"Ventana abierta"
El gato y
los ratones

Marramaquiz era uno de los gatos más temidos en el mundo de los ratones. Que lo hacía tan temible os preguntaréis, su olfato prodigioso, capaz de detectar a cualquier ratón a una gran distancia.

Marramaquiz era uno de los gatos más temidos en el mundo de los ratones. Que lo hacía tan temible os preguntaréis, su olfato prodigioso, capaz de detectar a cualquier ratón a una gran distancia.
Quiso el destino, que
se instalara en un viejo caserón lleno de ratones. Allí, en el rincón más
oscuro, dormía y observaba a sus futuras presas, sin que estas sospecharan que
allí se encontraba tan mortal enemigo. Día a día, los ratones iban cayendo en
sus garras, sin que nadie pudiera hacer nada para solucionarlo.
Cansados de sucumbir ante tan brutal enemigo, los ratones llegaron a la conclusión de que debían dejar de caminar por el piso de abajo, con el fin de que el gato no los viera. Así lo hicieron, hasta que Marraquiz se dio cuenta del engaño y comenzó a idear cómo volver a comer todos los días.
Tras meditarlo, dio con la idea que más acertada le parecía, sujetarse con sus patas en una viga y fingir que estaba muerto. que no le dio muy buen resultado, pues los ratones en seguida se dieron cuenta de su engaño y pasaban de largo.
Cansados de sucumbir ante tan brutal enemigo, los ratones llegaron a la conclusión de que debían dejar de caminar por el piso de abajo, con el fin de que el gato no los viera. Así lo hicieron, hasta que Marraquiz se dio cuenta del engaño y comenzó a idear cómo volver a comer todos los días.
Tras meditarlo, dio con la idea que más acertada le parecía, sujetarse con sus patas en una viga y fingir que estaba muerto. que no le dio muy buen resultado, pues los ratones en seguida se dieron cuenta de su engaño y pasaban de largo.
MORALEJA
Cuídate de aquellos que una vez te han
engañado, pues pueden volver a intentarlo.


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