Un servicio sin trabas
ventana
Sean bienvenidos
Invitación y bienvenida
Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.
Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.
Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!
Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.
Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...
Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.
Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)
lunes, 30 de marzo de 2020
Los capellanes de hospitales en la crisis del coronavirus: “No estáis solos”. Lunes, 30 - Marzo - 2020
Un servicio sin trabas
domingo, 29 de marzo de 2020
Galería de bebés y niños graciosos
Galería de imágenes: Bajo el manto de María
El obispo de Jaén, durante un acto religioso con mayores. Domingo, 29 - Marzo - 2020
JAÉN
La esperanza apuntala la carta que ha remitido el obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, a los mayores de la diócesis para romper el cerco anímico negativo del coronavirus, al que califica de «peligroso y agresivo», especialmente con las personas ancianas que han gastado sus energías con el paso de los años «al servicio del bien común». A pesar de lo que, el prelado advierte de la pandemia: «El coronavirus ha de saber que nos coge bien preparados y que tenemos otros medios para resistirle».
«Hemos aprendido, por la fe y la esperanza, que no hemos de tener miedo a mirar a Dios cara a cara; porque cuando estamos con Él, siempre lo sentimos misericordioso. Esta es la gran verdad de nuestra vida, la que más deja en ridículo a quien se ceba con los mayores, sobre todo en estos tiempos en los que se pretende arrinconarnos y anularnos», ha resaltado.
Amadeo Rodríguez Magro prevé que el virus despertará el aprecio por los ancianos: «Estamos seguros de que las familias y toda la sociedad nos está mirando con afecto preferente; especialmente a los que estáis solos y a los que compartís vida en las residencias de mayores, que siempre hacen una labor humanizadora y, en muchos casos, también evangelizadora. Estamos convencidos de que, en la situación de fragilidad compartida que estamos viviendo, descubriremos el valor y la fuerza del cariño a los mayores».
Arzobispo de Sevilla. DOMINGO DE LA CUARTA SEMANA DE CUARESMA. 29 - Marzo - 2020
UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA. Día 33º. DOMINGO, 29 - Marzo - 2020
Texto del Padre José Pedro Manglano Castellary
¿Debe perdonar a su hijo? le decía. Es carne de su carne y sangre de su sangre... Sin duda hizo lo que hizo en un momento de locura y ya estará arrepentido... Pórtese como una verdadera madre y perdónelo... Si ha pedido a Dios que le perdone sus pecados debe perdonar el que su hijo cometió con
usted. Si lo hace, Dios recompensará su generosidad con un lugar en el Cielo. La mujer se resistía, pero la gracia terminó venciendo. -Le perdono, le perdono... dijo por fin llorando. Poco después moría.
Dios mío, dame gracia y amor para perdonar siempre: que ningún día me acueste guardando rencor a alguien, aunque me parezca que tengo motivos. ¡Me has perdonado Tú a mí!
Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en la Cruz y escarnecido.
Muéveme ver tu cuerpo tan herido
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.















































