"Ventana abierta"

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Mons. Víctor Manuel Fernández
"Espíritu
Santo, yo sé que eres más grande y más bello que todos mis sentimientos y
emociones, que no te puedo abarcar con mi sensibilidad herida.
Tú no
eres como yo te siento a veces, porque eres incapaz de hacerme daño, de
absorberme o de dominarme a la fuerza. Eres una infinita delicadeza.
Espíritu
Santo, a veces experimento mi pequeñez ante tanta grandeza, y escapo de ti como
si pudieras hacerme daño. Perdona esas tonterías de mi corazón pequeño.
Olvido
que tu poder es el que me hace fuerte, que me da la vida y me sostiene, y que
todo viene de tu amor divino.
Dame la
gracia de dejarte actuar, para que pueda gozar de tus delicias, para que pueda cantar
de gozo en tu presencia.
Ven
Espíritu Santo.
Amén".
Oración de meditación inspirada en la reflexión del martes 11 de febrero de 2025
“Ven, Espíritu Santo, fuente de amor y ternura infinita. A veces mi corazón herido no alcanza a comprender tu grandeza, y me alejo por miedo, olvidando que solo quieres mi bien.
Tú no me dominas a la fuerza ni me lastimas, porque eres la delicadeza misma. Enséñame a confiar plenamente en tu amor y a abrirme sin temor a tu presencia.
Dame la gracia de abandonarme en ti, de sentir la alegría de tu acción en mi vida y de descubrir la paz que solo tú puedes dar.
Ven, Espíritu Santo, lléname con tu dulzura y hazme gozar de tu amor eterno.
Amén”.
#CincoMinutos #EspírituSanto #VíctorManuelFernández #EditorialClaretianaAmén



No hay comentarios:
Publicar un comentario