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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

viernes, 11 de febrero de 2011

PARA TÍ, ENFERMO/A.



«Mucho te ama Jesús cuando te envía tales pruebas -escribía Santa Teresita del Niño Jesús- A quien ama más, da más pruebas, y a quien ama menos, le da menos». Yo te digo, amigo enfermo, ¿a quién ha amado y ama Dios más que a Jesús? Pues a él le dio el mayor sufrimiento que persona humana padecerá sobre la tierra, pues le hizo «varón de dolores».
¿Qué opinaba la misma Santa sobre el dolor y el sufrimiento?: «Con el dolor se salvan muchas almas. Se salvan más almas con el dolor que con los más brillantes sermones»... «Mientras más intenso es el dolor y menos se muestra a los ojos de las criaturas, tanto más os hace sonreir, oh Dios mío». «Los sufrimientos nos vuelven más buenos e indulgentes con los demás, porque el sufrimiento nos acerca más a Dios». Una de las ventajas del sufrimiento con amor es que madura a la persona y la capacita para comprender a los demás. El sufrimiento es, de hecho, el gran altavoz del que se suele servir Dios para dejarse sentir como Padre. «Al enfrentarme con la perfección he visto que para llegar a ser santo era necesario sufrir mucho». Tanto en salud como en enfermedad esta es la voluntad de Dios: nuestra santificación.
Mejor es sufrir por Dios que hacer milagros. Para hacer milagros quizás no se necesite un amor tan puro como para ofrecer a diario, a Dios, una enfermedad, que nos es misteriosa. Tienes que aprender a padecer. También el padecer es un arte y como todo arte tiene sus leyes de aprendizaje. No debes sufrir mucho, sino saber sufrir. De esta manera sufrirás menos y mejor. He aquí las tres claves para aprender el arte del padecer o sufrir: sufrir con paciencia, con oración y con amor por Jesús. Si puedes sufrir en silencio y con amor, grande será tu perfección. Pero tampoco exageres. También es humano y cristiano comunicar amablemente la intensidad del sufrimiento.
Que tu enfermedad o sufrimiento no te hagan perder la calma, la paz. Para ello ten presente el papel que Dios ha asignado al sufrimiento, después que su Hijo predilecto lo tomó sobre sí: ser instrumento certero de redención y santificación individual y eclesial. Tú eres discípulo de Jesús si tomas tu cruz, tu enfermedad y le sigues, si con tu cruz diaria también sigues redimiendo al mundo. Cristo tiene muchos que quieren trabajar por Él, pero pocos que quieren sufrir por Él y con Él.


Caminito de mi escuela.


Caminito de mi escuela
te quisiera preguntar,
una pregunta difícil
que no sé qué contestar.
Caminito de dos puntas
no sé cuál me gusta más,

porque en una está la escuela,

y en la otra mi mamá.



jueves, 10 de febrero de 2011

"Pero yo os digo"


“Antes se os dijo, pero yo os digo”. Una afirmación de gran actualidad para cuantos vivimos hoy ese relativismo de la vida y de la verdad. Jesús hacía relación al Antiguo Testamento y la novedad del Nuevo. Pero que nosotros pudiéramos traducirlo hoy: “El mundo os dice, pero yo os digo”.
El mundo os dice: “hay que sacarle jugo a la vida”. Pero yo os digo: “sed vida”.
El mundo os dice: “Joven, disfruta de la vida mientras puedas”. Pero yo os digo: “Jóvenes no hagáis caso a quienes os quiere achatar con la vulgaridad”.
El mundo os dice: “sube a cómo dé lugar”. Pero yo os digo: “yo estoy con los de abajo”.
El mundo os dice: “el poder es lo que vale”. Pero yo os digo: “que el poder corrompe y crea divisiones”.
El mundo os dice: “Aprovéchate del que puedas”. Pero yo os digo: “sólo es servicio hace más humanos a los hombres”.
El mundo os dice: “Dios es un aguafiestas”. Pero yo os digo: “Dios es la fiesta de la vida”.
El mundo os dice: “En política todo vale”. Pero yo os digo: “la política sin la verdad no vale”.
El mundo os dice: “Disfrutemos de la vida que es la única que tenemos”. Pero yo os digo: “Sólo la vida eterna será la plenitud de la felicidad”.
El mundo os dice: “Todo el mundo miente”. Pero yo os digo: “Vivid en la verdad”.
El mundo os dice: “Tú pásalo bien y olvídate del resto”. Pero yo os digo: “Sólo quien se preocupa del necesitado tendrá la vida”.
El mundo os dice: “El placer es lo que vale”. Pero yo os digo: “Mi gozo os dejo, no como el que da el mundo”.
El mundo os dice: “Dios es un ídolo inventado por la religión”. Pero yo os digo: “Los verdaderos ídolos son el poder, la riqueza y el éxito”.
El mundo os dice: “Los viejos son un estorbo”. Pero yo os digo: “Los viejos son también hijos de Dios”.
El mundo os dice: “La Iglesia está desfasada y anticuada”. Pero yo os digo: “La Iglesia con todas sus debilidades es mi Iglesia y mi sacramento de salvación”.
El mundo os dice: “La fe es de los ignorantes”. Pero yo os digo: “La fe es un don que Dios concede a los débiles y pequeños”.
El mundo os dice: “El importante soy yo”. Pero yo os digo: “Los más importantes son los otros, sobre todo los débiles”.
El mundo os dice: “Enriquécete aunque sea robando a los indefensos, pagándoles menos de lo que es justo”. Pero yo os digo: “La riqueza que robas a tu hermano pertenece a los pobres”.
El mundo os dice: “Si encuentras algo mejor, pide el divorcio”. Pero yo os digo: “El matrimonio es un amor indisoluble”.
El mundo os dice: “Ya no existe el pecado”. Pero yo os digo: “Que el pecado te destruye y te impide ser lo que Dios quiere de ti”.
El mundo os dice: “A los emigrantes hay que echarlos fuera, porque estorban”. Pero yo os digo: “Yo también fui emigrante y sé lo que es vivir fuera de su propia tierra”.
El mundo os dice: “Hay guerras buenas y justificadas”. Pero yo os digo: “Toda guerra es mala”.
El mundo os dice: “Eres libre, haz lo que quieras”. Pero yo os digo: “La verdadera libertad es responsabilidad en la verdad”.
El mundo os dice: “El sexo es para disfrutarlo”. Pero yo os digo: “El sexo es un diálogo de amor y de generosa entrega al otro”.
El mundo os dice: “El no nacido no tiene derecho a la vida, se le puede abortar”. Pero yo os digo: “alguna vez tú y yo fuimos unos concebidos no nacidos y alguien nos respetó nuestro derecho a nacer”.
El mundo os dice: “La infidelidad es una canita al aire”. Pero yo os digo: “La infidelidad es una traición al amor porque obliga a vivir en el engaño y la mentira”.
El mundo os dice: “Lo importante es que el otro no se entere”. Pero yo os digo: “podrás traicionar tu conciencia pero no suprimirla”.
El mundo os dice: “Sé como todos y no llames la atención”. Pero yo os digo: “No seas menos de lo que puedes ser”.
El mundo os dice: “El perdón es de los débiles y cobardes”. Pero yo os digo: “El perdón requiere de gran valentía y es la gran expresión del amor”.
El mundo os dice: “Los pobres y mendigos ensucian la ciudad”. Pero yo os digo: “Los pobres son la riqueza de la Iglesia”.
El mundo os dice: “Los malos no merecen ser amados”. Pero yo os digo: “los malos también pueden ser buenos y algún día haré fiesta por su conversión”.
¿A quién quieres escuchar? Tienes muchas opciones. O escuchas lo que dice el mundo o lo que digo yo. O vives según el mundo o vives según mis criterios. Lo que no me gustaría es que pretendas vivir todo a medias. Quien cabalga sobre dos caballos termina entre las patas.
Clemente Sobrado C. P.www.iglesiaquecamina.com
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¿A quién amamos?


Hablamos mucho del amor. Pero ¿qué es para nosotros el amor? ¿A quién amamos? Porque el amor que pone medidas, no es amor. El amor selectivo, no es amor. El amor que excluye, no es amor. El amor o es universal o no es verdadero amor. El amor no necesita que alguien merezca ser amado. La amistad puede ser selectiva. Pero no el amor.
Por eso mismo Dios ama a todos, buenos y malos.
La violencia es desamor.
La venganza trata de expresar el poder.
La exclusión habla de corazones de recortados.
La selección habla de corazones estrechos.
Mientras el amor universaliza, la violencia y la venganza estrecha el horizonte de la humanidad.
El amor es capaz fortalecer y de dar vida incluso en los momentos más difíciles, incluso cuando uno es tratado injustamente.
Quiero copiarte la experiencia del psiquiatra Viktor Frank desde el campo de concentración. Los campos nazis no eran precisamente espacios para despertar el amor en el corazón humano, sino deseos de venganza, que era lo que en el fondo sentía también Frank. Tomo el texto del librito Maktub de Paulo Coelho:
“… en medio del castigo humillante, un preso dijo: “¡Ah, qué vergüenza si nuestras mujeres nos viesen así!” El comentario me hizo recordar el rostro de mi esposa y, en el mismo instante, me sacó de aquel infierno. La voluntad de vivir volvió, diciéndome que la salvación del hombre es para y por el amor.
Allí estaba yo, en medio del suplicio y, aún así, capaz de entender a Dios, porque podía contemplar mentalmente el rostro de mi amada.
El guardia nos mandó pasar a todos, pero no obedecí, porque no estaba en el infierno en aquel momento. Aunque no pudiese saber si mi mujer estaba viva o muerta, eso no cambiaba nada. Contemplar mentalmente su imagen me devolvió la dignidad y la fuerza. Incluso cuando se lo quitan todo, un hombre aún tiene la bienaventuranza de recordar el rostro de quien ama, y esto salva”.
La venganza, el “ojo por ojo” no soluciona problema alguno y agrava más la situación. La venganza es como la herida que se raspa y se va agrandando cada día. Las ofensas y las injusticias solo tienen una respuesta: Amar a pesar de todo.
Me viene a la mente aquello del famoso escritor José María Gironella quien, en plena guerra civil española, viviendo en Gerona, sintió que peligraba su vida. No tomó las amas para defenderse, aunque fuese, como suele decirse “en legítima defensa”. El 6 de diciembre de 1936, decidió huir por los montes a Francia. En la frontera, los gendarmes franceses lo detuvieron y revisan todos sus bolsillos. Y cuál fue su sorpresa cuando los gendarmes encuentran en el bolsillo del pantalón un papelito muy pequeño que ni él sabía que estaba allí. Su padre Don Joaquín, a escondidas, le había escrito: “Hijo, no mates a nadie”.
Don Joaquín, comenta Martín Descalzo, sabía lo que era la verdad: “matar es más mortal que morir. Se mueren mucho más los que matan que los que caen muertos” Y añade: “Don Joaquín quería que su hijo volviera, pero no quería que regresara con el alma muerta”.
Porque cuando alguien mata siempre mueren dos: el que mata y el que ha caído muerto.
Jesús conocía muy bien el corazón humano. Y conocía también la antigua ley del “ojo por ojo”. Pero no sólo conocía el corazón humano capaz de llenarse de odio, de rencor y resentimiento y de venganza. También conocía que, cuando se ha descubierto el amor de Dios, el corazón humano es capaz de amar incluso a quienes han sido o son un peligro para él.
Víctor Frank cambió su corazón con el simple recordar el semblante de su esposa que ni siquiera sabía si estaba viva o muerta. Pero abrió su corazón a la vida y a la esperanza y al amor.
Por algo Jesús, cuando nos pide una actitud distinta a la violencia, a la venganza, a la selectividad, y nos propone el amor a todos, sabía que cuando el creyente es capaz de comprender aquello de “tanto amó Dios al mundo que entregó a su propio Hijo”, nos propone el ideal de Dios, aparentemente un ideal imposible: “Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”. Olvidémonos de las mejillas. Y vayamos al fondo del Evangelio y del corazón humano: el amor, y un amor universal como es el amor de Dios. Sólo así, y no a bofetadas, podremos crear ese mundo nuevo que se llama “Reino de Dios”.
Clemente Sobrado C. P.www.iglesiaquecamina.com
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Pero yo os digo



“Antes se os dijo, pero yo os digo”. Una afirmación de gran actualidad para cuantos vivimos hoy ese relativismo de la vida y de la verdad. Jesús hacía relación al Antiguo Testamento y la novedad del Nuevo. Pero que nosotros pudiéramos traducirlo hoy: “El mundo os dice, pero yo os digo”.
El mundo os dice: “hay que sacarle jugo a la vida”. Pero yo os digo: “sed vida”.
El mundo os dice: “Joven, disfruta de la vida mientras puedas”. Pero yo os digo: “Jóvenes no hagáis caso a quienes os quiere achatar con la vulgaridad”.
El mundo os dice: “sube a cómo dé lugar”. Pero yo os digo: “yo estoy con los de abajo”.
El mundo os dice: “el poder es lo que vale”. Pero yo os digo: “que el poder corrompe y crea divisiones”.
El mundo os dice: “Aprovéchate del que puedas”. Pero yo os digo: “sólo es servicio hace más humanos a los hombres”.
El mundo os dice: “Dios es un aguafiestas”. Pero yo os digo: “Dios es la fiesta de la vida”.
El mundo os dice: “En política todo vale”. Pero yo os digo: “la política sin la verdad no vale”.
El mundo os dice: “Disfrutemos de la vida que es la única que tenemos”. Pero yo os digo: “Sólo la vida eterna será la plenitud de la felicidad”.
El mundo os dice: “Todo el mundo miente”. Pero yo os digo: “Vivid en la verdad”.
El mundo os dice: “Tú pásalo bien y olvídate del resto”. Pero yo os digo: “Sólo quien se preocupa del necesitado tendrá la vida”.
El mundo os dice: “El placer es lo que vale”. Pero yo os digo: “Mi gozo os dejo, no como el que da el mundo”.
El mundo os dice: “Dios es un ídolo inventado por la religión”. Pero yo os digo: “Los verdaderos ídolos son el poder, la riqueza y el éxito”.
El mundo os dice: “Los viejos son un estorbo”. Pero yo os digo: “Los viejos son también hijos de Dios”.
El mundo os dice: “La Iglesia está desfasada y anticuada”. Pero yo os digo: “La Iglesia con todas sus debilidades es mi Iglesia y mi sacramento de salvación”.
El mundo os dice: “La fe es de los ignorantes”. Pero yo os digo: “La fe es un don que Dios concede a los débiles y pequeños”.
El mundo os dice: “El importante soy yo”. Pero yo os digo: “Los más importantes son los otros, sobre todo los débiles”.
El mundo os dice: “Enriquécete aunque sea robando a los indefensos, pagándoles menos de lo que es justo”. Pero yo os digo: “La riqueza que robas a tu hermano pertenece a los pobres”.
El mundo os dice: “Si encuentras algo mejor, pide el divorcio”. Pero yo os digo: “El matrimonio es un amor indisoluble”.
El mundo os dice: “Ya no existe el pecado”. Pero yo os digo: “Que el pecado te destruye y te impide ser lo que Dios quiere de ti”.
El mundo os dice: “A los emigrantes hay que echarlos fuera, porque estorban”. Pero yo os digo: “Yo también fui emigrante y sé lo que es vivir fuera de su propia tierra”.
El mundo os dice: “Hay guerras buenas y justificadas”. Pero yo os digo: “Toda guerra es mala”.
El mundo os dice: “Eres libre, haz lo que quieras”. Pero yo os digo: “La verdadera libertad es responsabilidad en la verdad”.
El mundo os dice: “El sexo es para disfrutarlo”. Pero yo os digo: “El sexo es un diálogo de amor y de generosa entrega al otro”.
El mundo os dice: “El no nacido no tiene derecho a la vida, se le puede abortar”. Pero yo os digo: “alguna vez tú y yo fuimos unos concebidos no nacidos y alguien nos respetó nuestro derecho a nacer”.
El mundo os dice: “La infidelidad es una canita al aire”. Pero yo os digo: “La infidelidad es una traición al amor porque obliga a vivir en el engaño y la mentira”.
El mundo os dice: “Lo importante es que el otro no se entere”. Pero yo os digo: “podrás traicionar tu conciencia pero no suprimirla”.
El mundo os dice: “Sé como todos y no llames la atención”. Pero yo os digo: “No seas menos de lo que puedes ser”.
El mundo os dice: “El perdón es de los débiles y cobardes”. Pero yo os digo: “El perdón requiere de gran valentía y es la gran expresión del amor”.
El mundo os dice: “Los pobres y mendigos ensucian la ciudad”. Pero yo os digo: “Los pobres son la riqueza de la Iglesia”.
El mundo os dice: “Los malos no merecen ser amados”. Pero yo os digo: “los malos también pueden ser buenos y algún día haré fiesta por su conversión”.
¿A quién quieres escuchar? Tienes muchas opciones. O escuchas lo que dice el mundo o lo que digo yo. O vives según el mundo o vives según mis criterios. Lo que no me gustaría es que pretendas vivir todo a medias. Quien cabalga sobre dos caballos termina entre las patas.
Clemente Sobrado C. P.www.iglesiaquecamina.com
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Dios es el mejor psicólogo.

Biblia en lenguaje sencillo.



Muchas personas buscamos consejos para vivir mejor y disfrutar de una vida feliz alrededor de nuestros seres queridos.
Lo que nos sorprende de la Biblia es que en ella se encuentran todos estos consejos y enseñanzas para que vivamos una vida plena y llena de las bendiciones de Dios en cuanto a nuestras relaciones interpersonales.

Y si todavía tienemos dudas, miremos lo que nos aconseja el apóstol Pedro:

"Si alguien les hace algo malo, no hagan ustedes lo mismo, y si alguien los insulta, no contesten con otro insulto. Al contrario, lo que deben hacer es pedirle a Dios que bendiga a esas personas, porque Él los eligió a ustedes para que reciban bendición".

Porque, como dice la Biblia:
"Los que de todo corazón deseen vivir y ser felices, deben cuidarse de no mentir y de no hablar mal de otros".
(1 Pedro 3: 9-10).

Y el autor de Efesios, nos aconseja lo siguiente:
"Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal.
Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo".
(Efesios 4: 31-32).

A veces se escucha a gente envenenada por el rencor y la bronca por cosas que le han hecho otras personas... ¿Es que acaso se olvidan de TODO lo que Dios les perdonó a ellos mismos?

¡Cuántas veces Dios nos perdona una y otra vez los mismos pecados!

Esto nos recuerda la historia del rey que le perdona una deuda impagable a uno de sus siervos, y éste al encontrarse con uno de sus compañeros que le debía algunas monedas, le exigió que le pagara sin tener misericordia.
(Mateo 18: 21-35).

¿Cuál es nuestra actitud cuando nos hacen daño?
¿Olvidamos la misericordia que Dios tuvo con nosotros?

Recordemos que Dios es el mejor sicólogo; y si Él nos manda que hagamos estas cosas, es porque sabe que es lo mejor para nosotros.

Guardar  rencor, no perdonar, odiar y todo ese tipo de sentimientos a quienes más lastima es a nosotros mismos.

Así que, hoy simplemente "no nos dejemos vencer por el mal. Al contrario, triunfemos sobre el mal haciendo el bien".
(Romanos 12: 21).

Queridos amigos/as les dejo en la mejor compañía, la de Jesús, y les deseo pasen un:



Mensajes desde el Cielo





























miércoles, 9 de febrero de 2011

El canto del pájaro VI.

Esta entrada pertenece al apartado:
"CUENTOS PARA DESPERTAR".


ABANDONA TU NADA:

"Pensaba que era de vital importancia ser pobre y austero.
Jamás había caído en la cuenta de que lo vitalmente importante  era renunciar al "ego"; que el "ego" engorda tanto con lo santo como con lo mundano, con la pobreza como con la riqueza, con la austeridad como con el lujo.
No hay nada de lo que no se sirva el "ego" para hincharse.

De tu nada puedes hacer una auténtica posesión y llevar contigo tu renuncia como un trofeo.

No abandones tus posesiones. Abandona tu "ego".


IDEOLOGÍA.

Es abrumador lo que se puede leer acerca de la crueldad del hombre para con sus semejantes.

El hombre no es cruel por naturaleza. Se hace cruel cuando es infeliz...
o cuando se entrega a una ideología.

Una ideología contra otra; un sistema contra otro; una religión contra otra.
Y en medio, el hombre, que es aplastado.

Los hombres que crucificaron a Jesús probablemente no eran crueles.
Es muy posible que fueran tiernos maridos y padres cariñosos, que llegaron a ser capaces de grandes crueldades para mantener un sistema, una ideología o una religión.

Si las personas religiosas hubieran seguido siempre el instinto de su corazón, en lugar de seguir la lógica de su religión, se nos habría ahorrado asistir a espectáculos como la quema de herejes o el de millones de personas inocentes asesinadas en guerras libradas en nombre de la religión y del mismo Dios.

Si tienes que escoger entre el dictado de un corazón compasivo y las exigencias de una ideología, rechaza la ideología sin dudarlo un momento.
La compasión no tiene ideología.


CAMBIAR YO PARA QUE CAMBIE EL MUNDO.


El sufí Bayazid dice acerca de sí mismo:
"De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios:
"Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo".

A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transformé mi oración y comencé a decir:
"Señor, dame la gracia de transformar a cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho".

Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo estúpido que yo he sido. Mi única oración es la siguiente:
"Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo".

Si yo hubiera orado de este modo desde el principio, no habría malgastado mi vida.

Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad.
Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo".


LA VOZ DEL CANTANTE LLENA LA SALA.

Oído a la salida de un concierto:

- ¡Vaya un cantante! Su voz llenaba la sala.

- Es cierto. Varios de nosotros tuvimos que abandonar la sala para dejarle sitio.

-¡Curioso! Pueden ustedes conservar sus asientos, señoras y señores; la voz del cantante llenará la sala, pero no ocupará ningún espacio.


Oído en una sesión de orientación espiritual:

- ¿Cómo puedo amar a Dios tal como dicen las Escrituras?
¿Cómo puedo darle todo mi corazón?

-Primero debes vaciar tu corazón de todas las cosas creadas.

¡Engañoso!
No temas llenar tu corazón con las personas y las cosas que amas porque el amor de Dios no ocupará espacio en tu corazón, del mismo modo que la voz del cantante no ocupa espacio en la sala de conciertos.

El amor no es como una hogaza de pan.
Si doy un pedazo de la hogaza, me quedará menos pan que ofrecer a los demás.

Puedes amar a tu madre con todo tu corazón; y a tu esposa; y a cada uno de tus hijos.
Lo asombroso es que el dar todo tu corazón a una persona no te obliga a dar menos a otra.
Al contrario, cada una de ellas recibe más.
Si sólo amas a tu amigo y a nadie más, de hecho lo que le ofreces es un corazón bastante pobre.
Tu amigo saldrá ganando si ofreces también tu corazón a los demás.


Dios saldría perdiendo si insistiera en que le entregaras tu corazón únicamente a Él.
Regala tu corazón a otros:  a tu familia a tus amigos... y Dios saldrá ganando cuando le ofrezcas a Él todo tu corazón.

Amar a Dios con todo el corazón significa hacer propias las célebres palabras de Dag Hammaskjold:
Por todo lo que ha sido, gracias. A todo lo que ha de ser, sí.

Esto es lo que únicamente puede darse a Dios.
En este terreno Dios no tiene rival.
Y comprender que en esto consiste amar a Dios significa, al mismo tiempo, comprender que amar a Dios no es obtáculo para amar incondicional, tierna y apasionadamente a los amigos.

Dios conserva un dominio indiscutible sobre tu corazón, prescindiendo del número de personas que quepan en él.
Tampoco es obstáculo para Dios la presencia de dichas personas.
La única amenaza podría venir de un intento, por parte de esas personas, de desvirtuar el "sí" incondicional que tú pronuncias a todos los planes que Dios pueda tener acerca de tu vida.

(Cada uno de estos cuentos tiene que ver con uno mismo, no con cualquier otra persona).


martes, 8 de febrero de 2011

Bronquitis.

Bronquitis aguda y crónica

Por Juan Pablo Duarte

 



Univision Online
La bronquitis es una enfermedad muy familiar, principalmente para los niños.


Las bronquitis, un término muy familiar entre las personas, suele ser de dos tipos: agudas y crónicas. Las causas y desarrollo de cada una de ellas es diferente y su tratamiento también.

Las funciones de los bronquios

El árbol respiratorio está conformado por la tráquea, y una serie de ramificaciones llamadas bronquios, bronquíolos y alvéolos. Cada uno de ellos tiene funciones y características propias.


Los alvéolos por ejemplo, son los encargados de retener el aire inspirado mientras se produce el paso del oxígeno a la sangre.


Los bronquíolos son ramificaciones finas que permiten el paso del aire de bronquios a alvéolos.


Los bronquios son tubos medianamente gruesos que sirven como canales primarios de distribución del aire a los pulmones. Están recubiertos por una capa de células de diferentes tipos, unas como formadoras de moco y otras con una serie de cilios o ?pelos? en su superficie que moviliza este moco hacia el exterior.
La función principal es ?atrapar? minúsculas partículas para que no lleguen a los alvéolos y se depositen allí.

En la enfermedad: Juan Pablo II





Juan Pablo II:

"Vosotros tenéis un puesto importante en la Iglesia, si sabéis interpretar vuestra situación difícil a la luz de la fe y si, bajo esta luz, sabéis vivir vuestra enfermedad con corazón generoso y fuerte.
Cada uno de vosotros puede entonces afirmar con San Pablo:
"Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo, a favor de su Cuerpo que es la Iglesia".
(Col 1, 24).


Querido hermano/a,  enfermo/a,  si alguien o algo te hace pensar que has llegado al final del camino, ¡no le creas!
Si conoces el Amor eterno que te ha creado, sabes también que, dentro de ti, hay un alma inmortal.
Existen varias estaciones en la vida; si acaso sientes que llega el invierno, quiero que sepas que esta no puede ser la última estación, porque la última será la primavera: la primavera de la resurrección.
La totalidad de tu vida se extiende infinitamente más allá de sus fronteras terrenas: prevé el Cielo".


lunes, 7 de febrero de 2011

"Vísteme Señor de fiesta".


Por Emma-Margarita R.A.-Valdés.
(Del libro "Versos de amor y gloria").
(Biblioteca de autores cristianos. BAC).

Las citas de la Biblia que se incluyen, deben ser tenidas en cuenta para completar la interpretación del poema, pues aportan otros significados.

(Mt 22: 1-14;   Jn 3,5;   1 Co 10, 1-6;  11, 23-26;  
Lv 20, 26;  Ro 12,1;  Ap 22,1; etc.)

Esta poesía, en su conjunto, representa el Sacramento del Matrimonio, tomando como base la parábola de los invitados a la boda. Aquí la invitada a la boda es el alma del contrayente:
"Vísteme, Señor, para las bodas".
Además, siguiendo los Sacramentos, es una alegoría del ritual de la vida:
nacimiento-madurez-reconciliación-alimento-matrimonio-encuentro y entrega- resurrección.


Esta composición de cinco estrofas contiene los siete Sacramentos de la doctrina cristiana.

La primera estrofa representa el Sacramento del Bautismo purificador del pecado original, hace que el alma sea partícipe de la gracia divina, de los dones sobrenaturales, y heredera del cielo: "Venciste mi tormenta...aguas luminosas...heredera de tu Reino..."

¡VÍSTEME, SEÑOR, PARA LAS BODAS"!

1ª Estrofa:

"Venciste mi tormenta
con relámpagos de aguas luminosas
y me hiciste heredera de tu Reino.
Testamento de espigas
en mis áridas tierras despobladas.
La voz del infinito,
oculta en las estelas del secreto,
me reveló el futuro que mana de la roca:
cantaré amaneceres en los pinos
tendré enjambres de miel con aroma de albahaca
y adornarán mi pecho
ramilletes de soles verticales.


2ª Estrofa:

La segunda estrofa refleja el Sacramento de la Penitencia, el pecado, el reconocimiento de la culpa, el arrepentimiento, la manifestación de la falta y el propósito del bien:
"Las ráfagas de umbría...rompí el plan sagrado...brilla tu senda..."

Las ráfagas de umbría
en mi éxodo febril hacia la noche,
me izaron sobre efímeras espumas,
amargos barrizales secaron mi corriente.
Fui visión de ciprés en la aurora fugaz.
Y rompí el plan sagrado
por viejas cicatrices de mi arcilla.
Pero hoy brilla tu alcorce en las cañadas
llamándome a esponsales.


3ª Estrofa:

La tercera estrofa recoge la liturgia eucarística. Plegaria eucarística:
"¡Vísteme de inocencia..."

Prefacio, pórtico de entrada:
"Me acercaré a tu pórtico".

Epíclesis, invocación:
"Invocaré tu nombre".

Relato de la Institución de la Eucaristía:
"Recordaré tu tiempo".

Proclamación de Jesús como Salvador:
"Volaré con tus alas de paloma".

Anámnesis:
"Me enlazaré en tus brazos extendidos".

Ofrecimiento e intercesiones:
"Creceré dulce espiga de tu siembra".

Doxología, glorificación:
"Proclamaré la gloria de tu eterno banquete".

Comunión:
"A la tercera copa brindaré".
(En el ritual judío la copa de la bendición era la tercera de la cena).
Esta estrofa también representa el Sacramento del Orden, la consagración a Dios:
"Creceré dulce espiga de tu siembra...Volaré con tus alas de paloma...".

¡Vísteme de inocencia
para el blanco banquete de tus bodas!.
Me acercaré a tu pórtico e invocaré tu nombre;
mi humilde golondrina perdida en el paisaje
volará con tus alas de paloma;
recordaré tu tiempo sobre el altar del mundo,
me enlazaré en tus brazos extendidos;
creceré espiga fértil de tu siembra;
a la tercera copa brindaré
con el mágico zumo de tu vid;
proclamaré la gloria de tu eterno banquete.


4ª Estrofa:

La cuarta estrofa corresponde al Sacramento de la Confirmación:
"Maduran las semillas...Confirman tus dones celestiales...".

Maduran las semillas
con el agua cautiva de tu amor,
líquida arquitectura de templos sumergidos
desde el día angular de barro y piedra.
Esplenden las fontanas
que confirman tus dones inmutables,
y un éxtasis que fluye hacia el mar vespertino
me anuncia un despertar de ríos vagabundos.


5ª Estrofa:

La quinta estrofa corresponde al Sacramento de la Unción, que lleva a la resurrección:
"Revistes...mi tallo descarnado...Cantaré amaneceres..."

Si me invitas, Rey mío,
y me revistes de níveas azucenas
mi tallo descarnado,
cantaré amaneceres en los pinos,
tendré enjambres de miel con aroma de albahaca
y adornarán mi pecho
ramilletes de flores verticales".


domingo, 6 de febrero de 2011

¿De quién es la culpa?

Por fin un pescador

Simón Pedro, tuviste el coraje y la valentía de reconocerte pecador. (Foto: Flickr Bachmont)

Simón Pedro,
 tuviste el coraje y la valentía
de reconocerte pecador.
(Foto: Flickr Bachmont)

Por fin me encuentro con alguien que se reconoce pecador, porque hasta ahora todo el mundo es inocente. Desde que Freud trató de liberarnos de todo sentido de culpabilidad y borró la conciencia y desde que Marx hizo responsables de todos los males a las estructuras, ya nadie se siente pecador y responsable.
¿Que los hijos se hacen “adictos”? La culpa la tienen los padres.
¿Que los matrimonios se disuelven demasiado pronto? La culpa la tiene la cultura actual.
¿Que hay pobres en el mundo? La culpa no es mía sino de los países ricos.
¿Que los niños se mueren de hambre? Me declaro inocente, de eso que responda el Estado.
¿Que la gente miente mucho? Soy inocente. Todos lo hacen.
¿Que la Iglesia anda mal? Ah, de eso que responda el Papa, los Obispos y los curas.
¿Que hay demasiada corrupción? A mí que me registren.
¿Qué el hijo no aprueba los exámenes? La culpa es de los profesores, no de él. El es un encanto de estudiante.
Como ven, ahora lo difícil es encontrar culpables, encontrar pecadores.
Lo más fácil es encontrar inocentes. “Yo no fui”.
Por eso, me gustas y te admiro, Simón. Tuviste el coraje y la valentía de reconocerte pecador. “Soy un hombre pecador”.
Tuviste el valor que pocos tienen. Porque todos preferimos excusarnos y culpar siempre a los demás.
Si fuésemos un poco más sinceros y honestos y responsables, tendríamos conciencia de que, de una manera u otra, todos somos responsables, todos somos culpables.
Por no querer ver y enterarnos.
Por no querer responsabilizarnos.
Por no querer comprometernos.
Por no querer meternos en líos.
Por no vernos en nuestra verdad.
Perder la conciencia y el sentido de responsabilidad puede ser hoy nuestro peor mal.
Saber aceptar nuestra responsabilidad es el camino para la renovación de nosotros y del mundo y la sociedad. Donde no hay culpables no hay responsables.
Lo que no me gusta de ti, querido Simón, es lo que luego dices: “apártate de mí”. Por favor, Simón, ¿no te das cuenta de que es precisamente ahora cuando lo necesitas más cerca de ti?
Ahora es cuando más necesitas de la mano de Jesús para levantarte.
Ahora es cuando más necesitas de su amor para sanarte.
Ahora es cuando más necesitas de él para sanar tu corazón.
Sentirse pecador es sentirse cada vez más necesitado de Dios.
Porque sólo El es capaz de sacarnos de nuestras miserias y debilidades.
Sentirse pecador significa que es precisamente ahora cuando más necesitamos de la misericordia que nos salva.
¿Te das cuenta de que Jesús no te llamó cuando te sentías bueno e inocente?
Es precisamente cuando te sientes pecador que Jesús te hace la invitación de tu vida: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
Cuando te sientes pecador, es cuando Dios se cuela por esa rendija en tu corazón y se te mete hasta dentro.
Sentirte pecador no aleja a Dios de tu vida, como cuando el hijo se siente enfermo no aleja a la mamá y al papá sino que los acerca más a ti.
Sentirse uno pecador es captar la mirada de Dios sobre nosotros.
No olvidemos que fue precisamente cuando “nosotros éramos pecadores que Dios decidió enviar a su Hijo al mundo”.
Dios no nos quiere pecadores, eso es claro. Dios nos quiere a todos santos.
Pero cuando nos reconocemos pecadores ya hemos emprendido el camino de regreso.
Cuando nos reconocemos pecadores es cuando estamos más necesitados de la gracia.
Cuando nos sentimos pecadores es cuando mejor comprendemos las debilidades de los demás sin escandalizarnos de ellos.
Cuando nos sentimos pecadores recién entonces comenzamos a abrirnos a la esperanza de Dios.
El que se siente pecador, ahí mismo comienza a cambiar y se pone en el camino de ser santo. Porque los santos no son los que nunca han pecado, sino los que siempre ha sabido levantarse.

Oración

Señor: Muchas veces he sentido la tentación de culpar de todo a los demás.
Muchas veces he sentido la tentación de consider como malos a los otros.
Muchas veces he sentido la tentación de creerme el único que tiene la verdad.
Claro que no quiero ser pecador, pero para ello dame una conciencia clara de mis infidelidades.
Claro que quisiera ser santo. Pero para ello necesito que tú me sanes por dentro.
No, Señor, no te alejes de mí cuando te haya fallado, porque es entonces cuando más te necesito.
Cuando me veas caído que cuente siempre con tu mano para levantarme.
Clemente Sobrado C. P.

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