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Invitación y bienvenida

Hola amig@s, bienvenid@s a este lugar, "Seguir la Senda.Ventana abierta", un blog que da comienzo e inicia su andadura el 6 de Diciembre de 2010, y con el que sólo busco compartir con ustedes algo de mi inventiva, artículos que tengo recogidos desde hace años, y también todo aquello bonito e instructivo que encuentro en Google o que llega a mí desde la red, y sin ánimo de lucro.

Si alguno de ustedes comprueba que es suyo y quiere que diga su procedencia, o por el contrario quiere que sea retirado de inmediato, por favor, comuníquenmelo y lo haré en seguida y sin demora.

Doy las gracias a tod@s mis amig@s blogueros que me visitan desde todas partes del mundo y de los cuales siempre aprendo algo nuevo. ¡¡¡Gracias de todo corazón y Bienvenid@s !!!!

Si lo desean, bajo la cabecera de "Seguir la Senda", se encuentran unos títulos que pulsando o haciendo clic sobre cada uno de ellos pueden acceder directamente a la sección que les interese. De igual manera, haciendo lo mismo en cada una de las imágenes de la línea vertical al lado izquierdo del blog a partir de "Ventana abierta", pasando por todos, hasta "Galería de imágenes", les conduce también al objetivo escogido.

Espero que todos los artículos que publique en mi blog -y también el de ustedes si así lo desean- les sirva de ayuda, y si les apetece comenten qué les parece...

Mi ventana y mi puerta siempre estarán abiertas para tod@s aquell@s que quieran visitarme. Dios les bendiga continuamente y en gran manera.

Aquí les recibo a ustedes como se merecen, alrededor de la mesa y junto a esta agradable meriendita virtual.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.

No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad.
No hay mejor regalo y premio, que contar con su amistad. Les saluda atentamente: Mª Ángeles Grueso (Angelita)

miércoles, 11 de julio de 2012

María, causa de nuestra alegría. Miércoles. 11 - Julio - 2012

  "Ventana abierta"


María, causa de nuestra alegría 


La tristeza es cosa mala, para uno mismo y los demás. Es la escoria del egoísmo.

La persona siempre triste, corre el serio peligro de convertirse en una murmuradora para sus adentros: "porque es mucho el trabajo que tiene, grandes sus achaques, innumerables los problemas, nadie piensa en ella", y va haciéndonos la vida insoportable. Agobia a todo el mundo.
Además, la tristeza es padre y madre del mal humor, que es el que vemos llenando de voces las calles, mientras conducen el coche, los que reparten iras, enfados, impaciencias y nos deprimen el corazón.
En cambio los de buen humor nos hacen más fácil el camino de la vida. Una sonrisa, nos alegrará la mañana.
¿Que las cosas no salen como te gustaría?
¿Que no se resuelven esos viejos problemas? 
¿Y a quién no le pasa todo eso?
Anímate y alegra tu corazón, y hecha de él la congoja, porque a muchos mató la tristeza, pero a nadie ha matado la alegría.

Cuando estés amargada, desganada, desconsolada, intenta levantar el felpudo que hay en la puerta de tu corazón que está cargado de pesimismo, y te encontrarás debajo con un bicho feo que se llama "soberbia", písalo.
Santo Tomás lo decía más académicamente:
 "La tristeza es un vicio causado por el desordenado amor de sí mismo. Que no es un vicio especial, sino la raíz general de todos ellos". 

El remedio para escapar de esos malos humores es cortar de cuajo esas raíces.
Dios nos quiere alegres. 
El hombre ansía con todas sus fuerzas, esa felicidad que es congénita, porque la ha puesto Dios en el corazón. 
Todas nuestras facultades humanas la apetecen. 
El hombre va como loco abriendo cajas, destapando vasijas, buscando tapitas doradas, pensando que allí, afuera, puede encontrar la paz, dicha y felicidad.

Un hijo de Dios, un cristiano que tiene fe, puede sufrir y llorar, puede tener motivos para dolerse, pero no, para estar triste. 
Se sabe amado a pesar de todo lo que pase.
Has visto a algún niño triste cuando tiene la seguridad del amor de su mamá? Bueno, nosotros tenemos una Madre. Una Madre que conociendo la experiencia del dolor, el cansancio del trabajo, el claroscuro de la fe, se convirtió en vida, dulzura y esperanza nuestra. Es María.
Una Madre que vivió misterios gozosos, dolorosos y hasta gloriosos. 
Esta Madre es garantía de Dios.
¿Que marchas con poca fé? 
La virgen te llenará de luces para iluminar tus noches.
¿Que en tu vida hay tristeza? 
Pídele alegría para tus fiestas de familia.
¿Qué te sientes desganada?
 María te dará fuerzas para tus labores diarias.
Ante los problemas más difíciles, en las situaciones de mayor peligro, acude a la que puede interceder ante el Padre por nosotros. 
Ponte en sus manos.

En los días tristes, o alegres, cuando todo sale bien o todo se oscurece, cuando no puedes más, cuando marches optimista o cuando camines a rastras. Invócala.
Todas las almas santas han acudido a su intercesión.
 ¿Cómo no lo vamos a hacer tú y yo, que tenemos tantas dificultades?
Es tu Madre y tú eres su hija. 
Te quiere con especial ternura.
Trátala en consecuencia. 
Cuéntale todo lo que te pasa.
 Invócala, rézale. 
Nadie lo hará por ti, tan bien como tú, si tú, no lo haces.
¿Sabes a dónde lleva ese amor? Al corazón de Jesús!

¡María, mediadora de todas las causas, 
ruega por nosotros!

Educación de la Virgen. Tercer Milenio de la Mano de María. Miércoles, 11 - Julio - 2012

"Ventana abierta"


 Padre Santiago Martín
4º Artículo del Tercer Milenio de la Mano de María. 1999.

Educación de la Virgen María


¡¡Hola, amigos/as!!

En el pasado artículo, si ustedes recuerdan, les invitaba a contemplar un aspecto de la vida de la Virgen que fue el de su nacimiento. Les invitaba también a hacerle cada día, varias veces al día incluso, un regalo a la Virgen, cantar una especie de cumpleaños feliz.
Quisiera ahora -nos explica el sacerdote Santiago Martín- dar un paso más.
Después del nacimiento, vino una larguísima etapa que fue indudablemente el de la educación en aquel santo hogar formado por Joaquín y Ana, los padres de la Virgen.


María fue educada como una muchacha judía.
El pueblo judío era un pueblo extremadamente culto.
Que hoy, en el conjunto de los pueblos -no en todos por desgracia-  haya educación obligatoria, eso es algo hoy muy normal, pero hace 2000 años no era tan normal.
En el pueblo judío, todos los niños -ciertamente por desgracia sólo los varones- tenían que aprender a leer y a escribir, lo hacían por motivo religioso, pero lo hacían, y esto era muy frecuente en la época.
Por supuesto en todos los pueblos había gente que tenía cultura, pero allí era algo extendido a todas las capas de la población por un motivo religioso, lo cual indica que la religión tenía efectos benéficos incluso en la cultura del pueblo. Naturalmente esto se hacía ligado al régimen religioso de la sinagoga, o en todo caso a Jerusalén ligado al templo; y como digo -continúa explicando Santiago Martín- estaba extendido, sobre todo a los niños, en algún caso también a las niñas.
Seguramente el hecho de que María fuera hija única y que procediera de una familia -digamos- de la clase media alta, pues seguramente la Virgen María,  participó de ese privilegio que no todas las niñas tenían, de saber leer y escribir.
Pero al margen de eso, en su casa recibió una buena educación, claro que Santa Ana debió de enseñar a María, como cualquier madre a su hija: a coser, a cocinar, a ese conocimiento de las plantas de la zona para curarse un resfriado, para aliviarse un dolor de cabeza o para mejorar del reuma... era algo que aprendían todas las muchachas, y no solamente en Israel.
Pero además de saber coser, de saber planchar o de saber cocinar, la Virgen María tuvo una educación completa -como digo- eso probablemente también era propio de todo el pueblo judío, pero en aquella casa sin duda que eso existió, y ese es el punto en el cual nosotros podemos fijarnos para poder imitarla a Ella, y en este caso a los padres de Ella, a Joaquín y Ana -me refiero a la educación de los hijos-.

La mayor parte de los padres, gracias a Dios, están muy atentos a la educación de sus hijos; de vez en cuando aparecen en los periódicos noticias desagradables: uno que pega, otro que abandona... son minorías, por eso aparecen. La gran mayoría de los padres aman a sus hijos, afortunadamente.
Pero quizá no todos, no toda esa gran mayoría les ama bien, es decir, estamos todos muy preocupados porque sepan inglés, porque sepan informática y porque lleven muy buenas notas en el conjunto de las asignaturas, porque no repitan curso, incluso pagar academias especiales o costosos viajes al extranjero.
Estamos preocupados para que tengan un régimen alimentario equilibrado, pero,
¿y su espíritu?
¿Quién se preocupa por su alma?
Después quizá, dentro de unos años, cuando sean adolescentes o jóvenes nos quejaremos, nos quejamos: es desobediente, no me hace caso, llega tardísimo a casa, no estudia lo suficiente, no trabaja... O cuando sean los padres mayores, cuando seamos nosotros mayores, diremos: no me entienden, me han abandonado, me han metido en un asilo... Nosotros fuimos culpables o al menos fuimos culpables en parte.
Si nuestro hijo/a, después ya no se casa por la Iglesia, quizá sea una opción de él o de ella. Legítima opción, pero a lo mejor nosotros tuvimos algo que ver -sigue explicando Santiago Martín- porque nos preocupamos de que fuera sólo un triunfador/a, de que ganara dinero, de que fuera rico, poderoso, pero tal vez no nos preocupamos de que tuviera una formación religiosa. No ocurrió así con la Virgen María. Santa Ana y San Joaquín dieron a la Virgen, a su hija, lo que hoy diríamos, una educación integral, es decir, una educación completa a todos los niveles, se preocuparon de que supiera las cosas que una muchacha tenía que saber, una muchacha de su época, judía; pero también se preocuparon de que creyera en Dios, de que fuera educada en el respeto a Dios y a sus mayores, en el cumplimiento de sus deberes, de que no pensara sólo en los derechos, sino también en las obligaciones, cosa que hoy en día ya ni siquiera se habla. De todo eso, es de lo que nosotros podemos aprender fijándonos en Ella.

El Padre Santiago Martín nos recomienda una advocación por ejemplo, de María Auxiliadora que está siempre al lado de los Salesianos en esta extraordinaria labor educativa que ellos hacen.
-Tengo que añadir particularmente al P. Santiago Martín, que ahí se educó uno de mis hermanos, mi hermano Jesús, que hoy lleva muy a gala haber pasado por este Centro, además de un trabajo de especialista que hoy día desempeña y que ellos le enseñaron; por todo ello, les está muy agradecido y estará siempre en deuda con ellos y con San Juan Bosco su Fundador.


Acudamos a la Virgen -continúa aconsejándonos el P. Santiago- a María Auxiliadora, a pedir que nos ayude en la educación de los hijos o en la educación de nuestros nietos, que no les demos simplemente comida o ropa buena; que les demos también algo que les sirva para su alma, que no son solamente animales, que tienen un alma,que son animales racionales, y que en eso tienen que ser también educados con la ayuda de la Virgen.
Podemos acudir a la imagen de la Virgen de la parroquia más cercana que tengamos cada uno/a –en nuestro caso a la Virgen de los Dolores; Ella nos ayudará y aconsejará.

Hasta el próximo D.M., que será ya el 5º artículo. 
Vuestra hermana en el Señor: Angelita.



martes, 10 de julio de 2012

El valor de la amistad. Martes, 10 - Julio - 2012

"Ventana abierta"


EL VALOR DE LA AMISTAD


Cierto día el Director del Colegio, habló a sus alumnos y les dijo:
- " Miren este billete de $200.oo, ¿alguien lo quiere? 


 Todos en la fila gritaron animados, eufóricos: 
- ¡Sí!

 Para sorpresa de todos el Maestro tomó entre sus manos el billete y lo arrugó hasta tal grado que el billete se redujo a la mitad de su tamaño. 

Volvió a preguntar:
- ¿Ahora alguien lo quiere? 

Todos contestaron nuevamente. 
- ¡Sí!

 El Profesor, hizo la analogía, de lo que pasa con nuestros amigos cuando se ven deprimidos y no tienen el mismo semblante.
 - Aún así, los debemos querer y ayudar en todo momento.
 Ese -dijo- es el valor de la amistad". 

Natividad de María.Tercer Milenio de la mano de María. Martes, 10 - Julio - 2012

"Ventana abierta"


Natividad de María

Padre Santiago Martín   
artículo del Tercer Milenio de la Mano de María. 1.999. 




Hola amigos: En el artículo anterior les invitaba a ustedes a que acudieran a la Inmaculada y que le pidieran cosas - nos recuerda el Padre Santiago Martín- pero que sobre todo le pidieran su ayuda para luchar contra el pecado. Ahora quisiera dar un paso más en esta imitación de María, en esta contemplación de María de cara a este Tercer Milenio en el que ya estamos inmersos, y vamos a verla ya como recién nacida.  Quisiera meditar con ustedes sobre la Natividad de María. Es una fiesta el 8 de Septiembre tan popular en tantos pueblos de España, que de hecho muchas Patronas locales aprovechan para celebrar en este día su fiesta. La fiesta de la Natividad de María ha tenido en España especialmente siempre, una gran raigambre, han sido muchos los pintores, por ejemplo Murillo, pero muchos otros también que han hecho composiciones bellísimas dedicadas a este acontecimiento; y también los poetas, por ejemplo esta poesía de Salvador Rueda, que me gusta especialmente: 

"Todas las primaveras se juntaron 
para hacer el rocío de su lloro, 
y dieron a su voz timbre sonoro
las arpas de los cielos que cantaron.

Su tez de oscura rosa aclamaron
todos los mares en inmenso coro, 
y en dos huecos de cálices de oro 
sus dos senos de luz se modelaron. 

Para encender sus ojos brotó el día, 
hebras dio el sol para tramar su cuna, 
y su pelo tejió noche sombría. 

Se alzó su imagen cual ninguna,
y creando el alma la poesía 
surgió la sombra de su Ser, la luna".  

Y es que cuando uno/a, quiere a alguien, se alegra tanto de que exista...  Por eso la fiesta de la Natividad de María es un regalo para nosotros, aparte de ser el día del cumpleaños de Ella. ¡Es un regalo de Dios que exista la Virgen! ¿Qué sería del cristianismo sin Ella? ¡Qué pérdida la de aquellos que no la conocen, que no la aman. No saben realmente lo que se pierden! Pero dicho esto, tenemos que decir algo más, y es que como a cualquiera, el día de su cumpleaños es un buen día para decirle "Cumpleaños feliz" y para darle un regalo. 

Por eso, les invito a ustedes a que mediten sobre este acontecimiento y a que le digan a la Virgen: ¿Qué quieres que te regale? Miren, la Virgen María está contenta si le llevan flores, por supuesto, y si encienden una vela ante alguna de sus imágenes; pero la Virgen María, como cualquier madre, está contenta cuando se hace algo por cualquiera de sus hijos. 
Hagamos cada uno/a, un regalo a la Virgen, un regalo por lo menos cada día, digamos a la Virgen:
¿Qué quieres que te regale? 
Verán como la Virgen les habla a cada uno de ustedes, y cada día les pide una cosa. 
Ahora bien, también Ella es enormemente generosa; por cada regalo que pongamos ante Ella, nos hará más de uno de su parte, nunca se deja ganar en generosidad.  Por tanto hagamos este juego con Ella: 
María, ¿qué quieres que te regale? 
Por ejemplo, un día nos pedirá: Perdona a esa persona que te ha ofendido, realmente es una persona mala, te hizo daño, pero perdónala; ya está bien de tener tanto tiempo acumulando el rencor, reza por esa persona que te ha hecho daño, para que Dios la perdone también. Ese puede ser un buen regalo a la Virgen, ¿verdad? 
Otro regalo puede ser una limosna.  A lo mejor un donativo ante un acontecimiento en el extranjero o en nuestro país que ha causado sufrimiento a tanta gente: un terremoto, una riada...  Una limosna ante alguien conocido, alguien que a lo mejor es de tu propia familia y lo pasa mal.
 O un poquito de tiempo. 
Hacemos el regalo a la Virgen María de ir a estar un rato con una persona que es anciana y que quizá su propia familia no le atiende bien por múltiples circunstancias.



 En Triana está la Señá Santa Ana, la Virgen y el Niño. En Jerusalén se encuentra la Basílica de Santa Ana, que es el sitio según la tradición, nació la Virgen María. Pero en nuestra Parroquia ante la Virgen de los Dolores, o ante el Inmaculado Corazón de María, o ante Nuestra Señora de Esperanza y Caridad en nuestro barrio de Torreblanca, que nos coge más cerca, o en cualquier sitio, en el interior de nuestra propia habitación, en nuestra casa, podemos decirle: ¿Qué quieres que te regale, Madre? 
Y veremos cómo cada día Ella nos pedirá una cosa.  Y cada día Ella, sumamente generosa, nos dará también a nosotros algo. 
¡Que Nuestra Señora la Virgen María nos bendiga a todos!

Hasta el próximo artículo D.M. amigos, que será ya el 4º.

Vuestra hermana en el Señor: Angelita.

lunes, 9 de julio de 2012

Inmaculada Concepción. Tercer Milenio de la mano de María. Lunes, 9 - Julio - 2012

"Ventana abierta"




Padre Santiago Martín   
artículo del Tercer Milenio de la Mano de María. 1.999.



Inmaculada Concepción.

¡Hola amigos! En el anterior capítulo les hablaba a ustedes desde el punto inicial de la Virgen María, y era “María  como Criatura de Dios”. 
Esta vez quisiera dar un paso más y contemplar a María –nos instruye el P. Santiago Martín- en otro de sus atributos, quizá el primero junto al de Criatura de Dios, como Inmaculada: “La Inmaculada Concepción de María” decimos al proclamar el dogma. 
No crean ustedes que este dogma ha sido siempre aceptado unánimemente desde el principio por todos, ha tardado mucho en abrirse camino entre todos los creyentes, entre todos los católicos. Grandes Santos amantes de la Virgen, devotos de Ella, como por ejemplo S. Bernardo, no lo veían así, creían que estaba reñido con aquella afirmación de S. Pablo: “Todos pecaron” en el sentido de que Jesucristo había sido el Redentor de todos. “Si todos pecaron –decía S. Bernardo- la Virgen María también tenía que haber pecado aunque sólo fuera el pecado original”. El propio Santo Tomás, este gran sabio de nuestra Iglesia, decía que la Inmaculatización no le había venido a la Virgen en el momento de la Concepción, sino a lo largo del embarazo. La devoción popular estaba en contra de estas opiniones, decía que Aquella que era tan Buena, que era la Madre siempre Fiel, no podía haber conocido nunca –ni siquiera en la Concepción- el pecado, ni tan siquiera el pecado original.

Y fue un teólogo franciscano, el que resolvió el problema, recordando que hay dos tipos de medicina:

-La medicina curativa que te quita una enfermedad que ya has contraído. -Y la medicina preventiva que te cura, pero a base de evitar que te contagies de esa enfermedad.


Por lo tanto María, es también salvada por su Hijo, pero salvada de una manera distinta; a Ella se le aplica la medicina preventiva, y a los demás el otro tipo más corriente de medicina.


Dicho esto y aclarado el concepto de “El Dogma de la Inmaculada”, tenemos que preguntarnos: 
¿Qué nos enseña ese dogma? 
¿Qué tiene que ver con nuestra vida? 

Yo les diría –continúa explicando el Padre S. M- que había que fijarse en María como Inmaculada, para verla como Aquella que es el modelo de todas las virtudes. Por ejemplo, la mayor parte de nosotros, cuando tenemos una necesidad, cuando tenemos un problema acudimos a Ella, ¡y hacemos bien! No hagan ustedes caso a los que dicen que no hay que ir a rezar a la Virgen, o a los Santos, o a pedirle a Dios; a Dios no le cansa que le pidamos, ¡tenemos que pedir! El propio Señor dijo: “Pedid y se os dará”. Tenemos que pedir, pero no sólo pedir, tenemos también que dar gracias; y además a la hora de pedir, tenemos que pedir algo que no sea sólo material, por ejemplo, la santidad.


Este 8 de Diciembre contemplamos a María como La Inmaculada.  El P. Santiago Martín nos invita a que le digamos a la Virgen María: 
¡Ayúdame a ser como Tú! 
¡Ayúdame a luchar contra el pecado! 
¡Ayúdame a ser mejor, más generoso/a, menos rencoroso/a, menos vengativo/a, a ser una persona más disponible para ayudar a los demás! 
¡Ayúdame a ser como Tú, que mi amor por Ti y tu amor por mí, me inmaculatice de algún modo, que ese amor sea como una especie de impermeable que me proteja del pecado, que de esta forma la Gracia de Dios para luchar contra el pecado. 

Que le pidamos a la Virgen las virtudes, que nos ayude a ser cada día un poco mejores.


Redención fue para Vos,
preservaros Dios, María,
que antes de encarnar tenía
virtud la Sangre de Dios.

  
Sin tiempo Dios con morir,
la humanidad redimió,
eternamente ordenó 
haberla de redimir.

Y el redimiros a Vos, 

no es sólo en tiempo, María,

que en la eternidad tenía 

virtud la Sangre de Dios.

 

¡Sálvame, Madre mía! 

–te pido en mis oraciones-
y con tu amor infinito 
se colman mis ilusiones.

Tu nombre, Virgen María,
 pronuncio en mis oraciones,
Y cuanto más te venero, 
más quiero decir tu nombre.

De noche cuando me acuesto,
 a Dios le pido soñarte,
Y al amanecer despierto, 
tan sólo para adorarte.

 Hasta el próximo D.M. amigos, que será  ya el . artículo.
 Vuestra hermana en el Señor: Angelita.

domingo, 8 de julio de 2012

María como criatura de Dios. Tercer Milenio de la mano de María. Domingo, 8 - Julio - 2012

"Ventana abierta"



Padre Santiago Martín 
1º artículo del Tercer Milenio de la Mano de María. 1.999.


MARÍA COMO CRIATURA DE DIOS.


¡ Hola amigos/as!
Aquí nos encontramos de nuevo en nuestra “Ventana abierta, de Seguir la Senda” con el primer artículo después de la Introducción anterior ya expuesta, donde les prometí que durante una larga temporada entraríamos en los comienzos del Tercer Milenio, de la mano de la Virgen María, bajo su protección.

Y quiero empezar hablando de algo que normalmente no se dice, me refiero a la Virgen María como Criatura de Dios.  Y digo que no se dice normalmente -nos explica el P. Santiago Martín- porque para muchos, este aspecto de Dios Creador, de Dios Señor, es algo pasado de moda, es algo que incluso algunos empiezan a dudar hasta dentro de la Iglesia; y tiene tal fuerza el concepto de Dios Padre que es la plenitud de la Revelación mostrada por Jesucristo, que para algunos esa palabra “Padre”, hace olvidar todo lo demás; es como si diciéndole a Dios “Padre”, ya no hubiera nada más que decirle. Me parece algo equivocado, y creo además-continúa comentando el P. S.M- que es una antigua herejía que se está poniendo de moda otra vez, la herejía de considerar el Antiguo Testamento despreciable, como si no tuviera nada que enseñarnos, como si solamente fuera importante el Nuevo Testamento; es una tontería, porque es como querer empezar una casa por los últimos pisos del edificio; la casa necesita una buena base, unos buenos cimientos y los primeros pisos, para después coronar magníficamente la obra. 

Cristo vino a completar la Revelación, no a empezarla, y desde luego no a destruirla. Por eso, fijándome en María, lo primero que tengo que decir de Ella, es que es una Criatura de Dios, una Criatura del Creador. 

¡Fíjense! La palabra hijo aplicada al hombre, aplicada también a María, es una palabra que podemos dar sólo en cuanto se es hijo en el Hijo; sólo Jesús era auténtico Hijo, nosotros somos hijos adoptivos, y lo somos en cuanto nos bautizaron, sin embargo todos somos criaturas de Dios: también el budista es criatura de Dios, también el ateo. 

Y en cuanto a criatura, somos seres amados por Dios, no quizá de la misma manera o quizá con un matiz distinto que el Hijo, pero somos amados por Dios.

Por tanto, primera cosa que tenemos que decir de María: 
¡Criatura de Dios!
En eso fue educada Ella, en un sentido de ver a Dios como su Creador, y eso tenía al menos cuatro características que no podemos olvidar:

1º.  Si Dios es Creador, hay cosas de Dios que yo no puedo entender, porque Él es el Creador y yo la criatura, forzosamente es más listo que yo, forzosamente tengo que aceptar el Misterio.
¡Y qué importante es aprender a vivir, a convivir con el Misterio, sobre todo cuando vienen los graves problemas de la vida! Si nosotros tuviéramos la humildad de María para saber que:
¡ Dios es el Señor y yo la criatura!  
Y que no puedo entender todos los planes de Dios que me ha creado, seguramente algunos problemas se nos resolverían.

2º. Aspecto de este concepto de criatura que vemos que lo tenía la Virgen María como buena mujer judía, ”la obediencia”. 
Ella fue educada en la obediencia, mientras que nosotros
- quizá porque se ha insistido exclusivamente en el contexto de Dios Padre- hemos sido educados en una especie de confianza, que es buena, pero que muchas veces se presta al abuso. Tengo la impresión- sigue explicando el P.S.M- de que hoy para muchos, ya Dios no es Padre, sino que es “Abuelete”, y por lo tanto tienen tanta confianza, que se le han subido a las barbas. A Dios muchos no le respetan, le toman el pelo, dicen o piensan: 
“ ¡Es tan bueno…!”   ¡No pasa nada…!”  “¡Voy a gastarle una broma y voy a hacer lo que yo quiera!”...   
María nos enseña como Criatura a respetar a Dios, es Alguien a quien hay que obedecer.

3º. Aspecto de este concepto de Dios Creador: que Él ha creado, no solamente al hombre, sino a la Naturaleza que también es obra de Dios. Por eso la Naturaleza tiene que ser respetada, no puede ser destruida, manipulada: con el problema de la capa de ozono, con las torturas a los animales, con la basura que se deja cuando uno va de excursión, con los vertidos a los ríos o a los mares… La Naturaleza es obra de Dios y Dios la protege, y no podemos manipularla porque Dios la cuida, y Dios va a pedirnos cuentas también de ella.

4º. Aspecto de la criatura es aceptarse a uno mismo, tenemos que aceptarnos a nosotros mismos como somos, somos obra de Dios, y Dios hace las cosas buenas, no todos podemos ser: altos, jóvenes eternamente, guapos, simpáticos, ricos, rubios de ojos azules…¡No! María se aceptaba y se quería como era.

Por eso, ante la verdadera Virgen del Cielo, la Virgen Blanca –esto es sin mancha- o ante las imágenes de la Virgen que tenemos más cerca, puesto que es una misma Virgen, con distintos piropos que los cristianos queremos dedicarle. Como son: Virgen de los Dolores, Inmaculado Corazón de María, Esperanza y Caridad, Hiniesta..., le pidamos:
¡ Ayúdame  a ser como Tú, a respetar a Dios, a respetar la Naturaleza, y ayúdame a aceptarme a mí mismo como soy, a naturalmente querer mejorar, pero siempre aceptándome como soy  porque soy obra de Dios!  
¡Dame fuerza para quererme a mí mismo, para no tener un permanente complejo, que al final lo pago yo y lo pagan los demás!

Muy bien amigos, hasta el próximo artículo D.M. de “Ventana abierta”, que será ya el de la mano de la Virgen de todas las advocaciones, nuestra Madre María.

 Vuestra hermana en el Señor: Mª Ángeles (Angelita).