ventana

ventana

Sean bienvenidos

Sean bienvenidos

Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

miércoles, 22 de julio de 2026

RINCÓN PARA ORAR. "MARÍA MAGDALENA, VIO A JESÚS RESUCITADO, LA PRIMERA". Miércoles, 22 - Julio - 2026

"Ventana abierta"

RINCÓN PARA ORAR

SOR MATILDE


MARÍA MAGDALENA, VIO A JESÚS RESUCITADO, LA PRIMERA

1 El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro.

2 Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.»

11 Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro,

12 y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies.

13 Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.»

14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.

15 Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.»

16 Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» - que quiere decir: «Maestro» -.

17 Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.»

18 Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.

María Magdalena es una mujer extraordinaria que gozó, en vida, de la presencia de Jesús. De ella dice el Evangelio que “Jesús la había liberado de siete demonios”. El número siete en la Biblia nos habla de plenitud, de totalidad, así María estaba invadida en todo su ser por el mal. La tradición asociaba su vida a la perversión del pecado, pero el Evangelio no dice esto. Pudo ser que estaba cogida por un mal físico o psicológico que la hacía sufrir mucho.

Jesús tuvo misericordia de ella y la liberó totalmente. Podemos imaginar la gratitud infinita que brotaba de su corazón, tan atormentado en otro tiempo. El Señor, era su Salvador, su Médico divino, su Redentor y su Amor. No hubo, desde entonces, otro amor total en su vida. Por esto estuvo al pie de la Cruz junto con María, la Madre de Jesús, y san Juan y otras mujeres que amaban al Señor. Y aunque muerto, María Magdalena quería retenerlo para sí. No atendía a la realidad de la muerte de su Amado, sino a su deseo ferviente y, aunque muerto, no podía desprenderse de ÉI.

Cuando María fue el sepulcro, “cuando todavía estaba oscuro”, su alma también vagaba en la oscuridad de sus pensamientos. Una gran desgracia la cercaba, casi mayor que sus pasados sufrimientos. Se asomó al sepulcro y ¡estaba vacío! ¿Dónde han puesto el Amor de su alma? Va y viene de un lugar a otro en su busca. Primero a Pedro y Juan para avisarles que, “¡se han llevado al Señor y no sé dónde lo han puesto!”. Pero vuelve al sepulcro y se asoma dentro una y otra vez.

Su zozobra estaba presente ante Jesús y le envió dos ángeles que la interrogaron. Pero ella no percibe la realidad de la aparición y sólo sabe lamentarse. Después, aparece el jardinero y vuelve a contarle la causa de sus lágrimas. Es en este momento que Jesús la llama por su nombre: “¡María!”. Entonces, su corazón despierta como de una pesadilla y se arroja a sus pies para, de alguna forma, retenerlo. Pero Jesús la advierte de su cuerpo resucitado y la envía como primer apóstol del Maestro.

María Magdalena no sabe decir sino: “¡He visto al Señor y me ha dicho esto!”. Su corazón ya descansa en esta cercanía del Resucitado. Su amor impetuoso conmovió el Corazón de Cristo y se le apareció a ella la primera en precio de su perseverancia ardiente.

¡Oh Señor, qué te amemos así, con el corazón inquieto y como fuego de María Magdalena! ¿Es que el Señor no ha hecho con nosotros maravillas para estarle amorosamente agradecidos?... ¡Danos, Señor, tu Espíritu de Amor! ¡Qué así sea! ¡Amén! ¡Amén!

 

No hay comentarios: