"Ventana abierta"
El pasado 29 de junio era asesinado en el pueblo de Zémio, en el Este de la República Centroafricana, el padre Crépin Martial Monga
El dolor y el luto golpean nuevamente a
la Iglesia misionera tras el brutal asesinato del Padre Crépin Martial Monga,
vicario de la parroquia de San Juan Bautista en Zémio, perteneciente a la
Diócesis de Bangassou en la República Centroafricana.
El fiel sacerdote fue asesinado a tiros frente
a su propia casa parroquial, en una región severamente asolada por la violencia
de grupos armados, milicias y tensiones étnicas que amenazan constantemente la
dignidad humana.
El Padre Monga era ampliamente conocido y respetado
por su entrega pastoral y por coordinar el Comité Local para la Paz y la
Reconciliación. En una zona marcada por graves crisis humanitarias y disputas
territoriales, el presbítero asumió con profunda valentía evangélica el papel
de mediador para proteger a la población civil y fomentar la cohesión social.
Su cobarde asesinato representa una pérdida devastadora para las comunidades
locales que veían en él una voz de esperanza y un refugio seguro.
Desde el Simposio de Conferencias Episcopales
de África y Madagascar expresaron su profundo pesar ante esta tragedia. Los
obispos de la región calificaron el hecho como una pérdida inconmensurable y
elogiaron el compromiso inquebrantable del sacerdote con el diálogo.
La Iglesia local despidió sus restos mortales en la Catedral de San Pedro Claver, reafirmando que el testimonio del Padre Monga permanece como una semilla de paz y fidelidad a Cristo en las tierras que más sufren.
Ahora descansa en el cementerio de Bangassou, junto a los misioneros que llevaron en los últimos cien años el Evangelio a este corazón de África.
D.E.P.


No hay comentarios:
Publicar un comentario