"Ventana abierta"
El recuerdo de la madre siempre es tranquilizador, pero cuando esta Madre es María, la paz inunda nuestra alma, la sonrisa aflora a nuestros labios, la alegría penetra a nuestra vida. Piensa, pues, con frecuencia en María, tenla presente en todos los momentos de tu vida, invócala sobre todo en los tramos más difíciles y comprometidos.
SI VAS CON ELLA, NO PERDERÁS EL RUMBO
ÁNGELUS
LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA
La imagen de María se nos sugiere siempre con los ojos entrecerrados y las manos recogidas en el pecho guardando la intimidad que con Dios tiene en su Inmaculado Corazón.
Pero también podemos pensar en María elevando sus ojos al cielo, como desprendiéndose de la tierra y aspirando a las cosas de las celestiales alturas.
Esa es la doble dimensión o vertiente que debe regir toda nuestra vida; la intimidad personal por la que gozamos de la presencia de Dios Uno y Trino en lo más recóndito de nuestro espíritu y la elevación de la oquedad de la tierra, anhelando siempre el azul de los cielos, la morada de Dios, el reino de María Inmaculada.
MADRE, QUE NOS DISTE AL ESPERADO DE LOS TIEMPOS, GUÍANOS EN LA BÚSQUEDA DE UN NUEVO AMANECER PARA LA TIERRA.
Padre Nuestro. . .
Ave María. . .
Gloria. . .
ORACIÓN A LA VIRGEN DE FÁTIMA
Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis
repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y
deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me
alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y
amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder
unirnos con Vos allí en el Cielo.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Madre mía también os pido por mis padres, para
que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que
viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Os pido de un modo especial por la conversión
de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten
los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la
vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria
Oh Madre mía, sé que escucharás, y me
conseguirás estas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que
tienes de tu Hijo Jesús. Amén.
¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tú mi
Madre!
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!
Nuestra Señora de Fátima.
Desde el 13 de mayo de 1917 la Sma. Virgen
María se apareció en seis ocasiones en Fátima (Portugal) a tres pastorcitos:
Lucía, Francisco y Jacinta. En un hermoso libro titulado "Memorias de
Lucía" (cuya lectura recomendamos) la que vio a la Virgen cuenta todos los
detalles de esas apariciones.
El 13 de mayo se produjo el siguiente diálogo:
- ¿De dónde es su merced? - Mi patria es el
cielo.
- ¿Y qué desea de nosotros? - Vengo a pedirles
que vengan el 13 de cada mes a esta hora (mediodía). En octubre les diré quién
soy y qué es lo que quiero.
- ¿Y nosotros también iremos al cielo? - Lucía
y Jacinta sí.
- ¿Y Francisco?
Los ojos de la aparición se vuelven hacia el
jovencito y lo miran con expresión de bondad y de maternal reproche mientras va
diciendo: - El también irá al cielo, pero antes tendrá que rezar muchos
rosarios.
Y la Sma. Virgen continuó diciéndoles:
- ¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos
para aceptar con generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen
y ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro Señor?
- Sí, Señora, queremos y aceptamos.
Con un gesto de amable alegría, al ver su
generosidad, les dijo:
- Tendrán ocasión de padecer y sufrir, pero la
gracia de Dios los fortalecerá y asistirá.
Segunda aparición: 13 de Junio de 1917.
La Sma. Virgen le dice a los tres niños:
"Es necesario que recen el rosario y aprendan a leer".
Lucía le pide la curación de un enfermo y la
Virgen le dice: "Que se convierta y el año entrante recuperará la
salud".
Lucía le suplica: "Señora: ¿quiere
llevarnos a los tres al cielo?".
- Sí a Jacinta y a Francisco los llevaré muy
pronto, pero tú debes quedarte aquí abajo, porque Jesús quiere valerse de ti
para hacerme amar y conocer. El desea propagar por el Inmaculado Corazón de
María al mundo la devoción al Inmaculado Corazón de María.
- ¿Y voy a quedarme solita en este mundo?
- ¡No hijita! ¿Sufres mucho? Pero no te
desanimes, que yo no te abandonaré. Mi corazón inmaculado será tu refugio y yo
seré el camino que te conduzca a Dios.
Tercera aparición: 13 de julio de 1917.
Ya hay 4,000 personas. Nuestra Señora les dice
a los videntes: "Es necesario rezar el rosario para que se termine la
guerra. Con la oración a la Virgen se puede obtener la paz. Cuando sufran algo
digan: ‘Oh Jesús, es por tu amor y por la conversión de los pecadores’".
La Virgen abrió sus manos y un haz de luz
penetró en la tierra y apareció un enorme horno lleno de fuego, y en él
muchísimas personas semejantes a brasas encendidas, que levantadas hacia lo
alto por las llamas volvían a caer gritando entre lamentos de dolor. Lucía dio
un grito de susto. Los niños levantaron los ojos hacia la Virgen como pidiendo
socorro y Ella les dijo:
¿Han visto el infierno donde van a caer tantos
pecadores? Para salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la devoción
al Corazón Inmaculado de María. Si se reza y se hace penitencia, muchas almas
se salvarán y vendrá la paz. Pero si no se reza y no se deja de pecar tanto,
vendrá otra guerra peor que las anteriores, y el castigo del mundo por sus
pecados será la guerra, la escasez de alimentos y la persecución a la Santa
Iglesia y al Santo Padre. Vengo a pedir la Consagración del mundo al Corazón de
María y la Comunión de los Primeros Sábados, en desagravio y reparación por
tantos pecados. Si se acepta lo que yo pido, Rusia se convertirá y vendrá la paz.
Pero si no una propaganda impía difundirá por el mundo sus errores y habrá
guerras y persecuciones a la Iglesia. Muchos buenos serán martirizados y el
Santo Padre tendrá que sufrir mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas. Pero
al fin mi Inmaculado Corazón triunfará.
Y añadió Nuestra Señora: Cuando recen el
Rosario, después de cada misterio digan: "Oh Jesús, perdónanos nuestros
pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas de tu misericordia".
Cuarta aparición: Agosto 1917.
Cuarta aparición. Esta no fue posible el 13 de
agosto, porque ese día el alcalde tenía prisioneros a los 3 niños intentando hacerlos
decir que ellos no habían visto a la Virgen. Aunque el alcalde no logró su
propósito, la aparición sucedió unos días después.
La Sma. Virgen les dijo en la 4ª. Aparición:
"Recen, recen mucho y hagan sacrificios por los pecadores. Tienen que
recordar que muchas almas se condenan porque no hay quién rece y haga
sacrificios por ellas". (El Papa Pío XII decía que esta frase era la que
más le impresionaba del mensaje de Fátima y exclamaba: "Misterio tremendo:
que la salvación de muchas almas dependa de las oraciones y sacrificios que se
hagan por los pecadores).
Rosario.gif (1090 bytes)Desde esta aparición
los tres niños se dedicaron a ofrecer todos los sacrificios posibles por la
conversión de los pecadores y a rezar con más fervor el Rosario.
Quinto aparición: 13 de Septiembre 1917.
Ya hay unas 12,000 personas. Nuestra Señora les
recomienda a los videntes que sigan rezando el Rosario y anuncia el fin de la
guerra. Lucía le pide por varios enfermos. La Virgen le responde que algunos sí
curarán, pero que otros no, porque Dios no se confía de ellos, y porque para la
santificación de algunas personas es más conveniente la enfermedad que la buena
salud. E invita a todos a presenciar un gran milagro el próximo 13 de octubre.
Sexta y última aparición. 13 de octubre de
1917.
En este día hay 70,000 personas. La aparición
dice a los tres niños: "Yo soy la Virgen del Rosario. Deseo que en este
sitio me construyan un templo y que recen todos los días el Santo
Rosario".
Lucía les dice los nombres de bastantes
personas que quieren conseguir salud y otros favores muy importantes. Nuestra
Señora le responde que algunos de esos favores serán concedidos y otros serán
reemplazados por favores mejores. Y añade: "Pero es muy importante que se
enmienden y que pidan perdón por sus pecados".
Y tomando un aire de tristeza la Sma. Virgen
dijo estas sus últimas palabras de las apariciones: QUE NO OFENDAN MAS A DIOS
QUE YA ESTA MUY OFENDIDO (Lucía afirma que de todas las frases oídas en Fátima,
esta fue la que más le impresionó).
La Sma. Virgen antes de despedirse señaló con
sus manos hacia el sol y entonces los 70,000 espectadores presenciaron un
milagro conmovedor, un espectáculo maravilloso, nunca visto: la lluvia cesó
instantáneamente (había llovido desde el amanecer y era mediodía) las nubes se
alejaron y el sol apareció como un inmenso globo de plata o de nieve, que empezó
a dar vueltas a gran velocidad, esparciendo hacia todas partes luces amarillas,
rojas, verdes, azules y moradas, y coloreando de una manera hermosísima las
lejanas nubes, los árboles, las rocas y los rostros de la muchedumbre que allí
estaba presente. De pronto el sol se detiene y empieza a girar hacia la
izquierda despidiendo luces tan bellas que parece una explosión de juegos
pirotécnicos, y luego la multitud ve algo que la llena de terror y espanto.
Ven que el sol se viene hacia abajo, como si
fuera a caer encima de todos ellos y a carbonizarlos, y un grito inmenso de
terror se desprende de todas las gargantas. "Perdón, Señor, perdón",
fue un acto de contrición dicho por muchos miles de pecadores. Este fenómeno
natural se repitió tres veces y duró diez minutos. No fue registrado por ningún
observatorio astronómico porque era un milagro absolutamente sobrenatural.
Luego el sol volvió a su sitio y los miles de
peregrinos que tenían sus ropas totalmente empapadas por tanta lluvia, quedaron
con sus vestidos instantáneamente secos. Y aquel día se produjeron maravillosos
milagros de sanaciones y conversiones.
Y nosotros queremos recordar y obedecer los
mensajes de la Sma. Virgen en Fátima: "Rezar el Rosario. Hacer oración y
sacrificios por la conversión de los pecadores y NO ofender más a Dios, que ya
está muy ofendido".
Apariciones del Ángel de La Paz
Vitral de la Virgen de Fátima. Un tiempo antes
de la manifestación de Nuestra Señora de Fátima, los niños Videntes, tuvieron
tres apariciones de un Angel. La primera tuvo lugar en la primavera de 1916 en
la cueva "Loca de Cabeco".
El Ángel les dijo: " No teman. Soy el Ángel
de la Paz. Recen conmigo."
Luego se arrodillo en la tierra, se inclino y
dijo:
"Mi Dios, Yo creo en ti, Yo te adoro y Yo
te amo. Te pido perdón por todos aquellos que no creen, que no te adoran y no
te aman."
Lo repitió tres veces, se levanto y le dijo a
los pequeños "Recen de esta manera. Los corazones de Jesús y María están
atentos a sus súplicas." Luego desapareció.
En la segunda aparición, entre otras cosas, el
Ángel les dijo: "Yo soy el Ángel de su guardia, el Ángel de Portugal.
Sobre todo, acepten y soporten con sumisión el sufrimiento que el Señor les
envíe".
En la tercera aparición: El Ángel nuevamente se
apareció en la cueva Loca de Cabeco, llevaba consigo un cáliz y sostuvo sobre
él, una Hostia. Repitió tres veces esta oración:
"Santísima Trinidad, Padre, Hijo y
Espíritu Santo, yo te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad
de Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en acto de
reparación por los sacrilegios, ultrajes e indiferencia por la cual Él Mismo es
ofendido. Y mediante los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del
Inmaculado Corazón de María, yo le pido la conversión de los pobres
pecadores."
Después le dio la Hostia a Lucía y ofreció el
contenido del Cáliz a Jacinta y Francisco para que lo bebieran. Volvió a
repetir la oración y se marcho.
Apariciones de la Santísima Virgen
Ocurrieron entre el 13 de mayo y el 13 de
octubre de 1917.
Primera Aparición:
Aconteció el 13 de mayo, los tres niños se
encontraban en la Cova de Iría, cuando vieron un luz como si fuera un
relámpago, entonces creyendo que era una tormenta, intentaron marcharse, pero
nuevamente otro rayo de luz los detuvo, de repente por encima de un arbusto
apareció Nuestra Señora vestida de blanco, brillaba como el sol, en su mano
derecha llevaba un Rosario. La Virgen les hablo así:
"No tengan miedo. No les haré daño."
Lucia pregunto:
- ¿De dónde es su merced?
La Virgen María respondió:
- Mi lugar es el cielo.
Y el diálogo siguió, más o menos de esta
manera:
- ¿Y qué desea de nosotros?
- Vengo a pedirles que vengan el 13 de cada mes
al mediodía. En octubre les diré quién soy y qué es lo que quiero.
Lucía le Pregunto:
- ¿Nosotros también iremos al cielo?
- Jacinta y tú, sí.
- ¿Y Francisco?, preguntó Lucía.
- El también irá al cielo, pero antes tendrá
que rezar muchos rosarios.
Y la Señora continuó diciéndoles:
- ¿Quieren ofrecerse al Señor y estar prontos
para aceptar con generosidad los sufrimientos que Dios permita que les lleguen
y ofreciéndolo todo en desagravio por las ofensas que se hacen a Nuestro Señor?
- Sí, Señora, queremos. Respondieron los
pastorcitos.
La Santísima Virgen les dijo:
- Tendrán ocasión de padecer y sufrir, pero la
gracia de Dios los fortalecerá y asistirá.
Pasados unos minutos Nuestra Señora agregó:
-"Rezad el rosario todos los días para
alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra".
Luego se elevó y desapareció.
Virgen de Fátima Segunda Aparición:
Tuvo lugar el 13 de Junio de 1917, en ella
Nuestra Señora les pidió a los niños que recen el rosario y aprendan a leer.
Después Lucía le preguntó:
¿Quiere llevarnos a los tres al cielo?
Nuestra Señora le responde:
- Sí a Jacinta y a Francisco los llevaré muy
pronto, pero tú debes quedarte aquí abajo, porque Jesús quiere valerse de ti
para hacerme amar y conocer. El desea propagar por el mundo la devoción al
Inmaculado Corazón de María.
Lucía entonces le dice:
- ¿Y voy a quedarme sólita en este mundo?
La santísima Virgen le responde:
- ¡No hijita! ¿Sufres mucho? Pero no te
desanimes, que yo no te abandonaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y yo
seré el camino que te conduzca a Dios.
Tercera Aparición:
Ocurrió el 13 de julio de 1917, en esta aparición,
ya se encuentran 4000 personas contemplando a los niños. Nuestra Señora les
habló a los videntes así:
"Es necesario rezar el rosario para que se
termine la guerra. Con la oración a la Virgen se puede obtener la paz. Cuando
sufran digan: 'Oh Jesús, es por tu amor y por la conversión de los pecadores'
".
Luego tuvieron la visión del Infierno, que
Lucía en su libro "Memorias" nos relata así:
"Ella abrió sus manos una vez más, como lo
había hecho los dos meses anteriores. Los rayos de luz parecían penetrar la
tierra y vimos, por decirlo así, un vasto mar de fuego. Sumergidos en este
fuego, vimos a los demonios y a las almas de los condenados. Estas últimas eran
como rescoldos transparentes y ardientes, todos ennegrecidos o bruñidos en
bronce, que tenían forma humana. Flotaban en aquella conflagración, que a veces
se elevaba en el aire por las llamas que ellas mismas emitían, junto con
grandes nubes de humo. Retrocedían después hacia todos lados como chispas en
incendios inmensos, sin peso o equilibrio, entre alaridos y gemidos de dolor y
desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de miedo (debió
haber sido este espectáculo lo que me hizo gritar, como dice la gente que nos
escuchó). Los demonios se distinguían de las almas de los condenados, por su
aterrador y repugnante parecido con espantosos y desconocidos animales, negros
y transparentes como brasas ardientes. Esa visión duró sólo un momento, gracias
a nuestra bondadosa Madre Celestial, Quien en la primera aparición había
prometido llevarnos al Cielo. Sin esto, creo que hubiéramos muerto de terror y
miedo."
Después de este suceso, los niños Videntes
estaban asustados y Nuestra Señora, les habló con bondad y tristeza:
"¿Han visto el infierno donde van a caer
tantos pecadores? Para salvarlos, el Señor quiere establecer en el mundo la
devoción al Corazón Inmaculado de María. Si se reza y se hace penitencia,
muchas almas se salvarán y vendrá la paz. Pero si no se reza y no se deja de
pecar tanto, vendrá otra guerra peor que las anteriores, y el castigo del mundo
por sus pecados será la guerra, la escasez de alimentos y la persecución a la
Santa Iglesia y al Santo Padre. Vengo a pedir la Consagración del mundo al
Corazón de María y la Comunión de los Primeros Sábados, en desagravio y
reparación por tantos pecados. Si se acepta lo que yo pido, Rusia se convertirá
y vendrá la paz. Si no, esparcirá sus errores por el mundo y habrá guerras y
persecuciones a la Iglesia. Muchos buenos serán martirizados y el Santo Padre
tendrá que sufrir mucho. Varias naciones quedarán aniquiladas. Pero al fin mi
Inmaculado Corazón triunfará.
El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se
convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal el dogma
de la fe se conservará siempre... (Luego de estas palabras la Virgen María les
cuenta a los niños la tercera parte del secreto o (tercer secreto), que Lucía
escribió entre el 22 de Diciembre de 1943 y el 9 de Enero 1944). Después la Virgen
dijo: 'Esto no lo digas a nadie. A Francisco si podéis decírselo'."
Y agregó: Cuando recen el Rosario, después de
cada misterio digan: "Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, libranos del
fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de tu misericordia".
Cuarta Aparición:
Esta ocurrió el domingo 19 de Agosto, porque el
13 de agosto, el administrador del Consejo del lugar, apresó a los tres niños
para tratar de hacerlos decir que ellos no habían visto a la Virgen, los
asusto, los encerró en el calabozo, donde los pequeños colgaron en la pared una
medalla que tenia Jacinta y rezaron el rosario junto a los presos, hasta que
finalmente tuvo que liberarlos. Unos días después la Virgen apareció en un
lugar llamado Valinhos (a 400 metros de Aljustrel), y entre otras cosas les
dijo: "Deseo que sigan yendo a Cova de Iría en los días 13, que sigan
rezando el rosario todos los días y les prometio que haría en el último mes un
milagro para que todos creyesen."
Quinta Aparición:
Sucedió el 13 de Septiembre 1917. Nuestra
Señora les dice nuevamente a los niños que sigan rezando el Rosario para que
finalice la guerra y les expresa:
"En octubre haré un milagro para que todos
crean, Curaré a algunos enfermos, pero no a todos."
Sexta Aparición:
"El milagro del cielo de Fátima o el
milagro del Sol."
La última aparición ocurrió el 13 de octubre de
1917, en la Cova de Iría, donde se encontraban 70.000 personas, llovía
torrencialmente y los pequeños fueron al lugar, donde la Virgen se manifestó y
les dijo:
" Yo soy la Señora del Rosario, continúen
rezando el Rosario todos los días, la guerra se acabará pronto."
Luego se produce el milagro del sol, la Virgen
elevó sus brazos al cielo y la lluvia se detuvo, el sol giró tres veces sobre
si mismo, emitiendo luces de variados colores. Los niños y los testigos del
suceso vieron como si el sol se desprendiera del firmamento y fuese a caer
sobre ellos. Muchos gritaban de miedo, los niños Videntes en esos momentos
tuvieron visiones al lado del sol, vieron a San José con el Niño, a Nuestra
Señora de los Dolores y a Nuestra Señora del Carmen. Luego de diez minutos el
sol volvió a su lugar y los miles de peregrinos que tenían sus ropas mojadas
por tanta lluvia, quedaron con sus ropas completamente secas.
Este suceso es considerado como el
acontecimiento sobrenatural más grande del siglo XX. La Iglesia Católica ha
aprobado oficialmente al Mensaje de Fátima como "digno de ser creído"
desde 1930.
Un observador de los hechos el Doctor Garrett,
profesor de la Facultad de Ciencias de Coimbra, Portugal, relato lo sucedido
así:
"El cielo, que había estado nublado todo
el día, súbitamente se aclaró; la lluvia paró y parecía como si el sol
estuviera a punto de llenar de luz el campo que la mañana invernal había vuelto
tan lóbrego. Yo miraba el lugar de las apariciones en un estado sereno, aunque
frío, en espera de que algo pasara, y mi curiosidad disminuía, pues ya había
transcurrido bastante tiempo sin que pasara nada que llamara mi atención. Unos
momentos antes, el sol se había abierto paso entre una capa gruesa de nubes que
lo escondían y brillaba entonces clara e intensamente. De repente escuché el
clamor de miles de voces, y vi a la multitud desparramarse en aquel vasto
espacio a mis pies ... darle la espalda a aquel lugar, que hasta ese momento
había sido el foco de sus expectativas, y mirar hacia el sol en la otra
dirección. Yo también di la vuelta hacia el punto que atraía su atención y pude
ver el sol, como un disco transparente, con su agudo margen, que brillaba sin
lastimar la vista. No se podía confundir con el sol que se ve a través de una
neblina (en ese momento no había neblina), pues no estaba velado ni opaco. En
Fátima, el sol conservó su luz y calor, y se destacó claramente en el cielo,
con un margen agudo, parecía una mesa de juego. Lo más sorprendente era que se
podía mirar directamente al disco solar, sin que los ojos se lastimaran o se
dañara la retina. Durante ese tiempo, el disco del sol no permaneció inmóvil,
se mantuvo en un movimiento vertiginoso, pero no como el titilar de una
estrella con todo su brillo, pues el disco giraba alrededor de sí mismo en un
furioso remolino ...".
El Secreto de Fátima
Nuestra Señora de Fátima. En la tercera
aparición la Santísima Virgen les contó un secreto a los Videntes, este está
dividido en tres partes, las dos primera han sido públicamente reveladas en el
libro "Memorias de Lucía" en la década de 1940. Y son: La Visión del
infierno, el anunció de una futura guerra, la petición de la Santísima Virgen
sobre la Consagración de Rusia, como condición para la paz mundial y la
práctica de la comunión de los primeros sábados.
La Tercera parte o Tercer Secreto:
Se hizo público el 13 de mayo del 2000.
FLORES A MARÍA
Flor del 13 de Mayo
El Inmaculado Corazón de María
Primera aparición de Nuestra
Señora de Fátima
Nuestra Señora de Fátima
Meditación: “El Poderoso ha
hecho en mi grandes cosas” (Lucas 1,49). Nos anonadamos frente a la excelsa
Madre de Dios, habiéndola recibido para nosotros del mismo Señor. Ella se sigue
presentando como Madre amorosa, buscando a sus hijos perdidos, alejados,
confundidos, para bañarlos en el río de la santidad, a la que Dios nos llevará
si la seguimos. Cambiemos así nuestro pobre corazón por el Inmaculado Corazón
de María para ser a su semejanza.
Oración: ¡Oh María que nos regalaste en Cova de Iría
tu Corazón Inmaculado! Enséñanos los secretos que Él esconde, para que
conociéndolos podamos imitarlo, y cabizbajos pidamos perdón por lo poco que nos
parecemos a Vos. Haznos pequeños para que veamos el Cielo. Amén.
Oración de los pastorcitos: (entregada por el
Arcángel San Miguel a los tres niños en Fátima)
Oh Dios mío, yo creo, espero, adoro y os amo. Y
os pido perdón por todos los que no creen, no esperan, no adoran y no os aman
(se reza tres veces).
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, os adoro profundamente, y os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Alma,
Sangre y Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, presente en
todos los Tabernáculos de la tierra, en expiación por los ultrajes, sacrilegios
e indiferencias con las que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos
del Sagrado Corazón de Jesús y por la intercesión del Inmaculado Corazón de
María, te pido por la conversión de todos los pecadores. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez
Avemarías y Gloria).
Flor para este día: Renovemos nuestra consagración al Inmaculado Corazón de María.
Textos tomados del Libro "Los cinco minutos de María" del Padre Alfonso Milagro.







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