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Sean bienvenidos
Invitación y bienvenida
Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.
Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.
Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!
Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.
Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...
Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.
Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)
viernes, 11 de febrero de 2011
PARA TÍ, ENFERMO/A.
Caminito de mi escuela.
jueves, 10 de febrero de 2011
El mundo os dice: “Joven, disfruta de la vida mientras puedas”. Pero yo os digo: “Jóvenes no hagáis caso a quienes os quiere achatar con la vulgaridad”.
El mundo os dice: “sube a cómo dé lugar”. Pero yo os digo: “yo estoy con los de abajo”.
El mundo os dice: “el poder es lo que vale”. Pero yo os digo: “que el poder corrompe y crea divisiones”.
El mundo os dice: “Aprovéchate del que puedas”. Pero yo os digo: “sólo es servicio hace más humanos a los hombres”.
El mundo os dice: “Dios es un aguafiestas”. Pero yo os digo: “Dios es la fiesta de la vida”.
El mundo os dice: “Disfrutemos de la vida que es la única que tenemos”. Pero yo os digo: “Sólo la vida eterna será la plenitud de la felicidad”.
El mundo os dice: “Todo el mundo miente”. Pero yo os digo: “Vivid en la verdad”.
El mundo os dice: “Tú pásalo bien y olvídate del resto”. Pero yo os digo: “Sólo quien se preocupa del necesitado tendrá la vida”.
El mundo os dice: “El placer es lo que vale”. Pero yo os digo: “Mi gozo os dejo, no como el que da el mundo”.
El mundo os dice: “Dios es un ídolo inventado por la religión”. Pero yo os digo: “Los verdaderos ídolos son el poder, la riqueza y el éxito”.
El mundo os dice: “Los viejos son un estorbo”. Pero yo os digo: “Los viejos son también hijos de Dios”.
El mundo os dice: “La fe es de los ignorantes”. Pero yo os digo: “La fe es un don que Dios concede a los débiles y pequeños”.
El mundo os dice: “El importante soy yo”. Pero yo os digo: “Los más importantes son los otros, sobre todo los débiles”.
El mundo os dice: “Enriquécete aunque sea robando a los indefensos, pagándoles menos de lo que es justo”. Pero yo os digo: “La riqueza que robas a tu hermano pertenece a los pobres”.
El mundo os dice: “Ya no existe el pecado”. Pero yo os digo: “Que el pecado te destruye y te impide ser lo que Dios quiere de ti”.
El mundo os dice: “A los emigrantes hay que echarlos fuera, porque estorban”. Pero yo os digo: “Yo también fui emigrante y sé lo que es vivir fuera de su propia tierra”.
El mundo os dice: “Hay guerras buenas y justificadas”. Pero yo os digo: “Toda guerra es mala”.
El mundo os dice: “El sexo es para disfrutarlo”. Pero yo os digo: “El sexo es un diálogo de amor y de generosa entrega al otro”.
El mundo os dice: “El no nacido no tiene derecho a la vida, se le puede abortar”. Pero yo os digo: “alguna vez tú y yo fuimos unos concebidos no nacidos y alguien nos respetó nuestro derecho a nacer”.
El mundo os dice: “La infidelidad es una canita al aire”. Pero yo os digo: “La infidelidad es una traición al amor porque obliga a vivir en el engaño y la mentira”.
El mundo os dice: “Lo importante es que el otro no se entere”. Pero yo os digo: “podrás traicionar tu conciencia pero no suprimirla”.
El mundo os dice: “Sé como todos y no llames la atención”. Pero yo os digo: “No seas menos de lo que puedes ser”.
El mundo os dice: “Los pobres y mendigos ensucian la ciudad”. Pero yo os digo: “Los pobres son la riqueza de la Iglesia”.
El mundo os dice: “Los malos no merecen ser amados”. Pero yo os digo: “los malos también pueden ser buenos y algún día haré fiesta por su conversión”.
¿A quién amamos?
Por eso mismo Dios ama a todos, buenos y malos.
La venganza trata de expresar el poder.
La exclusión habla de corazones de recortados.
La selección habla de corazones estrechos.
Mientras el amor universaliza, la violencia y la venganza estrecha el horizonte de la humanidad.
El amor es capaz fortalecer y de dar vida incluso en los momentos más difíciles, incluso cuando uno es tratado injustamente.
“… en medio del castigo humillante, un preso dijo: “¡Ah, qué vergüenza si nuestras mujeres nos viesen así!” El comentario me hizo recordar el rostro de mi esposa y, en el mismo instante, me sacó de aquel infierno. La voluntad de vivir volvió, diciéndome que la salvación del hombre es para y por el amor.
Allí estaba yo, en medio del suplicio y, aún así, capaz de entender a Dios, porque podía contemplar mentalmente el rostro de mi amada.
El guardia nos mandó pasar a todos, pero no obedecí, porque no estaba en el infierno en aquel momento. Aunque no pudiese saber si mi mujer estaba viva o muerta, eso no cambiaba nada. Contemplar mentalmente su imagen me devolvió la dignidad y la fuerza. Incluso cuando se lo quitan todo, un hombre aún tiene la bienaventuranza de recordar el rostro de quien ama, y esto salva”.
Me viene a la mente aquello del famoso escritor José María Gironella quien, en plena guerra civil española, viviendo en Gerona, sintió que peligraba su vida. No tomó las amas para defenderse, aunque fuese, como suele decirse “en legítima defensa”. El 6 de diciembre de 1936, decidió huir por los montes a Francia. En la frontera, los gendarmes franceses lo detuvieron y revisan todos sus bolsillos. Y cuál fue su sorpresa cuando los gendarmes encuentran en el bolsillo del pantalón un papelito muy pequeño que ni él sabía que estaba allí. Su padre Don Joaquín, a escondidas, le había escrito: “Hijo, no mates a nadie”.
Porque cuando alguien mata siempre mueren dos: el que mata y el que ha caído muerto.
El mundo os dice: “Joven, disfruta de la vida mientras puedas”. Pero yo os digo: “Jóvenes no hagáis caso a quienes os quiere achatar con la vulgaridad”.
El mundo os dice: “sube a cómo dé lugar”. Pero yo os digo: “yo estoy con los de abajo”.
El mundo os dice: “el poder es lo que vale”. Pero yo os digo: “que el poder corrompe y crea divisiones”.
El mundo os dice: “Aprovéchate del que puedas”. Pero yo os digo: “sólo es servicio hace más humanos a los hombres”.
El mundo os dice: “Dios es un aguafiestas”. Pero yo os digo: “Dios es la fiesta de la vida”.
El mundo os dice: “Disfrutemos de la vida que es la única que tenemos”. Pero yo os digo: “Sólo la vida eterna será la plenitud de la felicidad”.
El mundo os dice: “Todo el mundo miente”. Pero yo os digo: “Vivid en la verdad”.
El mundo os dice: “Tú pásalo bien y olvídate del resto”. Pero yo os digo: “Sólo quien se preocupa del necesitado tendrá la vida”.
El mundo os dice: “El placer es lo que vale”. Pero yo os digo: “Mi gozo os dejo, no como el que da el mundo”.
El mundo os dice: “Dios es un ídolo inventado por la religión”. Pero yo os digo: “Los verdaderos ídolos son el poder, la riqueza y el éxito”.
El mundo os dice: “Los viejos son un estorbo”. Pero yo os digo: “Los viejos son también hijos de Dios”.
El mundo os dice: “La fe es de los ignorantes”. Pero yo os digo: “La fe es un don que Dios concede a los débiles y pequeños”.
El mundo os dice: “El importante soy yo”. Pero yo os digo: “Los más importantes son los otros, sobre todo los débiles”.
El mundo os dice: “Enriquécete aunque sea robando a los indefensos, pagándoles menos de lo que es justo”. Pero yo os digo: “La riqueza que robas a tu hermano pertenece a los pobres”.
El mundo os dice: “Ya no existe el pecado”. Pero yo os digo: “Que el pecado te destruye y te impide ser lo que Dios quiere de ti”.
El mundo os dice: “A los emigrantes hay que echarlos fuera, porque estorban”. Pero yo os digo: “Yo también fui emigrante y sé lo que es vivir fuera de su propia tierra”.
El mundo os dice: “Hay guerras buenas y justificadas”. Pero yo os digo: “Toda guerra es mala”.
El mundo os dice: “El sexo es para disfrutarlo”. Pero yo os digo: “El sexo es un diálogo de amor y de generosa entrega al otro”.
El mundo os dice: “El no nacido no tiene derecho a la vida, se le puede abortar”. Pero yo os digo: “alguna vez tú y yo fuimos unos concebidos no nacidos y alguien nos respetó nuestro derecho a nacer”.
El mundo os dice: “La infidelidad es una canita al aire”. Pero yo os digo: “La infidelidad es una traición al amor porque obliga a vivir en el engaño y la mentira”.
El mundo os dice: “Lo importante es que el otro no se entere”. Pero yo os digo: “podrás traicionar tu conciencia pero no suprimirla”.
El mundo os dice: “Sé como todos y no llames la atención”. Pero yo os digo: “No seas menos de lo que puedes ser”.
El mundo os dice: “Los pobres y mendigos ensucian la ciudad”. Pero yo os digo: “Los pobres son la riqueza de la Iglesia”.
El mundo os dice: “Los malos no merecen ser amados”. Pero yo os digo: “los malos también pueden ser buenos y algún día haré fiesta por su conversión”.
Dios es el mejor psicólogo.
Queridos amigos/as les dejo en la mejor compañía, la de Jesús, y les deseo pasen un:

miércoles, 9 de febrero de 2011
El canto del pájaro VI.
martes, 8 de febrero de 2011
Bronquitis.
Univision Online
La bronquitis es una enfermedad muy familiar, principalmente para los niños.
Las funciones de los bronquios
El árbol respiratorio está conformado por la tráquea, y una serie de ramificaciones llamadas bronquios, bronquíolos y alvéolos. Cada uno de ellos tiene funciones y características propias.
Los alvéolos por ejemplo, son los encargados de retener el aire inspirado mientras se produce el paso del oxígeno a la sangre.
Los bronquíolos son ramificaciones finas que permiten el paso del aire de bronquios a alvéolos.
Los bronquios son tubos medianamente gruesos que sirven como canales primarios de distribución del aire a los pulmones. Están recubiertos por una capa de células de diferentes tipos, unas como formadoras de moco y otras con una serie de cilios o ?pelos? en su superficie que moviliza este moco hacia el exterior.
La función principal es ?atrapar? minúsculas partículas para que no lleguen a los alvéolos y se depositen allí.
En la enfermedad: Juan Pablo II
lunes, 7 de febrero de 2011
"Vísteme Señor de fiesta".
(Biblioteca de autores cristianos. BAC).
Las citas de la Biblia que se incluyen, deben ser tenidas en cuenta para completar la interpretación del poema, pues aportan otros significados.
(Mt 22: 1-14; Jn 3,5; 1 Co 10, 1-6; 11, 23-26;
Lv 20, 26; Ro 12,1; Ap 22,1; etc.)
Esta poesía, en su conjunto, representa el Sacramento del Matrimonio, tomando como base la parábola de los invitados a la boda. Aquí la invitada a la boda es el alma del contrayente:
"Vísteme, Señor, para las bodas".
Además, siguiendo los Sacramentos, es una alegoría del ritual de la vida:
nacimiento-madurez-reconciliación-alimento-matrimonio-encuentro y entrega- resurrección.
domingo, 6 de febrero de 2011
¿De quién es la culpa?
¿Que los hijos se hacen “adictos”? La culpa la tienen los padres.
¿Que los matrimonios se disuelven demasiado pronto? La culpa la tiene la cultura actual.
¿Que hay pobres en el mundo? La culpa no es mía sino de los países ricos.
¿Que la gente miente mucho? Soy inocente. Todos lo hacen.
¿Que la Iglesia anda mal? Ah, de eso que responda el Papa, los Obispos y los curas.
¿Que hay demasiada corrupción? A mí que me registren.
¿Qué el hijo no aprueba los exámenes? La culpa es de los profesores, no de él. El es un encanto de estudiante.
Lo más fácil es encontrar inocentes. “Yo no fui”.
Por eso, me gustas y te admiro, Simón. Tuviste el coraje y la valentía de reconocerte pecador. “Soy un hombre pecador”.
Tuviste el valor que pocos tienen. Porque todos preferimos excusarnos y culpar siempre a los demás.
Por no querer ver y enterarnos.
Por no querer responsabilizarnos.
Por no querer comprometernos.
Por no querer meternos en líos.
Por no vernos en nuestra verdad.
Saber aceptar nuestra responsabilidad es el camino para la renovación de nosotros y del mundo y la sociedad. Donde no hay culpables no hay responsables.
Ahora es cuando más necesitas de la mano de Jesús para levantarte.
Ahora es cuando más necesitas de su amor para sanarte.
Ahora es cuando más necesitas de él para sanar tu corazón.
Sentirse pecador es sentirse cada vez más necesitado de Dios.
Porque sólo El es capaz de sacarnos de nuestras miserias y debilidades.
Sentirse pecador significa que es precisamente ahora cuando más necesitamos de la misericordia que nos salva.
Es precisamente cuando te sientes pecador que Jesús te hace la invitación de tu vida: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
Cuando te sientes pecador, es cuando Dios se cuela por esa rendija en tu corazón y se te mete hasta dentro.
Sentirte pecador no aleja a Dios de tu vida, como cuando el hijo se siente enfermo no aleja a la mamá y al papá sino que los acerca más a ti.
Sentirse uno pecador es captar la mirada de Dios sobre nosotros.
No olvidemos que fue precisamente cuando “nosotros éramos pecadores que Dios decidió enviar a su Hijo al mundo”.
Pero cuando nos reconocemos pecadores ya hemos emprendido el camino de regreso.
Cuando nos reconocemos pecadores es cuando estamos más necesitados de la gracia.
Cuando nos sentimos pecadores es cuando mejor comprendemos las debilidades de los demás sin escandalizarnos de ellos.
Cuando nos sentimos pecadores recién entonces comenzamos a abrirnos a la esperanza de Dios.
El que se siente pecador, ahí mismo comienza a cambiar y se pone en el camino de ser santo. Porque los santos no son los que nunca han pecado, sino los que siempre ha sabido levantarse.
Señor: Muchas veces he sentido la tentación de culpar de todo a los demás.
Muchas veces he sentido la tentación de consider como malos a los otros.
Muchas veces he sentido la tentación de creerme el único que tiene la verdad.
Claro que no quiero ser pecador, pero para ello dame una conciencia clara de mis infidelidades.
Claro que quisiera ser santo. Pero para ello necesito que tú me sanes por dentro.
No, Señor, no te alejes de mí cuando te haya fallado, porque es entonces cuando más te necesito.
Cuando me veas caído que cuente siempre con tu mano para levantarme.



























