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Sean bienvenidos

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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

sábado, 7 de marzo de 2020

SANTAS PERPETUA Y FELICIDAD, Servidumbre y Nobleza Mártires por Cristo. Sábado, 7 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


SANTAS PERPETUA Y FELICIDAD, Servidumbre y Nobleza Mártires por Cristo


          Las actas del martirio de las Santas Felicidad y Perpetua (7 de Marzo del año 203) constituyen un relato altamente significativo para darnos una idea, al menos aproximada, de las exigencias que el cristianismo comportaba en la vida pública, social y familiar. El ejemplo que protagoniza Perpetua es una muestra patente de anteponer los dictados de la fe a los lazos de la sangre y de la familia:
          “
Fueron detenidos los adolescentes catecúmenos Revocato y Felicidad, ésta compañera suya de servidumbre; Saturnino y Secúndulo, y entre ellos también Vibia Perpetua, de noble nacimiento, instruida en las artes liberales, legítimamente casada, que tenía padre, madre y dos hermanos, uno de éstos catecúmeno como ella, y un niño pequeñito al que alimentaba ella misma. Contaba unos veintidós años.


         
 A partir de aquí, ella misma narró punto por punto todo el orden de su martirio (y yo lo reproduzco, tal como lo dejó escrito de su mano y propio sentimiento)
Cuando todavía -dice- nos hallábamos entre nuestros perseguidores, como mi padre deseara ardientemente hacerme apostatar con sus palabras y, llevado de su cariño, no cejara en su empeño de derribarme:

 - Padre –le dije-, ¿ves, por ejemplo, ese utensilio que está ahí en el suelo, una orza o cualquier otro?

Lo veo –me respondió.

- ¿Acaso puede dársele otro nombre que el que tiene?

No.

Pues tampoco yo puedo llamarme con nombre distinto de lo que soy: cristiana.

          
De allí a unos días, se corrió el rumor de que íbamos a ser interrogados. Vino también de la ciudad mi padre, consumido de pena, se acercó a mí con la intención de derribarme y me dijo:


          - 
Compadécete, hija mía, de mis canas; compadécete de tu padre, si es que merezco ser llamado por ti con el nombre de padre. Si con estas manos te he llevado hasta esa flor de tu edad, si te he preferido a todos tus hermanos, no me entregues al oprobio de los hombres. Mira a tus hermanos; mira a tu madre y a tu tía materna; mira a tu hijito, que no ha de poder sobrevivir. Depón tus ánimos, no nos aniquiles a todos, pues ninguno de nosotros podrá hablar libremente, si a ti te pasa algo.


         
Así hablaba como padre, llevado de su piedad, a par que me besaba las manos, se arrojaba a mis pies y me llamaba, entre lágrimas, no ya su hija, sino su señora. Y yo estaba transida de dolor por el caso de mi padre, pues era el único de toda mi familia que no había de alegrarse de mi martirio. Y traté de animarlo, diciéndole:


          - 
Allá en el estrado sucederá lo que Dios quisiere; pues has de saber que no estamos puestos en nuestro poder sino en el de Dios.


        
  Y se retiró de mi lado, sumido en la tristeza.


          
Otro día, mientras estábamos comiendo, se nos arrebató súbitamente para ser interrogados, y llegamos al foro o plaza pública. Inmediatamente se corrió la voz por los alrededores de la plaza, y se congregó una muchedumbre inmensa. Subimos al estrado. Interrogados todos los demás, confesaron su fe. Por fin me llegó a mí también el turno. Y de pronto apareció mi padre con mi hijito en los brazos, y me arrancó del estrado, suplicándome:


 - Compadécete del niño chiquito.

Y el procurador Hilariano, que había recibido a la sazón el ius gladii o poder de vida y muerte, en lugar del difunto procónsul Minucio Timiniano:

          - 
Ten consideración –dijo- a las canas de tu padre; ten consideración a la tierna edad del niño. Sacrifica por la salud de los emperadores.


Y yo respondí
 - No sacrifico.

 - Luego ¿eres cristiana?

Sí, soy cristiana.

Y como mi padre se mantenía firme en su intento de derribarme, Hilariano dio orden de que se lo echara de allí, y aun le golpearon. Yo sentí los golpes de mi padre como si a mí misma me hubieran apaleado. Así me dolí también por su infortunada vejez. 

Luego, al cabo de unos días, el Pudente, soldado lugarteniente, oficial de la cárcel, empezó a tenernos gran consideración, por entender que había en nosotros una gran virtud. Y así, admitía a muchos que venían a vernos con el fin de aliviarnos los unos a los otros.

Mas cuando se aproximó el día del espectáculo, entró mi padre a verme, consumido de pena, y empezó a mesarse su barba, a arrojarse por tierra, pegar su faz en el polvo, maldecir de sus años y decir palabras tales, que podían conmover la creación entera. Yo me dolía de su infortunada vejez.

En cuanto a Felicidad, también a ella le fue otorgada gracia del Señor, del modo que vamos a decir:
Como se hallaba en el octavo mes de su embarazo (pues fue detenida encinta), estando inminente el día del espectáculo, se hallaba sumida en gran tristeza, temiendo se había de diferir su suplicio por razón de su embarazo (pues la ley veda ejecutar a las mujeres embarazadas), y tuviera que verter luego su sangre, santa e inocente, entre los demás criminales.

Lo mismo que ella, sus compañeros de martirio estaban profundamente afligidos de pensar que habían de dejar atrás a tan excelente compañera, como caminante solitaria por el camino de la común esperanza. Juntando, pues, en uno los gemidos de todos, hicieron oración al Señor tres días antes del espectáculo. Terminada la oración, sobrecogieron inmediatamente a Felicidad los dolores del parto. Y como ella sintiera el dolor, según puede suponerse, de la dificultad de un parto trabajoso de octavo mes, díjole uno de los oficiales de la prisión:

 - 
Tú que así te quejas ahora, ¿qué harás cuando seas arrojada a las fieras, que despreciaste cuando no quisiste sacrificar?


          
Y ella respondió:
  - 
Ahora soy yo la que padezco lo que padezco; mas allí habrá otro en mí, que padecerá por mí, pues también yo he de padecer por Él.


 Y así dio a luz una niña, que una de las hermanas crió como hija.


Como el tribuno los tratara con demasiada dureza, pues temía, por insinuaciones de hombres vanos, no se le fugaran de la cárcel por arte de no sabemos qué mágicos encantamientos, se encaró con él Perpetua y le dijo:

- ¿Cómo es que no nos permites alivio alguno, siendo como somos reos nobilísimos, es decir, nada menos que del César, que hemos de combatir en su natalicio? ¿O no es gloria tuya que nos presentemos ante él con mejores carnes?

El tribuno sintió miedo y vergüenza, y así dio orden de que se los tratara más humanamente, de suerte que se autorizó a entrar en la cárcel a los hermanos de ella y a los demás, y que se aliviaran mutuamente; más que más, ya que el mismo Pudente había abrazado la fe.

Mas contra las mujeres preparó el diablo una vaca bravísima, comprada expresamente contra la costumbre. Así, pues, despojadas de sus ropas y envueltas en redes, eran llevadas al espectáculo. El pueblo sintió horror al contemplar a la una, joven delicada, y a la otra, que acababa de dar a luz. Las retiraron, pues y las vistieron con unas túnicas.

La primera en ser lanzada en alto fue Perpetua, y cayó de espaldas; pero apenas se incorporó sentada, recogiendo la túnica desgarrada, se cubrió la pierna, acordándose antes del pudor que del dolor. Luego, requerida una aguja, se ató los dispersos cabellos, pues no era decente que una mártir sufriera con la cabellera esparcida, para no dar apariencia de luto en el momento de su gloria. Así compuesta, se levantó, y como viera a Felicidad tendida en el suelo, se acercó, le dio la mano y la levantó. Ambas juntas se sostuvieron en pie, y, vencida la dureza del pueblo, fueron llevadas a la puerta Sanavivaria. Allí, recibida por cierto Rústico, a la sazón catecúmeno, íntimo suyo, como si despertara de un sueño (tan absorta en el Espíritu había estado), empezó a mirar en torno suyo, y con estupor de todos, dijo:

- ¿Cuándo nos echan esa vaca que dicen?

Y como le dijeran que ya se la habían echado, no quiso creerlo hasta que reconoció en su cuerpo y vestido las señales de la acometida. Luego mandó llamar a su hermano, también catecúmeno, y le dirigió estas palabras:


Permaneced firmes en la fe, amaos los unos a los otros y no os escandalicéis de nuestros sufrimientos. 

Mas como el pueblo reclamó que salieran al medio del anfiteatro para juntar sus ojos, compañeros del homicidio, con la espada que había de atravesar sus cuerpos, ellos espontáneamente se levantaron y se trasladaron donde el pueblo quería. Antes se besaron unos a otros, a fin de consumar el martirio con el rito solemne de la paz.

 Todos, inmóviles y en silencio, se dejaron atravesar por el hierro; pero señaladamente Sáturo (que era quien los había introducido en la fe y que se había entregado voluntariamente al conocer su encarcelamiento para compartir así su suerte), como fue el primero en subir la escalera y en su cúspide estuvo esperando a Perpetua, fue también el primero en rendir su espíritu.

En cuanto a ésta, para que gustara algo de dolor, dio un grito al sentirse punzada entre los huesos. Entonces ella misma llevó a su garganta la diestra errante del gladiador novicio. Tal vez mujer tan excelsa no hubiera podido ser muerta de otro modo, como quien era temida del espíritu inmundo, si ella no hubiera querido.

¡Oh fortísimos y Beatísimos Mártires! ¡Oh de verdad llamados y escogidos para Gloria de Nuestro Señor Jesucristo! El que esta gloria engrandece, honra y adora, debe ciertamente leer también estos ejemplos, que no ceden a los antiguos, para edificación de la Iglesia, a fin de que también las nuevas virtudes atestigüen que es uno solo y siempre el mismo Espíritu Santo el que obra hasta ahora, y a Dios Padre omnipotente y a su Hijo Jesucristo, Señor nuestro, a quien es claridad y potestad sin medida por los siglos de los siglos. Amén.”

(BAC, D. Ruiz Bueno, "Actas de los Mártires", 419-440)

Saludo: Buenos días con bebé

"Ventana abierta"

Evangelio: San Mateo 5, 43-48. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen... 1ª. Semana de Cuaresma. Sábado 7 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"

UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA. DÍA 11º. SÁBADO, 7 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA
DÍA 11º. SÁBADO 7 de marzo de 2020

Texto del Padre José Pedro Manglano Castellary

Muerte. 
Tal vez hayas asistido alguna vez a la proyección de un vídeo en casa de un amigo que quiere mostrarte lo mucho que ha disfrutado en su último viaje por el Caribe. De repente, para hacerse el gracioso, da al interruptor y la cinta se detiene; en la pantalla queda la imagen congelada en su acción: Una expresión bobalicona, un ceño fruncido, una ingenua sonrisa... Resulta cómico y todo el mundo se ríe. Sin embargo, no nos entrará la risa cuando Dios interrumpa la cinta de nuestra vida y quedemos captados para siempre en nuestra fealdad o en nuestra hermosura. Por eso debemos estar preparados, en gracia, para recibir a la muerte, que es un cambio de casa. Por eso repetía Jesús: Velad y orad, porque no sabéis el día ni la hora.

¿Eres consciente de que Jesús puede que te llame en cualquier momento¿ ¿y de que vale la pena morir bien porque comparado con la tierra el cielo dura infinitamente más?

Madre mía, ayúdame a estar preparado para cuando me llame Jesús. Pero no de cualquier manera: con toda la gracia que me sea posible. Tú eres la llena de gracia, esto es, que Dios te llenaba, no había nada tuyo personal que se opusiese a Dios; Él hacía a través de ti todo lo que quería, porque le dejabas. Así quiero vivir y morir yo.

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

Ahora es el momento importante, en el que tú hablas a Dios con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho termina con la oración final.


ORACIÓN FINAL

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en la Cruz y escarnecido.
Muéveme ver tu cuerpo tan herido
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

HOY EL RETO DEL AMOR ES TENER PACIENCIA CON TUS ERRORES... ¡Y CON LOS DE LOS DEMÁS! Sábado, 7 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


HOY EL RETO DEL AMOR ES TENER PACIENCIA CON TUS ERRORES... ¡Y CON LOS DE LOS DEMÁS!


Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

EL CAMINO DEL ÉXITO

Estos días estoy pintando unas vírgenes. No se trata de una o dos... ¡son nada menos que siete!
Lo más complicado de todo son las caras. Porque, por muy bonito que sea el manto, como tenga “mala cara”, se estropea todo.
Hice la primera. Lo cierto es que creo que me quedó “pasable”, pero no bien del todo. Mi tentación en ese momento era callarme: simplemente, no comentar nada a nadie y seguir adelante con el resto de caras. Admito que habría sido lo más rápido... y agradable. Al fin y al cabo, creo que a nadie nos gusta que nos digan que nuestro trabajo no es genial...
Sin embargo, sentí que el Señor me ofrecía los dos caminos: o callarme y evitar confrontar mi trabajo; o tomar este trabajo como una oportunidad para aprender.
Sí, porque de los errores se aprende lo que no se debe hacer, pero solo quien sabe puede enseñarte lo que sí se debe hacer.
Así pues, a fuerza de preguntar y preguntar, creo que, ante la última Virgen que he pintado, ya se puede rezar. Ha sido un largo camino, pero ha merecido la pena.
Del mismo modo, Jesucristo quiere enseñarnos la mejor manera de pintar nuestra vida. A mí me encantaría que siempre me dé la razón o me aplauda... pero el hecho es que muchas veces, como buen Maestro, me corrige. ¡Él es el auténtico artista, el que conoce cómo se colorea la felicidad!
Él nos dice: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando”. No promete darnos la razón siempre... promete decirnos la verdad siempre. ¿Estás dispuesto a seguir avanzando un poco más cada día?
Hoy el reto del amor es tener paciencia con tus errores... ¡y con los de los demás! Todos los que peregrinamos en esta tierra estamos aún aprendiendo. El Maestro no se desespera ni se desanima, apoyémonos en su confianza: Él sigue teniendo fe en la obra que puede realizar en cada uno... ¡confiemos nosotros también! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Pd: ÚLTIMA SEMANA
Esta es la última semana para poder entregar tu participación en el II Concurso de Primera Comunión y Confirmación. Muchas gracias a todos los que nos habéis hecho llegar vuestros dibujos... ¡y mucho ánimo a los que aún estáis trabajando en ello, todavía estáis a tiempo!
Si quieres más información sobre cómo participar, puedes verla aquí:
https://www.dominicaslerma.es/index.php/vivedecristo/concurso-dibujo-2020.html
¡Feliz día!
©Producciones es El- Vive de Cristo (Dominicas Lerma)
Prohibido cualquier reproducción para uso comercial.
Sólo se permite un uso para actividades de evangelización
siempre que se publiquen sin ningún tipo de modificación.

viernes, 6 de marzo de 2020

Saludo: Buen día para todos

"Ventana abierta"

LA VIDA. Viernes, 6 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


Nº 55
LA VIDA 
Contigocaminar.blogspot.com
 H.S.



La vida es un camino que tenemos personalmente que recorrer. Aunque en la vida somos muchas personas, cada una tenemos que hacer el camino, en el fondo, no estamos solos. Por las circunstancias y otras casualidades, nos encontramos.

Es verdad que recorremos juntos un mismo camino, el camino de la vida y esto nos lleva a dialogar, compartir, perdonar y en definitiva a amar. El mundo está falto de respeto, de solidaridad, de ayuda, de amistad… Necesitamos conocernos y respetarnos para luego ayudarnos.

Ojalá que nadie se sienta solo… falto de diálogo y amistad… Una vez leí en una pegatina lo siguiente: “Puedes contar conmigo” El verdadero encuentro solamente se da en la verdadera y responsable amistad. Se suele decir que: Comunicarse es cuestión vital, porque la comunicación y el diálogo sincero… llevan: vida. Que nuestras huellas sean motivo para dar ánimos y seguir caminando a las personas que vienen detrás.

Encontrarse es dialogar, respetar, perdonar… en definitiva: Amar. Ojalá que nadie se sienta solo. Abramos nuevos caminos de encuentro, de diálogo, de ayuda… y nadie se sentirá solo. En nuestra vida diaria a veces, somos egoístas, cambiamos de (senda) acera y dejamos al otro solo. Hemos olvidado el lema: ¡Cuenta conmigo! Sí, cuenta conmigo para recorrer tu camino, nuestro camino. La vida es un camino a recorrer personalmente… pero si lo hacemos juntos, se hace más llevadero. Es como celebrar una fiesta… lo mejor, todos juntos.

Evangelio: San Mateo 5, 20-26. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los Cielos..." 1ª. Semana de Cuaresma. Viernes, 6 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"

Reflexión: El Bordado de Dios

"Ventana abierta"


El Bordado de Dios

Cuando yo era pequeño me sentaba cerca de mi madre y le preguntaba qué estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando - mi madre solía coser mucho- y yo observaba su trabajo desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que muy poco entendía, diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.

Ella siempre me sonreía, miraba hacia abajo y cariñosamente me decía: 
- "Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mí regazo y te dejaré verlo desde mi posición". 

Me preguntaba por qué ella usaba algunos hilos, de colores oscuros y por qué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba.

"Hijo, ven y siéntate en mi regazo."

Habiendo pasado un tiempo, escuchaba la dulce voz de mi madre diciéndome:
- "Hijo, ven y siéntate en mi regazo".

Yo lo hacía de inmediato y me sorprendía emocionándome al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No podía creerlo; desde abajo se veía tan confuso.

Entonces mi madre me decía: 
- "Hijo mío, desde abajo se veía confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que había un plan arriba. Había un diseño, sólo lo estaba siguiendo. Ahora míralo desde mi posición y habrás entendido lo que estaba haciendo."

"Padre mío, ¿qué estás haciendo? En mis sueños, Él me respondió:

En los momentos más difíciles de mi vida he mirado al Cielo y he dicho:
- "Padre mío, ¿qué estás haciendo? 
En mis sueños, Él me respondió:
- "...Estoy bordando tu vida."

Y yo pienso: Pero, lo veo tan confuso, tan desordenado, pareciera que hay muchos nudos, muchas situaciones difíciles que no terminan, a veces los hilos son tan oscuros, ¿porqué no colores más brillantes?

Y Dios parece decir, Hijo Mío,…….Cálmate, Confía en Mí.

Yo haré mi trabajo, un día te tomaré en mis brazos y contemplarás el plan de tu vida desde mi posición.

Querido amigo(a): A veces no entendemos qué está ocurriendo en nuestra vida; las cosas son confusas, parece que no encajan, y parece que nada sale bien.

No será que estamos mirando el reverso de nuestras vidas?

Pero recordemos… es Dios quien está bordando; y está haciendo de tu vida un bordado precioso.
No le cuestionemos, confiémonos a sus Divinas y Amorosas manos, y Recuerda, aunque no lo entendamos, Todo tiene un propósito de bien para nuestra vida. 
Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bien y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. (Jer 29:11)

Dios te bendiga y te guarde

Dios te bendiga y te guarde. Dios te mire con ternura y te extienda su Amor. (Num. 6,24-25)

¡Feliz Día!

UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA. Día 10º. VIERNES, 6 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA
Día 10º. VIERNES 6 de marzo de 2020

Texto del Padre José Pedro Manglano Castellary

Rezaba por los secuestradores. 

El 12 de abril de 1993 secuestran a una joven madrileña, Anabel Segura, mientras hace footing cerca de su casa. Después de dos años de secuestro encontraron su cuerpo ya sin vida. Su padre, José, es un ejemplo como persona y como cristiano. Transcribo unas preguntas de una entrevista que le hacen en Mundo Cristiano:

- Dos años y medio: ¿en qué es distinto ahora don José Segura, el padre de Anabel?

- En la fe, sin duda.

- Pero esa fe, a mí me parece que no es de ahora.

- No, desde luego. A nosotros nos viene de familia, pero se hace más profunda; situaciones como ésta te sirven para acercarte más. Lógicamente hay momentos de duda, o mejor de desconcierto: ¿cómo puede Dios permitir algunas cosas? Pero uno, en el fondo de su alma, sabe que Dios sabe más.

¿Y nunca la rebelión? ¿Puede uno no rebelarse?

Mi experiencia es que se puede: no sé cómo, pero con la ayuda de Dios, yo he podido no rebelarme.

¿Pero el odio? ¿Se puede sin ser un héroe vencer al odio?

Odio no hemos tenido nunca. Me lo preguntaba un periodista en los primeros días, en esta misma sala, cuando los ánimos estaban más alterados, y le tuve que dar la misma respuesta. A usted quizá se lo puedo explicar más y sé que me entenderá: desde el principio he pedido al Señor por Anabel y por sus secuestradores, unas veces antes por Anabel y otras veces antes por ellos, por si Dios les tocaba el corazón. Desde el principio. Lógicamente, en la sociedad española hay unas reglas de juego, unas normas y unas leyes y según esas leyes tendrán que ser juzgados,

Odio no. Pienso que si su mente funciona bien, estarán sufriendo ahora tanto como sufro yo. Por muy especiales que sean, es imposible que estén tranquilos, que puedan dormir bien. Sobre todo, si no pueden rezar, si no tienen confianza en alguien, si no pueden abrirse a nadie.

Señor, creo en Ti ¡Cómo ayudas a los tuyos para que se comporten como lo hubieses hecho Tú! Cuando no entienda algo, que en el fondo de mi alma sepa que Tú sabes más. Que ame y rece por los que no me quieren o los que obran contra mí. ¡Amar al enemigo! Eso quiero. Solo podré con tu ayuda. ¡María, ayuda a tus hijos!

Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

Ahora es el momento importante, en el que tú hablas a Dios con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho termina con la oración final.


ORACIÓN FINAL

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en la Cruz y escarnecido.
Muéveme ver tu cuerpo tan herido
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Cuaresma. De vuelta a casa. Viernes, 6 - Marzo - 2020

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HOY EL RETO DEL AMOR ES SORPRENDER A LOS DE TU NIDO CON ALGO INESPERADO. Viernes, 6 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


HOY EL RETO DEL AMOR ES SORPRENDER A LOS DE TU NIDO CON ALGO INESPERADO

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

¡SON FIELES!

Ayer, a la salida del trabajo, Sión y yo nos fuimos a dar un paseo por la huerta. De pronto, nos sorprendió escuchar el peculiar sonido de las cigüeñas (que, según he buscado, se llama “crotoreo”).
Nos llamó tanto la atención, que en seguida elevamos la mirada hacia la espadaña de la iglesia para ver su nido, y nos dimos cuenta de qué era lo que les sucedía.
Allí estaba la pareja defendiendo su nido de otra cigüeña que las rondaba pretendiendo anidar allí. Las dos extendían sus enormes alas mientras emitían su sonoro castañeteo (producido al entrechocar las mandíbulas sin parar) hasta que aquel extraño se marchó.
Y, qué impresionante, porque Sión me estuvo contando que la cigüeña es un animal fiel, ya que cada año vuelve al mismo nido y siempre con la misma pareja.
¡Cuántas enseñanzas esconde el Señor en sus criaturas! Y es que aquello me dio que pensar. Porque, en el fondo, lo que aquellas cigüeñas realizaron esa mañana es uno de los aspectos de la Cuaresma: ¡defender el nido!
En ellas vi reflejado aquello que siempre decimos de que el amor también es una decisión; pero toda decisión humana es muy frágil, y no vale de una vez para siempre, sino que hay que ir cuidando ese amor cada día, alimentándolo, dándole calor, defendiendo el nido para que en él podamos dar fruto.
Ellas, desde que han llegado, preparan el nido, lo defienden y lo acomodan, y muy pronto, hacia la primavera, veremos asomar por encima alguna cabecita más.
Eso es precisamente la Cuaresma: volver al interior, cuidar el corazón, la relación con el Señor, con tu marido o mujer, con tus hijos... ¡cuidar tu nido! El Señor, que te ha dado ese Don, te dará las fuerzas para cuidarlo hasta el final. Esto de la fidelidad y de defender el nido, que para los animales es instinto, para nosotros es un Don que podemos acoger o rechazar. Él nos lo regala, pero hemos de acogerlo libremente. Y, al acogerlo, casi sin darnos cuenta, comenzaremos a vivir la Pascua, dando fruto con un corazón más fuerte, más ensanchado, con mayor cabida a la entrega y al amor.
Hoy el reto del amor es sorprender a los de tu nido con algo inesperado. Haz que se sientan cuidados por ti, que tu gesto sea un reflejo del amor que sientes por ellos...
VIVE DE CRISTO
Pd: ÚLTIMA SEMANA
Esta es la última semana para poder entregar tu participación en el II Concurso de Primera Comunión y Confirmación. Muchas gracias a todos los que nos habéis hecho llegar vuestros dibujos... ¡y mucho ánimo a los que aún estáis trabajando en ello, todavía estáis a tiempo!
Si quieres más información sobre cómo participar, puedes verla aquí:
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¡Feliz día!
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jueves, 5 de marzo de 2020

Cuaresma. Sé Humilde. Jueves, 5 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"

Evangelio: San Mateo 7,7-12. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Pedid y se os dará..." 1ª. Semana de Cuaresma. Jueves, 5 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"

UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA. Día 9º. Jueves, 5 - Marzo - 2020

"Ventana abierta"


UNA REFLEXIÓN PARA CADA DÍA DE LA CUARESMA
Día 9º. JUEVES 5 de marzo de 2020

Texto del Padre José Pedro Manglano Castellary

Conversión.

 La Cuaresma es buen momento para una profunda conversión. Conversión significa cambiar la dirección de tu vida, quizá perezosa, quizá facilona. ¡Cuántas veces buscas la felicidad en una vida cómoda! Y sabemos que para alcanzar la felicidad lo que se necesita es amor, servicio a los demás, corazón que se da. Es una paradoja: para vivir y ser feliz, hay que morir, no buscar la felicidad cómodamente. Para tener hay que dar. Ahora Jesús puede ayudarte. Te propongo un cambio en concreto, por si te sirve: morir a la ley del gusto.

Debes morir a la ley del gusto: Hacer las cosas porque me gusta, me apetece, me va bien.... Un cristiano hace las cosas por dar gusto a Jesús: Porque le gustará a Jesús, le dará una alegría, le interesará que yo haga esto, o lo otro.

Madre mía, que siempre actúe para darle gusto a tu Hijo; que muera a la ley del gusto mío. Esta es la elección que tengo que hacer vivir esclavo de mis caprichos, o vivir con la ilusión de hacerme esclavo de Dios. Prefiero esto último, María, pero ayúdame.

Continúa hablándole a Dios con tus palabras



Ahora es el momento importante, en el que tú hablas a Dios con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Cuando lo hayas hecho termina con la oración final.


ORACIÓN FINAL

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en la Cruz y escarnecido.
Muéveme ver tu cuerpo tan herido
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Saludo y canción: Buenos días. "¡Ay, qué bonita es esta vida..."

"Ventana abierta"

Cuaresma: Poema

"Ventana abierta"


Cuaresma


Dime, Jesús, quién eres.
¿Eres el Hijo de Dios glorificado
o el Hijo del hombre ensangrentado?
¿Eres el que toca las estrellas o el que baja a los infiernos?
¿Eres la caricia del Padre y el beso del Espíritu
o el que grita en la cruz su angustia y su abandono?
Dime, Jesús, quién eres.
- "Tú, Jesús, eres el Hombre que encierra dentro de sí
la amplitud del cielo,
Eres el milagro
que pasa sobre los senderos de nuestra vida".

Pablo VI