"Ventana abierta"
La Buena Semilla
Nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro
Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.
Romanos 5: 11
Ahora
“Ahora” es un adverbio muy común que indica el
momento presente o la época actual. No designa una esperanza, una promesa para
el futuro, sino la seguridad de una cosa que ya poseemos. Cuando un niño dice:
“Ahora tengo mi regalo”, se alegra y lo sostiene fuerte con sus manos. De igual
manera, cada cristiano puede apropiarse gozoso estas tres certezas, tres
“ahora” de la Biblia.
– “Vosotros… que en otro tiempo no habíais
alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado
misericordia” (1 Pedro 2: 10). No tengo que esperar la misericordia de
Dios. Él me perdonó porque su Hijo pagó mi deuda; solo tengo que aceptar ese
favor inmerecido. Actuar de otro modo sería ofenderlo.
– “Amados, ahora somos hijos de
Dios” (1 Juan 3: 2). Dios me adoptó y me llama su hijo. Yo, que era una
criatura contaminada por el pecado y sin relación con Dios, ahora tengo una
relación filial con él. ¡Después de mi muerte no me espera un juez, sino un
Padre que me abre su casa!
– “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8: 1). Lamentablemente, como creyente en Cristo, puedo volver a pecar. Esto ocurre fácilmente, y mi conciencia está incómoda. Satanás aprovecha para sembrar la duda en mi mente: ¿Soy realmente salvo? Este versículo me tranquiliza: Dios es justo, él ya solucionó la cuestión de ese pecado con su Hijo. No es posible que pierda esa salvación pagada tan cara por mi Salvador. Lo que tengo que hacer, en tal caso, es confesar esa falta, ese pecado al Señor y pedirle restaurarme en su comunión.



No hay comentarios:
Publicar un comentario