"Ventana abierta"
OraciónPapa Francisco: La gente se asombraba porque Jesús cuando hablaba, cuando predicaba, tenía una autoridad que no tenían los otros predicadores, que no tenían los doctores de la ley, los que enseñaban al pueblo. La pregunta que hay que hacerse: «¿qué es esa autoridad de Jesús, esa doctrina nueva que asombra a la gente, esto que es diferente al modo de hablar, de enseñar de los doctores de la ley?». Y la respuesta es decisiva. Esta autoridad es precisamente la identidad singular y especial de Jesús. Jesús no era un predicador común; Jesús no era uno que enseñaba la ley como todos los demás: lo hacía de modo diverso, de un modo nuevo, porque Él tenía la fuerza del Espíritu santo. (02-092014).
Señor Jesús, tu palabra poderosa nos blinda contra el mal, dame deseo ardiente de escucharla y acogerla continuamente.
El Señor es justo en todos sus caminos (Salmo 144, 17a).


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