"Ventana abierta"
OraciónPapa Francisco: La luz de nuestra fe, donándose, no se apaga sino que se refuerza. Sin embargo, puede disminuir si no la alimentamos con el amor y con las obras de caridad. Así la imagen de la luz se encuentra con la de la sal. La página evangélica, de hecho, nos dice que, como discípulos de Cristo, somos también «la sal de la tierra». La sal es un elemento que, mientras da sabor, preserva la comida de la alteración y de la corrupción -¡en la época de Jesús no había frigoríficos!-. Por lo tanto, la misión de los cristianos en la sociedad es la de dar "sabor" a la vida con la fe y el amor que Cristo nos ha donado, y al mismo tiempo tiene lejos los gérmenes contaminantes del egoísmo, de la envidia, de la maledicencia, etc. (05-02-2017).
Señor Jesús, que mi vida ilumine y dé sabor desde un testimonio vivo del evangelio.
Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro (Salmo 4, 7b).


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