"Ventana abierta"
En el Evangelio de hoy (Mateo 20, 1-16), Jesús nos presenta la parábola de los trabajadores de la viña y nos confronta con la envidia espiritual frente a la gracia del Padre.
Te invito a acompañarme en esta lectura junto con una reflexión pastoral y una oración guiada para liberar el corazón de comparaciones.
OraciónPapa Francisco: Hermanos y hermanas, a veces corremos el riesgo de tener una relación «mercantil» con Dios, centrándonos más en nuestras propias bondades que en su generosidad y su gracia. A veces también como Iglesia, en vez de salir a cada hora del día y tender los brazos a todos, podemos sentirnos los primeros de la clase, juzgando a los demás lejanos, sin pensar que Dios los ama también a ellos con el mismo amor que tiene para nosotros. Y también en nuestras relaciones, que son el tejido de la sociedad, la justicia que practicamos a veces no es capaz de salir de la jaula del cálculo y nos limitamos a dar según lo que recibimos, sin atrevernos a más, sin apostar por la eficacia del bien hecho gratuitamente y del amor ofrecido con amplitud de corazón. Hermanos, hermanas, preguntémonos: Yo cristiano, yo cristiana, ¿sé salir hacia los demás? ¿Soy generoso, soy generosa hacia todos, sé dar ese «más» de comprensión, de perdón, como Jesús hizo conmigo y hace todos los días conmigo? (24-09-2023).
Señor Jesús, cura mi indiferencia, quiero buscarte con todo mi corazón y entregarme a trabajar en tu viña sin otra recompensa que solo tú.
Cerca está el Señor de los que lo invocan (Salmo 144, 2-3. 8-9. 17-18).


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