"Ventana abierta"
El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es María, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos.
SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO
ÁNGELUS
LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA
Difícilmente podríamos definir la casa donde vivió la familia de Nazaret; no sabríamos si ver en ella un templo donde se tributaba el más cálido culto a Dios o el hogar donde se vivían las más perfectas relaciones de amor entre los tres integrantes de aquella Sagrada Familia.
María estaba allí como la animadora de toda aquella actividad, como el brasero que contenía las brasas del fuego del amor que unía aquellos tres santísimos corazones.
SANTA MARÍA,
DISCÍPULA PERFECTA DE JESÚS, QUE LLEGUE YO TAMBIÉN A SER FIEL DISCÍPULO SUYO,
CAPAZ DE IRRADIAR EL CALOR DE SU AMOR AL MUNDO.
Ave María. . .
Gloria. . .
♡NUESTRA SEÑORA DEL PERPÉTUO SOCORRO♡
La Virgen del Perpetuo Socorro es una advocación mariana. La imagen original es un icono procedente de Creta y venerado en Roma en la iglesia de los Agustinos, a finales del siglo XV, y desde 1866 en la iglesia romana de San Alfonso. La datación del icono es difícil de precisar. Unos los sitúan entre siglos X y XI, y otros a comienzos del siglo XV. Su festividad se celebra el 27 de junio.
HISTORIA:
Según una tablilla colocada antiguamente al lado del icono con los orígenes de la imagen, la cuna de este cuadro fue la isla de Creta, en el mar Egeo. Un mercader cretense robó el icono de una iglesia, lo escondió entre su equipaje y se embarcó rumbo a otras tierras. En la travesía se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma.
Poco después el mercader llegó a Roma con el cuadro y, tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió pasar un rato con él antes de seguir adelante. Con gran alegría le mostró el cuadro y le dijo que algún día el mundo entero le rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir que sus días estaban contados, llamó a su amigo a su lecho y le rogó que le prometiera que, después de su muerte, colocaría la pintura de la Virgen en una iglesia digna o ilustre para que fuera venerada públicamente. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen.
Pero la Divina
Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una
familia sino para que fuera venerada por todo el mundo, tal y como había
profetizado el mercader. Después de varias vicisitudes milagrosa el icono fue
colocado en la iglesia era la de San Mateo, el Apóstol. La pintura fue llevada
a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. Era en tiempos del
papa Alejandro VI. Allí permaneció la imagen del Perpetuo Socorro durante
trescientos años, en el altar mayor de la iglesia de San Mateo. Los escritores
de la época narraron ampliamente los milagros atribuidos a la imagen. El siglo
XVII parece ser el más intenso en la devoción y culto a la Virgen del Perpetuo
Socorro.
En febrero de 1798, con la invasión de Napoleón, sus tropas se apoderan de Italia y destruyen en Roma más de treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo. Los religiosos agustinos salvan el icono y se lo llevan consigo a una pequeña capilla, Santa María en Posterula, quedando allí sin culto popular y en el olvido, durante 64 años.
Mientras tanto, a
instancias del Papa, el Superior General de los Redentoristas, estableció su
sede principal en Roma donde construyeron un monasterio y la iglesia de San
Alfonso. Uno de los Padres, el historiador de la casa, realizó un estudio
acerca del sector de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se encontró
con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura
milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Por medio de este incidente los Redentoristas supieron de la
existencia de la pintura, no obstante, ignoraban su historia y el deseo expreso
de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia.
Ese mismo año, a través del sermón inspirado de un jesuita acerca de la antigua pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocieron los Redentoristas la historia de la pintura y del deseo de la Virgen de que esta imagen suya fuera venerada entre la Iglesia de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. El santo Jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural durante los últimos sesenta años. A él le pareció que se debía a que ya no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los fieles. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran dueño lo que deseaba la Virgen.
Los Padres
Redentoristas soñaban con ver que el milagroso cuadro fuera nuevamente expuesto
a la veneración pública y que, de ser posible, sucediera en su propia Iglesia
de San Alfonso. El 11 de diciembre de 1865, los hijos de San Alfonso María de
Ligorio, solicitan al Papa la concesión del Perpetuo Socorro. El 19 de enero de
1866 la imagen regresa a la iglesia de San Alfonso, en el mismo emplazamiento
donde había estado tres siglos.
Restaurada la imagen, ocupa el centro del ábside de la
iglesia de San Alfonso y su devoción e influencia se extiende a los cinco
continentes. El Papa Pío IX dijo, en la audiencia al Superior General de los
Redentoristas el 11 de diciembre de 1865: "Den a conocerla a todo el
mundo".
Pocos casos hay en la historia de la Iglesia de difusión tan rápida y universal de una devoción mariana como es la del culto al famoso cuadro de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
DESCRIPCIÓN DEL ICONO:
El icono original
está en el altar mayor de la iglesia de San Alfonso María de Liguori de Roma.
Aunque su origen es incierto, se estima que el retrato fue pintado durante el
decimotercero o decimocuarto siglo. El icono parece ser copia de una famosa
pintura de Nuestra Señora que fuera, según la tradición, pintada por el mismo
san Lucas. La original se veneraba en Constantinopla por siglos como una
pintura milagrosa pero fue destruida en 1453 por los Turcos cuando capturaron
la ciudad.
Fue pintado en un estilo plano característico de iconos y
tiene una calidad primitiva. Todas las letras son griegas. Las iniciales al
lado de la corona de la Madre la identifican como la “Madre de Dios”. Las
iniciales al lado del Niño “ICXC” significan “Jesucristo”. Las letras griegas
en la aureola del Niño: “owu” significan “El que es”, mientras las tres
estrellas sobre la cabeza y los hombros de María santísima indican su
virginidad antes del parto, en el parto y después del parto.
El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de pequeño tamaño, muestra a María con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura Pasión mientras agarra fuertemente con las dos manos la de su Madre, quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte.
PATRONAZGOS:
La Virgen del
Perpetuo Socorro es patrona de numerosos lugares e instituciones. En España
está muy vinculada a los corredores de seguros.
Existen veinte institutos religiosos acogidos a la Madre del
Perpetuo Socorro, especialmente los Padres Redentoristas. Igualmente diversas
instituciones sanitarias.
Numerosas editoriales, libros, revistas, emisoras de radio
mantienen y propagan su devoción.
Es la patrona de
Haití:
Teniendo esta advocación mariana como patrona de su
congregación, los padres Redentoristas la llevaron a sus misiones en Haití.
Allí se le edificó un santuario en Béle-Aire, cerca de Puerto Príncipe, la
capital de Haití.
En 1883 una terrible epidemia de viruela azotaba el país. Los
devotos acudieron a la Virgen y le hicieron una novena. La epidemia cesó
milagrosamente y se decidió nombrarla patrona del país.
En 1993 se celebró con gran regocijo el centenario del
milagro y del nombramiento de la Virgen como patrona de Haíti. El papa Juan
Pablo II visitó Haití para esta celebración y puso al país bajo el amparo de la
Virgen del Perpetuo Socorro.
En Perú, los Redentoristas a cargo de la iglesia de San Alfonso del Distrito del Rímac; es patrona de dicho distrito limeño.
JUNIO, MES DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
DÍA 27. -EL PREMIO FINAL.
¡Qué premio tan hermoso te ha reservado el
Sagrado Corazón!
Es el momento en que, el solo pensamiento hace
estremecerse: el momento de la muerte. Ante este pensamiento, el hombre
tiembla, se agita; sin embargo, debe afrontarlo con
amor y con la esperanza puesta en la misericordia de Dios.
Jesús te sonríe y quiere asegurarte la muerte
santa, la muerte del justo. Entre las promesas que hizo a Santa Margarita María
quiere recordar este punto: "Mi corazón será para todos mis devotos el
seguro asilo en vida y especialmente en el momento de la muerte".
Si quieres, pues, afrontar la muerte con la calma del justo, trata de creer en Jesús, de vivir en Jesús. Entonces será cuando Él te dirá estas dulces palabras: "Hoy estarás conmigo en el paraíso".
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.






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