"Ventana abierta"
Oración de Comunión Espiritual
Tercer Domingo de Cuaresma
La Samaritana
La Eucaristía es vínculo de unión fraterna, en ella participamos realmente del Cuerpo y la Sangre del Señor. Por eso, ahora, cuántos amigos y amigas os encontráis en "Seguir la Senda", nos unimos en comunión con el Señor y con los hermanos.
"Danos siempre, Señor, el agua viva, para que ya nunca tengamos sed; porque, como tu pueblo en el desierto, a veces también dudamos, sin caer en la cuenta de que estás con nosotros, y que solo de tu Corazón brota la fuente que nos sacia, por eso buscamos saciar nuestra sed en fuentes salobres, en pozos secos que solo generan frustración y sequedad del alma.
Y por eso hoy, Señor, te pedimos en el desierto de nuestras vidas, danos siempre el agua viva que brota de la fuente de tu Corazón que nos ama, para que nos ayude a recuperarnos en la fatiga del camino, en la sequedad de nuestro corazón.
Danos el agua viva que nos ayude a saciar nuestra sed de eternidad, que solo Tú puedes saciar, porque también nosotros, como la mujer samaritana, necesitamos el agua que Tú nos das, para que se convierta en un surtidor que salte hasta la Vida eterna".




No hay comentarios:
Publicar un comentario