta la muerte


Este pensador ateniense era hijo de Sofroniso, un escultor, y

 de la comadrona Fenareta. Se dice que aprendió de su madre

 el oficio de dar a luz las ideas interiores de los seres humanos

 a través del examen y el diálogo. Sócraes procuró ayudar a

 que vieran la luz las ideas que cada hombre llevaba en su

 interior. Su método, conocido como la mayéutica, consistía

 no en dar nuevos conocimientos a sus discípulos, sino en

 hacer evidente la verdad de cada uno, que finalmente debía

 coincidir con la verdad de todos. Él afirmaba que la verdad

 estaba siempre dentro de nosotros y que, reflexionando, la

 podíamos descubrir.

Sus máximas “Sólo sé que no sé nada” o “Conócete a ti

 mismo”, han trascendido el tiempo hasta nuestros días, como

 verdaderas luces que nos ayudan ser honestos y dignos con

 nosotros mismos.

Por la agudeza de sus planteamientos y su carácter

 inquebrantable se ganó el odio de sus enemigos, quienes lo

 llevaron a juicio público en el año 399 a.C.

Aunque sus amigos le propusieron que huyera, prefirió morir

 como había vivido, leal a su palabra y a sus convicciones.

(Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.)


PALABRAS DE VALOR:


“Las virtudes morales se desarrollan con el hábito… no las

 poseemos por naturaleza, ni a despecho de la naturaleza, y

 las desarrollamos por medio del hábito… adquirimos estas

 virtudes ejercitándolas, al igual que ocurre con otras artes.

 Aprendemos a hacer las cosas al hacerlas: los hombres

 aprenden el arte de construir, por ejemplo, construyendo, y a

 tocar el arpa tocando el arpa. Asimismo, al realizar actos de

 justicia aprendemos a ser justos, al practicar la

 autodisciplina aprendemos a ser autodisciplinados, y al

 realizar actos de valentía aprendemos a ser valientes”.

 (Aristóteles)


Hoy encontraremos muchas formas de aplicar los valores en

 nuestra vida

Las frases de valor nos enseñan que siempre habrá

 oportunidad de tratar a los demás con respeto, dignidad,

 tolerancia y solidaridad. Eso sucederá de las maneras más

 creativas e inesperadas.


Mundo


“Nuestro planeta es muy frágil, hay que tratarlo con cariño”.

 (Carl Sagan)

“Trata de dejar el mundo en mejores condiciones que las que

 tenía cuando llegaste a él”. 

(Sir Robert Baden-Powell)

“Hemos sido llamados al concierto de este mundo para tocar

 de la mejor manera posible nuestro instrumento”.

 (Rabindranath Tagore)

“Hay otros mundos pero están en éste”. 

(Paul Éluard)

“Lo más incomprensible del mundo es que sea comprensible”.

 (Albert Einstein)

“Nada en el mundo es insignificante”. 

(Friedrich von Schiller)


Alegría


“El que hace reír a sus compañeros merece el paraíso”.

 (Mahoma)

“La alegría más grande es la inesperada”. 

(Sófocles)

“Una sonrisa es un rayo de luz en el rostro”.

 (William Thackeray)

“El mundo está lleno de pequeñas alegrías; el arte consiste en

 saber distinguirlas”.

 (Li Po)

“Mantén tu rostro al sol y así no verás las sombras”. 

(Hellen Keller)

“Un compañero alegre te sirve casi de vehículo durante el

 viaje”. 

(Publio Siro)  

1.

Naturaleza


“Jamás dice la naturaleza una cosa y otra la sabiduría”.

 (Juvenal)

“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la

 primavera”. 

(Pablo Neruda)

“Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la

 naturaleza”. 

(Jean-Jacques Rousseau)

“Sólo podemos dominar la naturaleza si la obedecemos”.

 (Francis Bacon)

“Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las

 ruedas del automóvil”. 

(William Faulkner)

“El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido

 inútilmente”. 

(Proverbio hindú)


País


“Podéis arrancar al hombre de su país, pero no podéis

 arrancar el país del corazón del hombre”. 

(John Dos Passos)

“La patria no es la tierra. Los hombres que la tierra nutre son

 la patria”. 

(Rabindranath Tagore)

“Nadie es patria. Todos lo somos”. 

(Jorge Luis Borges)

“Se puede abandonar a una patria dichosa y triunfante. Pero

 amenazada, destrozada y oprimida no se le deja nunca; se le

 salva o se muere por ella”. 

(Robespierre)

“No nací en un rincón remoto: mi patria es el mundo entero”.

 (Séneca)

“La patria no existe sin el amor de sus hijos”. 

(Antonio Maura)


Belleza


“El que no lleva la belleza dentro del alma no la encontrará en

 ninguna parte”. 

(Noel Clarasó)

“La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del

 hombre que la mira”. 

(Lin Yutang)

“La belleza no es más que la promesa de la dicha”. 

(Stendhal)

“La belleza complace los ojos; la dulzura encadena el alma”.

 (Voltaire)

“La gracia, más bella aún que la belleza”. 

(Jean de La Fontaine)

“El mejor cosmético para la belleza es la felicidad”. 

(Condesa de Blessington)


Amor


“El amor mueve el sol y las estrellas”. (Dante Alighieri)

“Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la

 misma dirección”. 

(Antoine de Saint-Exupéry)

“La medida del amor es amar sin medida”. 

(San Agustín)

“El amor es la primera palabra de Dios. Es el primer

 pensamiento que cruzó por su mente”. 

(Knut Hamrun)

“El amor es el arquitecto del universo”. 

(Hesiodo) 

2.

“¿Quién podrá engañar a quien ama? 

(Virgilio)


Felicidad


“Todo hombre tiene derecho a ser feliz”. 

(Aristóteles)

“La única manera de multiplicar la felicidad es compartirla”.

 (Paul Scherrer)

“Con la libertad, las flores, los libros y la luna, ¿quién no sería

 perfectamente feliz?”. 

(Oscar Wilde)

“En los tratos entre los hombres la verdad, la sinceridad e

 integridad son de mayor importancia para la felicidad en la

 vida”. 

(Benjamín Franklin)

“El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se

 quiere, sino en querer siempre lo que se hace”. 

(León Tolstoi)

“La felicidad consiste en buscarla”. 

(Jules Renard)

“La felicidad no brota de la razón sino de la imaginación”.

 (Emmanuel Kant)


Vida


“En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca

 de la vida: ‘Sigue adelante’”. 

(Robert Frost)

“Vivid, creedme, no esperéis a mañana. Coged hoy las rosas

 de la vida”. 

(Pierre de Ronsard)

“Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está

 lozano el árbol dorado de la vida”. 

(Johann Wolfgang von Goethe)

“La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el

 intento de un camino, el esbozo de un sendero”. 

(Hermann Hesse)

“Hace falta toda una vida para aprender a vivir”. 

(Séneca)

“Vivir sin amar no es, propiamente, vivir”. 

(Moliére)

“Vive plenamente mientras puedas y no calcules el precio”.

 (Omar Khayyam)


Salud


“La primera riqueza es la salud”. 

(Ralph Waldo Emerson)

“La mejor medicina es un ánimo gozoso”. 

(Salomón)

“Que tu alimento sea tu única medicina”. 

(Hipócrates)

“Lo más importante de la curación consiste en querer ser

 curado”. 

(Séneca)

“La libertad y la salud se asemejan: su verdadero valor se

 conoce cuando nos faltan”.

 (Henri Becque)


Grandeza


“Sencillo es todo lo verdaderamente grande”. 

(Honoré de Balzac)

3.


“Cuando el sol se eclipsa para desaparecer se ve mejor su

 grandeza”.

 (Séneca)

“Los grandes pensamientos, son como las grandes acciones,

 no necesitan trompetas”. 

(James M. Bailey)

“Todo lo verdaderamente grande pertenece a la humanidad

 entera”. 

(Emil Ludwig)

“Engrandecerás a tu pueblo, no elevando los tejados de sus

 viviendas, sino las almas de sus habitantes”. 

(Epicteto)

“La grandeza y el amor son como los perfumes; los que los

 llevan apenas los sienten”. 

(Cristina de Suecia)


Confianza


“¡Ojalá conociera un buen amigo para confiarle mi fortuna!”.

 (Sabiduría del antiguo Egipto)

“El ave canta aunque la rama cruja, porque conoce lo que son

 sus alas”. 

(José Santos Chocano)

“La puerta mejor cerrada es aquélla que puede dejarse

 abierta”. 

(Proverbio chino)

“Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas”.

 (Proverbio danés)

“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito”.

 (Ralph W. Emerson)

“Generalmente ganamos la confianza de aquéllos en quienes

 ponemos la nuestra”. 

(Tito Livio)


Esperanza


“Creo que si miráramos siempre al cielo, acabaríamos por

 tener alas”. 

(Gustave Flaubert)

“La esperanza es el sueño de los que están despiertos”.

 (Carlomagno)

“La esperanza es como el sol, arroja todas las sombras detrás

 de nosotros”. 

(Samuel Smiles)

“La esperanza es el único bien común a todos los hombres; los

 que lo han perdido todo, la poseen aún”.

 (Tales de Mileto)

“Mientras hay vida, hay esperanza”. 

(Teócrito)

“Todo recuerdo es melancólico, y toda esperanza, alegre”.

 (Novalis)


Sueño


“La vida es un sueño”. 

(Pedro Calderón de la Barca)

“Juzgaríamos con mucha más certeza a un hombre por lo que

 sueña que por lo que piensa”. 

(Víctor Hugo)

“Si deseas que tus sueños se hagan realidad, ¡despierta!”

 (Ambrose Bierce)

“Se puede matar al soñador, pero no al sueño”. 

(Ralph Abernathy)

“La huella de un sueño no es menos real que la de una

 pisada”. 

(Georges Duby)

“Pobre no es el hombre cuyos sueños no se han realizado, sino

 aquél que no sueña”. 

(Marie von Ebner-Eschenbach)


Educación


“Educad a los niños y no será necesario castigar a los

 hombres”.

 (Pitágoras)

“Si das pescado a un hombre hambriento, le nutres durante

 una jornada. Si le enseñas a pescar, le nutrirás toda su vida”.

 (Lao Tse)

“Nunca he encontrado un hombre de quien no haya

 aprendido algo”. 

(Alfred de Vigny)

“Es mejor aprender cosas inútiles que no aprender nada”.

 (Séneca)

“Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza”.

 (Proverbio escocés)

“El hombre instruido lleva en sí mismo sus riquezas”. 

(Fedro)


Tiempo


“El tic tac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo”.

 (Alphonse Allais)

“Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse

 de su brevedad”. 

(Jean de La Bruyére)

“Me interesa el futuro porque en él voy a pasar el resto de mi

 vida”. 

(Charles F. Kettering)

“Una hora ganada al amanecer es un tesoro por la tarde”.

 (San Juan Bosco)

“Un hoy vale por dos mañanas”.

 (Benjamín Franklin)

“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro”.

 (Confucio)

“Los años enseñan muchas cosas que los días desconocen”.

 (Ralph W. Emerson)

“Cuida los minutos, pues las horas ya cuidarán de sí mismas”.

 (Philip Dormer Chesterfield)


Y recordemos…


“No hemos nacido solamente para nosotros”. 

(Cicerón)

“Con la concordia crece lo más pequeño; con la discordia se

 arruina lo más grande”. 

(Salusti)

(Fuente: Casa Editorial El Tiempo, S.A.





Un niño es como un ovillo,

va desovillándose poco a poco,

tomando forma,

creciendo, creando.

No lo aprietes ni lo sueltes,

simplemente, ayúdalo a ser.
 
 


La mancha de tinta.


Dos niños estaban jjugando y accidentalmente volcaron un

 tintero sobre la hermosa alfombra del despacho de su padre

¡No se lo digas a mamá -gritó el más pequeño- mamá nos

 castigaría!

 El mayor pensó que era mejor decírselo.

¡No, tonto -continuó el hermano- cerremos la puerta y

 vámonos a jugar al jardín y no sabrá que hemos sido

 nosotros!

El mayor, siguiendo en su idea, fue lloroso a contarlo a su

 madre; la cual vino corriendo con los avíos de limpieza y

 logró limpiar la mancha.

¡Estoy muy contenta -les decía- de que me hayáis avisado, si

 no llegáis a decírmelo se habría secado la tinta y ya no

 hubiese habido remedio!

Es igualmente prudente confesar el pecado o la falta al

 prójimo pronto, antes de que sea más difícil o imposible por

 sus consecuencias.


 
DÍA DE LAS MADRES


Se llamaba Roberto. Era un muchacho de diez años alegre y

 cariñoso.

Bueno, había oído hablar de que los proveedores de su casa:

 lechería, tienda de comestibles, etc… pasaban a cobrar la

 factura de los alimentos que llevaban de la tienda; y él se

 decidió a presentarle a su madre sus cuentas por los servicios

 que realizaba en la casa.

A la hora de la comida, se encontró la madre en su plato un

 papel escrito en el que se leía:

Mamá debe a su hijo Roberto por varios recados:  20 pesetas.

Por ir a las compras:  30 pts.

Por su buen puesto en el colegio:  40 pts.

Por haber ido a por el pan:  10 pts.

Total:  100 pts.

La madre leyó en silencio la factura.

A la hora de cenar, Roberto encontró junto a su plato las 100

 pesetas como pago por todos los servicios; y cuando

 alegremente se las metía en el bolsillo, se encontró también

 otra factura que decía:

Roberto debe a su madre:

Por más de cien noches en vela sin dormir junto a él cuando

 estaba enfermo:  Nada.

Por diez años pasados felices en casa:  Nada.

Por diez años de atenciones, de inquietudes, de alimentos, de

 consejos, de paciencia:  Nada.

Por vestirle cuando era pequeñito, llevarle de paseo,

 cuidarle: Total:  Nada.

Roberto al leer esta nota de su madre quedó confuso y,

 avergonzado, abrazó a su madre y le pidió perdón; y

 sacando el dinero de su bolsillo se lo entregó a su madre.

¡Una madre nunca debe nada a sus hijos!

Pero no olvidemos:

¡Tampoco un hijo  tiene que estar en actitud de

 agradecimiento constante!

Que pongamos en proyección en esta fiesta del Día de las

 Madres, en este primer domingo del mes de mayo, a María

 Santísima.

Ella nos protege.

Ella nos vela.

Ella nos lleva a Jesús.

Y que al mirarle, busquemos imitar sus virtudes.

Conociéndola, la imitaremos.

Imitándola, amaremos a Jesús por encima de todas las cosas, hasta dar la vida todos los días por Él.





Hoy 27 de noviembre se celebra el Día

 del Maestro




Maestros son los encargados

de darnos buena educación,

ellos nos enseñan

con paciencia y con amor.

Predican con su ejemplo

transmitiendo sabiduría,

nos enseñan valores,

nos forman en la vida.

Y aunque pasen los años,

sus enseñanzas conservaremos,

los consejos que nos dan

en el corazón guardaremos.